NovelToon NovelToon
Entre Cenizas Y Diamantes

Entre Cenizas Y Diamantes

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: yamiiy

Kaelen llega a la mansión más poderosa de la ciudad con un solo propósito: venganza. Su hermana murió a manos de la hija favorita del dueño, y él está dispuesto a destruirlo todo desde adentro. Pero entre lujos, secretos y noches prohibidas, lo que comenzó como odio se transforma en un amor imposible ..
🔥💎

NovelToon tiene autorización de yamiiy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

.

Más abajo, sus labios trazaron un camino de fuego sobre su abdomen, rodeando el ombligo con la lengua en círculos lentos y húmedos que arrancaban jadeos entrecortados. Cada roce era una descarga eléctrica que recorría su columna hasta lo más profundo, y cuando sus manos y labios rozaron la zona sensible entre sus piernas, Kaelen arqueó la espalda con un gemido que rompió el silencio de la habitación.

Draven se detuvo un instante, levantó la cabeza y lo miró directamente a los ojos — su mirada oscura, llameante, hambrienta, fija en la suya — y en ese instante Kaelen supo que no tenía escapatoria. Draven con una pequeña risa probocatiba tomó el miembro duro con la boca y lo devoró sin piedad, con una destreza que lo dejó sin aliento, con esa lengua experta que subía y bajaba con ritmo, con fuerza y fuego puro.

Kaelen echó la cabeza hacia atrás, los ojos en blanco, la boca entreabierta sin poder emitir sonido coherente, sintiendo cómo su cuerpo entero convulsionaba, cómo cada músculo se tensaba y temblaba bajo el placer brutal, abrumador, que lo golpeaba en oleadas ardientes una tras otra. Su piel brillaba con un sudor ligero, su respiración era corta y desesperada, y cada movimiento de la boca de Draven lo llevaba más allá de sus propios límites, a un lugar donde no existía nada más que fuego, lengua, calor y esa sensación de ser devorado por completo, de ser consumido hasta los huesos por el único hombre que jamás lo poseyó de verdad. La noche fue larga.., lo giró con brusquedad, obligándolo a apoyarse sobre sus antebrazos, la espalda arqueada y la piel expuesta, vulnerable y suya por completo. Y entonces comenzó a adorarlo: sus labios descendieron por la columna vertebral, besando cada vértebra, mordisqueando la piel cálida, lamiendo la curva de su cintura con una devoción que mezclaba hambre y adoración, dejando un rastro húmedo y ardiente que lo hacía temblar sin control.

Y de repente — ¡CRACK! — una cachetada firme, sonora, en su pompa que resonó con fuerza en la pequeña habitación, un sonido seco y nítido que se mezcló con el gemido ahogado de Kaelen. La piel se marcó al instante, roja y sensible, y Draven acarició la zona con la palma caliente, frotando suavemente antes de volver a golpearlo, esta vez con más fuerza, arrancándole un jadeo que se perdió entre las sábanas.

—Así te quiero —susurró contra su piel, la voz ronca y cargada de posesión—. Entregado. Mío.

Se colocó tras él, lo sostuvo por las caderas con una firmeza que no admitía huida, y lo penetró de una sola estocada, profunda, completa, hasta el fondo, tan hondo que Kaelen arqueó la espalda y soltó un grito desgarrado, los dedos apretando la tela de las sábanas hasta desgarrarla. No hubo pausa, no hubo aviso. Otra embestida, más profunda, más violenta, arrancándole un gemido quebrado. Y otra. Y otra. Cada golpe era seco, rítmico, brutal y perfecto, empujándolo contra sí mismo una y otra vez, llenándolo por completo, sin dejarle ni un segundo para respirar ni para pensar.

Draven no paró ni un segundo. Sus manos lo sujetaban con fuerza marcando su carne, sus caderas embestían con un ritmo implacable, furioso, desesperado, como si quisiera fundirse con él, como si quisiera dejar su marca dentro de su alma para siempre. Se inclinó sobre su espalda, mordió su hombro para ahogar sus propios gemidos, y siguió — más rápido, más hondo, con más fuego — cada movimiento un juramento, cada embestida una declaración de que nadie más lo tendría jamás.

Kaelen perdió la noción del tiempo, del espacio, de todo. Solo sentía: la cachetada resonando aún en su piel, la mano de Draven en su cintura, y esa penetración profunda, incesante, que lo golpeaba una y otra vez, llevándolo al límite una y otra vez, sin descanso, sin piedad, hasta que el mundo entero se redujo a piel contra piel, fuego contra fuego, y el sonido rítmico de dos cuerpos que se devoran sin poder saciarse jamás. 🔥

Cuando amaneció, estaban entrelazados, sudados, marcados, desnudos bajo las sábanas, como dos personas que se han encontrado al borde del abismo.

—Te amo —susurró Draven, besándole la frente—. Y esto es un desastre.

—Lo sé —respondió Kaelen, con lágrimas en los ojos—. Y yo también te amo Draven.

Pero la luz del día trajo de vuelta la realidad. Cuando salieron del cuarto de Kaeley a desayunar, Draven no lo miró. No le habló. Le dio órdenes como a cualquier empleado, con voz fría y distante, los ojos verdes vacíos. Kaelen lo entendió. Se lo merecía. Se lo merecía por haber caído en su trampa, por haberle entregado su corazón al hombre equivocado. Así que también se puso su máscara. Asintió, bajó la mirada, respondió: «Sí, señor». Y ambos siguieron su camino, ignorándose como extraños, llevando el secreto de esa noche grabado en la piel, ardiendo como una herida que nunca sanaría.

1
Najwa Correa
Es un maldito le valió madre su mejor amigó
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play