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El Pequeño Heredero Que Domó Al CEO

El Pequeño Heredero Que Domó Al CEO

Status: Terminada
Genre:CEO / Madre soltera / Hijo/a genio / Completas
Popularitas:2.4k
Nilai: 5
nombre de autor: patricia sinisterra

Valentina Ríos huyó de la ciudad cinco años atrás con el corazón destrozado y un secreto que jamás pensó revelar.
Ahora ha regresado con su pequeño hijo, Leo, decidida a comenzar una nueva vida.

NovelToon tiene autorización de patricia sinisterra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16 — Una declaración inesperada

Adrián seguía mirando aquella fotografía.

La joven que aparecía junto a su padre, Victoria y Esteban pertenecía a un recuerdo que creía completamente olvidado.

—Isabela...

El nombre salió de sus labios con incredulidad.

Esteban asintió.

—Ahora entiendes por qué todo esto comenzó.

Adrián negó lentamente.

—No. No lo entiendo.

—Ella estaba convencida de que algún día sería tu esposa.

—Eso no explica lo que hicieron con Valentina.

—No fue solamente ella.

Adrián levantó la mirada.

—¿Quién más participó?

Esteban guardó silencio.

—Quiero respuestas.

—Las tendrás. Pero primero debes entender algo: hace cinco años, todos tenían miedo de que Leo cambiara el futuro de Montenegro Group.

—¿Y por eso intentaron separarlo de su madre?

—Sí.

Adrián apretó los puños.

—Eso no justifica nada.

—Nunca dije que lo justificara.

---

Mientras tanto, en la mansión, Valentina seguía mirando el contrato.

—¿Por qué nunca me contaste esto? —preguntó a Victoria.

Victoria bajó la mirada.

—Porque tenía miedo.

—¿De quién?

—De perder a mi hijo.

Valentina negó con la cabeza.

—Todos dicen que estaban protegiendo a alguien.

—Porque era cierto.

—¡Pero yo también tenía derecho a decidir!

Victoria permaneció en silencio.

Valentina respiró profundamente.

—Me quitaste cinco años con Adrián. Y a Leo le quitaste la oportunidad de conocer a su padre.

Victoria levantó los ojos.

—Lo sé.

—Entonces, ¿por qué?

—Porque recibí una amenaza.

Valentina se quedó quieta.

—¿Qué amenaza?

Victoria respondió con dificultad:

—Me dijeron que si no conseguía que abandonaras la ciudad, Adrián pagaría las consecuencias.

Valentina sintió un escalofrío.

—¿Quién te amenazó?

Victoria negó.

—Nunca vi su rostro.

—¿Y nunca descubriste quién era?

—Hasta ahora.

Valentina la miró.

—¿Quién?

Victoria respondió en voz baja:

—Creo que fue Isabela.

---

En ese momento, Isabela entró en la habitación.

—Están hablando de mí.

Valentina se giró.

—Entonces no tendrás problema en responder.

Isabela dejó su bolso sobre una silla.

—Pregúntame.

Valentina sostuvo su mirada.

—¿Amenazaste a Victoria hace cinco años?

Isabela negó.

—No.

Victoria la observó.

—Mientes.

Isabela respiró profundamente.

—Yo no fui quien hizo la amenaza.

Valentina frunció el ceño.

—Entonces, ¿qué hiciste?

Isabela permaneció callada.

—Habla —exigió Victoria.

Finalmente, Isabela respondió:

—Intenté convencer a Adrián de que se casara conmigo.

Valentina quedó sorprendida.

—¿Y él aceptó?

—No.

Isabela bajó la mirada.

—Él nunca dejó de pensar en ti.

Valentina no esperaba aquella respuesta.

—Entonces, ¿por qué regresaste?

Isabela levantó los ojos.

—Porque todavía lo amo.

El silencio llenó la habitación.

—Pero amar a alguien no significa tener derecho sobre su vida —continuó Isabela—. Y tardé demasiado en comprenderlo.

Valentina la observó con cautela.

—¿Entonces quieres ayudarnos?

Isabela asintió.

—Sí.

—¿Por qué deberíamos confiar en ti?

Isabela sacó una memoria pequeña de su bolso.

—Porque aquí está la prueba.

---

En la habitación donde estaba Adrián, Esteban conectó una memoria al computador.

Aparecieron varios archivos.

Uno de ellos tenía una fecha de cinco años atrás.

Adrián lo abrió.

Era una grabación.

En ella aparecía Victoria.

Estaba hablando con alguien fuera de cámara.

—No puedo hacerlo.

Una voz respondió:

—Entonces tu hijo pagará las consecuencias.

Adrián se quedó inmóvil.

—¿Quién es?

Esteban negó.

—Escucha.

La grabación continuó.

Victoria respondió:

—Déjala ir. Ella no sabe nada.

La voz volvió a escucharse:

—Y nunca debe saberlo.

Adrián sintió un escalofrío.

—¿De qué hablaban?

Esteban lo miró.

—De Valentina.

La grabación terminó.

Adrián se levantó.

—¿Dónde está Valentina?

—En tu casa.

—Tengo que volver.

—Todavía no.

—¡Es mi familia!

Esteban lo miró seriamente.

—Precisamente por eso debes escucharme.

Adrián se detuvo.

—Hay algo más.

Esteban abrió otro archivo.

Era un documento financiero.

—Durante años alguien ha estado utilizando cuentas de Montenegro Group para financiar la investigación sobre Leo.

