NovelToon NovelToon
Las Cartas Que Nunca Fueron Escritas...

Las Cartas Que Nunca Fueron Escritas...

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Romance / Aventura
Popularitas:234
Nilai: 5
nombre de autor: Giulian Ocampo

La caja apareció el día del funeral de su abuela.

Dentro había cientos de cartas con fechas imposibles, nombres desconocidos y secretos que jamás debieron existir.

Cuando Luna abre una de ellas, despierta en una vida diferente. Una donde es cantante. Otra donde nunca nació. Otra donde alguien la ama desesperadamente.

Pero cada carta tiene un precio.

Con cada viaje, un recuerdo desaparece.

Y cuando descubre una carta escrita por ella misma desde el futuro, comprende una aterradora verdad:

Alguien está borrando historias.

Y ella podría ser la siguiente.

✨ "Toda historia tiene un final. Algunas tienen más de uno."

NovelToon tiene autorización de Giulian Ocampo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11: El Umbral

La voz aún resonaba en el altillo.

—Por fin te encontré.

Luna sintió que el aire desaparecía de sus pulmones.

La llave negra comenzó a arder en su mano.

No quemaba.

Pero vibraba.

Como si estuviera respondiendo al llamado de aquella presencia.

El hombre de negro dio un paso al frente.

Por primera vez desde que Luna lo conocía, había perdido la calma.

Sus ojos permanecían fijos en la enorme puerta oscura que se abría lentamente al fondo del altillo.

—No puede ser...

Luna lo miró sorprendida.

—¿Qué ocurre?

Él no respondió.

Solo observaba aquella oscuridad infinita.

—Llegamos demasiado tarde.

Un ruido profundo atravesó la casa.

No parecía un trueno.

No parecía un terremoto.

Era un latido.

Gigante.

Lento.

Como si un corazón inmenso hubiera comenzado a despertar.

BUM...

Todo el piso tembló.

El polvo cayó desde las vigas.

Las cartas comenzaron a elevarse solas.

Giraban alrededor de la caja como si un viento invisible las empujara.

Luna retrocedió.

—¿Qué está pasando?

El hombre habló sin apartar la vista de la puerta.

—Está despertando la Biblioteca.

—¿Qué biblioteca?

Él respiró profundamente.

—El lugar donde nacen todas las historias.

Luna frunció el ceño.

—¿Las novelas?

—No.

Las vidas.

Los recuerdos.

Los sueños.

Todo lo que alguna vez fue contado.

Todo lo que alguna vez existió.

Todo está escrito allí.

El corazón de Luna volvió a acelerarse.

—Eso es imposible.

—Lo mismo dijiste hace mucho tiempo.

La puerta negra terminó de abrirse.

Pero detrás de ella no había oscuridad.

Había luz.

Miles de estanterías interminables.

Escaleras flotantes.

Libros que se escribían solos.

Plumas moviéndose sin manos.

Páginas que pasaban una tras otra.

Era un lugar imposible.

Hermoso.

Y aterrador.

Luna dio un paso hacia adelante.

Sentía una fuerza extraña.

Como si aquel sitio la estuviera llamando.

Como si hubiera pertenecido allí desde siempre.

El hombre de negro tomó su brazo.

—No.

—Tengo que entrar.

—Todavía no.

—¿Por qué?

Él la miró fijamente.

—Porque una vez que cruces esa puerta...

No volverás a ser la misma.

Entonces una niña apareció entre los estantes.

Era la misma niña de la estación.

Sonrió al verla.

—Llegaste.

Luna sintió un nudo en la garganta.

—¿Quién eres realmente?

La pequeña dejó de sonreír.

—Soy el primer recuerdo que olvidaste.

El silencio volvió a llenar el lugar.

—¿Qué significa eso?

—Antes de llamarte Luna...

Tenías otro nombre.

Luna sintió que el mundo se detenía.

—No.

—Sí.

La niña comenzó a acercarse lentamente.

Cada paso hacía que los libros brillaran.

—Y cuando recuerdes ese nombre...

Todo cambiará.

El hombre de negro cerró los ojos.

Parecía resignado.

—No se lo digas.

La niña lo observó.

—Ya no puedes detenerlo.

—Todavía hay tiempo.

Ella negó lentamente.

—No.

La puerta ya la eligió.

Luna observaba la escena sin comprender.

—¿Quién me eligió?

La respuesta no vino de la niña.

Ni del hombre.

Llegó desde la inmensa biblioteca.

Miles de libros comenzaron a abrirse al mismo tiempo.

Las páginas se movían solas.

Y una única frase apareció escrita en todas ellas.

"La Autora ha regresado."

Luna sintió un escalofrío.

—¿La... autora?

El hombre de negro bajó la cabeza.

Como si hubiera estado intentando evitar ese momento durante siglos.

—Ese era tu verdadero nombre.

La joven sintió que todo daba vueltas.

—No...

—Tú no encontraste las historias.

Las historias te pertenecían.

El silencio fue absoluto.

De pronto, uno de los libros cayó desde una estantería.

Abierto.

Justo a los pies de Luna.

Ella lo levantó con manos temblorosas.

La primera página estaba completamente en blanco.

Pero poco a poco comenzaron a aparecer palabras.

No estaban escritas.

Se estaban escribiendo.

En ese mismo instante.

Luna leyó la primera línea.

Y sintió que el corazón dejaba de latir.

"Capítulo 11: Luna entra en la Biblioteca y descubre que esta historia también fue escrita por ella."

La joven levantó la vista lentamente.

Miró al hombre de negro.

—¿Cómo...?

Él sonrió con tristeza.

—Porque este libro...

Todavía se está escribiendo.

Y tú eres la única que puede decidir cómo termina.

En ese instante, todas las luces de la Biblioteca se apagaron de golpe.

Un viento helado recorrió los pasillos.

Y desde el fondo, entre las sombras infinitas de los estantes, comenzaron a escucharse unos pasos.

Lentos.

Firmes.

Acercándose.

No estaban solos.

Continuará...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play