BL!!
¿Castigar a tu lobo por llamar destinado al vampiro que se casará con tu hermana?
¿Negar el instinto , los celos y la decepción de un lobo?
Para Nyx que su lobo llame destinado a Lazarus es un error, solo es un chupasangre engreído que se casara con su hermana por el bien de ambos reinos , ¿porque importarle?
Lo mejor sería negarlo y solo proteger su reino de la amenaza externa que advierte que le quitarán su alma……
NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Volver a lo conocido
Nyx no quería seguir pensando en la cena.
Mucho menos en Lazarus.
Así que tomó una decisión.
Volvería al lago.
Era el único lugar donde conseguía que su cabeza dejara de darle vueltas a todo.
Y quizá tendría suerte.
Quizá Ronen estaría allí.
Después de todo, con él las cosas eran sencillas.
No había destinos.
No había alianzas.
No había consejos hablando de matrimonios.
Solo existía lo que ambos querían en ese momento.
Nyx salió del castillo sin avisarle a nadie y se internó en el bosque.
A medida que avanzaba, el ruido de sus pensamientos comenzó a disminuir.
Cuando llegó al lago, miró alrededor.
Vacío.
—Genial…
Se sentó en una roca junto al agua.
Había esperado encontrar a Ronen.
Pero quizá era mejor así.
Aunque, unos minutos después, escuchó pasos.
Nyx levantó la cabeza.
Ronen apareció entre los árboles.
—Sabía que volverías.
Nyx sonrió ligeramente.
—¿Tan predecible soy?
—Con este lugar, sí.
Ronen se sentó a su lado.
Durante unos segundos ninguno habló.
Nyx observó el agua.
—Tuve una cena horrible.
—¿Por qué?
—Demasiadas conversaciones sobre mi hermana y Lazarus.
Ronen frunció ligeramente el ceño al escuchar el nombre.
—¿El vampiro?
—Sí.
—¿Te molesta?
Nyx soltó una pequeña risa.
—Me molesta todo lo relacionado con él últimamente.
Ronen lo observó con atención.
—Entonces viniste aquí para olvidarlo.
—Exactamente.
Nyx se recostó sobre la hierba.
—Contigo no tengo que pensar tanto.
Ronen sonrió.
—Nunca tuviste que hacerlo conmigo.
Nyx cerró los ojos.
Aquello era lo que necesitaba.
Algo conocido.
Algo fácil.
Cuando abrió los ojos nuevamente, Ronen estaba cerca.
Nyx no retrocedió.
—¿Quieres que te ayude a olvidarte de la cena?
Nyx soltó una risa baja.
—Sabes perfectamente por qué vine.
Ronen lo acercó hacia él.
Nyx se dejó llevar.
No estaba pensando en el futuro.
No estaba intentando encontrar respuestas.
Simplemente quería apagar aquella frustración que llevaba días acumulando.
Y con Ronen era fácil.
Demasiado fácil.
...----------------...
A varios kilómetros de allí, en el castillo, Lazarus estaba frente a una ventana.
No sabía por qué había mirado hacia el bosque.
Solo lo había hecho.
Y entonces sintió algo extraño.
El rastro de Nyx se alejaba nuevamente del castillo.
Pero esta vez había otro aroma mezclado con el suyo.
Un aroma humano.
Lazarus entrecerró los ojos.
No sabía quién era.
Pero algo dentro de él le dijo que no le gustaba en absoluto.
Lazarus permaneció frente a la ventana.
No sabía por qué seguía mirando hacia el bosque.
Nyx se había marchado.
Eso era normal.
Llevaba días evitando el castillo cuando podía.
Pero aquella noche había algo diferente.
El aroma que había percibido.
Humano.
Lazarus cerró los ojos y volvió a respirar lentamente.
Sí.
Seguía allí.
Mezclado con el aroma de Nyx.
Frunció el ceño.
—¿Quién eres?
No estaba hablando con nadie.
Pero la pregunta había salido de sus labios igualmente.
......................
Junto al lago, Nyx no estaba pensando en nada.
Eso era precisamente lo que había buscado.
El agua se movía suavemente frente a ellos mientras la noche avanzaba.
Ronen estaba a su lado.
—¿Te sientes mejor? —preguntó.
Nyx respiró profundamente.
—Mucho.
Y era verdad.
Su frustración había desaparecido.
Por unas horas, no había pensado en Lazarus, ni en el consejo, ni en el matrimonio que todos parecían querer organizar.
Ronen lo conocía.
Sabía cómo hacerlo olvidar.
Nyx se incorporó y miró el cielo.
—Debería volver.
—¿Tan pronto?
—Si desaparezco durante toda la noche, Isolde comenzará a buscarme.
Ronen sonrió.
—Siempre cuidando de todos.
Nyx se puso de pie.
—Alguien tiene que hacerlo.
Ronen lo tomó de la mano antes de que pudiera marcharse.
—Volverás, ¿verdad?
Nyx lo miró.
No vio nada extraño en aquella pregunta.
Solo el cariño de alguien que había formado parte de su vida.
—Sí.
Ronen sonrió satisfecho.
—Entonces esperaré.
Nyx se despidió y comenzó el camino de regreso.
Cuando llegó al castillo, ya era bastante tarde.
Entró por una de las puertas laterales.
No quería encontrarse con nadie.
Pero al doblar el pasillo se detuvo.
Lazarus estaba allí.
Solo.
Apoyado contra la pared.
Nyx suspiró.
—¿Qué haces despierto?
—Esperándote.
Nyx frunció el ceño.
—¿A mí?
—Sí.
—¿Por qué?
Lazarus se incorporó lentamente.
—Quería preguntarte algo.
—¿Qué?
Lazarus se acercó.
No demasiado.
Solo lo suficiente para percibir nuevamente aquel aroma.
Su mirada se endureció.
—¿Con quién estabas?
Nyx lo miró con incredulidad.
—Eso no es asunto tuyo.
—Probablemente no.
—Entonces no preguntes.
Nyx intentó pasar de largo.
Lazarus no lo detuvo.
Pero dijo:
—Era humano.
Nyx se quedó quieto.
Lentamente giró la cabeza.
—¿Qué?
—El aroma que traes.
Nyx bajó la mirada hacia su ropa.
Después volvió a mirarlo.
—¿Estás oliéndome?
—Soy un vampiro.
—Eso no responde mi pregunta.
Lazarus sonrió apenas.
—Sí.
Nyx soltó una risa incrédula.
—Estás loco.
—Puede ser.
Lazarus lo observó unos segundos.
—¿Quién era?
Nyx se cruzó de brazos.
—Alguien de mi pasado.
Aquello hizo desaparecer la sonrisa de Lazarus.
—Ronen.
Nyx abrió los ojos.
—¿Cómo sabes su nombre?
Silencio.
Lazarus comprendió que acababa de cometer un error.
Nyx dio un paso hacia él.
—Te hice una pregunta.
—Escuché hablar de él.
—¿Dónde?
Lazarus no respondió inmediatamente.
Nyx entrecerró los ojos.
—Lazarus.
El vampiro sostuvo su mirada.
—No importa.
Nyx negó con la cabeza.
—Claro que importa.
Pero antes de que pudiera insistir, Lazarus se apartó.
—Buenas noches, Nyx.
Y se marchó.
Nyx permaneció en medio del pasillo.
Confundido.
Por primera vez, aquella noche, algo había conseguido quitarle la tranquilidad que había encontrado junto al lago.
Porque ahora tenía una nueva pregunta.
¿Qué sabía Lazarus sobre Ronen?