Valeria Silva lo perdió todo a los 24: su libertad, su dignidad y 2 costillas rotas a manos de Ricardo del Valle.
Escapó con 2.7 millones robados y una promesa: nunca más.
8 años después es CEO, madre de 118 niños rescatados y el objetivo #1 de Errol Musk, el hombre que trafica con “Oro Rojo”: niños.
Cuando Errol quema sus casas y secuestra a Ana, su hija de 8 años, Valeria deja de ser CEO.
Vuelve a ser superviviente.
Junto a Gael Torres, (su primer Amor) que mató a su ex por ella, lanzan Operación Cuna: rescatar a 844 niños y enterrar a 750 monstruos.
"No dejes monstruos sobre la faz de la tierra"
Tags: #Venganza #CEO #Mafia #MadreCoraje #Acción #RomanceAdulto #Thriller #BasadoEnHechosReales #Secuestros #Geopolítica
NovelToon tiene autorización de Osy Kaita para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 14 : La lista del Templario.
Casa de Segovia. 1:33 am. Tercera noche.
Sandra cuelga el móvil de tapa. "Hecho."
"¿Hecho qué?", pregunto. Ana y Sofía duermen abrazadas en mi cama, por primera vez sin pastillas, sin gritar.
"Mis amigos de Algarve", Sandra se sirve otro Cardhu. Ya no tiembla. "Zarpan en 36 horas. Pesquero 'Santa Luzia'. Sin radar. Sin preguntas. 4 plazas. Madeira."
Gael está sentado. Espalda recta. La fiebre bajó, pero la mirada no. La mirada es de antes. De juez.
"¿Documentos?", su voz sigue ronca. Pero es acero.
"María y José Silva. Turistas. Luna de miel tardía." Me preparan 4 pasaportes falsos y libro de familia en Portugal" "Las niñas... figuran como vuestras hijas. Inés y Lucía Silva. Nacidas en Faro."
Inés y Lucía, los nombres que Gael no pudo salvar.
"¿Y luego?", pregunto. Porque huir no basta. Nunca bastó.
Sandra me mira, luego mira a Gael. "Luego cumplís vuestra parte."
Gael asiente. Despacio. Se levanta. Va a su chándal ensangrentado tirado en la esquina. Rebusca en el bolsillo roto.
Saca algo, una memoria USB negra. Pequeña. Rallada. Manchada de algo marrón que prefiero no saber qué es.
La pone en la mesa. Click.
"La lista."
Silencio. Hasta el viento de Segovia se calla.
"¿Qué lista?", susurra Sandra.
"Seis años de noche", Gael no la mira a ella, me mira a mí. Porque yo elegí su vida, ahora me toca saber. "Seis años comprando 'ositos'. Salvando los que podía, y mate, " SI," mate a esos bastardos pederastas."
Conecto el USB a mi portátil viejo, el de la uni. El que usaba cuando me enamoré de él.
Pantalla. Carpeta. "PELUCHES".
Dentro: subcarpetas. "POLÍTICOS". "FAMOSOS". "EMPRESARIOS". "JUECES". "POLICÍA" "FUTBOLISTAS" "RAPEROS"
Sandra abre la de "POLÍTICOS". Palidece.
Fotos. Capturas de VisteTed. "Vendo osito. 10 años. Madrid centro. 5.000€ noche." Usuario: Senador_MG.
Debajo: foto del billete. "Aquí empezó tu ruina." Fecha: 12/03/2023.
Siguiente. "Alquilo peluche. Gemelas. 6 años. 800€/h." Usuario: Productor_StarTV.
Billete. "Aquí empezó tu ruina." Fecha: 07/11/2024.
Sandra cierra el portátil de golpe. ¡Clack! Respira como si le faltara el aire. "Hijos de puta... hijos de puta... yo operé al perro de ese senador..."
"Hay 43 nombres", dice Gael, cabreado. "43 que ya no respiran. Y 28 que sí."
"¿28 vivos?", se me hiela la sangre.
"Vivos, comprando, hoy." Gael saca el billete de 50. El de siempre, lo alisa. "Koval era el distribuidor de Madrid. Muerto. Pero la web sigue. El servidor está en Suiza. Intocable. A menos..."
"A menos que alguien desde dentro lo queme", completo yo. CEO. Sé cómo funciona el mundo.
Sandra me mira. "Val, tu empresa... NovaTech tiene servidores. Tiene acceso. Tiene..."
