Tras cansarse de la misma rutina de dos años, Jorge decide que ya no aguanta más estar así, pero una invitación inesperada hace que vea la verdad detrás de todo, ¿cambiará algo o todo seguirá siendo igual?
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Capítulo XVI
(Seis años atrás)
--Valery--
- Apúrate, no quiero llegar tarde -- dice Briana apresurándome.
- Briana, vete tú primero, yo puedo ir después. No estudiaremos lo mismo -- digo terminando mi maquillaje.
Hoy es el primer día de universidad y estoy muy emocionada, quiero verme bien y dar una buena impresión.
- ¿Cómo te atreves a dejar a tu hermana de lado? -- pregunta mi madre entrando a la habitación y dándome una bofetada qué hace que mi cara se eche a un lado - Apúrate y móntate en el auto -- agrega gritándome.
Yo pongo una mano en mi mejilla que arde un poco y la miro sorprendida, es la primera vez que me pega.
- ¿Mamá, qué haces? -- pregunto atónita.
- Que te vayas al auto he dicho -- dice ella y me empuja.
Yo tomo mi bolso como puedo y salgo, no sin antes ver a Briana haciéndose la víctima y llorando por alguna razón que no conozco, al subirme al auto mis ojos están rojos y el chófer se limita a darme los buenos días.
Con un espejo pequeño me miro y trato de arreglarme un poco el maquillaje, sin embargo, mi mejilla se ve un poco roja por el golpe. Unos minutos después Briana entra al auto con una sonrisa burlona.
- Te dije que no te tardaras, por eso mamá te golpeó -- dice ella. Yo la miro, pero no digo nada.
Al llegar a la universidad, Briana se va con su grupo enseguida y yo me quedo esperando treinta minutos más por mi grupo.
- Oh mira, ahí viene -- dice una chica.
- Vaya, lo que dicen es verdad -- dice otra.
Yo miro a dónde ellas están mirando y veo a un chico extremadamente guapo caminando con otros chicos más, pero él destaca por mucho.
Después de un rato mi grupo llega y empezamos el recorrido, hoy la universidad está más poblada que nunca y es difícil caminar sin chocarte con alguien.
- ¡Cuidado! -- exclama alguien, pero ya es muy tarde.
Alguien me choca tan fuerte que me empuja hacia las escaleras, pero justo antes de caerme alguien me toma de la cintura y me sujeta fuerte.
- ¡Ay! -- exclamo yo.
- ¿Estás bien? -- me pregunta el chico guapo de hace rato.
Yo lo miro incrédula y asiento un poco desorientada.
- Me llamo Jax, ¿y tú? -- pregunta
- Yo me llamo Valery -- respondo.
- Entonces, estás estable? -- pregunta él y yo asiento - Que bien, porque necesito mi brazo -- agrega y yo lo miro.
Rápidamente me separo de él y me alejo un poco, lo suficiente.
- Lo siento -- digo.
Él hace un gesto relajado y se va, yo escondo mi cara de vergüenza y sigo mi camino también.
Mi día, aunque empezó mal, estuvo bastante bien. Conocí a muchas personas y después de ese encuentro con Jax, no paramos de toparnos, parecía siempre estar cerca de mí.
El tiempo pasó, estudié y me esforcé cada día por tener buenas calificaciones, pero Briana no lo hacía y mi madre cada vez se volvía más violenta conmigo. Jax era el único que me entendía y con el que podía hablar, porque mi padre siempre estaba trabajando.
Tuve que estudiar por mí y por ella para que tuviese buenas calificaciones y mi madre no me castigara más a mí, al final del día no tenía mucho tiempo para salir ni hablar fuera de la universidad con Jax, así que nuestra relación solo estaba dentro de la universidad.
Jax, lejos de reclamarme y de alejarse por eso, solo me comprendía y los momentos que pasábamos juntos se sentían mágicos, pasábamos horas abrazándonos y besándonos, pero cuando las cosas se ponían calientes yo me alejaba por miedo y porque nunca estábamos en un lugar privado.
En el último año de universidad yo estaba muy emocionada, corría de un lugar a otro para tener mi vestido de graduación y todo preparado, pero Briana me obligó a encargarme de sus cosas también y tenía menos tiempo de ver a Jax, sin embargo, él siempre iba a visitarme a la casa, mi madre lo trataba muy bien.
