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Los Gemelos de Mi Ex

Los Gemelos de Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Hijo/a genio / La mimada del jefe / Amante arrepentido
Popularitas:114.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Galaxy

Ximena firmó el divorcio sin decirle a Gael que estaba embarazada.

Se fue de Ciudad de México, cambió de vida y crió sola a sus gemelos.

Cuatro años después, vuelve. Gael la reconoce de inmediato, pero lo que no espera es ver a dos niños con sus mismos ojos.

Ahora él quiere recuperar a la mujer que dejó ir.

Y también la verdad que ella le ocultó.

NovelToon tiene autorización de Galaxy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 14

Capítulo 14

Don Ernesto dejó la taza.

—¿Quién lo mandó?

—El pago salió de una cuenta extranjera. El empleado prefiere perder el trabajo antes que hablar. Voy a seguir investigando.

Ximena sonrió con filo.

—No suena difícil. Alguna admiradora tuya. Tantas mujeres querían que yo dejara libre el lugar de señora Alcázar que hasta tú debes perder la cuenta.

—No he provocado a nadie.

—Tú sabrás.

Pensó en la noche en que él se fue por Lía y no volvió.

La rabia le subió de golpe.

—Voy a dormir a los niños. Quédate si quieres.

Gael la vio subir. El brillo de sus ojos se apagó.

Don Ernesto suspiró.

—Es tarde, Gael. Mejor vuelve a tu casa.

En el cuarto infantil, Ximena leyó un cuento. Su voz era tranquila, pero Santi la conocía.

—Mamá, ¿estás triste?

Sofi se pegó a ella.

—¿Te cansaste en el trabajo?

Ximena les acarició el cabello.

—No, mis amores. Sigamos.

Cuando durmieron, cerró la ventana de su cuarto y vio el Bentley negro salir de la residencia. Gael se había quedado abajo esperando hasta entonces.

Tres días después, a las cuatro de la tarde, la calle frente al Easton International estaba llena de camionetas.

Elisa Alcázar llegó tarde. Su coche no pudo acercarse, así que bajó en la esquina.

No aguantaba más.

Desde que supo de los niños, solo pensaba en verlos. Aunque fuera de lejos.

Doña Tere salió con Santi y Sofi. Elisa aceleró el paso y no vio una loseta levantada. Cayó de rodillas.

—Ay...

Sofi se detuvo.

—Santi, esa señora se cayó.

—Vamos a ver.

Doña Tere los siguió.

Elisa, al verlos venir, se quedó sentada en el piso y fingió un dolor más grande.

—¿Está bien? —preguntó Santi.

—Me tropecé. A mi edad deberían decirme abuela.

Doña Tere no la reconoció.

—¿Hay alguien de su familia cerca?

Elisa negó, aunque su chofer ya venía. Le hizo una seña escondida para que no se acercara.

—Vine sola.

Santi miró a Doña Tere.

—¿La llevamos al hospital?

—Está bien.

En el coche, Elisa quedó sentada entre las dos sillas infantiles. La rodilla le ardía, pero el corazón le explotaba de alegría.

Sofi sopló sobre la herida.

—Mi mamá dice que si soplas, duele menos.

Santi también sopló.

—Yo también.

Elisa no pudo contener las lágrimas.

—No lloro de dolor. Lloro porque son muy buenos.

En el hospital, llamó a Fernando.

—Me lastimé. Estoy en urgencias.

Por mensaje le explicó lo ocurrido.

Mientras el médico limpiaba la rodilla, Elisa no dejaba de sonreír. La enfermera creyó que era por nervios.

No.

Era porque todavía sentía a Sofi a un lado y a Santi del otro. La manera en que los dos la miraron, sin conocerla, con una preocupación limpia, le apretó el corazón.

Ximena los había educado muy bien.

Fernando llegó apurado. Al ver a los niños, casi se le olvidó preguntar por la rodilla.

Habló con ellos unos minutos antes de que Doña Tere los llevara a casa.

Elisa miró cómo se alejaban.

—Son idénticos a Gael. Son nuestros.

—Lo son —dijo Fernando—. Pero Ximena no aceptará otra prueba.

—Y todo por culpa de nuestro hijo. Si no se hubiera divorciado...

—Ya, toma agua.

