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The Silent Luna of Silver Crown

The Silent Luna of Silver Crown

Status: Terminada
Genre:Hombre lobo / Mujer despreciada / Enfermizo / Completas
Popularitas:52.8k
Nilai: 5
nombre de autor: JaQelinee Valenzuela

Celeste Marín fue abandonada frente a toda la manada el día de su ceremonia. Sin Alpha, sin voz y con su madre agonizando en una clínica privada, quedó marcada como la esposa muda que nadie quería proteger.
Dos años después, Damián Valcárcel regresa a Silver Crown decidido a cerrar un matrimonio político que nunca deseó. Pero en cuanto se acerca a Celeste, su lobo reconoce un aroma imposible: jazmín nocturno, lluvia fría y una promesa de luna que ningún contrato puede romper.
Celeste no quiere un dueño. Quiere recuperar la voz que le arrebataron, destruir a la familia que la usó y descubrir por qué su madre desapareció al despertar. Damián no quiere otra Luna. Quiere a la mujer que su lobo ya eligió, aunque los Ancianos, una falsa salvadora y una manada entera intenten separarlos.
Cuando la verdad del incendio salga a la luz, Celeste tendrá que decidir si acepta el vínculo que la consume o si rechaza al Alpha que una vez la dejó sola ante todos.

NovelToon tiene autorización de JaQelinee Valenzuela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

Capítulo 15: La jaula de olor dulce

Celeste no le mostró el mensaje a Damián.

Ese fue su primer error.

El segundo fue creer que podía llegar a la Clínica Santa Luna antes de que él notara el cambio en su aroma.

El tercero fue olvidar que Mateo había instalado rastreo en su teléfono “por seguridad”, frase que en cualquier otra boca habría sonado a control y en la suya sonaba a problema esperando ocurrir.

Celeste salió de Nocturna por el acceso de servicio.

No por cobardía.

Por rapidez.

La camioneta que tomó no era de Silver Crown. Error número cuatro.

El conductor humano no olía a rogue. Olía a sudor barato, nervios y menta. Celeste se obligó a respirar lento, con el teléfono escondido en la mano, el mensaje abierto como una herida.

Elena en la cama.

La amenaza.

Su madre no podía defenderse. No podía correr. No podía gritar.

Celeste tampoco, pero al menos podía llegar.

La ciudad pasó en luces borrosas. Cinco minutos. Diez. La ruta cambió.

Celeste levantó la mirada.

El conductor cerró los seguros.

El aire acondicionado expulsó un olor dulce.

Demasiado dulce.

Falso.

Su loba golpeó la prisión con pánico.

*Veneno.*

Celeste dejó de respirar.

Tarde.

El perfume negro le entró por la garganta y encontró los restos de wolfsbane como si conociera el camino. Calor sucio bajo la piel. Piernas blandas. Visión estrecha.

No era deseo.

Era jaula química.

El conductor miró por el retrovisor.

—Lo siento, señorita. Me pagaron demasiado.

Celeste intentó abrir la puerta. Sus dedos no obedecieron.

El teléfono vibró.

Damián.

No pudo contestar.

La camioneta entró al estacionamiento subterráneo de un hotel al norte de Monterrey. Dos hombres la esperaban. No llevaban uniforme, pero olían a territorio roto. Rogues.

Uno abrió la puerta.

—La esposa del Alpha pesa menos de lo que pensé.

Celeste quiso clavarle las uñas en la cara.

Su cuerpo apenas se movió.

La sacaron entre los dos y la llevaron por un ascensor de servicio. Cada paso aumentaba el olor dulce. Cada respiración hundía más a su loba en la oscuridad.

*No duermas.*

No voy a dormir.

*Miente.*

La habitación estaba preparada: cortinas cerradas, cámara en una esquina, una cama demasiado blanca, una botella abierta sobre la mesa. Querían imágenes. Querían escándalo. Querían repetir Red Thorn con mejor producción.

El rogue más alto la dejó sobre la cama.

—No te preocupes. Solo necesitamos que parezca real.

Celeste sonrió.

Fue pequeño.

Fue feo.

El hombre frunció el ceño.

Ella reunió toda la fuerza que le quedaba y estrelló la botella contra su cara.

El vidrio explotó.

Sangre.

Gritos.

El segundo rogue la sujetó del brazo. Celeste no podía ponerse de pie, pero sí podía morder. Cerró los dientes sobre su muñeca con una rabia que no venía solo de ella.

El hombre aulló.

*Muerde.*

Esta vez obedeció.

La puerta de la habitación salió de las bisagras.

Damián entró.

No como hombre.

No del todo.

Sus ojos eran oro puro. Sus garras habían roto la piel de sus dedos. El aroma de cedro oscuro y tormenta llenó la habitación con tanta violencia que los rogues retrocedieron.

