NovelToon NovelToon
Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Status: En proceso
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Reencuentro
Popularitas:11.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lobelia

Victoria no huyó por falta de amor, sino por instinto de supervivencia. Al descubrir que el hombre que amaba, Dante Moretti, era el heredero de un imperio manchado de sangre, decidió que sus hijos no nacerían en una jaula de oro rodeada de enemigos. Cinco años después, bajo una identidad falsa y en la humildad de un pueblo costero, Victoria cría a León y Cristo. Los gemelos son el vivo retrato de Dante: poseen su mirada gélida y un temperamento indomable que ella lucha por suavizar.
​Dante, consumido por la amargura y la creencia de que Victoria lo abandonó por traición, ha pasado media década buscándola. Cuando una filtración de seguridad en su organización revela el paradero de su "única debilidad", Dante llega dispuesto a cobrar venganza. Sin embargo, el impacto de ver a dos pequeños guerreros con sus propios ojos cambia las reglas del juego. Ahora, Victoria debe volver al mundo que odia para proteger a sus hijos, mientras Dante descubre que el mayor peligro para su familia no está

NovelToon tiene autorización de Lobelia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 11

​El rugido de las turbinas del jet privado cortaba la humedad de la noche como un trueno persistente. En la pista de aterrizaje, el avión se alzaba como un depredador plateado, iluminado por focos que hacían que su fuselaje brillara con una frialdad quirúrgica. Para Victoria, no era un medio de transporte; era el carruaje fúnebre de su libertad.

​Dante caminaba delante, su figura recortada contra la luz cegadora. No miraba atrás, sabía que ella lo seguía porque no tenía otra opción. Marco y otros dos hombres flanqueaban el grupo, manteniendo una distancia respetuosa pero absoluta.

​Al subir la escalerilla, el aire cambió. El olor a salitre y lluvia fue reemplazado instantáneamente por el aroma a roble, coñac caro y un sistema de filtrado de aire tan perfecto que resultaba artificial.

​Victoria entró en la cabina y sintió un nudo en la garganta. Se hundió en uno de los amplios asientos de cuero color crema, pegándose a la ventanilla. Se sentía pequeña, sucia con el barro del bosque todavía en sus botas, una intrusa en la vida que ella misma había diseñado años atrás. El peso del fracaso la aplastaba: cinco años de sacrificios, de coser hasta la madrugada, de ocultarse en las sombras, desvanecidos en una sola noche de lluvia. Había fallado. El lobo estaba en el redil.

​—Es... muy grande, mamá —susurró Cristo, rompiendo el trance de Victoria.

​Los niños no compartían su devastación. Al menos, no de la misma manera.

​León caminó por el pasillo de la cabina con una cautela instintiva. No corrió ni saltó. Se detuvo frente a una de las pantallas táctiles integradas en las mesas de madera de nogal. Tocó la superficie con la yema del dedo, observando cómo los mapas de vuelo se desplegaban ante él. Su rostro, usualmente serio, mostró un destello de una curiosidad voraz. No era la alegría de un niño con un juguete nuevo; era la fascinación de un conquistador descubriendo un nuevo territorio.

​Cristo, por su parte, se arrodilló sobre el asiento frente al de Victoria, pasando la mano por la textura del terciopelo de las cortinas.

​—Mamá, las nubes están debajo de nosotros —dijo Cristo mientras el avión comenzaba a rodar por la pista—. ¿El hombre de la foto es el dueño del cielo también?

​Victoria no pudo responder. Miró a Dante, que se había sentado frente a ellos, observando la escena con una quietud inquietante. Él no leía informes, no hablaba por teléfono. Solo miraba. Sus ojos grises saltaban de León a Cristo, registrando cada reacción, cada gesto de asombro.

​Dante sintió una oleada de triunfo que le quemaba el pecho, pero venía acompañada de una sombra de duda. Ver a sus hijos maravillarse con el lujo era lo que siempre había imaginado, pero ver la facilidad con la que León se adaptaba al entorno le causaba un escalofrío. El niño no se sentía abrumado por la opulencia; parecía estar recuperando algo que le pertenecía por derecho.

​—¿Quieres algo de beber, León? —preguntó Dante, su voz suave pero llenando toda la cabina.

​León se giró lentamente. Miró a Dante y luego a la azafata que esperaba a un lado con una bandeja de cristal.

​—Quiero saber a dónde vamos —respondió el niño, cruzando los brazos.

​—Vamos a casa —dijo Dante—. A una casa de verdad. Donde nadie tendrá que quitarles nada porque todo será suyo.

​Victoria intervino, su voz cargada de veneno.

​—No les mientas, Dante. Los llevas a una fortaleza. No les digas que es suyo lo que está manchado de sangre.