—Los niños son educados, atentos. Ximena los crió muy bien.

Fernando empujó la silla de ruedas.

—Tú también te pasaste. Casi te rompes la rodilla por hablarles.

—No fue a propósito.

—¿Seguro?

—Me tropecé de verdad.

—Aun así, no vuelvas a ir sola a espiar a los niños.

—No estaba espiando.

Fernando la miró.

Elisa levantó la barbilla.

—Solo quería verlos.

—Eso se llama espiar.

—Pues entonces espiaré con más dignidad la próxima vez.

Esa tarde, Ximena notó que los niños llegaron tarde.

—¿Qué hicieron al salir?

—Una abuelita se cayó —dijo Santi—. La llevamos al hospital.

Sofi añadió:

—Era muy... muy...

—Amable —ayudó Santi.

—Sí. Muy amable.

Ximena miró a Doña Tere.

—La próxima vez me llamas antes.

—Sí, señorita. Fue descuido mío.

Santi frunció el ceño.

—¿Hicimos algo malo?

Ximena se agachó.

—No. Ayudar estuvo bien. Pero hay personas malas que usan esas cosas para engañar niños. Por eso un adulto debe avisarme primero.

Doña Tere palideció al entender.

—No vuelve a pasar.

—No se trata de culparte —dijo Ximena, más tranquila—. Sé que actuaste de buena fe. Pero ellos son chicos. Si alguien necesita ayuda, tú decides, no ellos.

Santi siguió pensativo.

—Entonces ayudar está bien, pero primero debemos avisar.

—Exacto.

—¿Y si la persona sí necesita ayuda?

—La ayudamos de forma segura.

Sofi levantó la mano.

—Como llamar a mamá.

—Como llamar a mamá.

En Grupo Alcázar, Fabián entró al despacho de Gael.

—Señor, tenía razón. La familia Montemayor tiene cuenta en Suiza.

Gael entrecerró los ojos.

Lía.

—Sigue investigando. Con cuidado. Sin levantar sospechas.

Fabián dejó otra carpeta sobre el escritorio.

—La transferencia al empleado del laboratorio pasó por varias cuentas. Pero una ruta toca una estructura vinculada a los Montemayor. Todavía no es prueba suficiente.

—Consigue prueba suficiente.

Gael abrió la carpeta. Nombres, fechas, movimientos. Todo demasiado limpio en apariencia.

El abuelo de Lía era un político poderoso. Tocar esa familia sin pruebas podía traer problemas a todo el grupo.

Gael siempre había tratado a Lía como una amiga de infancia.

Ella no pensaba lo mismo.

Y ahora estaba claro que no iba a rendirse fácil.

Gael cerró la carpeta.

Si Lía se había atrevido a tocar la prueba de sus hijos, no iba a quedarse en una advertencia.

1
Mildred Maiz
perdón pero ya da fastidio siempre lo mismo con jimena y galletas no se cuantos capitulos cambia es el dia no la historia
Tere Jimenez
muy interesante gracias por compartir ojalá y nos regales el final
Tere Jimenez
muy interesante la novela gracias
Andrea Pupo
porque no le dice que le llevo el anillo de casada que supuestamente el se olvidó
Andrea Pupo
esa cosa de no querer parecer me da bronca
Andrea Pupo
ok no es por defenderlo pero tampoco sabía cómo iba a preguntar todo muy raro
Gladis Erazo
van a abri los siguientes capitulos x favor
Gladis Erazo
van a abri los siguientes capitulos x favor
Gladis Erazo
y siguen con comentarios
Gladis Erazo
Gracias pero no volveré a leer sus novelas xq no dejan q uno termine de leer y x ultimo uno hace el comentario
Gladis Erazo
no me gusta q cada rato interrum
Gladis Erazo
me parecio hermosa la historia
Jos Qui
más capítulos porfavor ahorita
Gladis Erazo
si van a abrirlos siguientes caputulos
Gladis Erazo
q sigaaaaa
Gladis Erazo
quiero el final de la historia... Gracias
Gladis Erazo
x favor q continue la historia
Gladis Erazo
con interrupciones no vuelvo a leer mas
Gladis Erazo
no mas, dejeb leer en paz por favor
Gladis Erazo
muy buena por favor no vuelvan a interrumpir
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