Rebeca es una joven que es obligada a casarse con un hombre al que no conoce, todo por qué su padre no quiere pagar su deuda con dinero, la ambición lo lleva a perder a su única hija.
Rebeca acepta casarse aunque en el fondo no lo desea, lo que Rebeca no sabe es que su esposo es uno de los líderes de la mafia más poderosa del país...
Ahora Rebeca se verá envuelta en un mundo que no conoce y su futuro se verá comprometido por culpa del hombre que le estaba arrebatando la libertad...
Pero Rebeca se sorprenderá con el hombre con el que se casará, toda una aventura por descubrir... Amor, sobretodo hay amor, así que espero que les guste esta novela ☺️
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Capítulo XVIII
Rebecca
Con enojo tiré la almohada al piso.
¿Cómo pude siquiera pensar que ese idiota sería diferente?
Rebecca, estás loca, creyendo que por qué está ayudándote sentirá algo más.
Me dejo caer a la cama, creo que es porque es el primer hombre con el que tengo intimidad, por eso estoy así. Nada más que eso, mi cuerpo reacciona a su cercanía, solo eso.
Me quedo viendo el techo, mi vida es un completo desastre.
Mi padre mató a mi madre por mí, mi hermano en realidad no es un pintor, sino que es el líder de nuestra familia, ¿acaso somos parte de una mafia? Es lo único que logré entender después de esto.
Estoy en medio de una guerra de mafia.
Rebecca, en las películas dicen que solo estando de un lado se puede estar a salvo, Kai es la única opción, no hay más.
Con él de mi lado estaré a salvo, traicionar a mi familia es pan comido, total no los conozco realmente, a mi hermano lo he visto un par de veces durante todos estos años.
No tengo nada que perder.
Pero a cambio tengo que asegurarme de que saldré ilesa.
Cerré los ojos, tratando de calmar mis pensamientos.
Sus labios rozando los míos mientras su mano acaricia mi nuca, ese pensamiento me hace despertar.
Me siento en la cama, no puedo seguir pensando en Kai de esta manera, él solo me está usando, solo eso.
Me puse de pie, la puerta se abre y por ella entra Kai Sullivan con una mirada sería.
— En unos días es la fiesta de compromiso, saldremos mañana a comprar ropa para ti _ dice mientras sigue caminando hasta el balcón
Lo veo encender un cigarrillo, puedo notar el ambiente tenso, no le tengo miedo, al contrario, le tengo ganas y eso es mucho peor, yo solo quiero irme de aquí, recuerda a tus padres Rebecca.
Nada bueno te ha traído estar cerca de Kai.
Me quedé viéndolo fijamente, él se dio la vuelta para verme, de su boca y nariz salió humo de una manera tan sexi, tragué saliva.
Aparté la vista, no te dejes cautivar por su lujuria.
— Te puedes ir _ le digo
— si, ya me voy _ dice entrando de nuevo a mi habitación se queda de pie frente a mi a tan solo unos pasos.
— ¿Qué quieres? _ pregunté fingiendo serenidad
Se acerca a mí hasta quedar frente a frente
— No vuelvas a amenazarme, no me gusta mucho la idea de golpearte _ dice tumbándome a la cama
— ¿que haces?
— Voy a castigarte por lo de antes _ dice sosteniendo mis manos por encima de mi cabeza
Una de sus manos me toma del rostro, sus dientes toman mi labio inferior y lo muerden con fuerza, me retuerzo en la cama intentando apartarlo.
Suelta mi labio y veo una gota de sangre en los suyos. Se pasa la lengua y sonríe viéndome fijamente
— Sabe bien _ está vez me besa con más delicadeza, chupa mi labio herido.
Mi cuerpo reacciona a favor, esto es realmente indignante, tuve sexo una sola vez y ya es como sí siempre lo hubiera hecho.
— Ya tengo un sabor favorito _ dice acariciando mi labio inferior con un dedo con cuidado _ tus labios y sangre son una combinación perfecta
Sus ojos me miran detenidamente, puedo sentir su lujuria y algo más, no logro entender que es, pero no me agrada su manera tan obsesiva de verme.
