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Mi satisfacción más grande: tu ruina

Mi satisfacción más grande: tu ruina

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Atracción entre enemigos / Completas
Popularitas:12.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Mía Ríos

Dante Valderrama lo tenía todo bajo control: su club de carreras, su lengua afilada y un corazón blindado contra cualquiera que intentara acercarse. Hasta que una noche, su peor enemigo de la prepa apareció en su puerta empapado de lluvia, sin un centavo y con la sonrisa más descarada del mundo.
Sebastián Montero estaba en la ruina. O eso decía.
"Te voy a mantener", le dijo Dante con una tarjeta negra en la mano y veneno en la voz. "Pero si me estorbas, te echo a la calle."
Lo que Dante no sabía era que el hombre al que le daba mesada llevaba años soñando con volver a estar a su lado. Lo que tampoco sabía era que Sebastián jamás estuvo quebrado.
Entre secretos de familia que apestan a sangre, una madre cuya muerte nadie investigó, y un hombre que lo mira como si fuera lo único real en su vida... Dante va a tener que decidir: ¿confiar duele más que amar, o es exactamente lo mismo?

NovelToon tiene autorización de Mía Ríos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16

Cap 16: Noches compartidas

Dante no durmió.

Bueno, técnicamente cerró los ojos varias veces, pero cada vez que lo hacía, su cerebro le proyectaba la misma imagen: Sebastián acurrucado a medio metro de distancia, respirando con esa calma obscena de quien no tiene ni una sola preocupación en la vida. En algún momento de la madrugada, Dante soñó que alguien le acariciaba el cabello. Se despertó de golpe y encontró la mano de Sebastián flotando a centímetros de su cara, como si hasta dormido el tipo no respetara el espacio personal.

A las seis de la mañana se rindió. Se levantó con ojeras de tres días y fue directo al baño.

Abrió el gabinete del espejo y se quedó inmóvil.

Junto a su rastrillo, perfectamente alineado, había un rastrillo nuevo de mango plateado. Y junto a su vaso de cepillo de dientes —el único vaso que había existido en ese baño durante tres años— había otro vaso. Blanco. Con un cepillo azul adentro.

Dante tomó el vaso blanco y lo movió hasta el extremo opuesto de la repisa.

—No me estoy adaptando —murmuró al espejo—. Estoy organizando.

---

—Te ves terrible —dijo Vale, colgando del banco de press como si fuera una hamaca.

—Gracias.

—No, en serio. ¿Dormiste?

Dante ajustó el peso de las mancuernas sin contestar. Vale se incorporó con ese brillo en los ojos que nunca significaba nada bueno.

—¿Sabes qué? Mi prima Lulú acaba de terminar con su novio y me estuvo contando los síntomas de cuando se estaba enamorando. —Vale levantó un dedo—. Primero: no podía dormir.

—Yo no puedo dormir porque roncan a mi lado.

—Segundo —Vale levantó otro dedo—: se ponía roja cada vez que lo veía.

—Yo no me pongo rojo.

—Tercero: el corazón se le aceleraba sin razón.

—Eso se llama arritmia. Se trata con un cardiólogo.

—Cuarto: no podía dejar de pensar en él. Y quinto —Vale abrió la mano completa con gesto triunfal—: soñaba con él todas las noches.

Dante soltó la mancuerna con más fuerza de la necesaria. El golpe retumbó en el piso de hule.

—¿Y eso qué tiene que ver conmigo?

Vale lo miró con la cara ladeada, los labios apretados en esa sonrisa de quien ya sabe la respuesta pero quiere que el otro la diga primero.

—Nada —dijo Vale—. Absolutamente nada.

---

La casa de Héctor olía a café recién hecho y a documentos impresos. Héctor empujó una carpeta sobre la mesa sin ceremonias.

—Las cláusulas complementarias del contrato. Revisé todo. Está limpio.

Dante hojeó las páginas mientras Vale se servía café como si la casa fuera suya.

—También investigué a tu inquilino —continuó Héctor, cruzando los brazos—. Don Roberto efectivamente está en quiebra. Deudas con tres bancos, dos demandas de acreedores, los padres se fueron al extranjero hace dos meses. La empresa familiar está en proceso de liquidación.

Dante asintió sin levantar la vista.

—Pero hay algo interesante —Héctor señaló una hoja con gráficas—. Los proyectos que manejaba Sebastián dentro de la empresa de su padre fueron los de mayor rendimiento del año. El tipo sabe lo que hace. La quiebra no fue culpa suya.

Dante pasó una página. Luego otra. Luego, sin ninguna transición lógica, preguntó:

—¿Sebastián tuvo novia o novio antes?

El silencio duró exactamente dos segundos.

—¡ESTÁS CELOSO! —Vale casi escupió el café.

—Es por seguridad —dijo Dante con la mandíbula tensa—. Necesito saber quién podría aparecerse en mi casa.

—Ajá, seguridad. —Vale se limpió la boca con el dorso de la mano—. Seguridad emocional, tal vez.

Héctor miró a uno, luego al otro, y decidió no participar.

—No encontré registros de relaciones públicas —dijo Héctor—. Ni fotos en redes con parejas. Es bastante reservado.

Dante cerró la carpeta.

