Abigail Frost, princesa de la familia de hielo más poderosa del Norte.
Mis padres, el Rey y la Reina de Hielo, me mandaron a la Academia Nocturne porque mi poder nunca despertó.
En esa academia todos tienen poderes: fuego, viento, sombras, rayos. Yo no tengo nada. Me llaman mestiza, me rechazan y me humillan con la túnica gris de los débiles.
Lo que nadie sabe es que no soy una mestiza.
Soy la primera Reina de Hielo en 1000 años. La única que puede convertirse en LOBA BLANCA. Mi poder es inmenso, capaz de congelar academias enteras.
Y cuando mi loba despierte, todos los que me llamaron débil se arrodillarán.
¿Te atreves a entrar a la Academia Nocturne?
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EL COLLAR DE LA VERDAD
1 semana después de que dejé sin poder a los 100 jueces del Consejo solo diciéndoles su verdad y Arian absorbió sus 100 poderes y los volvió Originales, el Sexto Reino ya tenía 10,000 habitantes.
10,000 mestizos que antes tenían túnica gris y ahora tenían túnica blanca y dorada con poderes despertados por mí.
Todos nos amaban. O eso creíamos.
Porque Kieran me dijo una noche, mientras estábamos en nuestra Torre de la Reina con nuestra Luna Dorada flotando arriba del Castillo del Amanecer:
"Mi Reina, ¿cómo sabes que esos 10,000 te quieren de verdad a ti, Abigail, y no a tu poder de Reina Blanca que les dio poderes? ¿Cómo sabes que no te quieren solo porque les quitaste el colgante negro y les diste magia?"
Me quedé callada. Nunca lo había pensado.
Arian, que estaba en la torre de al lado con Mara, escuchó con su oído de lobo blanco macho que escucha a 1 kilómetro y gritó desde su balcón:
"¡Yo también quiero saber! ¡Mara dice que me ama, pero me ama a mí, Arian el minero sin poder, o a mí, Arian el Rey Blanco de Absorción que tiene 100 poderes absorbidos!"
Mara se enojó y le pegó en el brazo a Arian.
"¡Claro que te amo a ti, idiota! ¡Te amé desde que eras plateado sin poder!"
"¿Y si te demuestro que me amas sin poder de verdad?", dijo Arian con su sonrisa idéntica a la mía pero de hombre.
Esa noche, Arian y yo nos encontramos en secreto en la Torre Azul vieja donde mi madre nos contó la verdad de nuestro nacimiento. Sin Kieran, sin Mara, sin padres. Solo mellizos.
"¿Trajiste los collares?", le pregunté.
Arian sacó de su bolsillo dos collares negros idénticos a los que nos pusieron al nacer para sellarnos el poder.
Eran los collares originales. El colmillo negro que me robaba poder de él 19 años y el colmillo negro que le sellaba su poder de absorción. Mi madre los guardó.
"Mi madre me dijo que estos collares no solo sellan poder blanco. También sellan la Marca Dorada de Mellizos y la Marca de Pareja. Si nos los ponemos, volvemos a ser los mestizos sin poder de antes. Ojos grises, cabello negro, sin aura, sin poder, sin marcas brillando. Como hace 19 años."
"¿Quieres probarlo? ¿Ponernos el collar escondido para ver quién nos quiere de verdad sin poder?"
"Exacto, hermana melliza. Como en los cuentos humanos que vi en el portal a Cali. El príncipe se viste de pobre para ver quién lo ama de verdad."
Nos miramos idénticos, mujer y hombre, con miedo y emoción.
"¿A la cuenta de 3?", dije.
"1... 2... 3..."
Nos pusimos los collares negros al mismo tiempo.
¡PUM!
Mi corona de 5 picos blancos desapareció. Mi vestido blanco y negro de Reina se volvió túnica gris de mestiza. Mi cabello blanco brillante se volvió negro brillante normal. Mis ojos blancos brillantes se volvieron grises apagados como hace 19 años. Mi aura de escarcha dorada se apagó. Mi marca de pareja de Kieran en el cuello dejó de brillar y se volvió una manchita gris. Mi marca dorada de melliza en la frente desapareció.
Me miré en el espejo de hielo. Era Abigail de 19 años otra vez. La mestiza sin poder. La que todos se burlaban en el comedor.
Arian a mi lado también cambió. Su cabello blanco con puntas negras se volvió negro brillante normal. Sus ojos blancos con anillo negro se volvieron grises apagados. Su cuerpo musculoso de Rey Blanco se volvió flaco de minero sin poder. Su torso desnudo con cicatrices se volvió torso de chico normal. Su aura de vacío negro se apagó. Sus marcas de pareja y mellizo desaparecieron.
Era Arian el plateado otra vez. El que trabajó 19 años en minas.
"¡Guau!", dijo Arian mirándose. "Soy feo otra vez."
"No eres feo, eres normal", le dije riendo, con lágrimas grises ahora, no doradas. "Somos normales otra vez."
Salimos de la Torre Azul con túnicas grises, con collares negros escondiendo nuestro poder, caminando como mestizos normales hacia el Castillo del Amanecer del Sexto Reino donde estaban los 10,000 habitantes.
Nadie nos reconoció al principio. Porque sin aura, éramos dos chicos grises más.