​Dante no se inmutó. Se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en sus rodillas, ignorando a Victoria por un segundo para centrarse en los niños.

​—En este mundo, León, hay personas que piden permiso y personas que son dueñas del lugar. Tu madre eligió pedir permiso durante cinco años. Yo he venido para que ustedes no tengan que pedirlo nunca más.

​Vio cómo los ojos de León brillaban ante esas palabras. Era el despertar de algo antiguo, algo que Victoria había intentado enterrar bajo capas de humildad y cuentos de caballeros andantes. Era la "sangre Moretti". Dante la reconoció de inmediato: esa ambición silenciosa que no se conforma con mirar, sino que desea poseer.

​Cristo se acercó a Dante, manteniendo una distancia prudencial.

​—¿En la casa grande hay libros? —preguntó el pequeño estratega.

​—Hay una biblioteca más grande que tu escuela entera, Cristo —respondió Dante con una sombra de sonrisa—. Y hay mapas de todos los lugares que quieras conocer.

​Victoria cerró los ojos y apoyó la frente contra el cristal frío de la ventanilla. Podía sentir cómo el mundo que ella había construido se desmoronaba ladrillo a ladrillo. Dante no estaba usando armas para ganar esta batalla; estaba usando la curiosidad y el deseo natural de los niños por un mundo mejor. Estaba comprando su lealtad con promesas de grandeza, y ella no tenía nada con qué competir, excepto un amor que ahora se sentía insuficiente.

​El avión alcanzó su altitud de crucero. La cabina se sumergió en una penumbra elegante, iluminada solo por pequeñas luces LED en el techo que imitaban las estrellas.

​León se quedó dormido finalmente en uno de los sofás laterales, con la cabeza apoyada en un cojín de seda. Cristo seguía despierto, mirando fijamente a Dante, como si estuviera tratando de descifrar un acertijo complejo.

​Dante se levantó y caminó hacia el asiento de Victoria. Se detuvo a su lado, observando el perfil de ella, iluminado por el resplandor de la luna sobre las nubes.

​—Míralos, Victoria —susurró él—. No están sufriendo. Están descubriendo quiénes son.

​—Están descubriendo lo que tú quieres que sean —replicó ella sin mirarlo—. Has ganado, Dante.

Los has sacado del barro. Pero no esperes que te den las gracias cuando se den cuenta de que el precio de este avión es la paz de su alma.

​Dante extendió una mano y rozó el hombro de Victoria. Ella se tensó, pero no se apartó. Estaba demasiado cansada para seguir luchando contra la gravedad de ese hombre.

​—Su alma ya tiene mi nombre, Victoria. Lo supiste desde el momento en que nacieron —dijo Dante con una finalidad absoluta—. Ahora solo estamos reclamando el territorio.

​el jet atravesando una capa de nubes, dejando atrás la oscuridad de la costa para dirigirse hacia el resplandor eléctrico de la ciudad. Victoria lloraba en silencio, mientras Dante, por primera vez en años, sentía que el vacío en su pecho empezaba a llenarse con el peso de su propio legado. La sangre Moretti no solo había despertado; había comenzado a reclamar su hogar.

1
Lobe ❣️
👍❤️😘
Sofia Chavez Gutierrez
está de infarto!
casi me termino las uñas 😂
Jos Qui
porfavor sigue subiendo más capítulos porfavor ahorita también
Jos Qui
más capítulos porfavor ahorita
Estela Alfonzo
la historia es muy atrapante y me encanta los hijos como son unos genios y a la vez tan protectores. espero con ansias los capitulos
Jos Qui
hola excelente capítulos porfavor suba más capítulos ahorita
Jos Qui
para ver que más va pasar con ellos
Jos Qui
más capítulos porfavor ahorita también
Estela Alfonzo
me tiene atrapada la historia 🥰
Celina Espinoza
🥰🥰
Celina Espinoza
me gusta los niños son muy protectores con su madre 🥰
María Serafina Abzueta Salazar
encantada con esta historia,su ingenio y creatividad mostrada en los personajes,sin repetir las aburridas víctimas, con personajes más audaces y
Maria de los Angeles Vega
Ya por favor , los dos son sufriendo bastante , es justo que triunfe el amor.
Y están los niños sus hijos..
Ella se equivocó el también.
Su amor está ahí , a pesar de todo .
El que perdona , es el que más ama..
Jos Qui
más capítulos porfavor ahorita también leerlos 👏👏👏
María Serafina Abzueta Salazar
que niños ☺️🥰👏👏 ése padre no la tiene fácil, parece que son reyes viejos en cuerpo infantil 🤭☺️.. encantadores...
Celina Espinoza
me parece interesante me gusta 🥰
Celina Espinoza
me gusta mucho 😘🥰los niño son muy inteligentes y protectores
Anacelimar Franco
me gusta tu historia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play