— Aléjate _ le digo
— Espero que te haya quedado claro que las amenazas están prohibidas _ dice volviéndome a besar
Sus manos me sueltan y empieza a acariciar mi cuerpo, un jadeo sale de mi al sentir su boca en mi cuello mientras muerde con delicadeza.
Mis ojos se cierran por el momento de placer que me dió.
Reaccioné e hice el intento de apartarlo.
pero no lo permitió, él me volvió a sostener, se apartó de mí
— Sabes tan exquisito, tu sabor es... embriagante, no me provoques más. No quiero forzar nada _ dijo dándome un corto beso en los labios.
Se apartó de mí y se puso de pié, sin decir una sola palabra salió de la habitación dejándome hecha un lío.
— Si seguía intentando, estoy más que segura de que lo hubiera dejado tenerme _ dije en voz baja viendo mis manos temblar levemente por el deseo.
Rebecca no, no puedes.
...****************...
Mientras escogía un vestido para la fiesta de compromiso, me di cuenta de que esto va en serio, la boda, matar a esa persona.
Miro el vestido blanco frente a mí, es hermoso, lo toco con mis dedos, la tela es muy suave.
Es una pena que es blanco, se manchará si lo llevo mañana a la fiesta de compromiso.
Esta mañana cuando me levante fui directo a la cocina, escuché sin querer a uno de los hombres de Kai discutiendo con Milton el mayordomo de la familia.
Se decían que lo que pensaban hacer era una cosa muy peligrosa, probablemente tienen miedo de que los traicione al estar frente a Emiliano.
No puedo negarlo, pero si llego a encontrar una manera de no hacer nada de lo que Kai dijo, puedo huir.
Mis planes son tan distintos a los de ellos. Si logro encontrar alguna salida antes de la boda voy a usarla.
— Puedes probarte ese _ la voz de Kai me saca de mis pensamientos
Me doy la vuelta para verlo, su rostro es tan perfecto, su mirada es como de un cazador viendo a su presa, sus manos están en los bolsillos de su chaqueta media abierta, lo que me deja ver un poco de su clavícula, su aroma es lo que más me encanta de él. Es extraño que desde anoche no he parado de pensar en él. De su boca sobre la mía, o de sus manos tan grandes...
— ¿Qué has dicho? _ pregunté volviendo a la realidad
Su sonrisa me volvió a atrapar en su red de encanto.
— ¿Qué tanto me miras? _ dijo dando un paso hacia mí
Me quedé en mi lugar sin levantar la vista de su pecho, no me atrevo a verlo a la cara, si lo hago terminaré haciendo alguna locura.
— Nada, solo estaba pensando _ Dije dándome la vuelta para seguir viendo los vestidos
Sentí su cercanía detrás de mi, una de sus manos me toma por la cintura y me pega a su cuerpo, mi espalda choca con su pecho.
— Si tanto lo deseas, puedes verme todo lo que quieras, solo tienes que decírmelo _ susurra en mi oreja
Cerré mis ojos dejándome llevar por su respiración, mi mente no es coherente hoy.
— No quiero verte _ dije tratando de estar tranquila
Su mano aprieta su agarre un poco, su otra mano se acerca a mi cuello apretando sin fuerza, mis manos intentan apartarlo.
— Estas segura de eso _ dice esta vez levantando mi rostro hacia arriba.
Mis ojos y los suyos se conectan, es como un pequeño escalofrío, mi cuerpo sintió una emoción tan placentera al verlo tan cerca.
— Apártate _ le dije casi sin aliento
Su boca estaba tan cerca de mi frente, él le dio un pequeño beso y me soltó.
Lo sentí alejarse de mí, me di la vuelta para verlo, solo logré ver su espalda al alejarse.
No sé qué me pasa, tenerlo cerca no me molesta, pero verlo lejos si, no estoy segura de si solo es deseo lo que estoy empezando a sentir por Kai.
Me preocupa pensar en quedarme a su lado para siempre, si me enamoro sería aún peor.
De los enemigos nadie se enamora, y Kai tiene todo lo que pinta un “No”.
debiste beber con un desconocido