Todo estaría bien después de la graduación, mi trabajo sería uno totalmente diferente al de Briana y no tendría que hacerle sus cosas. Y por fin llevaría mi relación al siguiente paso con Jax, después de la graduación todo sería perfecto.
No estaba más lejos de la realidad porque era imposible, todos mis sueños se desmoronaron unos días antes de la graduación, llegué a la casa después de buscar el vestido de Briana y de entregar unos trabajos en la universidad que eran de ella. Al llegar subí directo a mi habitación, pero unos ruidos raros llamaron mi atención, venían de la habitación de Briana justo frente a la mía.
La puerta estaba entre abierta así que miré un poco, una espalda definida estaba rodeada de unas piernas y unas uñas clavadas en ella, no quise mirar más, pero el hombre habló y mis piernas se doblaron.
- Oh, bebé, que rico que siente -- dice él, su voz suena extasiada por el placer.
Mis rodillas se debilitaron, sin embargo, pude entrar a la habitación.
- Oh si, Jax, hazlo como siempre -- dice Briana ahogada debajo de él.
- ¿Cómo siempre? -- pregunto, mi voz suena baja, pero ellos me escuchan y se detienen.
- Oh mierda -- dice Jax y se levanta de inmediato, Briana solo se queda acostada mirándome divertida, como si todo esto fuera un chiste para ella - Valery, te lo puedo explicar -- agrega Jax.
- ¿Qué me vas a explicar, Jax? Estás desnudo arriba de mi prima -- digo, por alguna razón estoy más calmada de lo que esperaría.
Pero es porque no es la primera vez, no, es la segunda vez que Briana me hace algo como esto.
- Ella no me importa, es solo un... -- dice Jax, pero ella lo interrumpe.
- Oye, no sigas mintiendo, dile la verdad -- dice Briana, ¿su voz siempre fue así de irritante?
- Valery, solo hay que hablar -- dice Jax.
Yo parpadeo y sacudo la cabeza, no soy una tonta.
- No sé cuanto tiempo llevan haciéndolo a mis espaldas, pero no tengo nada de que hablar con ninguno de ustedes -- digo y salgo de la habitación.
Me fui a la universidad y me quedé con una amiga por el resto de los días faltantes a la graduación. Jax me escribió tres mensajes desde entonces, en ninguno se disculpó, solo exigía verme.
Después de salirme de ese lugar el golpe de realidad fue duro, aunque sé que ellos son una mierda por hacerme eso no pude evitar sentirme mal por todo lo que había soñado junto a Jax y que todo se había arruinado, pasé noches enteras llorando hasta que me obligué a levantarme.
Decidí aceptar la oferta que me había hecho una profesora sobre irme al mejor bufete de abogados en Washington DC, ella me dijo que por ser graduada con honores tendría muchas puertas abiertas y decidí aprovecharlas todas.
Me arreglé como nunca y asistí a la graduación, yo no tenía que esconderme porque no hice nada malo. Fui a recibir mi título con mi frente en alto, pero eso no le agradó a Briana.
En la fiesta se puso pesada y no paró de molestarme hasta que tuve que irme, Jax me alcanzó afuera.
- ¿Quién te crees para no responderme los mensajes? -- pregunta y me toma del brazo arrastrándome hacia un lugar oscuro y solo.
- Suéltame, Jax, te dije que no tenía nada que hablar contigo -- digo forcejeando.
- Cállate, tú tienes que seguir siendo mi novia -- dice él.
- Claro que no, suéltame -- digo y le doy algunos golpes débiles.
Él me empuja contra la pared, mi cabeza choca contra esta causándome un fuerte dolor y en cuanto vuelvo a empujar a Jax, él me da una bofetada tan fuerte que caigo al suelo.
Más allá de sentir dolor, lo que siento es una impresión enorme, sorpresa de ver que haya sido capaz de eso. Sí, Jax me engañó y se acostó con mi prima, pero de eso a que me golpee es otra cosa y no la esperaba.
- Jax, ¿qué haces aquí? -- pregunta Briana y Jax voltea a verla.
Yo aprovecho la oportunidad y huyo de ahí, los golpes que Jax me dio empezaron a doler y sentí miedo de volverlo a encontrar, así que solo espere unos días necesarios para irme de la ciudad.
Después solo me enfoque en mi trabajo y me hice exitosa en poco tiempo, nunca quería regresar.