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El Despertar de la Reina Rechazada

El Despertar de la Reina Rechazada

Status: Terminada
Genre:Romance / Mujer poderosa / Hombre lobo / Completas
Popularitas:556.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Flaviana Silva

Sin loba. Sin linaje. Sin lugar en el mundo.

Criada como sirvienta en la manada más despiadada del reino, Lyra ha sobrevivido dieciocho años de desprecio ocultando lo único que la hace diferente: un cabello blanco como la luna que tiñe de negro cada noche, y un poder latente que ni ella misma comprende.

Cuando el Alfa Vane —el hombre que debería ser su compañero destinado— la rechaza públicamente para coronar a otra como su Luna, Lyra hace lo impensable: lo rechaza de vuelta. Las palabras de ruptura le destrozan el alma, pero también encienden algo antiguo en su sangre.

Y entonces aparece él.

Aron. El Soberano.

Un ser milenario de ojos negros como el abismo, tan letal como seductor, que ha esperado siglos por una mujer con aroma a madreselva y ojos que guardan tormentas. Desde el momento en que la atrapa entre sus brazos, Aron no piensa soltarla. Nunca.

Pero el nuevo vínculo que los une despierta fuerzas que llevaban generaciones dormidas. Lyra descubre que su linaje no está extinto... y que el hombre que la reclama como suya guarda un secreto capaz de destruirlo todo.

Mientras conspiraciones ancestrales, traiciones políticas y un enemigo que devora almas cierran el cerco, Lyra deberá elegir entre el amor que la hace invencible y la verdad que podría convertir a su compañero en su peor enemigo.

NovelToon tiene autorización de Flaviana Silva para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El dolor compartido

Vane se quedó en silencio.

Sus fosas nasales se inflaron y, antes de que pudiera procesar el movimiento, me jaló de vuelta.

Ya no estaba el Alfa racional; Fenris había tomado el control.

Me aprisionó contra la pared fría de la terraza, sus manos grandes sujetando mis muñecas por encima de mi cabeza.

Su beso fue una invasión, cargado de una necesidad primitiva de reclamación.

Quería marcar territorio, quería el apareamiento ahí mismo, bajo la luz de la luna que gritaba en nuestra sangre.

— Mía... — el gruñido vibró contra mis labios, mientras bajaba los besos hacia mi cuello, buscando el lugar exacto para clavar los colmillos y sellar el vínculo para siempre.

Sentí a mi cuerpo traidor flaquear.

El calor entre mis muslos se convirtió en un incendio, y por un segundo, quise entregarme.

Pero el dolor de la humillación en el salón, la imagen de él besando a Laila, ardió con más fuerza.

Un quejido escapó de mi garganta — no de placer, sino de agonía y miedo.

El sonido pareció un latigazo.

Vane se detuvo al instante.

Se apartó de golpe, como si se hubiera quemado.

El brillo dorado y salvaje de Fenris vaciló, dando paso al shock de ver las lágrimas corriendo por mi rostro pálido.

Me dio la espalda, los hombros anchos subiendo y bajando con la respiración descontrolada.

Estaba luchando contra el lobo que exigía volver con su compañera.

Me limpié el rostro con el dorso de las manos, el corazón hecho trizas, pero la mente más lúcida que nunca.

Me mordí los labios rosados, sintiendo el sabor metálico de la sangre, y reuní cada gota de valentía que me quedaba.

— Dices que soy débil, Vane — mi voz salió temblorosa, pero cortante como el hielo. — Dices que no paso de ser una sirvienta. Pues bien.

Siguió de espaldas, rígido como una estatua de piedra.

— Yo, Lyra, sin manada y sin loba... — hice una pausa, sintiendo el vínculo vibrar en protesta — te rechazo a ti, Vane, Alfa de la Sangre Negra, como mi compañero.

El silencio que siguió fue aterrador.

El aire a nuestro alrededor pareció congelarse.

Vi el momento exacto en que las palabras lo golpearon; su cuerpo se tensó y un gruñido de dolor puramente animal escapó de sus pulmones.

No se giró.

Pero sabía que, en ese momento, le había causado una herida que ninguna poción podría cerrar.

Mi voz, aunque temblorosa, cargaba el peso de mil inviernos.

Las palabras de rechazo no fueron solo dichas; fueron grabadas en el aire entre nosotros con el fuego de mi propio sufrimiento.