"Tiene puertas traseras en media banca de España", termino. Por seguridad. Por control. Por poder. "Si entro, puedo meter un virus. Un kill switch. puedo tirar VisteTed entera, que vean la lista dentro, en su web publicada."
"Te cazarán", dice Gael, se pone delante de mí. "Si lo haces, saben que fuiste tú. Tu IP. Tu código. Ricardo no era el final, su padre sí, y tiene amigos en esos 28 nombres."
"Lo sé." Me levanto, le pongo la mano en la cicatriz de la ceja, la que se hizo por mí en el puerto. "Por eso no lo harás tú, lo haré yo."
"Valeria..."
"Lo que haga mi mano derecha, que lo sepa la izquierda", lo beso. Sabe a antibiótico y a guerra. "Y mis dos manos dicen que esos 28 cabrones van a caer. Aunque yo caiga con ellos."
Sandra golpea la mesa. "No. Si caemos, caemos las tres." Saca su móvil. Empieza a teclear. "Mi clínica tiene acceso al Colegio de Veterinarios, desde ahí salto al Ministerio de Sanidad, del Ministerio a la red judicial. Puedo borrar los antecedentes de las niñas. Puedo borrar a Gael. Puedo..."
"¿Puedes borrar que maté a Ricardo en un box?", la corto. Sin adornos. Sin mentiras.
Ella para. Me mira. Y sonríe. Triste. Cómplice.
"No. Pero puedo decir que yo lo hice. Que me volví loca. Que vengué a la niña de 9 años que fui. A mí me creerán. A ti, CEO fugitiva, no."
Gael da un puñetazo en la mesa. ¡BAM! "¡Basta! Nadie más se condena por mí, me entrego. Publico la lista, y que arda el mundo. Pero vosotras..." nos mira a las cuatro A mí. A Sandra. A las niñas arriba. "Vosotras vivís."
Silencio.
Hasta que se oye.
Tic. Tic. Tic.
Arriba.
Me giro. Ana está en la puerta. Descalza. Con su osito de verdad. De tela. Roto.
"¿Nos van a vender?", pregunta con su voz de 6 años. Pero sus ojos son de 60. "El hombre malo decía que si gritábamos, nos vendían por internet, como peluches."
Se me rompe algo dentro. Lo último que me quedaba limpio.
Camino hacia ella, me arrodillo, por última vez en mi vida. "No, cariño. Nunca más. Te lo juro por mi vida."
Ella me toca la cara. Mira a Gael. Luego a Sandra.
"Entonces... ¿sois vosotros los buenos?", pregunta.
Gael se arrodilla también. El templario. El asesino. A la altura de una niña. Le quita el pelo de la cara.
"Somos los que quedan, pequeña", le dice. Y es la verdad más grande que dijo en su vida. "Los que quedan para que no haya más como tú."
Ana asiente. Se gira. Y vuelve a la cama. Confiando. Porque no le queda otra.
Nos quedamos los tres abajo, mirando el USB mirando la puerta, mirando las 36 horas que nos quedan antes de huir o morir.
Saco mi móvil prepago, marco un número, el de mi abogado, el único que no compró Ricardo.
"Martín", digo cuando contesta medio dormido. "Soy Valeria. Necesito que constituyas una empresa en Madeira. Ahora. 'Silva & Asociados'. Giro: Ciberseguridad."
"¿Valeria? ¿Son las 2 am, qué...?"
"Y necesito que compres el dominio VisteTed.pt", le chillo. "Lo quiero para Ayer."
Silencio. Luego escucho... "Hecho. ¿Algo más, jefa?"
Miro a Gael, a Sandra, a la lista de 28 nombres que van a morir.
"Sí", sonrío. Y es la sonrisa del box 7. La de después de matar. "Prepara un comunicado. Para dentro de 48 horas.
Asunto: NovaTech cierra. Motivo: " Verganza."
Cuelgo.
Gael me agarra de la mano. Mano derecha. Mano izquierda. Ya no hay diferencia.
"¿Segura?", pregunta.
"Segurísima", le aprieto los dedos. "Vamos a quemar su mundo, templario. Y luego... luego aprendemos a vivir en el nuestro."
Afuera, un coche pasa lento por la calle. Luces apagadas.
Nos quedamos quietos. Hasta que se va.
La guerra empezó.
Y los " Peluches" pronto dejarán de estar en venta.