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Marcada Por El Error

Marcada Por El Error

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Secretos de la alta sociedad / Madre soltera / Enfermizo / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.8
nombre de autor: MisterG028

Natalia Harrison vivía feliz en su mundo perfecto, siendo la hija menor y consentida de una poderosa familia de Manchester. Rodeada de lujos y protegida por reglas estrictas, nunca había tenido que enfrentarse a las consecuencias reales de sus decisiones.

Pero todo cambia cuando, tras una pelea con su novio, comete un error impulsivo con Alejandro Foster, el joven y enigmático socio de su padre. Lo que parecía un simple desliz se convierte en un secreto imposible de ocultar.

Cuando descubre que está embarazada, su mundo se derrumba: su familia le da la espalda, y Alejandro, atado por su propia realidad, no puede estar a su lado. Natalia tendrá que enfrentarse sola a una verdad que lo cambia todo, dejando atrás la vida perfecta que alguna vez creyó tener.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: La gota que derramó el vaso

Al día siguiente, el sol de Manchester se filtraba tímidamente entre las nubes grises mientras Natalia caminaba por el campus de la universidad. Llevaba un abrigo beige sobre su suéter blanco y una falda plisada que le llegaba justo por encima de las rodillas. Su cabello rubio ondeaba con la brisa fresca de la mañana.

No había dado ni diez pasos cuando una mano fuerte la tomó del brazo, deteniéndola en seco.

—¿Por qué no me respondiste anoche, Nat? —preguntó Steven Parker con tono exigente. Sus ojos castaños la miraban con frustración.

Natalia se soltó suavemente y suspiró, evitando mirarlo directamente.

—Tenía mucho sueño, Steven. Me acosté temprano y ni siquiera vi tus mensajes hasta esta mañana. Lo siento.

Steven soltó una risa seca y se pasó la mano por el cabello oscuro, claramente molesto.

—¿Sueño? Llevas semanas con la misma excusa. Cuatro meses juntos y todavía me tratas como si fuera un desconocido. ¿Sabes qué? Ya no aguanto más esta situación. Soy un hombre, Natalia, no un niño de quince años. Si de verdad me quieres, demuéstralo. No voy a seguir esperando como un idiota.

Natalia sintió que se le encogía el estómago. Sus ojos azules se llenaron de lágrimas que se esforzó por contener.

—No es tan fácil para mí… —murmuró—. Mi mamá siempre me ha dicho que eso solo debe pasar cuando estás casada. Yo… yo no sé nada de estas cosas. Eres mi primer novio y me siento presionada.

Steven dio un paso más cerca, bajando la voz pero sin suavizar su tono.

—Tu mamá vive en la Edad Media. Estamos en el siglo XXI, Natalia. Todas las chicas de nuestra edad lo hacen. ¿O es que no te gusto lo suficiente? Porque si es así, dímelo de una vez.

Antes de que Natalia pudiera responder, sonó la campana anunciando el inicio de clases. Steven negó con la cabeza, decepcionado.

—Piénsalo bien. No voy a seguir persiguiéndote para siempre.

Dicho esto, se dio la vuelta y se alejó por el pasillo sin esperar respuesta.

Natalia se quedó allí parada unos segundos, sintiéndose pequeña y confundida. Con el corazón pesado, se dirigió hacia el edificio de Arquitectura donde sus dos mejores amigas la esperaban en el café de siempre.

Eloise, de cabello castaño corto y actitud directa, fue la primera en notar su expresión.

—Ay no… ¿Qué te hizo el idiota de Steven ahora? —preguntó cruzándose de brazos.

Natalia se sentó frente a ellas y soltó un largo suspiro antes de contarles todo lo ocurrido. Cuando terminó, Lindsay, la más romántica del grupo, habló primero:

—Vamos, Nat. Es normal que Steven se comporte así. Llevan cuatro meses y él es un chico guapo y popular. Nadie espera hasta el matrimonio hoy en día. Sería raro si no te presionara un poco. Creo que deberías arriesgarte. Es tu primer novio, disfrútalo.

