NovelToon NovelToon
La Princesa Del Mafioso

La Princesa Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Mafia / Casarse por embarazo / Mujeriego enamorado / Secuestro y encarcelamiento
Popularitas:38.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Durante tres años, Cloe Conti y Mattheo Farina tuvieron una sola regla: nada de besos, nada de sentimientos.
Hasta que una noche la rompieron... Y después, Cloe desapareció.
Cuando finalmente regresa, ya no es la mujer desafiante y despreocupada que Mattheo conocía. Lleva consigo heridas que nadie puede ver y recuerdos que amenazan con destruirla.
Mattheo sabe que no puede borrar lo que le hicieron.
Pero puede quedarse.
Puede protegerla.
Puede recordarle quién era antes de que intentaran arrebatárselo todo.
Lo que ninguno de los dos espera es descubrir que aquello que durante años llamaron deseo quizá siempre fue algo mucho más peligroso.
Porque Mattheo Farina estaría dispuesto a enfrentarse al mundo entero por Cloe.
Y esta vez, su princesa no tendrá que luchar sola.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Es su verdad

Mattheo

Cloe lleva dormida más de cuarenta minutos. Y lo único que puedo hacer es cuidar su sueño.

No consigo dormir y no quiero hacerlo, a pesar de las indirectas, cada vez más directas, de Fabiano de que me vaya a descansar.

Pero él no lo entiende. ¿Cómo podría?

No sabe qué es lo que siento por su hermana, y si lo supiera me querría lo más lejos posible de ella.

Cloe se mueve y mis ojos siguen cada movimiento.

Cada vez que su respiración cambia levanto la cabeza.

Cada vez que se mueve debajo de las mantas dejo de respirar hasta comprobar que no está despertando aterrada.

Estoy sentado en el suelo junto a la pared.

La puerta sigue abierta.

Las cortinas también.

Exactamente como ella pidió.

Cloe está durmiendo de lado, con las rodillas ligeramente recogidas y una mano debajo de la almohada.

Parece pequeña.

Odio pensarlo.

Cloe nunca ha parecido pequeña. Ni siquiera cuando éramos niños.

Siempre ocupaba demasiado espacio.

Hablaba demasiado fuerte.

Se reía demasiado fuerte.

Entraba a cualquier lugar como si le perteneciera.

Ahora parece estar intentando ocupar el menor espacio posible incluso mientras duerme.

Aprieto la mandíbula.

Lucio.

Hijo de puta.

Mi teléfono vibra.

Lo saco rápidamente del bolsillo y silencio la llamada antes de que pueda despertarla.

Nino.

Frunzo el ceño.

Me levanto despacio.

Cloe se mueve y yo me congelo. Miro sus ojos, pero permanecen cerrados.

Espero unos segundos antes de caminar hacia el pasillo.

No cierro la puerta.

Nunca lo haré de nuevo. No después de verla temblar cada vez que alguien cerró una puerta.

—¿Qué pasa? —susurro cuando contesto.

—¿Estás solo?

Miro hacia la habitación.

—Más o menos.

Nino guarda silencio.

Eso no me gusta.

—Habla.

—Tengo noticias de Alessia.

Toda mi atención abandona el dormitorio.

—¿Qué noticias?

—Su madre murió.

Cierro los ojos.

Mierda.

—¿Cuándo?

—Hace unas horas.

Apoyo una mano contra la pared.

Pienso inmediatamente en Fabiano.

En la forma en que estaba mirando a Alessia durante el intercambio.

En cómo perdió completamente la cabeza cuando Lucio la golpeó.

En la expresión de su rostro mientras se la llevaban.

—¿Fabiano lo sabe?

—No lo creo.

—Mierda.

—Hay más.

Por supuesto que hay más.

—¿Qué?

Nino tarda demasiado en responder.

—La casan mañana.

Abro los ojos.

—¿Qué?

—Con Adriano Greco.

—No.

—Sí.

—¿Después de que murió su madre?

—Al parecer la boda sigue adelante.

Me paso una mano por el rostro.

