Hice todo lo posible para que este mundo no cayera en manos de esos demonios, pero de nada sirvió mi sacrificio porque termine siendo traicionada por la persona a quien le había entregado mi corazón
Ahora renazco miles de años en el futuro y aunque el mundo se viene abajo dejaré que se coman entre ellos y no colabore con los descendientes de esas personas
NovelToon tiene autorización de Evvy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 17
La sangre de Feli comenzó a enfriarse sobre la tela de mi vestido, un recordatorio viscoso y pesado de que la venganza, al final, no dejaba un sabor tan dulce como esperaba. Solo dejaba un vacío.
Valerius me mantenía sujeta contra su pecho, su corazón latiendo con fuerza desbocada, podía sentir como su cuerpo temblaba sutilmente por el simple hecho de pensar que me pudo haber pasado algo por todo esto. El silencio en el campo de batalla era sepulcral, roto únicamente por los lamentos ahogados de los soldados humanos caídos de rodillas y el crujido de las botas de Kalliel al acercarse.
Vimos como Kalliel se detuvo a unos pasos de Marita. Su mirada era una mezcla de furia contenida por haber sido dejado atrás y un alivio tan profundo que lo hacía temblar.
Kalliel: ¿Estás demente? ¿Cómo se te ocurre arriesgar tu vida de esta manera? Deseas dejarnos solo de nuevo - gruñó Kalliel, aunque su voz se quebró al final. Mi hermana se encogió en su lugar y eso fue suficiente para que Kalliel sin aviso previo la jalara del brazo y la atrajera hacia él en un abrazo tosco, desesperado - . No vuelvas a excluirme de tus planes. Nunca, la simple idea de perderte hace que me vuelva loco - Dice ahora en un tono de súplica - No deseo perderte de nuevo
Marita: Eso no pasara. Esta vez hare todo lo posible para siempre estar a tu lado y al lado de nuestros hijos
- Marita, que hace tan solos unos segundos tenía una mirada fría con la que había sentenciado a Feli, pareció ablandarse. Soltó un suspiro cansado y apoyó la frente en el hombro de Kalliel, alejándose del personaje de Sabrina - Además mi plan funcionó, ¿no? - susurró ella, con una sonrisa de lado - También tienes que admitir que Malofov lo hizo bien.
Malofov, a unos metros de distancia, hizo desaparecer su espada de magia oscura con un movimiento seco de la mano. Tenía el rostro salpicado de sangre y la respiración agitada, pero sus ojos, usualmente cargados de hostilidad hacia mí, se posaron en mi dirección. Habíamos trabajado juntos, confiando el uno en el otro en el segundo exacto en que la vida de su madre pendía de un hilo y fue justo está situación lo que aligeró el ambiente tenso que siempre nos rodeaba y la mirada fría que me dirigía cada que me veía.
Malofov: La próxima vez - empezó a decir Malofov algo agitado después de la batalla su mirada se posó en Marita y luego en mí - Me avisan con más tiempo. Detesto que me apresuren.
Valerius: Luna - la voz de Valerius me devolvió a la realidad, ya que estaba algo distraído y seguía agotada mentalmente por todos los que tuvimos que pasar hoy. Se separó un poco para mirarme a los ojos, examinándome el rostro con angustia - Estás temblando. Vámonos de aquí, Killian y los generales se encargarán de someter lo que queda del reino humano. Ya hiciste suficiente. - Asiento y dejo que me lleve hasta las tiendas a descansar
Mientras nos alejabamos, miré a mi alrededor. Killian limpiaba su espada con desdén, rodeado de los cuerpos de los sacerdotes corruptos. Los soldados sobrevivientes nos miraban como a monstruos, pero también con el respeto absoluto que se le tiene a la muerte. El poder de los demonios era indiscutible, y la barrera que yo misma había creado y destruido les había dejado claro que no había escapatoria.
Luna: Espera, Valerius —dije, apartándome suavemente de él para luego caminar hacia adelante, sintiendo el peso de las miradas de todos, detuve mis pasos frente a los soldados humanos que permanecían de rodillas, temblando ante el ejército de demonios que los rodeaba. - Su líder está muerto. Sus guías espirituales han caído por su propia traición - declaré, alzando la voz para que resonara en todo el valle - El tratado que él emperador Valerius les propone es su única salvación. Si bajan las armas y juran lealtad al nuevo orden, sus familias vivirán y si alguno de ustedes piensa en rebelarse en nombre de este hombre... - señalé el cuerpo inerte de Feli - Terminarán igual que él y los sacerdotes. esperen me de a entender - Todos asintieron y bajaron su mirada sin atreverse a levantar el rostro y verme a los ojos. Le sonrió a Valerius y este me extiende la mano para que me acerque a él. Marita se acercó a mi lado, colocando una mano firme sobre mi hombro ensangrentado.
Marita: Lo hiciste bien, hermanita —murmuró, con un brillo de orgullo en sus ojos - El rencor está cerrado. Ahora viene la parte difícil: gobernar una tierra donde claro no seremos bien recibidos. Tratar de que haya armonía entre los humanos y demonios - Ella suelta un largo suspiro - Siento que será un largo camino
Valerius entrelaza nuestros dedos y acaricia suavemente dandome ánimos. Su tacto cálido me devolvió el alma al cuerpo. El peligro inmediato había pasado, pero mientras miraba el horizonte del reino humano que ahora se abría ante nosotros, supe que las verdaderas consecuencias de esta noche apenas comenzaban a gestarse.
Teníamos que tener un plan para ver cómo hacer que los humanos sobrelleven está nueva situación y lo más probable es que vamos a empezar con un trabajo lento para no causar desesperación y angustia en cuanto pisemos territorio humano
Valerius: Tranquila, te aseguro que haremos un buen trabajo - Acerca mi mano a sus labios y deja un sutil beso en el dorso - Sobre todo tu, ya que eres la indicada para esto - Asiento firmemente motivada por sus palabras, lo haremos bien. De eso estoy segura
encontrar la paz y que Luna deje
ese pasado y puede vivir bien con Valerio en verdad lindo final felicidades
inocente en sus planes y las hermanas tengan su venganza contra ese par