Yuri Romanov está acostumbrado a defender su libertad a toda costa Sin embargo, una trampa legal lo acorrala y lo obliga a tomar la única salida posible mudarse al penthouse de Dmitry Sokolov, el magnate más frío, metódico e implacable del mundo corporativo dmitry no tolera el desorden y pretende controlar cada segundo de la vida de Yuri bajo un contrato con reglas estrictas lo que no sabe es que Yuri no piensa ceder sin luchar entre provocaciones, miradas cargadas de tensión y un choque de egos imparable, la convivencia forzada amenaza con cruzar una línea de la que ninguno podrá regresar
Nota para el lector: Esta obra contiene una relación de rivales a amantes (enemies to lovers) con dinámicas de poder estrictas, choque de personalidades y desacuerdos constantes antes de llegar al desarrollo afectivo si disfrutas de las historias con alta tensión, sarcasmo y secretos por descubrir, ¡bienvenido a Bajo las Reglas!
18+, ⚠️No denunciar. espero les guste 💝
NovelToon tiene autorización de Ja moryeon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Fuego bajo el Hielo
A la una de la tarde, Borís llamó a la puerta del estudio y dejó una bandeja con un almuerzo impecable que Yuri apenas tocó
El hambre había quedado relegada a segundo plano, aplastada por la adrenalina que aún le recorría las venas tras la confrontación con Dmitry
Yuri volvió al restirador y encendió la tabla de luz Se concentró en digitalizar las líneas y detallar la paleta de colores para las telas pesadas, buscando en el trabajo una vía de escape para la frustración
Sin embargo, la presencia de Sokolov parecía flotar en cada rincón del departamento, un peso invisible, pero constante que volvía denso el aire
Pasaron las horas y la luz natural de Moscú comenzó a desvanecerse en un tono gris azulado
Yuri estiró los hombros adoloridos por la postura y guardó los archivos
Necesitaba aire
Sabía que no podía abandonar el penthouse, pero al menos no pensaba quedarse encerrado entre las cuatro paredes del estudio
Bajó las escaleras en silencio
La amplia sala de estar estaba a oscuras, iluminada únicamente por los destellos de la nieve cayendo al otro lado del inmenso ventanal Dmitry estaba allí, de pie frente al cristal, con un vaso de whisky en la mano y la camisa desabotonada en el cuello, despojado de la corbata y el saco
Yuri se detuvo a mitad del pasillo, intentando dar vuelta para regresar, pero el leve choque del hielo contra el vaso delató que Dmitry ya lo había escuchado
—Los archivos de la digitalización llegaron a mi correo —dijo Dmitry sin volverse, su voz grave resonando limpia en la penumbra
—El diseño de las solapas en el segundo traje es arriesgado, pero encaja
—No vine a pedir tu aprobación —respondió Yuri fríamente, dando unos pasos hacia el centro de la sala sin acercarse demasiado
—Vine por agua
—Está en la barra —indicó Dmitry, tomándose su tiempo para girarse despacio y mirarlo
Yuri caminó hacia la cocina abierta, sirvió un vaso con agua del purificador y se lo bebió de un solo trago bajo la atenta mirada de Sokolov Sentir los ojos del magnate fijos en su cuello le producía un cosquilleo incómodo, un calor traicionero que trataba desesperadamente de ignorar
—Mañana a primera hora nos reuniremos con el equipo de producción —anunció Dmitry, rompiendo el silencio mientras se apoyaba contra el borde del ventanal
—Presentaremos estos bocetos como la línea principal
—¿"Nos reuniremos"? —repetirá Yuri con sarcasmo, dejando el vaso de vidrio sobre la barra con un golpe seco
—Pensé que mi función era estar encerrado aquí produciendo como un fantasma, mientras tú te llevas el crédito frente a la junta