—¿Alessia aceptó?

—No tengo idea.

—Entonces averígualo.

—Mattheo, la información que tengo es que mañana hay matrimonio. Eso es todo.

Miro hacia la habitación.

Cloe continúa dormida.

Una de sus manos sobresale por debajo de la manta.

Las marcas alrededor de su muñeca siguen siendo visibles incluso desde aquí.

Mi estómago se revuelve.

—¿Fabiano sabe algo?

—Te acabo de decir que no.

—¿Por qué me estás llamando a mí?

Nino resopla.

—Porque tú estás con él.

—Estoy con Cloe.

—Entonces dile a Fabiano.

Aprieto la mandíbula.

—No sé si debería hacerlo.

Silencio.

—¿Qué?

—Acaba de recuperar a su hermana. Alessia se fue con Lucio, su madre murió y mañana la obligan a casarse con otro hombre. Quizá darle toda esa mierda ahora no sea precisamente...

Me callo.

Porque mientras pronuncio las palabras sé que estoy diciendo estupideces.

—¿No sea precisamente qué? —pregunta Nino.

—No sé.

—¿Conveniente?

—Vete a la mierda.

—Con gusto. Después de que le cuentes.

Miro nuevamente a Cloe.

—¿Y si hace una estupidez?

—Es Fabiano. Va a hacer una estupidez independientemente de cuándo se entere.

Tiene razón.

Odio cuando Nino tiene razón.

—Dame unos minutos.

—Mattheo.

—¿Qué?

—No esperes hasta mañana.

Corta.

Bajo el teléfono.

Me quedo en medio del pasillo.

No sé qué mierda hacer.

Una parte de mí quiere guardar el teléfono. Volver a sentarme junto a Cloe y esperar hasta que amanezca.

Fabiano ha pasado semanas sin dormir y ahora por fin tiene a su hermana de vuelta.

Por primera vez desde que comenzó esta mierda puede respirar.

¿Tengo derecho a quitarle eso?

Miro a Cloe.

Su rostro está medio escondido entre la almohada y el cabello.

Todavía quedan cardenales sobre su piel. Uno junto a la sien y otro en la mejilla. Su labio inferior está partido.

Las manos se me cierran.

No puedo imaginar qué haría si alguien me dijera que sabe dónde está Lucio y decide no contármelo porque cree que es mejor para mí.

Lo mataría.

Probablemente antes de matar a Lucio.

Mierda.

Entro nuevamente.

Cloe se mueve.

—Mattheo...

Su voz apenas es audible.

Camino hasta el mismo lugar donde estaba sentado.

—Aquí.

No abre los ojos.

Solo asiente ligeramente y vuelve a relajarse.

Me siento y la miro.

Hace tres años que estoy convencido de que lo nuestro no es amor.

Sexo.

Amistad.

Deseo.

Una estupidez que ninguno de los dos sabe cómo terminar.

Eso es todo… Eso era todo.

Entonces la secuestraron. Y durante casi dos semanas descubrí exactamente cuánto puede doler una persona cuando no está.

No comía.

No dormía.

No pensaba.

Cada vez que sonaba un teléfono sentía que el corazón se me detenía porque podía ser la llamada que me dijera que la habían encontrado.

Viva… o muerta.

Bajo la mirada.

No quiero ponerle un nombre a lo que siento por Cloe.

No todavía.

Pero sé una cosa.

Si Fabiano siente por Alessia siquiera una milésima parte de esto... Tengo que decírselo.

No importa lo que haga después.

No importa si corre directo hacia una guerra.

No importa si me odia por haber esperado siquiera estos minutos.

Es su verdad. Y no tengo derecho a quitársela.

Saco nuevamente el teléfono mientras pienso en Alessia.

Una sonrisa se forma en mi rostro.

Esa mujer me ayudó a sobrevivir las peores dos semanas de mi vida.

Con sus risas.

Sus intentos fallidos de cocinar.

Y con su inocente entusiasmo en que alguno de nosotros pudiera enseñarle a besar.

Recuerdo ese momento y vuelvo a sonreír.

