Manjiro y tú eran mejores amigos desde pequeños, por eso estuviste con él desde siempre y tienes sentimientos hacia él. Los fundadores también eran tus amigos, pero desde que una chica llamada Luna entró a Toman, te "robó" a tus amigos, también a Manjiro. Manjiro se volvió distante: no te contestaba, te excluía, te ignoraba... esto te afectó un poco. Tu mejor amigo y el chico que te gustaba te cambiaba un poco más cada minuto. Siempre que intentabas hablar de ello, decía que estabas siendo posesiva y que no tenías razón para actuar así... hasta que llegó ese día.
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19
—"Y quiero que dos de nuestros hombres más fiables nos acompañen en el avión. No confío en que ella no intente algo en pleno vuelo."—
Afuera, las luces de neón de Shibuya danzaban mientras el coche avanzaba a toda velocidad por las autopistas elevadas. Manjiro sacó su tablet y abrió un mapa de la isla de Kyushu, sus dedos trazando la costa donde Fukuoka se encuentra.
—"Kai, envía a otros cinco hombres a esperar en el aeropuerto de Fukuoka,"— dijo por su intercomunicador de coche. —"Quiero que estén posicionados cerca de la salida de llegadas internacionales. Ella pensará que puede simplemente mezclarse con la multitud, pero no será tan fácil."—
El conductor asintió, sus ojos fijos en el tráfico mientras tomaba la rampa de acceso al aeropuerto de Haneda. —"Ya están en camino, jefe. Llegarán antes que nosotros si tomamos el vuelo comercial."—
Manjiro miró su reloj, calculando tiempos. —"Perfecto. Eso nos dará tiempo suficiente para llegar a Fukuoka y coordinar con ellos antes de que ella incluso pase por migraciones."—
Afuera, las luces del aeropuerto comenzaban a aparecer en el horizonte nocturno. Manjiro se ajustó la chaqueta, su expresión convirtiéndose en una máscara de determinación fría.
—"Conductor, aparca lo más cerca posible de la entrada de salidas internacionales,"— ordenó con voz grave. —"No quiero perder ni un segundo buscando estacionamiento."—
Mientras el coche se aproximaba a las terminales iluminadas de Haneda, Manjiro sacó su billetera y verificó su pasaporte. —"Kai, asegúrate de que nuestros hombres en Fukuoka tengan fotos claras de ella. Quiero que reconozcan su cara instantáneamente."—
El teléfono vibró nuevamente en su mano - esta vez era Kaito llamando desde Shinjuku.
—"¿Qué pasa ahora, Kaito?"— contestó Manjiro secamente mientras el coche se detenía frente a la terminal de salidas internacionales.
—"Jefe, tenemos un problema,"_ dijo Kaito por el altavoz. —"Una de nuestras fuentes en Haneda acaba de informar que la mujer que coincide con la descripción de Saori acaba de pasar por seguridad. Usó un pasaporte japonés bajo el nombre de 'Sakura Tanaka'."—
Manjiro frunció el ceño, su paciencia agotándose rápidamente. —"¿Tanaka? Ese es un apellido común como el infierno. ¿Alguien consiguió una foto clara?"—
—"Estamos trabajando en ello, jefe,"— respondió Kaito. —"Pero parece que usó maquillaje para cambiar su apariencia. Uno de nuestros hombres la vio brevemente y dice que llevaba lentes de sol y una gorra que ocultaba parte de su rostro."—
Manjiro golpeó el reposabrazos del coche con frustración. —"¡Mierda! ¡Esa maldita mujer siempre encuentra formas de burlarnos!"— Miró hacia la terminal, donde viajeros entraban y salían en una corriente constante.
—"Kaito, quiero que envíes a más hombres a los gates que salen hacia Fukuoka en las próximas horas,"— ordenó con urgencia. —"Que revisen cada pasajero que coincida remotamente con la descripción, incluso si deben usar fotos antiguas."—
El conductor ya había abierto la puerta para Manjiro, quien salió del vehículo con paso decidido hacia las puertas automáticas de la terminal.
Manjiro entró en la terminal con pasos rápidos y determinados, su mirada escaneando cada rostro femenino en busca de la mujer que buscaba. Los altavoces anunciaban vuelos en japonés y inglés mientras viajeros se apresuraban por los pasillos.
—"¿Qué puerta es el vuelo a Fukuoka?"— le preguntó al primer empleado que encontró, su tono no dejó lugar a discusión.
El hombre mayor lo miró con sorpresa antes de responder: —"puerta 23, señor. Salida en cuarenta y cinco minutos."—
Manjiro asintió secamente y sacó su teléfono para llamar a Kai en Fukuoka. —"Ya estoy dentro. ¿Tus hombres tienen la zona de llegadas cubierta? Quiero que revisen cada mujer que baje de ese vuelo, especialmente si parece nerviosa o intenta pasar desapercibida."—
Desde Fukuoka, Kai respondió inmediatamente. —"Tenemos a seis hombres en posiciones estratégicas alrededor de la sala de llegadas. Están revisando los monitores de seguridad y comparando rostros con la descripción que les enviamos. Si ella aparece, la encontraremos."—
Manjiro caminó por el pasillo, su mirada barriendo a los pasajeros que esperaban junto a las ventanillas de facturación. La mayoría eran turistas con maletas grandes, pero su instinto le decía que Saori sería más discreta.
—"También quiero que vigilen los taxis y servicios de transporte privado fuera del aeropuerto,"— añadió mientras se dirigía hacia el control de seguridad.
En la terminal de Haneda, Manjiro pasó por los detectores de metal con movimientos impacientes. Sus botas resonaron en el suelo pulido mientras se dirigía directamente a la puerta 23, ignorando las miradas curiosas de otros pasajeros.
Afuera, en el aeropuerto de Fukuoka, Kai organizaba a sus hombres en posiciones estratégicas. —"Todos ustedes saben qué buscar: rubia, ojos verdes, posiblemente con un cambio de peinado o ropa distinta. Ella sabe cómo camuflarse."—
Los monitores mostraban imágenes en vivo de la zona de llegadas, donde viajeros comenzaban a congregarse esperando a sus familiares. —"Cuando la vean, no actúen aún. Solo llamen por radio y sigan su movimiento hasta que yo dé la orden."—
En la terminal de Haneda, Manjiro encontró su asiento en el vuelo a Fukuoka, aunque no pudo sentarse tranquilamente. Sus dedos tamborilearon contra el brazo de plástico mientras miraba por la ventana, imaginando a Saori sentada en algún otro avión rumbo a la misma isla.
—"Aterrizaremos en unas dos horas y media,"— anunció la azafata por el sistema de altavoces, su voz calmada contrastando con la tensión que sentía Manjiro.
Él sacó su teléfono y llamó a Kai de nuevo. —"¿Alguna señal de ella aún?— El avión debe estar a punto de despegar."
—"Negativo, jefe,"— respondió Kai desde Fukuoka.
—"Aún no hemos visto a nadie que coincida con la descripción en los monitores de seguridad. Podría estar usando un nombre diferente para reservar el taxi o incluso tomando un vuelo posterior."—