Un hombre lobo herido por sucesos del pasado se volvió implacable y en el Rey más temido del mundo de los licántropos.
Una omega sin espíritu lobo, despreciada por su manada, sufre malos tratos desde su transformación. Pero un accidente cambia todo el rumbo de su historia: ella descubrirá quién es en realidad y también conocerá el amor.
NovelToon tiene autorización de raiane da silva para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
Punto de vista de Sara.
Pero, ¿cómo terminé en esta situación? ¿Qué se cree este rey para exigir tantas cosas?
Uf... Él es solo el Rey...
Ya imaginaba que esta nueva función me traería diversos problemas y ahí está, ya apareció el primero.
Y como si no fuera suficiente, no me dejó sola para terminar de ordenar sus pertenencias, se sentó en el sillón en la esquina de su enorme aposento real y se quedó a inspeccionar lo que yo hacía, pues es posible sentir sus ojos en mí.
Intenté hacerlo sin parecer importarme, pero no funcionó, algunos objetos caían de mis manos y ya imaginaba que él diría algo. Sin embargo, permaneció callado hasta que resolvió sacar tema, dejándome aún más nerviosa.
— ¿Cómo es tu nombre?
— Sara.
— ¿Solo Sara?
— Sara Sinclair.
— Bonito nombre, Sara Sinclair.
Creo que mi nombre es bonito, pero sonando en su voz es aún más bonito, mis mejillas se tiñen de rojo al instante.
— Gracias.
— ¿A qué manada perteneces? Sé que no eres de aquí, pues soy bueno para recordar rostros y el tuyo no es familiar.
— Eh...
Dudé en decirlo, ¿y si me expulsa o me entrega a la manada de la medianoche?
— ¡Sí!
— Está distante de aquí, muy distante.
— Puedes decirme el nombre, soy el Rey, conozco cualquier manada, pues todas están bajo mi dominio.
Y ahora, ¿cómo puedo mentir?
toc... toc...
Golpes en la puerta, salvación.
Me apresuro a ir a abrir, paso por él y olvido la parte de la reverencia y me inclino nuevamente, él bufa y hasta me parece gracioso.
— ¡Con permiso!
Abro la puerta y se trata del otro lobo que lo estaba acompañando más temprano.
— Tú, no pude presentarme como debía. Un placer, soy Patrick, amigo y beta del Rey. Tú eres Sara, ¿verdad?
Asiento en confirmación.
El lobo frente a mí es muy bonito también, cuerpo musculoso y fuerte, cabello castaño y ojos en el mismo tono.
Él es un galanteador, toma mi mano y la besa y en ese instante oímos un gruñido justo detrás de nosotros.
— Silas.
Con una sonrisa amarilla llama al amigo y con firmeza el Rey responde.
— ¡No la toques!
El Rey habló en un tono muy diferente, que hasta me dio miedo.
— Disculpa amigo, no lo haré más. Bueno, tengo asuntos que tratar antes de la cena.
Como si nada hubiera sucedido, Patrick entra en la habitación.
El Rey pide que vuelva a mi función, pido permiso y los dos se reúnen en el mismo lugar donde él estaba hace pocos minutos, pues consigo sentir nuevamente a aquel lobo observándome.
Ahora me pregunto qué fue lo que sucedió en aquel instante, el clima se puso tenso, ¿será que hice mal al dejar que el otro lobo besara mi mano?
A pesar de que no tuve elección, fue él quien tomó la actitud primero.
Sara, eres muy desafortunada, en el primer día de trabajo en la nueva función ya dar un espectáculo de esos.
Ya te dije, tienes que ser invisible, nada de llamar la atención sobre nosotras.
Yo misma me aconsejo.