—Bien. Eso es todo lo que necesitaba.

Vale tosió la palabra "celoso" dentro del puño.

---

Eran casi las once de la noche cuando Dante abrió la puerta de la villa. Las luces estaban apagadas excepto la lamparita de noche en el buró, y Sebastián ya era un bulto inmóvil bajo las cobijas en su lado de la cama.

Dante se cambió en silencio, se acostó lo más pegado a la orilla que pudo sin caerse, y cerró los ojos.

Pasaron diez minutos de paz.

Luego un brazo le cayó encima del cuello.

Dante se paralizó. Sebastián, profundamente dormido, lo había jalado hacia él con la fuerza de un pulpo atrapando su cena. Su cara quedó a centímetros de la nuca de Dante, y su respiración cálida le erizó cada vello del cuerpo.

—Jiao Jiao... —murmuró Sebastián con voz pastosa, medio infantil.

"¿Jiao Jiao?"

Dante no respiró.

—Jiao Jiao, ven... —Sebastián apretó el brazo y su mano subió hasta la cara de Dante. Los dedos le recorrieron la mejilla con una ternura que no tenía derecho de existir a las once de la noche entre dos hombres con un contrato de convivencia. Luego le frotó la cabeza, despeinándolo—. Pórtate bien...

El estómago de Dante se hizo un nudo.

"Jiao Jiao. Suena a nombre de mujer. ¿Una ex? ¿Una novia secreta que Héctor no encontró?"

—Jiao Jiao, no te vayas... —Sebastián se acurrucó más cerca, y su nariz rozó la curva entre el cuello y el hombro de Dante. Inhaló profundo—. ¿Cambiaste de shampoo?

Dante apretó los dientes.

—¿Tú cambiaste de papá?

Sebastián no reaccionó. Seguía dormido, respirando contra su piel con una tranquilidad ofensiva. Su brazo se cerró más fuerte alrededor de Dante, como candado sin llave.

Dante intentó zafarse. Empujó el brazo. Sebastián gruñó entre sueños y lo apretó más. Intentó deslizarse hacia abajo. Sebastián lo siguió como imán. Intentó girar. Sebastián acomodó la cara en su hombro y suspiró satisfecho.

—Suéltame —siseó Dante.

La respuesta fue otro murmullo incomprensible y un apretón más firme.

Después de cinco minutos de forcejeo inútil, Dante se quedó quieto. Acostado de lado, atrapado entre los brazos de Sebastián como un rehén con calefacción, mirando la pared con los ojos muy abiertos.

Y entonces lo olió.

No era colonia, ni gel, ni crema de esas caras que Sebastián probablemente usaba en su vida anterior. Era solo él. Limpio, como viento en día despejado. Algo fresco que no se compraba en ningún aparador.

"Este tipo supuestamente está en quiebra. ¿Cómo es posible que hasta su cuerpo huela a millonario?"

Sebastián murmuró algo más contra su cuello. Algo suave que Dante no alcanzó a descifrar.

Y por segunda noche consecutiva, Dante no durmió.

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Stella Olmos
mágica historia me encanto
oneris medrano santamaria
me gustó tu novela fue buena en todo momento 👏👏
winter 609
ya me confundí y la historia está perdiendo el sentudo se supone que Emilio era el hermano de Dante no su papá y se supone que el ya estaba comprometido pronto a casarse lo que da como resultado herederos además en capítulos anteriores se supone que ya le habían quitado todo respaldo de la familia a dante, que ya le habían cortado tarjetas y toda la cosa pero ahora bienen a exigir como si eso no hubiera pasado, además es ilógico que dante siga llamando papa a emilio cuando en un principio dio a entender que no se consideraba de esa familia así como es ilógico que el papa le llamara a dante cuando en un principio dio a entender que ni lo pelaba y lo despreciaba entonces no tiene lógica
nana: lo mismo pensé, creo que quien escribe se está perdiendo los detalles de lo que va escribiendo. incluso las personalidades... el padre no le da ni la hora, como ahora lo llama ??
total 1 replies
winter 609
no se supone que ya lo habían vetado de esa familia? por que le piden ir a una reunión "familiar"
Juleiny
Celos 😂
winter 609
tiene razón este hombre oculta muchas cosas, pero igual el juego lo tiene perdido es mejor que no pierda su tiempo
winter 609
una lástima espero que este man pueda conseguir una buena pareja se ve que no es mala onda
winter 609
nadie mando a tu chingado padre a pensar con la cabeza de abajo y no con la de arriba, tremenda escoria y todavía quieren culpar a dante
winter 609
🤬🤬
winter 609
yo y los chismosos cuando
winter 609
son los celos
winter 609
que desperdicio
winter 609
😏😏
winter 609
maldito niño de papi ,tu y toda su familia agarrados de la mano chinguen todos a su madre
winter 609
maldito perro
Aylin Flores
Mención del Tec de Monterrey?
Aylin Flores
Yo todo el capítulo sonriendo.
Aylin Flores
Ay wey pobre Dante, no me quiero creer que él se va a enamorar primero y va a sufrir :(
Aylin Flores
Que culpa tenía el té /Scowl/
Aylin Flores
No manches, si no lo quieres regálamelo :(
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