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UN PAPA SOLTERO Y A LA ORDEN

UN PAPA SOLTERO Y A LA ORDEN

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Padre soltero / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:479.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Meraki...06

Leonardo Fontana, es un joven de 22 años, italiano, heredero de una importante casa de moda. Acostumbrado a una vida de excesos, se ve forzado a madurar de la noche a la mañana, y reacomodar su vida a los nuevos desafíos que le trae.

NovelToon tiene autorización de Meraki...06 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 11

Leonardo

Los primeros tres días fueron una nebulosa de biberones, pañales y un cansancio que no sabía que existía.

El lunes por la tarde, Marco apareció con los datos del laboratorio. Un sobre de papel couché, con el membrete del bufete de su padre, que contenía instrucciones precisas para tomar las muestras de ADN. Un par de hisopos, unas fundas de plástico, un formulario.

—Tienes que pasarlos por el interior de la mejilla

explicó Marco, leyendo las instrucciones como si fuera un manual de desactivación de bombas

— De los bebés y la tuya. Después lo enviamos por mensajería urgente y en tres días tenemos los resultados.

Tres días. Setenta y dos horas. El tiempo que me separaba de saber si Tomas y Lucía eran realmente mis hijos o si todo este caos había sido un error cósmico.

Los miré mientras dormían en los moisés que Vale había traído la noche anterior. Sus pechos diminutos subían y bajaban al mismo ritmo, como si aún en el sueño estuvieran conectados por algo que yo no entendía.

—Hazlo

dije, entregándole a Tomas.

— Tú que tienes mano más firme.

Marco tomó al bebé con la misma torpeza que yo. Le pasó el hisopo por la mejilla con cuidado, como si temiera despertarlo. Tomas hizo un puchero, movió la cabeza, y volvió a dormirse y luego a Lucia.

—Ya está

dijo Marco, guardando el hisopo en su funda.

— Ahora tú.

Me pasé el hisopo por el interior de mi mejilla con la sensación de estar firmando algo que no podía anular. Luego lo guardé, cerré el sobre, y se lo devolví.

—Envíalo hoy.

—Ya lo haré. Y Leo...

—¿Qué?

—Pase lo que pase, estos bebés están aquí. Y tú ya estás cuidando de ellos como si fueran tuyos. Eso cuenta.

No supe qué responder. Marco me dio una palmada en el hombro y se fue con el sobre bajo el brazo, dejándome solo con dos bebés que podían ser mis hijos o no, pero que en esos momentos dependían de mí para todo.

El martes fue el día que casi me rindo.

Los mellizos habían pasado la noche despiertos desde las dos de la madrugada. Primero Lucía, con un llanto agudo que no se calmaba con biberón ni con pañal limpio ni con nada. Después Tomas, como si hubiera decidido que si su hermana no dormía, él tampoco.

A las cuatro de la mañana, los tenía a los dos en brazos, caminando de un lado a otro del penthouse como había visto hacer a Vale en algún momento. Las luces estaban apagadas, solo se veía el resplandor de Roma desde los ventanales, y yo susurraba canciones que no recordaba haber aprendido.

—Ninna nanna, ninna oh...

No sé de dónde salió. Quizá de mi madre, que me las cantaba cuando era niño. Quizá de algún lugar más profundo, de esos que no sabes que existen hasta que los necesitas.

A las cinco, Lucía cerró los ojos. A las cinco y cuarto, Tomas la imitó.

Los dejé en los moisés con la delicadeza de quien desactiva una bomba. Y luego me deslicé al suelo, junto a ellos, porque ya no me quedaban fuerzas para llegar al sofá.

Cuando Vale llegó a las ocho, me encontró exactamente en la misma posición del día anterior. En el suelo. Contra la pared. Con la caja de pañales como almohada.

—¿Otra vez?

preguntó, y en su voz había algo que no era enfado.

—Otra vez

respondí, sin abrir los ojos.

Escuché que dejaba su bolso. Escuché que se acercaba a los moisés. Escuché que los mellizos seguían durmiendo, porque si hubieran estado despiertos, Vale los habría tomado en brazos con ese movimiento suyo que ya empezaba a conocer.