Desde que Nino me dijo lo que había pasado con Cloe no pensé que volvería a sonreír hasta que la vi en esta casa y me miró como si fuera un puto dios griego mientras todo su rostro se encendía.

Su inocencia me arrastró del pozo oscuro en el que me encontraba.

A Fabiano y a mí.

Sin ella aquí… hubiésemos enloquecido.

Logró distraernos… logró que respiráramos bajo el agua, y eso siempre se lo agradeceré.

Busco el número de Fabiano. Mi dedo se queda suspendido sobre su nombre.

No. Todavía no.

Hay algo que tengo que hacer primero.

Busco otro contacto.

Dylan responde al tercer tono.

—Espero que alguien esté muriendo.

—Siempre tan agradable.

—Son las tres de la mañana en Tokio, Farina.

—Necesito que estés preparado.

Silencio.

La voz de Dylan cambia inmediatamente.

—¿Para qué?

—Fabiano probablemente va a llamarte.

—¿Qué pasó?

Miro a Cloe.

—Es Alessia —digo.

La última vez que hablamos le conté todo sobre Alessia y Fabiano.

—¿Está bien?

—Su madre murió.

Dylan maldice.

—Mierda.

—Y mañana se casa.

Silencio.

—¿Con Greco?

—Sí.

—¿Fabiano lo sabe?

—Todavía no.

—Entonces, ¿qué mierda estás haciendo hablando conmigo?

—Preparándote.

—¿Para qué?

—No lo sé.

Dylan se ríe sin humor.

—Fantástico. Eso ayuda mucho.

—Solo necesito que estés listo cuando Fabiano llame.

—¿Por qué supones que va a llamarme a mí?

—Porque no puede entrar directamente en territorio Castelli sin iniciar una guerra y tú tienes gente que puede moverse sin que Lucio lo vea venir.

Dylan guarda silencio.

No confirma. Tampoco niega.

Eso es suficiente.

—¿Vas a decírselo? —pregunta.

Miro nuevamente a Cloe.

—Sí.

—Son malas noticias, Farina.

—Lo sé.

—Su madre murió y Alessia va a casarse con otro hombre. Quizá deberías esperar unas horas.

Hace unos minutos estaba pensando exactamente lo mismo.

Ahora la idea me parece absurda.

—No puedo.

—¿Por qué?

Mi vista vuelve a Cloe.

—Porque vi cómo empezó todo entre ellos.

Recuerdo a Fabiano negando que le importara Alessia.

Después defendiéndola.

Buscándola.

Mirándola cuando pensaba que nadie estaba prestando atención.

Recuerdo su expresión durante el intercambio cuando Alessia corrió hacia Lucio para proteger a Cloe.

Nunca había visto un miedo así en la mirada de mi mejor amigo.

Ese miedo era por ella.

—Vi a Fabiano enamorarse de esa mujer mientras intentaba convencerse de que no estaba ocurriendo —digo.

Dylan guarda silencio.

—¿Y?

—Y sé lo que vi.

Miro a Cloe.

Mi princesa duerme a unos metros.

Lastimada.

Asustada.

Pero viva.

—Entiendo.

—Así que sí. Voy a contárselo.

—Entonces estaré listo.

—Gracias.

—Mattheo.

—¿Qué?

—¿Cómo está ella?

Miro a Cloe.

No sé cómo responder.

Viva.

Eso debería ser suficiente.

No lo es.

—Está aquí.

Dylan entiende lo que no digo.

—Cuídala.

—Lo haré.

Corto.

Permanezco sentado unos segundos con el teléfono entre las manos.

Cloe se mueve nuevamente.

Su frente se arruga y un pequeño sonido escapa de su garganta.

Me inclino hacia adelante por instinto.

Me detengo antes de tocarla.

—Cloe.

Sus ojos se abren, completamente desorientados.

Me busca por la habitación y cuando finalmente me encuentra, su respiración comienza a calmarse.

—¿Sigues aquí?

Mi pecho duele.

—Sí.

Cierra los ojos otra vez.

