Esta novela cuenta la historia de Violeta y Calum, dos chicos muy diferentes, que al principio no se llevan bien, pero tras la interacción cotidiana comienzan a sentir atracción el uno por el otro, haciendo que sus vidas y la de las personas a su alrededor se entrelacen.
sin embargo las diferencias entre ellos hacen que se pregunten de manera constante que fue eso que hizo que se enamoraran el uno del otro.
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CAPITULO 15 HERMANOS
Violeta se frenó al ver que en su sala no estaba su padre como ella creyó en un principio. Pero no fue así, se trataba de una mujer joven con un hombre que se parecía a ella.
-si ya terminaste de llevarte las cosas de mi marido, lárgate, mi hija está aquí, y mi hijo no tarda, ellos no tienen por qué ver esto, no es su asunto –
-mamá, ¿Quién esta mujer? –
-nadie, ella ya se va –
La mujer volteó a verla – soy la mujer de tu padre, me envió por sus cosas –
Violeta no podía creer el descaro de esa mujer – pues si ya las tienes lárgate, de esta casa zorra desvergonzada – le soltó Violeta a la susodicha
- ¿Qué has dicho? – dijo la mujer
-lo que oíste, zorra… desvergonzada, eso es lo que eres – Violeta trato de empujarla, pero el hombre que venía con ella la empujo, y ella se fue contra una mesita que tenía un florero y este cayó al piso haciendo bastante ruido, y regando flores, agua y trozos de cerámica por doquier.
-óyeme con mi hija no te metas – pero antes de que Antonia (madre de Violeta) llegara a donde ella estaba, un chico enorme llego y le soltó una patada al tipo en cuestión dejándolo bastante desconcertado, y tirado en el piso
- ¿estás bien? – le pregunto a su hija, esta asintió
-creí que te habías ido –
-estaba a punto de hacerlo, pero escuché ruidos y no pude evitarlo, quería cerciorarme de que estabas bien, porque no buscas algo para limpiar, yo me quedo aquí con tu madre –
La amante del esposo de Antonia, estaba inclinada al lado de su hermano, que estaba tratando de levantarse, hasta a ella le sorprendió la fuerza con la que este chico lo golpeo, sobre todo porque no parecía haberse esforzado en absoluto.
-disculpa, ¿tú eres el chico que trae a mi hija a casa en algunas ocasiones, o me equivoco? –
Contrario a lo que parecía antes que su hija, al voltear a verla se mostró bastante tímido
-ah… así… soy yo, perdón por entrar en su casa de esa manera – le dijo haciéndole una reverencia, Antonia encontró la situación bastante curiosa, ya que hace un momento acababa de golpear a alguien con bastante facilidad.
Calum bajo estaba parado frente a la mesita que se encontraba al centro de la sala, la que se usaba para poner el café, y la cual estaba vacía en ese momento. El tipo por fin se había levantado del piso, venía furioso hacia él insultándolo; a diferencia de este, Calum era más alto.
Todo sucedió muy rápido, Antonia vio al hombre subirse al sofá para quedar detrás de Calum, y atacarlo por la espalda, la mujer quiso alertarlo, pero fue demasiado tarde, se quedó con el grito atorado en la garganta, pues así de rápido como el tipo lo sujeto por el cuello, Calum lo se lo quitó de encima, haciéndolo volar por encima de él, y dejándolo caer cuál luchador de lucha libre dejándolo caer sobre la mesa.
-esto cuenta como defensa propia –
Violeta venia con la escoba y el recogedor en la mano y los dejo caer; Tyler venia entrando con un chico tras él, el cual corrió hacia Calum, se paró a su lado y le puso una mano en el hombro.
-Tranquilo campeón, respira, si lo golpeas más tendremos un problema –
Calum parpadeo al verlo - ¿Tiberio?, que haces aquí – dijo este confundido
-por supuesto que tendrán un problema, has lastimado a mi hermano – dijo la mujer más joven
- ¿Quiénes son estas personas? – pregunto Tyler sin entender nada de lo que pasaba
-es la amante de papá, ese tipo venía con él, él nos atacó primero Calum solo se defendió – le respondió Violeta
-si no se van en este momento voy a llamar a la policía – dijo Tyler sacando el teléfono
El hombre se levantó con cierta dificultad sobando su espalda, su hermana le ayudo a caminar, tomaron las maletas y se dirigieron a la salida – esto no se va a quedar así – dijo la mujer molesta antes de salirse
Tyler le cerró la puerta en la cara, mientras Calum y Tiberio revisaban la mesita de café.
-lamento lo de su mesa señora, vamos a pagársela, Calum, discúlpate –
-lo siento – dijo este haciendo otra reverencia
-espera… dijo Tyler, ¿lo conoces? – señalando a Calum
- ¿Qué si lo conozco?, es mi hermanito menor – dijo este – por cierto, Cal, ¿Qué hace aquí? –
Él señalo a Violeta – somos compañeros de clase, además yo debería preguntar lo mismo –
-recuerdas que menciones que salía con alguien, pues heló ahí –
Calum miro a Tyler - ¿Estás saliendo con el hermano de Violeta? –
-vaya, el mundo es pañuelo – comento Antonia – y no se preocupen por la mesa, gracias, por la ayuda, ¿se quedan a cenar? –
-nos encantaría – dijo Tyler – pero mamá está esperándonos, no le gusta que faltemos a cenar sin avisar, pero será en otra ocasión, con su permiso, señora; Calum andando –
-mis hijos tienen gustos muy similares por lo visto – dijo Antonia
-hablemos de eso después madre, primero dime ¿Cómo entro esa mujer? –
-Al parecer tu padre le dio la llave de la entrada –
-tienes que contarle sobre esto al abogado, mañana hay que cambiar el cerrojo de la entrada, y voy a hablar con mi padre, como puede ser tan… -
-basta Tyler, no es necesario, si alguien va a hablar con él soy yo, este no es su asunto, no se metan por favor –
-será como quieras mamá, pero si vuelve a pasar algo así, no voy a contenerme otra vez –
-Tyler tiene razón mamá, no podemos dejar que papá siga haciendo lo que quiere –
Antonia también estaba furiosa, sabía que sus hijos tenían razón, pero esas no eran horas para ir a reclamarle a su aún marido.