NovelToon NovelToon
Reencarné Como El Extra Que Muere En El Capítulo 3 (¡Y El Villano Se Enamoró!)

Reencarné Como El Extra Que Muere En El Capítulo 3 (¡Y El Villano Se Enamoró!)

Status: En proceso
Genre:Romance / BL
Popularitas:8k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Morí atragantado con un hotdog y reencarné en mi novela BL favorita.
¿Suena épico? No lo es, porque ahora soy el extra que muere en el capítulo 3.
Mi plan: pasar desapercibido y sobrevivir.
La realidad: el villano frío y temido del imperio se enamoró de mí.
Entre malentendidos, romance accidental y un destino que se salió del guion,
haré lo imposible por no morir otra vez…
aunque eso signifique robarle el corazón al villano.
✨ BL + comedia + reencarnación
✨ Villano obsesivo x extra caótico
✨ Final feliz (si no muero antes)

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18: Salir de la Mansión sin Desatar un Incidente (Intento Fallido)

Salir de la mansión Blackthorne era, en teoría, una actividad normal.

En la práctica, era como sacar a pasear a una leyenda peligrosa con cara de “no hables con desconocidos”. Yo iba un paso detrás de Lucien, tratando de parecer un acompañante funcional y no un extra que se coló en una escena importante.

—Recuerda —dije en voz baja—: objetivo del día, no causar incidentes.

—No causes incidentes —repitió Lucien—. Entendido.

—Eso no me tranquiliza —respondí—. Su tono suena a “incidentes controlados”.

Salimos por la puerta principal hacia el barrio cercano al mercado exterior. El aire olía a pan, especias y a ese aroma indefinible de ciudad que mezcla gente, animales y vida en movimiento. La gente se inclinaba al ver a Lucien. Algunos murmuraban su nombre. Yo recibía miradas curiosas: ¿quién era el chico flaco que caminaba tan cerca del lord?

—No camines tan atrás —me dijo Lucien—. Te pierdo de vista.

—¿Eso es preocupación o logística? —pregunté, apurando el paso para ponerme a su lado.

—Ambas.

—Respuesta consistente con su personalidad.

Íbamos a visitar a un proveedor de telas para revisar un pedido atrasado. Sencillo. Conversación corta. Volver. Eso era todo.

El comerciante, un hombre mayor con manos curtidas, saludó a Lucien con respeto.

—Mi lord, disculpe la demora. Hubo problemas con el envío.

—Muéstrame lo que tienes —respondió Lucien.

Yo me quedé mirando las telas, tocando los tejidos como si pudiera evaluar calidad con mi experiencia inexistente.

—¿Cuál le gusta? —me susurró el comerciante, sonriendo.

—La que no se deshilacha en manos torpes —respondí—. Tengo un historial.

Lucien me lanzó una mirada rápida.

—No toques todo.

—Estoy tocando con respeto.

—Estás tocando con ansiedad.

El comerciante rió.

—Se ve que se cuidan —comentó.

Yo casi me atraganto con mi propia saliva.

—No, no —dije rápido—. Es… supervisión de torpeza.

Lucien no negó la frase. Tampoco la confirmó. Se limitó a continuar revisando telas. Yo me movía de un lado a otro, intentando no estorbar.

Cuando salimos del local, dos jóvenes nobles cruzaban la calle. Uno de ellos nos reconoció y se detuvo.

—Lord Blackthorne —saludó con una inclinación mínima—. No esperaba verlo por aquí.

—No suelo anunciar mis rutas —respondió Lucien.

El noble miró hacia mí con curiosidad.

—¿Y este es…?

—Está conmigo —dijo Lucien con naturalidad, sin mirarme.

Mi cerebro se tropezó con la frase y cayó por las escaleras.

—Soy el acompañante torpe oficial —aclaré—. Cargo con agua y comentarios innecesarios.

El noble sonrió con suficiencia.

—Interesante elección de compañía.

