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La Traición Del Alfa, El Amor Del Rey

La Traición Del Alfa, El Amor Del Rey

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Apoyo mutuo / Pareja destinada / Romance / Madre soltera / Hombre lobo / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Claudia Reveca Díaz

Ayelen lo entrego todo por amor, pero termino marcada por la humillación y el rechazo.
Expulsada de su manada, tuvo que criar sola a sus gemelos. Mientras el mundo licantropo la señala como traidora.
El destino la lleva a encontrarse con el rey lobo frío y maldito, cuya herida no solo está en su cuerpo, también en su alma. Entre tratamientos y silencios empieza a descubrir un lazo entre él y sus gemelos.
Lo que parecía un nuevo comienzo se convierte en un juego de poder, secretos familiares y tradiciones.

¿Podrá renacer como la gran luna, frente a las manadas o volverá a ser destruida por quienes mas odian verla brillar?

NovelToon tiene autorización de Claudia Reveca Díaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

una nueva vida

El aire helado de la madrugada golpeaba el rostro de Ayelen mientras avanzaba con paso cansado por el camino de tierra que la alejaba de su manada. Cada paso era una despedida silenciosa, un eco doloroso que se hundía en lo más profundo de su corazón. Atrás quedaba la tierra qué la había visto crecer, los bosques que conocía como la palma de su mano, los recuerdos de su infancia corriendo bajo la mirada vigilante de su padre, atrás quedaba también su familia.

El vientre abultado, de casi siete meses, la obligaba a moverse despacio, sus manos acariciaban instintivamente la curva de su barriga como si buscara en ese contacto el consuelo que nadie más le daba. Los bebés se movían como recordándole que no estaba completamente sola, que había dos vidas dependiendo de ella, dándole fuerzas para no rendirse.

Pero por dentro, la tristeza era un nudo que le apretaba la garganta, había llorado tanto que sus ojos estaban enrojecidos, vacíos, como si ya no quedarán lágrimas. Había confiado, había amado, había entregado todo por su manada, y a cambio solo había recibido desprecio. La habían culpado por algo que no merecía, la habían señalado como si su sola existencia fuera un error.

Su hermano mayor le había dado un sobre con dinero, él no podía detener lo que los ancianos habían dictado, pero al menos se aseguró de que Ayelen no quedará completamente desamparada.

La carretera la condujo hasta las luces lejanas de la ciudad, nunca había salido sola de los territorios de la manada, y ahora, al ver aquel horizonte desconocido, sintió que una punzada de miedo se clavaba en su pecho. El rugido de los autos, las luces de neón, el bullicio lejano, todo era tan distinto del silencio del bosque que por un instante deseó dar marcha atrás. Pero no podía, no había nada a lo que regresar.

El cansancio pronto se hizo insoportable, el peso de los bebés, el hambre, la sed, la falta de sueño... todo caía sobre ella como una losa. Después de caminar sin rumbo durante horas, sus pies la llevaron hasta un pequeño parque. Era un lugar sencillo, pero tenía un encanto melancólico, columpios viejos que se mecían con el viento, un tobogán metálico que chirriaba al moverse, bancos de madera gastados por el tiempo.

Ayelen se dejó caer en una banca, soltando un suspiro quebrado, acarició su vientre otra vez, buscando en sus bebés el único motivo para resistir.

---- Perdónenme, mis amores, no sé si podré darles todo lo que merecen, pero les prometo que lucharé por los dos, serán lo único bueno que me quede en este mundo, --- susurro con voz temblorosa.

Las horas pasaron y la tarde comenzó a teñirse de naranja y violeta, Ayelen se perdió en sus pensamientos, en los recuerdos dolorosos de lo que había dejado atrás. Veía el rostro de su madre fallecida, la sonrisa protectora que tanto le hacía falta ahora, recordaba a su padre, un hombre fuerte, severo, pero justo.En la manada todo había cambiado y ella lo sabía, ya no había lugar para los débiles ni para los que no encajaba en la ambición de los nuevos líderes.

Las lágrimas volvieron a brotar, sentía que estaba a la deriva, que todo lo que era su mundo se había roto en pedazos. Apretó los dientes para no sollozar demasiado fuerte, porque no quería llamar la atención de los extraños que pasaban por el parque.

De repente, una vo, suave interrumpió su tormento.

---¿Necesitas ayuda?,----

Ayelen levantó la vista, sorprendida, frente a ella, una anciana de cabellos plateados y rostro arrugado la observaba con ternura. Tenía un abrigo gris demasiado grande para su delgada figura y sostenía una pequeña bolsa de compras en la mano, sus ojos de un azul apagado, transmitían una calma que desarmó a Ayelén.

---Yo, soy de acá, --- balbuceó, secándose las lágrimas con torpeza.

La anciana se acercó despacio, como temiendo asustarla, y se sentó junto a ella en la banca

---Pues te puedo ayudar, tengo una pequeña florería no muy lejos de aquí, arriba hay una pieza vacía donde te puedes quedar, ---- respondió con voz tranquila.

El corazón de Ayelen diovun vuelco, aquellas palabras eran como un rayo de luz en medio de la oscuridad, dudo unos segundos, temerosa de confiar, pero el cansancio y la desesperación pudieron más.