Vane, que hasta un segundo antes era una muralla de músculos y arrogancia, reaccionó como si hubiera sido alcanzado por una flecha de plata directo al corazón.

Vi su espalda tensarse violentamente.

Sus manos, que antes me apretaban con posesión, se aferraron al pecho, rasgando la tela de su propia camisa en un gesto desesperado de quien intenta detener una hemorragia invisible.

Soltó un sonido — no un gruñido, sino un jadeo agudo, el sonido de un pulmón siendo aplastado por la presión de un vínculo partiéndose.

Se encorvó.

El gran Alfa de la Sangre Negra se dobló sobre sí mismo, apoyando una mano en la balaustrada de piedra para no caer de rodillas en la nieve.

El dolor del rechazo era una hoja que corría de mí a él, y de vuelta a mí, en un ciclo de tortura surreal.

— Yo... Vane... Alfa de la Sangre Negra... — su voz salió como un fragmento de vidrio, cargada de una agonía que hizo vibrar el aire — ...acepto tu rechazo.

El mundo pareció implosionar.

En el momento en que pronunció esas palabras, el vínculo no solo se partió; fue arrancado de mi alma con una violencia que me quitó el aliento.

Sentí como si mi corazón hubiera sido envuelto en hielo de golpe y luego aplastado.

La conexión que brillaba entre nosotros se transformó en cenizas negras que se dispersaron en el viento frío del solsticio.

Vane siguió de espaldas, la cabeza baja, los hombros anchos subiendo y bajando mientras luchaba por no desmoronarse frente a la sirvienta que acababa de destruirlo.

El silencio que siguió fue aterrador, llenado apenas por el sonido de la nieve cayendo y el aullido distante de un lobo que parecía llorar nuestra pérdida.

Di el primer paso hacia atrás, sintiendo el vacío helado ocupar el lugar donde el vínculo solía arder.

El dolor era surreal, una mutilación invisible que me dejaba mareada.

Me mordí los labios hasta que la sangre me escurrió por la barbilla, negándome a soltar el quejido que se me atoraba en la garganta.

Si él podía sufrir en silencio, yo también.

Lo dejé ahí, una silueta poderosa y rota contra la luz de la luna.

Me estaba muriendo por dentro, pero mientras caminaba, nunca me sentí tan soberana.

Vane tenía su Luna de fachada.

Pero acababa de perder a la única mujer que podría haberlo convertido en un dios.

Sin mirar atrás, le di la espalda al Alfa y caminé hacia la oscuridad, dejándolo solo con el peso de una corona que ahora parecía hecha de plomo.

En el momento en que las palabras de rechazo dejaron nuestros labios, el mundo no solo enmudeció; se partió.

Una agonía súbita y violenta estalló en el centro de mi pecho, un impacto tan físico que mis pulmones colapsaron al instante.

No era un dolor de herida, era algo metafísico.

Sentí como si manos invisibles e incandescentes se hubieran hundido dentro de mi caja torácica, agarrado mi corazón y lo estuvieran arrancando, fibra por fibra, de mi carne.

No podía gritar.

El aire era fuego.

Mi visión se nublaba en un tono gris y plata.

El vínculo, que segundos antes vibraba como una cuerda de arpa dorada, ahora me azotaba de adentro hacia fuera, transformado en alambre de púas.

Cada latido de mi corazón era un sacudón de pura tortura, un recordatorio de que acababa de mutilar mi propia alma para salvar mi dignidad.

Me tambaleé lejos de la terraza, las manos aferradas a las piedras frías de los muros para no desplomarme.

Sentía el eco del dolor de Vane — un abismo de furia y vacío que viajaba por el vínculo roto —, y eso lo hacía todo peor.

Era como si estuviéramos sangrando la misma sangre, muriendo la misma muerte.

Me mordí los labios con más fuerza, usando el dolor físico para intentar enmascarar el dolor espiritual.

Necesitaba llegar a la cabaña.

Necesitaba a Mara.

Pero con cada paso que daba lejos de Vane, la distancia física actuaba como un estiramiento cruel de lo que quedaba del vínculo.

Me estaba muriendo.

Estaba segura de ello.

Nadie podría sobrevivir a que le abrieran el pecho de esa forma.

Pero mientras cruzaba la nieve, dejando un rastro de huellas vacilantes, algo dentro de mí empezó a cambiar.

