NovelToon NovelToon
UN PAPA SOLTERO Y A LA ORDEN

UN PAPA SOLTERO Y A LA ORDEN

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Padre soltero / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:478.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Meraki...06

Leonardo Fontana, es un joven de 22 años, italiano, heredero de una importante casa de moda. Acostumbrado a una vida de excesos, se ve forzado a madurar de la noche a la mañana, y reacomodar su vida a los nuevos desafíos que le trae.

NovelToon tiene autorización de Meraki...06 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 20

Leonardo

—Señor

una voz nos interrumpió. Una mujer joven, con un cochecito de bebé, nos sonreía con la confianza de quien se acerca a desconocidos en un parque.

—Qué preciosidad de mellizos. ¿Cuánto tiempo tienen?

El momento se rompió. Vale se apartó un paso, y yo la dejé ir porque no sabía qué otra cosa hacer.

—Ocho meses

respondí, con la voz más ronca de lo que quería.

—Qué bonitos

la mujer se inclinó sobre los columpios, mirando a Tomas y Lucía con esa expresión de ternura que los bebés provocaban en los desconocidos.

—Y qué suerte tienen, con unos padres tan jóvenes. Se les ve muy unidos.

Padres. Nos había llamado padres. A Vale y a mí.

—Nosotros...

empecé.

—Gracias

dijo Vale, antes de que pudiera terminar la frase. Me miró con una expresión que no supe descifrar, y luego se volvió hacia la mujer con una sonrisa que no le había visto antes.

—Sí, son muy buenos niños.

La mujer siguió su camino, dejándonos solos con los columpios y el silencio.

—¿Por qué no le has dicho que no somos...?

pregunté.

—No sé

dijo Vale, con la mirada fija en Lucía.

—Supongo que no quise hacer una escena.

—Vale...

—¿Podemos no hablar de esto? Por favor.

Quise insistir. Quise decirle que no me había molestado que nos confundieran, que me había gustado, que me había gustado tanto que aún sentía el eco de la palabra en el pecho.

Pero la forma en que se alejó, el modo en que sus hombros se tensaron cuando la mujer nos llamó padres, me detuvieron.

—Está bien

dije.

—No hablamos de eso.

El camino de regreso al penthouse fue silencioso.

Los mellizos dormían en el cochecito, agotados por la emoción de los columpios. Vale caminaba a mi lado con la bolsa al hombro, mirando al frente, con una expresión que no lograba descifrar.

Cuando llegamos al edificio, el portero nos saludó con una sonrisa cómplice.

—Buenos días, señor Fontana. Buenos días, señora. Hermoso día para pasear a los pequeños.

Señora. Otra vez.

—Buenos días, Giollo

dijo Vale, sin corregirlo, pero con voz amenazante.

En el ascensor, solos, con los mellizos durmiendo y el zumbido del motor llenando el silencio, no pude contenerme más.

—No te has molestado

dije.

—Que Giollo te llamara señora.

—No.

—¿Por qué?

—Porque no vale la pena corregir a todo el mundo. Porque estaba bromeando y entro de una semana ni siquiera se va a acordar. Porque...

—Porque nada

la interrumpí, acorralándola contra la pared del ascensor sin tocarla, solo con la cercanía.

—Porque te gustó. Tanto como a mí.

Sus ojos se abrieron. Sus labios se separaron. Y en su mirada vi que no podía negarlo.

—Leonardo...

—Desde aquel día en la cocina

dije, con la voz baja, tan baja que casi no me oía.

—Desde que Tomas dijo mama mirándote. Desde la foto de la entrada. Desde que te veo jugar con ellos en la alfombra. Sé que sientes algo. No me digas que no.

—No voy a decirte que no.

—Entonces...

—Pero tampoco voy a decirte que sí

me interrumpió, con la voz firme aunque sus ojos brillaban.

— Porque esto no es un cuento de hadas, Leonardo. Porque tú eres el heredero de Fontana Moda y yo soy la chica que limpia tu casa. Porque en cualquier momento tu familia se va a cansar de mí, o tú te vas a cansar de mí, y yo no voy a poder seguir viniendo aquí como si nada.

—Mi familia no se va a cansar de ti. Yo no me voy a cansar de ti.

—No lo sabes. No puedes saberlo. Llevamos ocho semanas. Ocho semanas en las que has estado asustado y solo y yo he sido la única persona que te ha ayudado. Eso no es amor. Es dependencia.

—¿Y qué es lo que sientes tú?

pregunté, con la voz tan tensa que casi se rompía.

—¿Lástima?

Ella me miró. Y en sus ojos, en esos ojos marrones que había aprendido a leer como si fueran los míos, vi la verdad antes de que saliera de sus labios.

—Miedo

dijo.