Eloise soltó un bufido y miró a Lindsay con incredulidad.

—¿Arriesgarse? Por favor, Lindsay. Steven es un patán. Se nota a leguas que solo quiere una cosa. Natalia, no te dejes presionar. Si no te sientes cómoda, no lo hagas. Mereces a alguien que te respete y no te haga sentir culpable por tener valores.

Natalia hundió la cara entre sus manos, completamente confundida.

—No sé qué hacer… Una parte de mí quiere hacerlo para no perderlo, pero otra parte siente que estaría traicionándome a mí misma y a todo lo que me han enseñado en casa. Me siento tan tonta por no saber nada de esto.

El resto del día pasó entre clases y conversaciones que no lograron aclarar su mente. Cuando llegó la noche, Natalia se revolvió en su cama sin poder conciliar el sueño. Las palabras de Steven, de su madre, de Eloise y de Lindsay daban vueltas en su cabeza como un torbellino.

“¿Y si me arriesgo? ¿Y si solo es una vez y luego todo vuelve a la normalidad? Pero… ¿y si después me arrepiento?”

El viernes por la tarde, Natalia tomó una decisión. Se miró en el espejo, se puso un vestido azul claro que le quedaba precioso y se maquilló ligeramente. Bajó las escaleras con determinación.

Su padre, Ernesto, estaba revisando unos documentos en la sala.

—Papá, voy a salir un rato —anunció Natalia.

Ernesto levantó la vista y sonrió al verla tan arreglada.

—Estás muy bonita, hija. Pero recuerda: regresa antes de la cena. Esta noche llega Alejandro Foster, mi nuevo socio. Quiero que estés presente para recibirlo. Es importante para la empresa y para la familia.

—Sí, papá. Regresaré temprano, lo prometo —respondió Natalia con una sonrisa forzada.

Salió de la casa y se subió a su pequeño Audi blanco, el que su padre le había regalado al cumplir veintiún años. Con el corazón latiéndole fuerte, condujo rumbo a la casa de Steven.

Al llegar, subió las escaleras del edificio de apartamentos donde vivía él. En el pasillo del segundo piso se encontró de frente con Pablo, el mejor amigo de Steven. Era un chico alto, de cabello negro y sonrisa fácil.

—Vaya, Natalia Harrison —dijo Pablo con tono burlón pero amistoso—. ¿Viniste a ponerle fin a la sequía de mi amigo? Ya era hora.

Natalia se sonrojó violentamente.

—No es eso, Pablo. Solo… vine a hablar con él.

Pablo soltó una risa baja.

—Claro, “hablar”. Bueno, suerte. Aunque te advierto que está de muy mal humor últimamente por tu culpa.

En ese preciso momento, Steven abrió la puerta de su apartamento. Al ver a Natalia hablando con Pablo, su expresión cambió por completo. Sus ojos se entrecerraron con celos evidentes.

—¿Qué carajos haces hablando con él? —espetó Steven, dirigiéndose a Natalia con voz elevada—. ¿Viniste a mi casa para coquetear con mi mejor amigo en el pasillo? ¿Eso es lo que eres ahora? ¿Una calienta-braguetas que se hace la santa en su casa pero viene a provocar?

Natalia abrió mucho los ojos, incrédula.

—¡Steven! ¿Cómo puedes decirme eso? Solo me crucé con Pablo en el pasillo. ¡Ni siquiera sabía que iba a estar aquí!

—¡Mentira! —gritó él, furioso—. Llevas semanas rechazándome y ahora apareces toda arreglada. ¿Para quién te vestiste tan bonita? ¿Para mí o para venir a hacerte la interesante con otros?

Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de Natalia. Nunca había visto a Steven tan agresivo con ella.

—No puedo creer lo que estás diciendo… —susurró con la voz rota—. Vine porque quería intentar arreglar las cosas, pero tú… tú solo me insultas.

Steven dio un paso hacia ella, aún enfurecido.

—Si no vas a darme lo que quiero, entonces lárgate. No tengo tiempo para niñitas mojigatas que juegan a ser puras.

Eso fue demasiado.

