NovelToon NovelToon
LA VIUDA MONTENEGRO "Un Amor Mortal"

LA VIUDA MONTENEGRO "Un Amor Mortal"

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Mujer poderosa / Amor prohibido / Completas
Popularitas:337.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Adriánex Avila

Sabina Montenegro, una joven viuda que guarda muchos secretos y todos hablan mal a sus espaldas. Ernesto Montenegro, el sobrino de su difunto esposo llega, a diferencia de los otros, no viene a quitarle la herencia, viene por la verdad y se topa con secretos muy duros sobre Sabina y no puede evitar que algo más florezca entre ellos.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9 La rutina de la mañana

El sol aún no asomaba detrás de los cerros cuando Sabina ya estaba de pie.

Era una costumbre que había adquirido en los años duros, cuando cada amanecer significaba un día más de sobrevivencia.

Ahora, aunque la fortuna de los Montenegro le aseguraba techo y comida, ella seguía levantándose temprano.

El trabajo, pensaba, era la única cosa que nadie podía quitarle.

Se vistió con ropa de faena: una falda oscura hasta media pantorrilla, botas de cuero gastadas y una camisa blanca de manga larga que se ataba a la cintura.

No usaba joyas. Nunca las había usado.

Su único adorno era un collar de plata con una pequeña cruz que Felipe le había regalado la noche de bodas.

—No es caro —le había dicho él—. Pero es honesto. Como yo.

Sabina se lo puso y salió de su habitación. En el corredor, se asomó a la puerta de Abel. El niño aún dormía, con una mano fuera de las sábanas y el cabello revuelto sobre la almohada. Sonrió.

En esos momentos, cuando nadie la veía, podía permitirse el lujo de ser madre.

Entró en silencio, arregló la cobija que se había deslizado y le dio un beso en la frente.

—Duerme tranquilo, mi vida —susurró—. Tu hermana va a trabajar.

Porque incluso en la intimidad de su cuarto, cuando las paredes podían tener oídos, se obligaba a usar el disfraz.

Solo cuando la puerta estaba cerrada con llave y las ventanas selladas, Abel la llamaba "mamá".

Era una coreografía ensayada, una danza de la mentira que ambas habían aprendido a bailar a la perfección.

*_*

Doña Alicia ya estaba en la cocina cuando Sabina bajó las escaleras. El olor a pan recién horneado llenaba la casa.

—Buenos días, señora —dijo la cocinera, sin levantar la vista del fogón—. El café ya está listo, y hay tortillas de manteca. El señorito Abel quiere su leche con chocolate, como siempre.

—Buenos días, doña Alicia. ¿Durmió bien?

—Como un tronco, gracias a Dios. Pero anoche soñé con don Felipe. Me decía que cuidara de ustedes. Usted y su hermanito.

Sabina sintió un nudo en la garganta. Su hermanito. La mentira era tan perfecta que hasta los muertos creían en ella.

—Don Felipe siempre fue bueno —respondió, tomando la taza de café—. ¿Ya llegó don Elías?

—Sí, señora. Está en las caballerizas, como todos los días. Don Pedro también llegó temprano. Dice que quiere mostrarle los nuevos sembradíos de soya.

—Bien. Dile que voy para allá en una hora.

Sabina bebió el café de pie, mirando por la ventana el patio trasero. Allí, entre la bruma de la mañana, distinguió una figura que no esperaba.

Ernesto Montenegro estaba junto al pozo, lavándose la cara con agua fría. Dormiría en la posada, pero había madrugado más que ella.

Quiere ganarse mi confianza, pensó. O quiere vigilar de cerca.

Cualquiera que fuera su intención, ella no iba a darle tregua.

*_*

Las caballerizas de la finca Montenegro eran famosas en toda la región.

Felipe había pasado décadas criando caballos de pura raza, cruzando sangres árabes con yeguas criollas hasta obtener unos ejemplares fuertes, rápidos y de temperamento noble.

Ahora, dos años después de su muerte, don Elías mantenía el legado con mano firme.