Llegamos al comedor del Sexto Reino, que era igual al comedor de la Academia Nocturne pero dorado y blanco.
Ahí estaban Kieran y Mara comiendo juntos, esperándonos como Reyes.
Kieran llevaba su armadura negra de Rey de Sombras y su corona de sombras. Mara llevaba su vestido verde de Reina de Tierra.
Nos vieron entrar con túnica gris y colgante negro y se pararon.
"¿Quiénes son ustedes?", dijo Kieran con voz de Rey, sin reconocerme porque mi marca de pareja no brillaba. "Este comedor es solo para Reinas y Reyes. Los mestizos comen afuera."
Me dolió. Kieran no me reconoció sin mi poder.
"Soy... soy Abigail", dije con voz gris sin eco de loba.
Kieran me miró de arriba abajo, a mi cara idéntica pero sin poder.
"¿Abigail? ¿Mi Reina? No... mi Reina tiene ojos blancos y cabello blanco y corona. Tú eres una mestiza gris cualquiera."
Arian a mi lado se enojó.
"¡Oye, sombritas! ¡Es tu pareja! ¡Tu Reina!"
Kieran lo miró también.
"¿Y tú quién eres? ¿Otro mestizo que quiere hacerse pasar por Rey Blanco? ¡Lárguense los dos de mi castillo! ¡Mi Reina y mi cuñado están en sus torres!"
Mara también nos miró y no nos reconoció.
"¡Fuera! ¡Fuera plateados sin poder! ¡Este es el Reino Blanco de los poderosos, no de los grises!"
Los 10,000 habitantes del comedor empezaron a gritar:
"¡Fuera grises! ¡Fuera sin poder!"
"¡No queremos mestizos aquí!"
"¡Queremos a nuestra Reina Blanca y Rey Blanco, no a ustedes!"
Los mismos que hace 1 semana eran grises como nosotros, ahora que tenían poder blanco, nos despreciaban por ser grises.
Arian y yo nos miramos con lágrimas grises. Era la prueba. Nadie nos quería de verdad sin poder. Ni siquiera Kieran y Mara nos reconocieron sin nuestras marcas brillando.
Fue entonces que me quité el collar negro de un tirón.
¡CRACK!
Mi poder blanco explotó. Mi vestido gris se volvió vestido blanco y negro de Reina, mi cabello negro se volvió blanco brillante, mis ojos grises se volvieron blancos brillantes, mi corona de 5 picos apareció, mi aura dorada explotó y congeló todo el comedor blanco y dorado, mi marca de pareja de Kieran brilló blanco y negro fuerte y mi marca dorada de melliza brilló en mi frente.
Arian se quitó el suyo también.
¡CRACK!
Su poder negro-blanco de absorción explotó, su cabello negro se volvió blanco con puntas negras, sus ojos grises se volvieron blancos con anillo negro, su cuerpo flaco se volvió cuerpo de Rey Blanco musculoso, su aura de vacío volvió.
Kieran y Mara se quedaron blancos del susto.
"¡Abigail! ¡Arian!", gritó Kieran corriendo a abrazarme. "¡Mi Reina! ¡Perdóname! ¡No te reconocí sin tu poder!"
Mara abrazó a Arian llorando.
"¡Mi Rey! ¡Perdóname! ¡No te vi sin tu aura!"
Yo los empujé a los dos con mi poder blanco, sin hacerles daño, solo alejándolos.
"No nos toquen", dije con mi voz doble de loba blanca enojada. "Ahora sabemos la verdad. Nadie nos quiere de verdad. Todos nos quieren por nuestro poder blanco y dorado. Hasta ustedes dos."
Los 10,000 habitantes se arrodillaron llorando.
"¡Reina, perdónanos! ¡No sabíamos que eran ustedes!"
"¡Rey, perdónanos!"
Arian levantó su mano de absorción y absorbió el ruido del comedor. Todo quedó en silencio total.
"¿Saben qué?", dijo Arian con su voz grave de lobo macho con eco, idéntica a la mía pero de hombre, con su marca dorada brillando. "Mi hermana y yo nacimos sin poder. 19 años siendo llamados mestizos sin poder. Y ahora que tenemos poder, ustedes que también fueron mestizos sin poder, nos desprecian por ser sin poder. Son peores que los 5 Reyes que nos quisieron matar."
Yo terminé:
"Desde hoy, en el Sexto Reino, está prohibido llamar a alguien mestizo o sin poder. Y cada mes, Arian y yo nos vamos a poner el collar negro un día entero para ver quién nos quiere de verdad sin poder. Y al que nos desprecie sin poder, le quitamos el poder para siempre diciéndole su verdad."
Kieran se arrodilló frente a mí, con su marca de pareja brillando, llorando con lágrimas negras.
"Mi Reina, yo sí te amo sin poder. Te amé desde que eras mestiza gris en el comedor y todos se burlaban de ti. Perdóname por no reconocerte. Fue el collar."
Lo abracé. Porque sabía que Kieran sí me amaba de verdad. Solo que el collar era muy fuerte.
Arian abrazó a Mara también, porque Mara también lo amaba de verdad.
Y los 10,000 habitantes aprendieron la lección más importante del Sexto Reino: no amar el poder, amar a la persona.