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CICATRICES BAJO LA LLUVIA

CICATRICES BAJO LA LLUVIA

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor eterno
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Elena: Una talentosa restauradora de arte que perdió la confianza en su talento tras un accidente que le dejó una leve secuela en la mano derecha. Es perfeccionista, un poco retraída y está tratando de reconstruir su vida en un pueblo costero alejado del caos de la ciudad. podrá encontrar su rumbo en este lugar?

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CAPÍTULO 18: ESPEJISMOS DE CRISTAL Y ARENA

El correo electrónico de la firma de arquitectos en Dubái era una obra maestra de la seducción corporativa. Gráficos en 3D, cifras con más ceros de los que San Lorenzo vería en un siglo y un contrato que prometía devolver a Julián Torres al olimpo de la arquitectura mundial. Durante todo el día, Julián se movió por el taller como un león enjaulado, alternando entre la euforia y una extraña sensación de vacío en el estómago.

​Elena, por su parte, intentaba concentrarse en la limpieza de un pequeño relicario de madera que el anciano guardián le había entregado, pero sus ojos no dejaban de desviarse hacia la pantalla del portátil de Julián.

​—Es demasiado perfecto, ¿verdad? —dijo ella, dejando el bisturí sobre la mesa.

​Julián se detuvo y suspiró.

—Saúl dice que es una oportunidad de oro. El contrato de confidencialidad es estricto, pero eso es normal en proyectos de esta magnitud. Quieren que vuele a la capital mañana para firmar y luego directamente a Dubái.

​—Confidencialidad estricta... —murmuró Elena. Un escalofrío, de esos que solo tienen los restauradores que han detectado una firma falsa, recorrió su nuca—. Julián, déjame ver el encabezado del contrato.

​—Elena, no empieces con teorías conspirativas. Garrido está en una celda comiendo rancho —dijo él, aunque se acercó para mostrarle la pantalla.

​Elena no miró las cifras. Miró el nombre del consorcio inversor: Al-Gharid International.

​—¿Al-Gharid? —Elena frunció el ceño—. Julián, suena a árabe, pero... ¿y si es un anagrama? O peor, ¿y si es una fachada?

​—¡Dejen paso a la tecnología punta! —gritó Tato, entrando al taller con una caja de pizza en una mano y su tableta en la otra—. He estado investigando el tráfico de red de ese correo que te enviaron, tío Julián. Mi canal de TikTok ahora es de Ciberseguridad Rural y mis seguidores son unos hachas.

​—Tato, no es momento de juegos —dijo Julián, agotado.

​—No es un juego —replicó el chico con una seriedad inusual—. Ese correo no viene de Dubái. Viene de un servidor privado en un edificio de oficinas en Madrid. Concretamente, del edificio donde tiene la sede la gestora de activos de la familia Garrido. El hijo de Garrido, el que no ha salido en las noticias, es el que está enviando estos regalitos.

​El silencio que cayó en el taller fue tan pesado que el roce de la lija de Rosario en el porche pareció un trueno. Julián se desplomó en su silla, con el rostro pálido, asombrado de como el joven habían descubierto dodo en menos de 24 horas y como esa ilucion se desvaneció en segundos.

​—Es una trampa de extradición —concluyó Elena, uniendo los puntos—. Si firmas ese contrato, te comprometes a trabajar fuera de la jurisdicción del país por cinco años bajo una cláusula de silencio absoluto. No podrías testificar en el juicio contra su padre, y si lo haces, te demandarían por incumplimiento de contrato por millones de euros. Te están comprando tu silencio con un trabajo de ensueño.

​—Me quieren enterrar en oro en mitad del desierto —susurró Julián, golpeando la mesa con el puño—. Maldita sea, casi caigo. Casi te dejo aquí por una mentira.

​Julián se levantó y caminó hacia Elena, tomándola de los hombros. La desesperación en sus ojos se transformó en una devoción renovada.

—Perdóname, Elena. He sido un idiota. La ambición me cegó por un segundo.