—Bien.

Eso es todo.

Una palabra.

Y aun así siento que acaba de meterme un cuchillo entre las costillas.

Bien.

Está bien porque estoy aquí.

No sé cuánto tiempo va a durar.

No sé si mañana querrá verme.

No sé si algún día volverá a tocarme sin miedo.

Pero ahora me necesita aquí.

Y aquí voy a estar.

Miro mi teléfono.

Fabiano.

Mi mejor amigo.

Durante años lo he visto meterse en problemas sin pensarlo dos veces.

He cubierto su espalda.

He mentido por él.

He peleado a su lado.

Pero esto es diferente.

Esta vez puedo entregarle una verdad que probablemente va a destrozarlo.

Y aun así sé que tengo que hacerlo.

Porque miro a Cloe y comprendo algo que quizá debería haber entendido hace mucho tiempo.

Cuando amas a alguien, el miedo no te da derecho a decidir por esa persona.

Ni siquiera cuando sabes que la verdad va a doler.

Espero a que Cloe se duerma nuevamente, y cuando lo hace, camino hacia el despacho.

Debo decirle a Fabiano.

1
Yelitza Goyo
Diossss tengo que esperar los capitulos mas tarde pues aquí estoy de madrugada leyendolos esta buenisima esta muy proximo a saberse que esa niña es una Fariña jijiji quiero imaginar la cara de este bastardo cuando se entere señoras y amiga lectoras esto promete ponerse bueno 🤭🤭
Yelitza Goyo
pobre mujer este desgraciado tiene que pagar con creces lo que ha echo a todas las mujeres protagonistas de esta historia
Luzme A.H
reglas que después ni tú misma quieres resperar mi Cloe 😁
Luzme A.H
diría que si 👍sólo que no lo dijo porque no se sinceran 😉y ahora con lo ocurrido 😔tienen otra brecha que rellenar con amor y confianza 😉
Luzme A.H
le da miedo imaginarse lo que Mattheo pueda pensar de ella 😔. que la desprecie por lo que le hicieron a su cuerpo 😔😔
Luzme A.H
cleo es fuerte 💪. solo q tiene miedo de que otras mujeres sufran lo que ella vivió y no sean lo suficientemente fuertes como ella para seguir adelante 😔😔😔
Luzme A.H
claro que la venganza encontra de Lucio debia de ser para las 2 mujeres 👍🫡
🌺 Diglass 🇵🇦🤗🌺
ya quisiera 🤣🤣 payaso
Noemi Jacquet
Que placer e leer tus novelas Autora 👏👏👏❤️
Susana
Porfavor necesito que no sea el hijo de Lucio😭😭😭😭..Que sea de Mateo escritora 🙏🙏🙏🙏🙏
Nairobis Cardozo Portillo
Al fin te atraparon miserable y salvaron a Arianna
Nairobis Cardozo Portillo
Qué bestia tan miserable pagarás cada una de tus atrocidades 😠😠
Nairobis Cardozo Portillo
Una princesa será muy amada y consentida 🥰🥰
Nairobis Cardozo Portillo
Son una hermosa familia ❤️❤️
Suleima Dominguez Guzman
gracias Yesenia por cada capítulo excelente novela
Kary Monte
siiiiiii🎉🎉🎉🎉 por fin estás casado maldito animal, espero que sufras y que sufras todo lo que has hecho a Alessia a Ariana y a cloe
Kary Monte
8 meses que la violas
tu eres un poco hombre y ahora sí sabemos que no es tu hijo
cloe tiene un hijo y es de Mateo 🎉🎉🎉🎉
Kary Monte
🥺🥺🥺 dios mío pobre Ariana
es una mujer fuerte pero cuan rota está dentro me recuerda a alguien 🤔 alguien que salió de las más oscuras garras verdad la mamá de Dylan ojalá lo logres Ariana
Paola castro
deberían de destruir también al padre de arianna ese viejo maldito también la maltrataba
Nayeli Chab Rodriguez
🥰🥰🥰K hermosa se ve Cloe
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play