Adrián observó los movimientos.

—¿Quién tenía acceso?

—Solo cinco personas.

—Mi padre.

—Sí.

—Victoria.

—Sí.

—Sebastián.

—Sí.

—Tú.

Esteban asintió.

—Y...

Adrián lo miró.

—¿Quién más?

Esteban señaló el documento.

Adrián sintió que el corazón se le detenía.

El quinto nombre era:

Isabela Ferrer.

---

En la mansión, Valentina observaba la memoria que Isabela había entregado.

—¿Qué contiene?

—Una grabación.

—¿De quién?

Isabela respondió:

—De una conversación que ocurrió la noche en que te fuiste.

Victoria se acercó.

—¿Dónde la encontraste?

—Entre los archivos de mi padre.

Valentina conectó la memoria.

La grabación comenzó.

Se escuchó la voz de Victoria.

—No puedo permitir que esto continúe.

Después apareció otra voz.

Valentina se quedó inmóvil.

Conocía aquella voz.

—No...

Isabela la miró.

—¿La reconoces?

Valentina asintió lentamente.

—Sí.

—¿Quién es?

Valentina no pudo responder.

La voz de la grabación volvió a escucharse:

—Si Valentina se queda, Adrián lo perderá todo.

Victoria respondió:

—Ella no tiene la culpa.

—Entonces tendrás que convencerla de marcharse.

Valentina sintió que las manos le temblaban.

—Esa voz...

Victoria cerró los ojos.

—Sí.

—¿Quién es?

Victoria respondió:

—El padre de Isabela.

Valentina miró a Isabela.

Ella permaneció en silencio.

—Mi padre estaba obsesionado con controlar Montenegro Group —dijo Isabela—. Cuando descubrió que Leo podía convertirse en heredero, quiso eliminar cualquier obstáculo.

—¿Y tú lo ayudaste?

—Al principio, sí.

Valentina la miró con decepción.

Isabela bajó la cabeza.

—Era joven. Estaba convencida de que si conseguía que Adrián se casara conmigo, todo sería diferente.

—¿Y después?

—Después entendí lo que estaba haciendo mi padre.

Isabela tomó aire.

—Intenté detenerlo.

---

En ese momento, el teléfono de Valentina sonó.

Era Adrián.

Ella respondió inmediatamente.

—¿Estás bien?

—Sí.

Valentina cerró los ojos con alivio.

—Pensé que...

—Estoy bien.

—¿Dónde estás?

Hubo silencio.

—Ya estoy regresando.

Valentina sonrió.

—Leo está esperando.

—Dile que su papá vuelve pronto.

—Adrián...

—¿Sí?

—Te quiero decir algo.

—Dime.

Valentina dudó.

—Ten cuidado.

Adrián sonrió ligeramente.

—Siempre.

La llamada terminó.

Pero ninguno de los dos sabía que aquel momento de tranquilidad sería el último antes de que todo cambiara.

Porque cuando Adrián regresó a la mansión, encontró a Leo esperándolo en la entrada.

El pequeño corrió hacia él.

—¡Papá!

Adrián lo abrazó.

—Te extrañé.

—Yo también.

Valentina se acercó.

Por unos segundos, los tres permanecieron juntos.

Una pequeña familia que apenas comenzaba a descubrirse.

Entonces Daniel llegó corriendo.

—Señor.

Adrián levantó la mirada.

—¿Qué ocurre?

Daniel le entregó un documento.

—Encontramos al responsable de las transferencias.

Adrián lo abrió.

Su expresión cambió.

—No...

Valentina se acercó.

—¿Quién?

Adrián levantó la mirada.

—Isabela.

La mujer palideció.

—Eso no puede ser.

Adrián mostró el documento.

—Tu firma aparece aquí.

Isabela negó desesperadamente.

—Yo no hice esas transferencias.

Victoria tomó el documento.

—Entonces alguien está usando su identidad.

Adrián quedó pensativo.

—O alguien quiere que pensemos que fue ella.

En ese instante, el teléfono de Adrián recibió un mensaje.

“Busquen al verdadero culpable antes de acusar a la persona equivocada.”

Y debajo había una fotografía.

Era una imagen reciente de Leo.

Tomada dentro de la mansión.

Adrián levantó la mirada hacia la casa.

Alguien había estado allí.

Y la persona que los vigilaba podía estar mucho más cerca de lo que imaginaban.

Continuará....

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Eliana Angulo
me gustó tu novela.. te felicitó
Maria Garcia
muy buena su novela
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: Gracias por este apoyo tan lindo... Me motiva muchísimo 💙 te invito a leer otras mis novelas
total 1 replies
Eliana Angulo
Leo es increíble... niño muy inteligente.. tiene la fe más fuerte🥹
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: ¡Totalmente de acuerdo! Su fe y su valentía lo hacen especial, vienen momentos hermosos con él
total 1 replies
Eliana Angulo
lo explica todo.. estaba planeado desde antes😱
Eliana Angulo
Quién les manda las advertencia... será un amigo o enemigo... necesito saberlo ya🤭
Eliana Angulo
tiene dos caminos para recuperar a Leo o perderlo todo...la tensión está al máximo y cada frase me hace querer saber más👏👏
🥀 ✨ 𝓟𝓪𝓽𝓻𝓲𝓝𝓸𝓿𝓪 ⋆: Me alegra muchísimo que te atrape.. Cada decisión cuenta y el destino de Leo está en juego… ¡sigue leyendo!😉
total 1 replies
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