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La Silueta Oculta

La Silueta Oculta

Status: Terminada
Genre:Amor de la infancia / Amor eterno / Completas
Popularitas:6.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Aidan ha vuelto. Ya no es el niño asustado, sino un hombre de negocios implacable, listo para reclamar todo lo que dejó atrás. Se reencuentra con Iris, ahora una mujer poderosa, socia de la sofisticada Atelier Vértice, cuya figura irradia una elegancia que desarma.
El ya decidió irá por todo y su gordita sera de él

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CAPITULO 9.

El sol del lunes entró por mi ventana como si quisiera castigarme por lo que había pasado la noche anterior. Me desperté con el cuerpo pesado, sintiendo todavía la presión de los dedos de Aidan Lennox en mis muslos y el calor de su aliento en mi cuello. Cada vez que me movía entre las sábanas, la piel me ardía. No era un sueño; las marcas invisibles de su posesión estaban ahí, recordándome que el hombre que juré odiar me había tocado como nadie más se atrevería.

Sofía seguía roncando a pierna suelta en la alfombra, con un brazo estirado y el pelo hecho un nido de pájaros. La envidié. Ella no tenía el corazón galopando como un caballo desbocado ni la sensación de que el mundo se le iba a caer encima en cualquier momento.

Me levanté y me puse lo primero que encontré: unos pantalones de lino blanco y una blusa de seda que me tapara bien el cuello. No quería que nadie viera las sombras rojizas que Aidan me había dejado. Me lavé la cara con agua helada, tratando de borrar la mirada de deseo que todavía tenía en los ojos, y bajé a desayunar esperando que la casa estuviera vacía.

Qué estúpida fui.

Al llegar al comedor, el ruido de cubiertos y risas me golpeó como un bofetón. Allí estaban todos. Mi padre, Rodolfo, presidía la mesa con su habitual aire de importancia. A su lado, mi madre Rebeca sonreía mientras le servía café a... Dorian Lennox.

Me quedé congelada en el umbral. Dorian, el hermano mayor de los Lennox, era como una versión más fría y calculadora de Aidan. Tenía esa misma mandíbula de piedra, pero sus ojos no ardían; cortaban. Verlo allí, tan temprano, solo significaba una cosa: los negocios entre los Colman y los Lennox se estaban poniendo serios.

Y justo frente a él, sentado con una elegancia que me dio asco y ganas de llorar al mismo

tiempo, estaba Aidan.

Llevaba una camisa azul oscuro con los

primeros botones desabrochados, dejando ver el inicio de ese pecho que anoche me había servido de almohada mientras él me devoraba. Estaba impecable. Ni rastro de sudor, ni rastro de la locura de la noche anterior. Tomaba su café con una calma que me hizo hervir la sangre.

—¡Iris! Al fin bajas, dormilona —dijo mi padre, haciéndome señas para que me sentara—. Mira quiénes nos acompañan. Dorian vino a cerrar los flecos del contrato del puerto, y Aidan... bueno, Aidan dice que se quedó a dormir en el cuarto de invitados de los chicos porque se le hizo tarde charlando con Alejandro.

Mentiroso. Maldito mentiroso. Miré a Aidan y él me sostuvo la mirada con una desfachatez absoluta. Levantó su taza de café en un brindis silencioso, y por un segundo, sus ojos bajaron a mi cuello, buscando las marcas que él mismo había dejado.

—Buenos días, Iris —dijo Aidan. Su voz era un ronroneo bajo que me hizo vibrar hasta las muelas—. Te ves... un poco pálida. ¿No descansaste bien? Sofía suele ser una compañía un poco ruidosa, ¿verdad?

—Dormí perfectamente, Lennox —respondí, sentándome lo más lejos posible de él, aunque sentía que su presencia ocupaba toda la habitación—. Lo que pasa es que algunos ruidos nocturnos son más molestos que otros. Hay pestes que no saben cuándo retirarse.