----Gracias... es muy amable, soy Ayelen, ---

--- Yo soy Elides Rodriguez, vamos hija,que no puedes quedarte aquí toda la noche con ese vientre tan grande, ----

Ayelen asintió, reprimiendo otro sollozo, se incorporó lentamente, apoyándose en el banco para no perder el equilibrio. Elides tomó su brazo sin esperar permiso y comenzó a caminar despacio a su lado, como si la conociera de toda la vida.

El camino hasta la florería no fue largo, pero para Ayelen resultó eterno, cada paso era una mezcla de dolor físico y alivio emocional, como si al acercarse a aquel refugio desconocido dejará atrás una parte de la carga invisible que la aplastaba.

La florería estaba en una esquina, iluminada con luces cálidas qué contrastaban con la penumbra de la calle. El aire olía a rosas frescas, a tierra húmeda y a hojas recién cortadas. Al entrar Ayelen sintió que por primera vez en mucho tiempo podía respirar con calma.

Elides la gui por una escalera estrecha hasta el segundo piso, allí una habitación sencilla la esperaba, una cama limpia, una mesa de noche con una lámpara pequeña. No era lujosa pero a los ojos de Ayelen era un palacio.

Cuando la puerta se cerró detrás de ella, se dejó caer en la cama y rompió en llanto, el nudo en su garganta se deshizo y las lágrimas corrieron libres, empapando la almohada. No era tristeza únicamente, era también desahogo, la liberación de todo lo que había cargado desde que cruzó los límites de la manada.

Elides la dejo llorar en silencio, sentada a su lado, acariciaba su cabello como lo haría una madre ,cuando Ayelén se calmo...

---- Hija, a veces la vida nos arranca de raíz para que pidamos crecer en otro lugar, no lo veas como un final, sino como un comienzo, ----

Ayelen cerró los ojos y apretó la mano de la anciana, su corazón seguía doliendo, pero por primera vez desde su destierro, no se sentía sola

Y en esa pequeña florería, con el eco del rechazo aún latiendo en su pecho, nació la esperanza de que aún quedaba un futuro para ella y para sus hijos que crecían en su vientre.

1
Yanela Del Puerto
Vas a morir lobo idiota
Yanela Del Puerto
Y se va a enojar más cuando se entere que le pidió a Ayelen qué abortara a los cachorros
Yanela Del Puerto
Te ayudamos a enterrar el cuerpo alfa
Jovina Garcia
leí hace poco una novelas igual . solo los nombres los cambiaron. los gemelos .son hijo de un rey . jajajaja .pasan unos años.. adiós .ya me se la trama
Nora Elia Valdes Yepes
Excelente historia de fantasía llena de realidad gracias me encanto felicidades siga escribiendo historias fantasticas
Miriam Torres
mut buena ti historia autora, felicitaciones y seguire con tus otras novelas 🫶🙌😊
Elvira Fretes
Wow, Marina no se deja amenazar. por qué cree que el consejo estará a su favor y Leónidas también, pero no tiene idea que Leónidas tiene otro planes
Yanela Del Puerto
Jajaja el chófer le dijo y era el Delta
Elvira Fretes
wow. esto está que arde 🤦🏻‍♀️, esto será una guerra campal, la ambición es tan poderosa, Keyla la bastarda eres tú 😠
Elvira Fretes
Skoll es muy celoso y así son los lobos fieles, creo que Kim en cualquier momento aparece para proteger a Ayelen y los cachorros. Me encanta Mary, ella defiende lo suyo, jejeje
Elvira Fretes
omg, que terrible, menos mal que estaba Zulay, una más para proteger a esos cachorros
Elvira Fretes
me encanta, poco a poco Hendrix va descubriendo la verdad, pero lo que no se imagina es la traición de su reina y su primo 😔
Elvira Fretes
vaya la hija es muy soberbia, así Darién ahora sí pudo consumar su unión, maldito 😡
Cauti Sajan
enviemos a los 4 fantásticos a Superman o de perdis a Godzilla 😂😂
Martha Consuegra
Excelente !!! la ame de principio a fin felicidades a la autora 🥰👏👏
Nadia Agundiz
una EXCELENTE historia.
muy bien narrada que nos transportaba en cada capítulo a esos maravillosos lugares.
Felicidades 💐 .
MARAVILLOSA 😍😘
Yanela Del Puerto
Espero que vuelvan a encontrarse y se vayan lejos
Yanela Del Puerto
Teresa va a volar porque en gran parte fue ella quien más desprecio le tiene tanto a Kim como a Ayelen y ni hablar del alfa impotente
Elvira Fretes
que bueno que lo salvó, ahora Ayelen corre peligro junto a sus hijos y Mary
Elvira Fretes
omg. cuánta traición por ambición, se va aclarando las cosas, Hendrix cree que tuvo una hija por inseminación, su reina se lo hizo creer y resulta que es de su primo Leónidas, Darién se casó con la chica pensando que es hija del rey Hendrix Wolf, ahora el misterio es que paso con la doctora. Espero que Ayelen ayude a Hendrix
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