Don Elías era un hombre de sesenta años, flaco como un alambre, con la piel curtida por el sol y unas manos nudosas que parecían raíces de encino.

Hablaba poco, pero cuando lo hacía, todos escuchaban.

—Señora —dijo, alzando la mano en señal de saludo cuando Sabina entró al establo—. El overo ya está listo para montar. La yegua tordilla sigue cojeando de la pata izquierda, pero el veterinario viene hoy.

—Buen trabajo, don Elías —respondió Sabina, acariciando el hocico del overo, un caballo de pelaje manchado que ella había montado desde que llegó a la finca.

—Señora —dijo el anciano, bajando la voz—. ¿Es cierto lo que dicen? ¿Que el sobrino de don Felipe se va a quedar a trabajar aquí?

—Tres meses. Para conocer la finca.

—¿Y usted confía en él?

Sabina lo miró. Don Elías era de los pocos que la trataban con respeto desde el primer día, sin cuestionar su juventud ni su género.

Se había ganado su lealtad trabajando a su lado, cargando costales, limpiando establos, curando heridas de los animales.

No era una señora de manos suaves. Era una mujer que no le temía al estiércol ni a la sangre.

—No confío en nadie, don Elías. Usted lo sabe.

El anciano asintió, como si esa fuera la respuesta correcta.

—Entonces lo vigilaré. Si hace algo raro, yo se lo digo.

—Gracias, don Elías.

Salió de las caballerizas y se dirigió a los sembradíos. En el camino, se cruzó con Ernesto, que acababa de salir de la cocina con un pedazo de pan en la mano.

—Señora Montenegro —dijo él, masticando—. Doña Alicia es una santa. Nadie hace un pan como ese.

—No hable con la boca llena —respondió Sabina, sin detenerse.

Ernesto la siguió, masticando más rápido para alcanzarla.

—Don Elías me dijo que puedo empezar limpiando los establos. No tengo problema con el trabajo duro.

—Eso está bien. Porque aquí no hay trabajo fácil.

Caminaron en silencio hasta llegar a los campos.

Don Pedro los esperaba bajo un árbol de mezquite, con un sombrero de paja calado hasta los ojos y una libreta en las manos.

1
Lorena Angulo
murió muy rápido 🥲
Lorena Angulo
ese es mucho desgraciado 😡
Paula Alegre
Está historia Autora me hizo llorar mucho mis felicitaciones y mi admiración
Paula Alegre
Dios 😭😭😭 increíble y ese final me hizo llorar y mucho mis felicitaciones y mi admiración autora
Viviana Ranieri
Qué belleza de historia!!! Me hiciste derramar muchas lágrimas, debo admitir!!! Me alegré de que Sabina fuera una de las pocas que logran superar un trauma, comenzar de nuevo y ser feliz. Ernesto supo volverse su lugar seguro. Gracias por compartir tus historias
Miriam Fuentes
🥇
Cliente anónimo
Que pasa Adriana que se están repitiendo mucho los capítulos
Nancy Sotelo Medellin
excelente libro, lo recomiendo muchísimo
Cliente anónimo
Hermosa
Laura
sobrinos??
Laura
y usted cuando ha callado?? 😜😜
Laura
es una señorona
Darquiz Bonilla
😭😭😭😭😭
Laura
seré su perrito y hasta la colita le muevo si ella lo pide.. envidiosos
Anastasia Quintero
no entiendo o leí mal, se supone que ella solo duró 3 días casi con el difunto muerto morido😂😂😂 y ahora dice que ella fue quien rescato las tierras, creo que me salte alguna parte de la novela 😭😭🤭🤭
Alcenia Acosta: Tampoco entiendo. Hay inconsistencias
total 1 replies
Sirius233
Léela y vas a ver porqué las 5 estrellas
Sirius233
Ufff! 😭 Maravillosa como siempre ❤️
beba hernandez
Adri, hacia muchas novelas que no me hacían llorar, triste el final de una gran historia, gracias por compartirla 🙏 🙏
beba hernandez
El burro hablando de orejas🤣🤣
beba hernandez
Así se vaas pronto, jajajaja 🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play