Natalia sintió que algo se rompía dentro de ella. Sin decir una palabra más, se dio la vuelta y bajó las escaleras corriendo. Subió a su auto con las manos temblando y arrancó el motor. Las lágrimas no dejaban de caer mientras conducía de regreso a casa.

“¿Cómo pudo hablarme así? ¿Ese es el chico del que me enamoré?”

Cuando llegó a la mansión Harrison, ya estaba anocheciendo. Aparcó el auto y se quedó unos minutos dentro, intentando recomponerse. Se limpió las lágrimas lo mejor que pudo y respiró hondo.

No sabía que, en ese preciso momento, un elegante auto negro acababa de estacionar frente a la casa. De él bajó un hombre alto, de hombros anchos, cabello oscuro perfectamente peinado y una presencia imponente.

Alejandro Foster había llegado.

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Dilia Esther Sarabia Beleño
Su trama muy interesante me gustó.
Marta Luisa Nebreda Escalante
ya cansó, cómo que quiero que conozcan, si ella fue al bautismo de la sobrina y conocieron a la beba 🤔🤦
Marta Luisa Nebreda Escalante
eeeehhhhh en este capitulo dijo que se había ido y ella quedó mirando la puerta. Y en el que sigue dice que el estaba esperando en el sofá..

.🤔. COHERENCIA ESCRITORA POR FAVOR, no somos tontos los q leemos
Marta Luisa Nebreda Escalante
cómo Dante no soltó la mano de su hermano en la ambulancia 🤔🤔🤔🤔 si se quedó con ella y le dijo la verdad ....hummmmm error garrafal autora
Marta Luisa Nebreda Escalante
que metida la madre, sabe que no la puede ni ver y quiere estar en todo 🤦🤦
Marta Luisa Nebreda Escalante
ya me está dando rabia está novela, EN UN CASO ADI DE VIDA O MUERTE ....LAS PROMESAS SE ROMPEN, no estoy de acuerdo con el pensamiento de la autora y lo dramática que quiera hacer
la novela , ya Dante le debería haber dicho de Alejandro y justificar así su ausencia. Me parece que dejo de leer
Noemi Alvarez
muy linda novela
Flor de Maria Paredes
no en tiendo a algunas personas que leen la novela son brutas o se distraen en otra cosa
Iliana Mejia
Con razón la actitud de Alejandro 😡😡😡😡😡😡😡😡 tampoco le volvería a ver.
Graciela Elena Rodriguez Lopez
bueno a mí opinión la drama a lo que entendí estuvo bien pero después de que iba perfecta la autora se empezó a equivocarse con los capítulos porque los repetía y los cambiaba a otro relato y sin embargo la entendí y me gustó lo único que le aconsejo es que a la próxima novela que escriba fíjese bien en lo que va a escribir, gracias buena suerte 🙏😘
Marta Luisa Nebreda Escalante: Graciela, estoy de acuerdo con vos, novela linda y mas concentración a la AUTORA en la pxma. 👌
total 1 replies
Norma Vales
Parece que la escritora no re
visa lo qué escribió abrió la puerta qué su papá cerró con Llave
Norma Vales
cuando llego la bebe estaba cambiada y gateando, es una bebe o la mujer araña
Norma Vales
Fue al aeropuerto y dejó a la bebe durmiendo??????
Eva Muñoz
llego hasta qui no me gusta por donde va la drama 😭
Rebecca H
dicen que las reconciliaciones son mejores con sexo.
nunca estuve de acuerdo pero a lo mejor a ellos les funciona
Rebecca H
no pus ya se enredo la historia
ahora se hace la digna la señora
Rebecca H
salió el secreto y de la peor forma.
pero no sería una buena novela dramática sin drama . verdad??😂
Rebecca H
testicular o de pulmón
ya me confundí
Rebecca H
eso pasa frecuentemente cai se baja sin responsabilidad con bebés muy pequeños
Rebecca H
yo digo que le digan la verdad de una vez
de cualquier forma, Alex solo tiene el 50/100 de sobrevivir al transplante y luego a la cirugía.
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