—No es una elección para tu opinión —respondió Lucien, sin dureza, pero con firmeza.

El noble se marchó con una mueca incómoda.

Yo solté el aire.

—Eso fue… diplomático en su propio idioma.

—No me agrada que te miren como curiosidad —dijo Lucien.

—Me pasa seguido —respondí—. Tengo cara de “historia secundaria”.

Lucien frunció el ceño.

—No te definas así.

—Es humor defensivo —sonreí—. No es biografía.

Seguimos caminando por el mercado. Un niño chocó conmigo y se disculpó. Yo casi caí de espaldas; Lucien me sujetó del codo.

—Gracias por el reflejo —dije—. Hoy el récord de no caer se mantiene.

—Camina a mi ritmo —respondió.

—Estoy intentando adaptarme a su zancada intimidante.

Nos detuvimos en un puesto de pan. Lucien compró dos piezas y me pasó una sin decir nada.

—Está creando una tradición —observé—. Pan en cada salida.

—Es práctico —respondió.

—Claro. Práctica romántica panadera.

Lucien me lanzó una mirada.

—No uses esa palabra.

—No prometo nada —mordí el pan—. Está muy bueno.

A mitad del camino de regreso, escuchamos voces elevadas en un callejón lateral. Dos hombres discutían con un joven comerciante. El ambiente se veía tenso.

—No te metas —me dije en voz baja—. No es asunto nuestro.

Lucien se detuvo.

—Es asunto de cualquiera cuando hay abuso —dijo.

Yo suspiré.

—Objetivo del día: no incidentes. Objetivo secundario: no dejar que le peguen a nadie.

Lucien avanzó con calma.

—¿Qué sucede aquí? —preguntó.

Los hombres se giraron, tensos. Al reconocerlo, bajaron la voz.

—Nada, mi lord. Un malentendido.

—Devuélvanle lo que tomaron —dijo Lucien—. Y váyanse.

No hubo discusión. Los hombres se marcharon murmurando. El joven comerciante agradeció con torpeza.

—Gracias —dijo—. No sabía a quién acudir.

—Cuida tu puesto —respondió Lucien—. No te expongas.

Cuando retomamos el camino, yo caminé en silencio un rato.

—Eso fue… heroico —comenté al final.

—Fue necesario.

—Sé que no te gusta que lo diga —sonreí—. Pero fue lindo.

Lucien no respondió, pero su paso se ralentizó apenas para acompañar el mío.

Al llegar a la mansión, me di cuenta de que había pasado horas sin pensar en “no morir”, “no estorbar”, “no existir demasiado”. Solo había caminado, hablado, comido pan y visto a Lucien ser… él.

—Gracias por traerme —dije—. Esto fue… normal. Y me gusta lo normal.

Lucien asintió.

—Podemos repetirlo. Con menos… interrupciones.

—Prometo no provocar incidentes.

—No prometas lo que no puedes cumplir.

Reí.

—Está bien. Prometo intentarlo.

Y por primera vez, esa promesa me pareció un buen comienzo.

1
Quica Romero
No, es un espectro que regresó para vengarse y fastidiarlos por el resto de sus miserables vidas.😈😆😈🤣😈😉😈
Quica Romero
Pues te aviso 🪧 que ya lo hiciste al decir que te volverías "sombra 3" "árbol del fondo", "sombra que pasa" o simplemente "fondo".🤷‍♀️
🎵🎶Fondo, fondo, fondo🎶🎵🤣😆😈😆🤣😉
Ethan Maison Halen
/Joyful//Joyful/Lo amo!!
Blanca Rodriguez
Me encanta 😍
penecito2
QUE VERGÜENZA JAJAJAJAJAJAJAJJAJA
Maru19 Sevilla
Jajajaja ya es protagonista 🤭
Maru19 Sevilla
Es muy entrenida🥰
Luna cristal Rodriguez
🤭 amo tus novelas
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play