La historia narra la vida de la familia real de Lunaria, un reino mágico lleno de castillos, magia y antiguas leyendas. A lo largo de los años, reyes, reinas, príncipes y princesas enfrentan desafíos, celebran grandes victorias y fortalecen los lazos que mantienen unido al reino.
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La Batalla del Dragón Guardián
El rugido del dragón resonó por todo el laberinto.
Las paredes temblaron y enormes fragmentos de piedra comenzaron a desprenderse del techo.
Aiden y Selene corrían por un estrecho pasadizo después de haber escapado del escorpión de piedra.
—¿Escuchaste eso? —preguntó Selene.
—Sí, y no quiero descubrir qué lo produjo.
Un nuevo temblor sacudió el lugar.
Delante de ellos apareció una grieta en la pared, revelando un corredor oculto.
—Por aquí —dijo Selene.
Mientras tanto, en otra zona del laberinto, Lyra y Orion observaban el antiguo mapa encontrado en la biblioteca subterránea.
Las líneas del pergamino brillaban con una luz dorada.
—Mira esto —dijo Orion—. Todos los caminos conducen al mismo lugar.
—¿Al centro del laberinto?
—Exactamente.
Los dos comenzaron a correr mientras las paredes se derrumbaban a sus espaldas.
No muy lejos de allí, Zephyr y la princesa Aylin abandonaban la sala de los recuerdos.
La extraña música había desaparecido.
—Algo está ocurriendo —dijo Aylin.
—Y no parece bueno.
De repente, el suelo se agrietó bajo sus pies.
Zephyr reaccionó rápidamente.
Una fuerte corriente de viento envolvió a la princesa y la alejó del borde.
—Gracias.
—No podía dejar que la heredera de Lunaria desapareciera en un agujero.
Aylin sonrió.
—Qué considerado.
Poco después, los tres caminos se unieron en una enorme sala circular.
Aiden y Selene llegaron primero.
Luego aparecieron Lyra y Orion.
Finalmente, Zephyr y Aylin cruzaron una gigantesca puerta de piedra.
—¡Están bien! —exclamó Lyra.
—Pensé que nunca saldríamos de ese laberinto —dijo Zephyr.
Antes de que pudieran continuar hablando, un rugido estremeció toda la sala.
Todos se giraron lentamente.
Frente a ellos se alzaba una gigantesca puerta dorada cubierta de antiguas runas.
Las inscripciones brillaban con intensidad.
Entonces la puerta comenzó a abrirse.
Un viento helado recorrió la cámara.
Desde el interior emergió una criatura colosal.
Tenía el cuerpo de un dragón cubierto de escamas doradas.
Sus alas negras parecían capaces de cubrir el cielo entero.
Sus enormes ojos observaban a los intrusos con severidad.
—El Guardián... —susurró Orion.
La criatura descendió lentamente sobre el suelo.
Cada paso hacía vibrar las ruinas.
Aiden dio un paso adelante.
—Sea lo que sea, tendremos que enfrentarlo.
El dragón rugió nuevamente.
Una llamarada dorada salió de sus fauces.
Los héroes apenas lograron esquivarla.
—¡Sepárense! —gritó Aylin.
La batalla comenzó.
Aiden lanzó sus llamas azules.
Zephyr utilizó poderosas ráfagas de viento.
Lyra hizo crecer raíces gigantes para inmovilizar a la criatura.
Orion atacó con destellos de energía estelar.
Selene liberó rayos de luz lunar.
Y Aylin levantó enormes corrientes de agua.
Sin embargo, el Guardián parecía invencible.
Ninguno de los ataques lograba detenerlo.
Entonces Selene observó algo extraño.
En el cuello del dragón brillaba una marca oscura.
—Esperen...
La joven entrecerró los ojos.
Aquella marca no pertenecía al Guardián.
Parecía un símbolo impuesto por alguien más.
En ese momento una voz resonó en la sala.
—Al fin lo notaste.
Todos se giraron.
Nyra apareció entre las sombras.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Aiden.
—Intentar evitar una tragedia.
Nyra señaló la marca.
—Ese dragón no es su enemigo.
Los héroes quedaron confundidos.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Selene.
—Es el protector de este lugar. Alguien lo ha sometido a un antiguo encantamiento oscuro.
Entonces una carcajada llenó la cámara.
Morvak apareció sobre una plataforma de piedra.
A su lado permanecía inmóvil el misterioso guerrero de armadura negra.
—Muy bien, Nyra —dijo Morvak—. Siempre tan observadora.
La mirada de Aylin se endureció.
—Fuiste tú.
Morvak sonrió.
—Por supuesto.
El hechicero extendió una mano.
La marca oscura del dragón brilló con fuerza.
La criatura rugió de dolor.
Por primera vez los héroes comprendieron la verdad.
El Guardián no estaba atacándolos por voluntad propia.
Estaba siendo obligado.
Detrás del dragón, las antiguas puertas del santuario comenzaron a abrirse lentamente.
Una intensa luz roja surgió desde el interior.
—El Santuario de la Corona —susurró Orion.
Morvak observó la entrada con satisfacción.
La Corona de las Sombras estaba cada vez más cerca.
Y si lograba obtenerla, el destino de Lunaria cambiaría para siempre.
Continuará... 🌙👑🐉⚔️🔥🌊⭐💨🌿📖✨