El Alpha aura golpeó.

El conductor cayó de rodillas en el pasillo. Uno de los rogues intentó sacar una hoja de plata. Damián le rompió el brazo antes de que el metal brillara.

No hubo discurso.

No hubo amenaza.

Solo movimiento.

Damián lanzó al primer hombre contra la pared. El segundo intentó usar a Celeste de escudo. Mala decisión.

El gruñido que salió del pecho de Damián hizo temblar el vidrio de la ventana.

—Suéltala.

Alpha command.

Directa.

Letal.

El rogue abrió la mano contra su voluntad. Sus dedos se separaron uno por uno, aunque su rostro se retorció de dolor por resistir.

Celeste cayó hacia un lado.

Damián la atrapó antes de que tocara el piso.

El contacto incendió el bond no confirmado.

Calor limpio atravesó el veneno. La piel de Celeste se llenó de hormigueos dolorosos, deliciosos, terribles. Su loba, hundida segundos antes, levantó la cabeza y gimió.

*Él.*

No.

Pero su cuerpo se pegó a él buscando aire.

Damián se quedó rígido.

—Celeste.

Su voz cambió. El Alpha desapareció por un segundo y quedó algo más crudo.

Miedo.

Ella intentó escribir. No podía.

El perfume negro seguía trabajando.

—No cierres los ojos —ordenó él.

Esta vez no era command.

Era súplica disfrazada.

Mateo apareció en la puerta con tres guards.

—Pasillos limpios. Cámaras tomadas. Tenemos al conductor.

Damián levantó a Celeste en brazos.

Ella quiso protestar.

No salió nada.

Él bajó la cabeza hasta su oído.

—Discute conmigo cuando puedas sostenerte.

La frase habría sido arrogante en cualquier otro momento.

Ahora fue lo único que la mantuvo despierta.

Al salir de la habitación, Celeste vio la cámara en la esquina. Mateo la arrancó de la pared y sonrió sin humor.

—Gracias por la evidencia, idiotas.

Damián la llevó al ascensor. Su aroma la rodeó, aplastando el perfume negro, cubriendo la vergüenza que los rogues habían querido fabricar.

Protección.

Posesión.

Peligro.

Celeste apoyó la frente contra su pecho.

Solo por un segundo.

Damián dejó de respirar.

Y el vínculo, cruel y vivo, tiró de ambos como si la Diosa Luna acabara de cerrar una puerta detrás de ellos.

La habitación del hotel quedó destruida en silencio.

No por golpes. Por evidencia. Mateo fotografió la cerradura, la copa con residuo dulce, las fibras de la cuerda, el difusor escondido bajo la mesa. Damián sostuvo a Celeste envuelta en su saco, pero cada vez que su mano se cerraba demasiado, aflojaba.

Aprendía incluso en furia.

Celeste temblaba por el perfume negro.

El aroma falso aún le cubría la piel, pegajoso, humillante. Quería arrancárselo con uñas. Elías, por teléfono, le ordenó no frotar hasta tener muestras.

—Odio la ciencia —susurró Mateo.

Damián miró al rogue inconsciente.

—¿Quién lo envió?

Celeste tocó su brazo.

No ahora.

Primero muestras.

Primero cuerpo vivo.

Primero no convertir su rescate en otra escena donde los hombres decidían el orden de su dolor.

Damián entendió la corrección sin que ella la escribiera completa.

Eso fue lo que más la asustó después.

1
Marleys Sofia Cervantes
Me gustó muy diferente a la que he leído que más son conejos todo el tiempo aquí ni supimos en qué horas fue 🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭
Marleys Sofia Cervantes
Todos juntos como debe ser
Marleys Sofia Cervantes
👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
que víva los novios
Sofia Carruso
por algo se empueza
Sofia Carruso
La ley llegó tarde pero llego
Sofia Carruso
👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏 Celeste
Sofia Carruso
A patear el trasero 👏🤣👏🤣👏🤣
Sofia Carruso
Una madre siempre será una madre
Dmary
linda , merecía su final feliz
Sofia Carruso
Juntos por la libertad y el amor
Sofia Carruso
Espectacular 👏👏👏👏👏👏
Sofia Carruso
Arturo faltas tu por caer
Sofia Carruso
Mateo y Valeria hacen una bonita pareja
Sofia Carruso
Con madres así para que enemigas
Sofia Carruso
Bien Paloma
vamos tu puedes
Sofia Carruso
Juntos
siempre
luchando
Sofia Carruso
😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
Que lindo
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Sofia Carruso
Entre cielo y tierra no hay nada oculto
👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏
Sofia Carruso
De aquí tu eres dueña de tu destino
Sofia Carruso
Todos están aprendiendo lecciones de vida
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