Dmitry dio un paso hacia él, sosteniéndole la mirada sin perder la compostura
—Eres el diseñador principal, Romanov
Mi objetivo no es esconderte, sino asegurarme de que no eches a perder un proyecto multimillonario por un impulso de inmadurez
—¡No es inmadurez! —estalló Yuri, acortando la distancia entre ambos hasta quedar a menos de un metro de él
—¡Es dignidad, Sokolov! Algo que tú no entiendes porque crees que todo en este mundo tiene un precio y se puede comprar con un cheque o un contrato
Dmitry se quedó mirándolo en silencio, observando cómo la rabia le encendía los ojos grises y le agitaba la respiración
Un destello oscuro cruzó por la mirada del magnate, una grieta efímera en su impecable armadura de hielo
—Hay cosas que no se compran, Yuri —murmuró Dmitry, dando un paso más hasta quedar a centímetros de su rostro
—Se dominan
La provocación quedó flotando en la penumbra de la sala, tan cerca que Yuri podía sentir el aroma a madera y whisky que emanaba de Dmitry
El aire entre los dos se volvió denso, cargado de una tensión eléctrica donde el odio y la atracción contenida amenazaban con pulverizar la frágil tregua que acababan de construir
Yuri apretó los dientes, sintiendo cómo el pulso le retumbaba en los oídos
La distancia entre sus bocas era tan estrecha que podía sentir la calidez del aliento de Dmitry rozándole los labios, desafiándolo a dar un paso más o a ceder ante la provocación
—A mí no me vas a dominar nunca —siseó Yuri, con la voz temblando por una mezcla indisoluble de rabia y un deseo traicionero que se negaba a admitir
En lugar de retroceder, Dmitry alzó una mano con lentitud exasperante
Yuri se tensó por completo, esperando un agarre brusco o una demostración de fuerza, pero los nudillos del magnate solo rozaron con delicadeza la línea de su mandíbula
El roce fue frío al principio, casi lejano, pero dejó una estela de fuego sobre la piel del joven
—Ya lo estoy haciendo, Romanov —murmuró Dmitry, bajando la vista un segundo hacia los labios de Yuri antes de volver a clavarle esos ojos oscuros e insondables
—Estás en mi casa, trabajando en mi proyecto, usando mi ropa y pensando en mí cada segundo que pasas despierto, aunque sea para odiarme
Yuri le atrapó la muñeca bruscamente para apartarle la mano, apretando con fuerza sobre la piel firme de Sokolov
—Pienso en cómo destruirte, que es muy diferente —espetó Yuri, intentando empujarlo hacia atrás
Pero Dmitry no se movió un solo centímetro Sostuvo la mirada fija en el artista, permitiendo que Yuri mantuviera el agarre en su muñeca, usando ese contacto físico como un ancla que ninguno de los dos quería romper
La respiración de ambos se volvió acompasada, pesada en medio del silencio absoluto de la suite
—Entonces hazlo —desafió Dmitry en un susurro grave
—Destrúyeme desde adentro
Trabaja, presenta la colección, gana el respeto de la junta y liquida la deuda de tu padre
Tienes el talento para hacerlo
Pero mientras tanto, no finjas que este juego no te quema tanto como a mí
Yuri soltó su muñeca de golpe, como si la piel del magnate de pronto le quemara los dedos
Dio tres pasos hacia atrás, respirando con dificultad y tratando de recomponer su armadura antes de que Dmitry notara el efecto devastador que sus palabras tenían en él
—Mañana a las nueve estaré listo para la videoconferencia —dijo Yuri, esforzándose por mantener la voz firme y helada
—No hagas esperar a tu equipo
Se dio la vuelta sin esperar respuesta y subió las escaleras a pasos rápidos
Dmitry no lo siguió; se limitó a observarlo desaparecer en el piso superior antes de llevarse el vaso a los labios y terminar el whisky de un solo trago, dejando que la penumbra de la sala volviera a tragarlo por completo
Continuará...