​—No eres un idiota, Julián. Eres un hombre que ha sido herido y que quería volver a sentirse fuerte —respondió ella, acariciando su rostro—. Pero ahora sabemos que tu fuerza no está en Dubái. Está en esta costa.

​—¡Y tenemos un plan! —anunció doña Rosario, apareciendo en la puerta con un par de escobas—. Si ese cachorro de Garrido quiere jugar a los espías, nosotros le vamos a dar una lección de teatro. Julián, vas a fingir que vas a la capital a firmar. Tato, vas a usar ese dron tuyo para seguir el coche que envíen a recogerlo. Y yo... yo voy a llamar a mi prima la de la capital, que trabaja limpiando en ese edificio de oficinas.

​—Rosario, esto es peligroso —advirtió Julián.

​—Peligroso es que mi cabra se coma mis dalias, niño. Esto es justicia —sentenció la anciana—. Vamos a grabar al hijo de Garrido preparando la estafa. Si el video de la subasta fue viral, el video de un rico intentando sobornar a un arquitecto va a romper internet.

​La tensión se rompió cuando Pincel, la cabra, decidió que el contrato de Dubái impreso sobre la mesa tenía un sabor excelente y empezó a masticar las cláusulas de confidencialidad.

​—¡Pincel, no! ¡Eso tiene mucha tinta! —gritó Tato intentando quitarle el papel.

​Elena y Julián rompieron a reír, una risa liberadora que soltó toda la angustia de la mañana. En mitad de la carcajada, Julián la atrajo hacia sí y la besó con una pasión que sellaba su decisión.

​—No me voy a ninguna parte, Elena —le dijo al oído—. Mi único proyecto ahora es restaurar esa casa contigo y ver cómo este pueblo se convierte en lo que nuestros abuelos soñaron.

​—Más te vale —respondió ella—. Porque si te vas, tendré que enviar a Rosario y a la cabra a buscarte, y créeme, no quieres ver a Pincel en un avión de primera clase.

Ambos rieron a la mención de tal escenarios y ​esa noche, mientras preparaban los detalles del. contraataque, la intimidad regresó al taller. Pero ya no era la intimidad del descubrimiento, sino la de una pareja que ha sobrevivido a su primera gran tormenta de tentación. Se durmieron entrelazados, sabiendo que mañana empezarían a desmantelar el imperio de los Garrido desde sus raíces.

​Lo que no sabían es que el hijo de Garrido, despechado por la resistencia del arquitecto, ya estaba enviando a alguien a San Lorenzo para agilizar las cosas. Alguien que Elena conocía muy bien de su pasado en la capital.

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✿.。.:* ☆𝙰𝚗𝚗𝚒𝚔𝚊✿.。.:* ☆:.
😌
Rositha🌹📝📚
Excelente 🙏🌷
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
muy buen cap 👏👏👏
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
yo quiero que sea niña
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
es cierto que la fertilidad aumenta luego del primer embarazo?
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
AAAAH 😱jajajaja el muchacho lo volvió a hacer, que linda familia, cada vez se hace más grande
Andrea
Adorable
🦋 Vαηυн ✨🦋
Bueno, yo no sabía que los colores se sentían incomprendidos 🤣🤣
🦋 Vαηυн ✨🦋
🤣🤣🤣🤣 Como sería el moco de trol?? 🤣🤣
yewein¥§
sexo no 🤕
yewein¥§
Cupido un poroto 😁🥵 quiero zexo ver🤧
yewein¥§
son iguales 🤓
yewein¥§
le gustó el nombre 😁
yewein¥§
son 2 gotas de agua
yewein¥§
encontraste tu alma gemela 🤓
yewein¥§
yo Cristian 😁
yewein¥§
que está lloviendo no sabía ☂️
yewein¥§
pobre universo siempre sale siendo acusado 🤓
yewein¥§
es la correcta embarazala😁
yewein¥§
que te den cómo cajón que no cierra🥵
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