—¿Has comido algo?

—No.

—¿Has bebido agua?

—No.

—¿Has dormido?

—Tres horas. En total. De las últimas veinticuatro.

Hubo un silencio. Luego sentí que algo caía sobre mí. Una manta. La manta de los mellizos, la de color azul claro que Vale había traído el domingo por la noche.

—Duerme

 dijo.

— Yo me quedo con ellos.

Abrí los ojos. Vale estaba de pie frente a mí, con las manos en las caderas y esa expresión que ya aprendí a reconocer, la de quien ha tomado una decisión y no va a discutirla.

—Pero tienes que limpiar...

—Ya limpiaré. Primero duermes. Después limpio. Y después, si te portas bien, te enseño a hacer puré de zanahoria porque estos dos en unos meses van a empezar a comer sólidos.

—¿Puré de zanahoria?

—Cállate y duerme, Leonardo.

Me callé. Me envolví en la manta azul, me acosté en el mueble, y antes de que pudiera decir nada más, el sueño me arrastró como un río.

1
Ani España
estoy segura que ya leí una novela casi parecida y la madre de Tomás y Lucia es Vale por eso decio trabajar en el edificio donde están. sus hijos y el no se recuerda que estuvo con ella por lo ebrio que estaba
Ani España
jajaja pobrecito pero eso les pasa por andar de parrenderos y después no se recuerdan de lo que hicieron ahora allí están las consecuencias y la madre desnaturalizada por abandonar a sus angelitos
Ani España
vamos bien Leo. nadie nace sabiendo ser padre pero poco a poco vas a ir aprendiendo
Gladys Dona
Hermosa novela Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Muy linda novela tienes mucho talento para redactar lo único que me hubiese gustado que pusieras rostro a tus personajes Felicitaciones 👏
Gladys Dona
Como me gustaría que todos los jueces vieran la otra cara de la moneda acá Argentina cuantos casos que tenían la tenencia la madre si se les puede llamar madre y los terminaron matando a golpes una era lesbiana y junto a la pareja le pegaban otra se junto con un drogadicto para que no molestara le daban droga en el biberón por eso acá el juez hizo justicia
Gladys Dona
Es una sinvergüenza ella quiere a Leo su poder dinero realmente lo que menos les interesa son los niños
Gladys Dona
Después de abandonarlo viene que quiere verlos prefirió su carrera en ves de criar a sus hijos porque no hablo con Leonardo y después que tome una decisión la hizo más fácil dejarlos en una canasta no tienes derecho perdiste todo cuando los abandonaste solo te intereso tú carrera ahora deja de hacerte la víctima sos una zorra
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Creo que la madre de los niños es Valeria
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Ese tiene el cerebro plano no se da cuenta..o no quiere darse cuenta que ella no tiene dinero bastante
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Madre mía no se cómo no embarazó a más mujeres
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Eso le pasó por imbécil.mujeriego jajajaja ándale como suelen. los mexicanos
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Es un inmaduro y un imbécil está completito 😂😂😂que asco solo piensa con la cabeza de abajo
Gladys Dona
Ser pobre no es deshonra tú te esfuerza para salir adelante para el día de mañana ser alguien y no seguir trabajando de empleada que también es un trabajo digno pero al ser tan joven quieres progresar eso esta buenísimo
Gladys Dona
Leonardo tendrías que ofrecerle trabajo vos para cuidar los bb y ella ganaría buen sueldo para sus estudios
Gladys Dona
Y algún día a lo mejor aparezca porque quiere verlos o porque los extraña no creo que le sea tan fácil llevarlos 9 meses después dejárselo al padre ni una hiena abandona sus hijos
Gladys Dona
Realmente lo que menos piensa es acentar cabeza solo joda mujeres total el dinero no le hace falta lo único que queda que el padre le bloque tarjetas le saque el auto y así pueda ser que se ponga las pilas
Dignorah Vadell
Bella historia, felicitaciones y que tenga exito en las que escriba, que nos sigan entreteniendo
Purificacion Perez del Cerro
fotos de los personajes
Isabel Santibañez
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