Dorian levantó la vista de su periódico y me clavó esos ojos de hielo.

—La hospitalidad de los Colman siempre ha sido legendaria, Iris —dijo Dorian con una voz que parecía venir de un glaciar—. Espero que mi hermano no haya sido una molestia tan grande. Ya sabes cómo es... a veces olvida los límites cuando algo le interesa demasiado.

Sentí que el aire me faltaba. ¿Acaso Dorian sabía algo? ¿O era solo la paranoia que me estaba matando?

—Para nada, Dorian —intervino mi madre, ajena a la guerra que se libraba bajo la mesa

—. Aidan es un encanto. De hecho, estábamos hablando de lo bien que les vendría a todos pasar unos días en la casa de campo de los Lennox el próximo fin de semana. Un poco de aire puro antes de que empiecen las obras del puerto.

—Me parece una idea excelente —dijo Aidan, sin dejar de mirarme. Estiró la pierna por debajo de la mesa y rozó mi tobillo con su zapato. Yo intenté apartarlo, pero él me siguió, presionando con suavidad, recordándome que estábamos en público y que yo no podía gritar—. Estoy seguro de que Iris disfrutará mucho del paisaje. Hay rincones en esa finca que son... inolvidables. Especialmente de noche.

Me atraganté con el jugo de naranja. Alejandro, que estaba sentado a mi lado, me dio un golpe en la espalda que casi me saca un pulmón.

—Tranquila, enana —se rió mi hermano—. Ni que hubieras visto a un fantasma.

—Es el calor, Ale —mentí, sintiendo que la cara me ardía—. Esta casa está sofocante.

En ese momento, Sofía entró al comedor como un huracán, todavía en pijama y con los ojos entrecerrados por el sueño. Se tiró en la silla al lado de Aidan y le robó una tostada de su plato.

—¡Buenos días a todos! —gritó Sofi—. ¡Qué hambre tengo! Iris, anoche fue una locura, ¿verdad? Entre las carreras y lo que pasó después en el mirador... ¡ay! Casi me olvido de contarte, Dorian, que tu hermano casi causa un accidente por andar de exhibicionista.

Aidan se puso rígido y Dorian dejó el periódico sobre la mesa con una lentitud amenazante. Mi padre frunció el ceño.

—¿Carreras? ¿Qué carreras, Sofía? —preguntó papá con voz de trueno.

El silencio que siguió fue tan denso que se podía cortar con un cuchillo. Miré a Aidan, esperando verlo sudar, pero el muy cínico solo se encogió de hombros y le dio un sorbo a su café.

—Cosas de Sofía, señor Rodolfo —dijo Aidan con una tranquilidad pasmosa—. Ya sabe que a su hermana le encanta exagerar. Solo estábamos dando una vuelta para probar el coche nuevo y ella se asustó con la velocidad. No fue nada serio.

—¿Nada serio? —Sofi se rió, sin darse cuenta de que estaba cavando nuestra tumba—. Si casi se matan... y luego, bueno, lo del mirador fue lo mejor. Estaban tan...

—¡Sofía! —la interrumpí, dándole una patada por debajo de la mesa que debió dolerle hasta el alma—. ¿Por qué no te callas y comes? Tienes azúcar en la comisura.

Sofía me miró confundida, pero al ver mi cara de pánico y la mirada asesina de Aidan, pareció entender que se estaba yendo de lengua. Se metió la tostada entera en la boca y empezó a masticar como un hámster, haciendo gestos de que no diría nada más.

Dorian miró a su hermano y luego a mí. Una sonrisa fría y casi imperceptible cruzó su rostro. Él no era tonto. Había captado la tensión, el secreto, la electricidad que flotaba entre nosotros.

—Como decía —continuó Dorian, volviendo a su tono profesional—, el contrato está casi listo. Solo falta que Iris firme como testigo de la parte creativa, ya que ella fue la que diseñó la temática del evento de lanzamiento.