— Siento miedo. Porque si esto es real, si esto es verdad, entonces no sé qué voy a hacer cuando deje de serlo. Y va a dejar de serlo. Siempre deja de serlo.

El ascensor llegó a nuestro piso. Las puertas se abrieron. Vale salió primero, empujando el cochecito con los mellizos dormidos, y yo me quedé un segundo más, respirando hondo, intentando encontrar las palabras que pudieran convencerla.

No las encontré.

Pero cuando entré al penthouse, cuando vi a Vale inclinada sobre el cochecito, arropando a Lucía con una mantita con la misma ternura con la que lo había hecho desde el primer día, supe que no iba a rendirme.

No podía rendirme. Porque por primera vez en mi vida, había encontrado algo que valía la pena pelear.

Y aunque ella tuviera miedo, aunque el mundo entero estuviera en contra, iba a esperar. Iba a demostrarle que no era un capricho. Que no era dependencia. Que era ella. Siempre ella.

—Mañana

dije, desde la puerta.

—¿Vienes mañana?

Vale se enderezó, me miró, y en sus ojos vi que también había tomado una decisión.

—Mañana voy a llegar tarde. Tengo un examen por la mañana. Pero después vengo.

—¿Quieres que te lleve, Al examen?

—No. No quiero que nadie me vea bajando de tu coche.

—Entonces, ¿cómo vas a venir?

—En autobús. Como siempre.

—Vale...

—Leonardo

me interrumpió, con una sonrisa pequeña, frágil, pero real.

—. Déjame hacer las cosas a mi manera. Por favor.

Asentí. No era lo que quería, pero era lo que necesitaba oír.

—Está bien

dije.

—Mañana vienes cuando puedas. Yo me quedo con ellos.

—¿Vas a poder solo?

—He aprendido de la mejor.

Ella sonrió. Esa sonrisa completa, con los dientes, con los ojos, con la pequeña arruga en la comisura de los labios que me volvía loco. Y por un segundo, solo un segundo, el penthouse dejó de ser un lugar de paso y se convirtió en el único sitio del mundo donde quería estar.

 

1
Gladys Dona
Hermosa novela Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Muy linda novela tienes mucho talento para redactar lo único que me hubiese gustado que pusieras rostro a tus personajes Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Como me gustaría que todos los jueces vieran la otra cara de la moneda acá Argentina cuantos casos que tenían la tenencia la madre si se les puede llamar madre y los terminaron matando a golpes una era lesbiana y junto a la pareja le pegaban otra se junto con un drogadicto para que no molestara le daban droga en el biberón por eso acá el juez hizo justicia
Gladys Dona
Es una sinvergüenza ella quiere a Leo su poder dinero realmente lo que menos les interesa son los niños
Gladys Dona
Después de abandonarlo viene que quiere verlos prefirió su carrera en ves de criar a sus hijos porque no hablo con Leonardo y después que tome una decisión la hizo más fácil dejarlos en una canasta no tienes derecho perdiste todo cuando los abandonaste solo te intereso tú carrera ahora deja de hacerte la víctima sos una zorra
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Creo que la madre de los niños es Valeria
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Ese tiene el cerebro plano no se da cuenta..o no quiere darse cuenta que ella no tiene dinero bastante
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Madre mía no se cómo no embarazó a más mujeres
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Eso le pasó por imbécil.mujeriego jajajaja ándale como suelen. los mexicanos
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Es un inmaduro y un imbécil está completito 😂😂😂que asco solo piensa con la cabeza de abajo
Gladys Dona
Ser pobre no es deshonra tú te esfuerza para salir adelante para el día de mañana ser alguien y no seguir trabajando de empleada que también es un trabajo digno pero al ser tan joven quieres progresar eso esta buenísimo
Gladys Dona
Leonardo tendrías que ofrecerle trabajo vos para cuidar los bb y ella ganaría buen sueldo para sus estudios
Gladys Dona
Y algún día a lo mejor aparezca porque quiere verlos o porque los extraña no creo que le sea tan fácil llevarlos 9 meses después dejárselo al padre ni una hiena abandona sus hijos
Gladys Dona
Realmente lo que menos piensa es acentar cabeza solo joda mujeres total el dinero no le hace falta lo único que queda que el padre le bloque tarjetas le saque el auto y así pueda ser que se ponga las pilas
Dignorah Vadell
Bella historia, felicitaciones y que tenga exito en las que escriba, que nos sigan entreteniendo
Purificacion Perez del Cerro
fotos de los personajes
Isabel Santibañez
me gusta
Isabel Santibañez
buen comienzo.
Gabriela Arron
maldita zorra,lo único que quería es la plata!! miserable 😠😠
Gabriela Arron
pero que asco de mujer, patética y zorra y mala madre, porque no le importan los hijos,solo quiere a Leo😠😠
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play