Wiliam era un militar que cuidaba de su madre y de su hermana adolescente. Por su hermana llegó a conocer la historia de un trágico Omega llamado Eirwyn, que ademas de tener una infancia difícil, al crecer fue enviado con el protagonista masculino que solo lo trataba como un sustituto, comenzando así un nuevo suplicio.
Wiliam de alguna manera terminó dentro de la novela como el Alfa que a pesar de haber sido rescatado y cuidado por Eirwyn terminó enviándolo con el protagonista Alfa aún sabiendo que con eso volvería difícil la vida del pequeño Omega.
Wiliam decidió en ese instante proteger a ese chico y evitar a toda costa que se encontrará con el protagonista Alfa.
tres meses después.
— estoy embarazado — dijo el omega con los ojos llenos de lágrimas y el rostro sonrojado, mirando con timidez al Alfa que lo había estado cuidando durante todo ese tiempo y que ahora parecía estar petrificado.
NovelToon tiene autorización de yuli_28 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 14
Eirwin llegó a un pequeño negocio. El dueño no tenía en muy alta estima a Eirwin, Pero era un comerciante, su deseo de vender la mercancía era mayor que el odio injustificado hacia el Omega.
En el negocio había algunas personas que se habían enterado de lo que había sucedido, por lo que vieron al Omega de reojo sin atreverse a decirle alguna palabra despectiva, no porque se sintieran avergonzados sino porque tenían miedo del hombre que según los rumores, vivía con el Omega y que al parecer era un Alfa.
Ya habían visto lo que ese hombre le podía hacer a una persona sin piedad, no querían ser los siguientes.
— ¿Me puedes dar un kilo de azúcar y un kilo de sal? — pidió el Omega, el dinero que había traído era exclusivamente para eso, el azúcar y la sal no eran baratos Pero gracias las ventas de sus plantas medicinales al médico del pueblo era una de las personas que podía darse el lujo de comprarlos. Otras personas intentaron ganar dinero de esa manera, Pero no conocían nada sobre plantas y encontrarlas en el bosque era bastante difícil, todas esas personas desistieron cuando alguien terminó muriendo por tocar una planta extremadamente venenosa.
El dueño del negocio peso el azúcar y la sal, luego de verterlas en una bolsa de papel, se la entrego al Omega luego de recibir y contar el dinero.
Eirwin salió rápidamente del lugar, las miradas de esas personas eran molestas, lo que lo hacía sentir aún mas mal de humor.
— hola Eirwin — se escuchó la voz de una chica.
Eirwin, quien estaba de regreso se sorprendió por recibir repentinamente un saludo, hasta sospecho que había llegado alguien al pueblo con su mismo nombre. No pensó en hacer caso, por lo que continuo caminando.
— ¡Eirwin espera! — grito de nuevo la chica, se sintió sumamente insatisfecha, ¿Cómo se atrevía este Omega a ignorarla?
Corrió unos momentos hasta que logró alcanzarlo y tomarlo del brazo.
Eirwin quedó sumamente desconcertado, Pero por instinto movió su brazo para que está no siguiera tocándolo.
— solo quería hablar uno momento contigo — mostró una expresión avergonzada, Pero por dentro ya maldecía a Eirwin una y otra vez.
— no creo que tengamos nada de que hablar — dijo el Omega. ¿Que pretendía está chica?, Eirwin la conocía, se llamaba Mary era bastante popular entre las jóvenes de su edad. Siempre lo había mirado como si él fuese lo más bajo del mundo y de vez en cuando, junto con las otras chicas lo había molestado.
— solo quiero pedirte disculpas por como te trate antes, ¿Podemos ser amigos? — pregunto tímidamente. Ella era una beta bastante bonita, cuando colocaba esa expresión podría decirse que era bastante agradable a la vista, además de que siempre iba bien vestida dándole aún más puntos a su imagen.
— yo puedo disculparte, Pero no quiero ser tu amigo — contestó el Omega, no se creía ese cuento del repentino arrepentimiento de la chica, jamás sería el amigo de una persona que durante bastante tiempo se burlaba de él.
Eirwin no quería seguir conversando con ella, por lo que se dió la vuelta dispuesto a irse.
— ¡espera! — Mary lo volvió a tomar del brazo — y-yo quería preguntarte, ese hombre con el que vives ¿Tiene pareja? — pregunto la chica tímidamente. Ella había quedado prendada de William. Ese hombre grande y fuerte, sería genial si pudiese convertirse incluso en su concubina.
— ¿por qué quieres saberlo? — Eirwin empezó a sentirse incómodo por la repentina pregunta.
— es que yo… me gustaría convertirse en su pareja — dijo Mary con el rostro ruborizado, si este Omega la ayudaba a conseguirlo, podría considerar ayudarlo un poco para que la gente del pueblo no lo viese con malos ojos.
— ¡Ni hablar! — respondió repentinamente el Omega, sorprendiendo tanto a la beta como a si mismo.
Mary se sorprendió para luego enojarse al instante. Miró a su alrededor y notando que algunas personas parecían prestarles atención decidió meter en problemas a este Omega despreciable.
Tomo el brazo de Eirwin nuevamente y cuando este intentó apartarla, ella hizo como si él lo hubiese empujado.
Cuando callo en el suelo su vestido blanco se ensucio al instante y sus manos, que uso para evitar lastimarse tanto por la “caida” terminaron raspadas.
— Eirwin yo solo quería ser tu amiga — dijo en voz alta, fingiendo sollozar —no era necesario que me empujaras—
— yo no te empuje, tú te caíste sola — contestó el Omega, sintiéndose aún más molesto por lo mentirosa que era está chica.
— ¡Mary! ¿Estás bien? — grito otra chica al ver a Mary llorando en suelo — ¿¡Cómo te atreves a hacerle esto a Mary!? — le gritó enojada a Eirwin.
Otras personas que habían visto el momento en que Mary se cayó, se acercaron para ayudarla a levantarse.
— Eirwin, ¿Por qué le causas problemas a Mary? Ella es una buena chica, no debes tratarla así — dijo un hombre, unos de los pretendientes de la beta.
— es cierto, este Omega siempre anda causando problemas — menciono otra mujer.
— escuché que ella le pidió ser su amiga, Pero Eirwin se negó y la empujó, ahora que ese Omega tiene a alguien fuerte como respaldo quiere intimidar a los demás — menciono otra mujer.
— debes disculparte con Mary — dijo otra chica.
Mary quien fingía llorar con sus manos tapando su rostro, sonrió satisfecha. Ese maldito Omega se lo merece, que todo el mundo vea la clase de persona que es.
Eirwin vio a la repentina multitud que empezaba a crecer, que lo veían con malicia y que lo empezaban a insultar.
Se sintió muy agraviado. Él no tenía la culpa de nada ¿Por qué está gente se empeñaba a culparlo?. Recordó la ocasión en que William lo defendió de la gente que fue a molestarlo en su casa y sintió que los ojos se le empezaban a llenar de lágrimas.
Ya no volvería a ser protegido de esa manera.
Cuando los reclamos de la multitud parecían volverse más intensos. La voz potente de William resonó, provocando que el lugar cayera en un silencio sepulcral.
— ¿por qué demonios están molestando a Eirwin? — pregunto el Alfa, mientras cargaba el venado en sus hombros se acercó a la multitud que rodeaba al omega, desprendiendo un aura intimidante.