Me entregó una carpeta de cuero negro. Al abrirla, vi las hojas llenas de términos legales, pero mi vista se nubló cuando sentí de nuevo el pie de Aidan acariciando mi pantorrilla, subiendo lentamente por la seda de mi pantalón. Era un juego peligroso. Si me movía, Dorian lo notaría. Si me quedaba quieta, le estaba dando permiso.

Me quedé quieta.

—Firma aquí, Iris —dijo Aidan, señalando el papel. Su mano rozó la mía y sentí una descarga eléctrica que me hizo soltar un gemido ahogado.

—¿Pasa algo, hija? —preguntó mi madre, preocupada.

—Nada, mamá. Es solo que... la pluma no tiene tinta —mentí, apretando los dientes mientras los dedos de Aidan seguían subiendo por mi pierna bajo la mesa, llegando peligrosamente cerca de donde me había tocado anoche.

Lo miré con odio puro, con una promesa de muerte en los ojos. Pero él solo me devolvió una mirada cargada de un hambre voraz. Estaba marcando su territorio frente a nuestras familias, sin decir una sola palabra, convirtiéndome en su cómplice de un pecado que apenas estaba empezando.

Terminé de firmar con la mano temblorosa y cerré la carpeta de un golpe.

—Si me disculpan, tengo muchas cosas que hacer —dije, levantándome tan rápido que la silla casi se cae—. Sofía, te espero arriba. Muévete.

Salí del comedor sin mirar atrás, pero sentía la risa silenciosa de Aidan clavada en mi espalda como un puñal. Subí las escaleras de dos en dos, con el corazón en la garganta. Al llegar a mi cuarto, me encerré y me apoyé contra la puerta, tratando de respirar.

—Esto no es un juego, Iris —me dije a mí misma, tocándome la pierna donde todavía sentía el calor de su mano—. Esto es una ejecución.

Y lo peor de todo es que, mientras mi mente gritaba por auxilio, mi cuerpo solo deseaba que volviera la noche para que él volviera a cruzar mi ventana.

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Gladys Almonacid Lagos
Maravillosa novela!!!!
🇲🇽Háyme Castelo🇲🇽🇲🇽🇲🇽
EXCELENTE.
Sabri Nahir Zapata Zini
Excelente historia!! Me encanto
Sabri Nahir Zapata Zini
Me encanta que tenga una oportunidad
Maria Elena Martinez Lazaro
Muy buena felicitaciones 👏🏼👌🏼 aquí estaré esperando la siguiente historia
Ahmyjusten: muchas gracias 🥰 y ya está la novela..
espero que te guste 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias querida autora , excelente historia Dios continúe bendiciendo tu vida y talento
Malu Enriquez
Me encantó la novela buena la trama ☺️
Ahmyjusten: muchas gracias 🥰
total 1 replies
Malu Enriquez
Maravillosa novela ☺️
Maria Elena Martinez Lazaro
si ves otra vez dices Alexander
Maria Elena Martinez Lazaro
Bueno se llama Alexander o Alejandro? en unos capítulos atras leí que Alejandro era hermano de Aiden y Darién
Maria Elena Martinez Lazaro: Aaaa ya ok gracias por tu aclaración
total 4 replies
Maru Parera
que Dorian también esta enamorado de Iris ?
Maru Parera
el lobo se quiere comer a caperucita, y mamá se la está entregando en bandeja de plata 🤣🤣🔥
Maru Parera
uffff que calor 🔥 🔥 🔥 🔥
Maru Parera
empezamos bien 👍
Maru Parera
máscara
Aura Fernandez
m♥️♥️♥️♥️♥️♥️🥰🥰🥰🥰me encanta
Ana Yolanda Valerio Rodriguez: Ay niña dignidad le llaman y creo que tú no la conoces 😒
total 2 replies
Aura Fernandez
por fa actualiza
Aura Fernandez
me encanta tu novela ❤️
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