El dolor surreal, en vez de apagarme, comenzó a forjar algo nuevo.

En el lugar donde mi corazón estaba siendo arrancado, un calor blanco y frío empezó a pulsar.

1
David Gonzalez Cruz
buena novela acion suspenso
Shirley Quesada
muy buena te felicito muchas gracias bendiciones 🙏
Irene Nievecita
Este a sido el acto de entrega más hermoso y verdadero que yo haya leído, como él absorbió 10 años de humillaciones y dolor y ella 10 años de soledad y trabajo por su manada.
Irene Nievecita
Yo sé que Vokgan la va a reconocer y no le hará daño por ser ella su mate, al fin se sellara el vínculo y nadie será capaz de vencerlos.
Irene Nievecita
WOW ella tiene el poder de sanación WOW para su compañero, van a ser superpoderosos los 2 juntos, por eso ese ser la quiere matar a ella, para dejarlo indefenso y matarlo.
Irene Nievecita
Un verdadero soberano que cuida a su gente sin hacer distinciones estupidas, para un soberano todos sus súbditos son iguales, los rangos son para los del ejército el resto de las personas no llevan etiquetas, por eso su pueblo vive feliz y lo respeta.
Irene Nievecita
La gran diferencia que hay entre un macho alfa verdadero y un mequetrefe qué él cree que tiene poder para humillar a los más débiles de su manada y rechazar el regalo de la Diosa Luna, por ser ella una loba sin lobo osea inferior a él y su manada.
Irene Nievecita
Me parece que ella, está actuando un poco apresurada al tratar de monstruo a quien la salvo de ese lugar, maldito que era la manada de Vane. El si era un monstruo por la forma que trataba a las omegas de su manada como personas inferiores, además pretendía mantenerla a ella como esclava sexual para no debilitarse por ser ella la elegida de la Diosa Luna para ese desgraciado.Deberia conocerlo primero antes de tratarlo de monstruo
Cruz Mejia
Me hubiera gustado saber qué pasaría con Marsan y Alexandre. 🥺
Me encantó la novela 😍😍
Cruz Mejia
Marsan le dio la idea a Alexandre y él lo está aprovechando 🤦 ella no quiere ser una más en su cama, como Alexandre le propuso, así qué o se alinea con ella o qué se rechazen /Right Bah!//Left Bah!/
Cruz Mejia
Alexandre tu error fue decirle que no se enamore, pues tú no estás dispuesto a amar, no culpo a Marsan por huir. /Right Bah!//Left Bah!/
Cruz Mejia
Alexandre y Marsan como perros y gatos, pero ninguno se ha rechazado, del odio al amor solo hay un paso, veamos quién lo da primero /Right Bah!//Left Bah!/
Cruz Mejia
Ay no Marsan 😂🤣😂🤣 ahora no huyas /Sneer/ recuerda es el designio de la Diosa Luna, dale chance al "humano" te sorprenderás /Shy//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Vane murió como el cobarde que fue, Laila sufriendo como hizo sufrir a todos los su ex manada.
Lyra como la absoluta Soberana del mundo lupino /Proud/
Cruz Mejia
Jajajaja jajajaja Lyra no puedes escapar de ese lobo lujurioso /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm/ tanta resistencia es inútil, eres igual que él /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Aron deja el miedo ella necesita descansar, apenas despertó "débil"
le diste como cajón qué no cierra /Awkward//Awkward/ le drenaste la poca energía que tenía /Shy//Facepalm//Shy/ /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Una declaración hermosa, ya lo sabían pero escucharlo de esa manera es alucinante, romántico 😍😍😍😍
Cruz Mejia
Los golpes de Lyra para Aron fueron caricias /Shy//Facepalm/ ella con renovada energía que le infunde su Soberano con ese sudor recorrido su cuerpo de Dios Griego 🤤 se entregan a la pasión /Awkward//Awkward/
Cruz Mejia
Si Lyra fue capaz de traer de vuelta a Aron, era claro que ayudaría a Marsan a sanar, la Beta aún no se libraba del veneno, ahora sí ya está curada por completo, quién sea su pareja destinada se llevará una gran mujer, guerrera y leal 😍😍
Cruz Mejia
Aron aprende de Lyra que casi dio su último aliento para revivirte, ve con ella, dale esa fuerza que estas desperdiciando en el campo de entrenamiento /Grievance/
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