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La Mujer Que Nunca Encajo

La Mujer Que Nunca Encajo

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Completas
Popularitas:64.4k
Nilai: 5
nombre de autor: N. Garzón

Una joven reservada y profesional trabaja en la empresa de la familia de su exnovio, soportando humillaciones constantes por no encajar en el ideal de “mujer perfecta”: dulce, sociable y complaciente.
Durante un evento corporativo, salva la vida de un misterioso hombre que ha sido atacado. Sin saber quién es realmente, lo ayuda a escapar y cura sus heridas.
Él desaparece… pero no la olvida.
Cuando finalmente va a buscarla, descubre que ella fue despedida injustamente. Y quienes la destruyeron… están más cerca de lo que cree.

NovelToon tiene autorización de N. Garzón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 11

Bastian

—Es raro que quieras pasar tanto tiempo conmigo.

Apoyé el codo en la mesa mientras observaba a Sofía con una leve sospecha.

—¿Qué ocurre?

Ella sonrió.

Demasiado inocente.

—Nada. Hace mucho no te veía, eso es todo.

—Ajá…

La miré en silencio.

La conocía demasiado bien.

—¿Qué quieres?

Soltó una pequeña risa.

—¿Cómo te pareció Teresa?

Suspiré.

—Normal.

—No seas así, Bas —dijo, golpeándome suavemente el brazo—. Ella siempre ha estado interesada en ti.

Fruncí el ceño.

—¿Teresa?

—Sí.

La miré fijamente.

—Han pasado como veinte años.

—Eso no tiene nada de malo —respondió ella—. No suena raro.

—Sofía… suena un poco obsesivo.

—No le digas eso —protestó—. Es una linda persona.

—No lo dudo —respondí con calma—. Pero no.

Ella cruzó los brazos.

—¿Por qué no le darías una oportunidad?

—¿Por qué debería?

—Porque no tienes novia, ella no tiene novio… podrían ser una buena pareja.

Negué.

—No, gracias.

Sofía entrecerró los ojos.

—¿Te gusta alguien?

—No.

Me observó en silencio.

Analizando.

—Voy a investigar —murmuró.

Rodé los ojos.

—Haz lo que quieras.

---

Se inclinó hacia mí con una sonrisa traviesa.

—Un amigo abrió un gimnasio.

—¿Cuál de todos?

—Mauricio.

—No lo conozco.

—Claro que sí —insistió—. estudiaste con él.

—No sé quién es.

—Podrías darle tu opinión.

La miré.

—¿Ahora quieres que trabaje gratis para tus amigos… y además que salga con ellos?

Soltó una carcajada.

—No lo veas así. Suena horrible.

—Porque lo es.

—Míralo como ayudar al prójimo.

Sonreí levemente.

—Tal vez.

—¿Y Teresa?

Negué de inmediato.

—Con ella no voy a salir. Sería como salir contigo.

Hice una pausa.

—Y no.

—¡Guácala! —exclamó, dándome un golpe en el brazo.

Reí suavemente.

—¿Y Mauricio desde cuándo te gusta?

Se tensó.

—No me gusta.

—Claro.

La miré con una leve sonrisa.

—No te creo nada.

—Eres insoportable.

—Precavido.

—Desconfiado.

—Realista.

---

Nos quedamos en silencio unos segundos.

Esa calma cómoda que solo existía entre nosotros.

—Ten cuidado —dijo finalmente, más seria.

La miré.

—Siempre.

---

Horas después, el investigador me llamó.

—Tenemos algo.

—Te escucho.

—Sabemos que vive en la ciudad… zona norte.

Fruncí el ceño.

—Eso es muy amplio.

—Lo sé —respondió—. Pero hay algo más.

Silencio.

—No tiene presencia en redes.

Eso llamó mi atención.

—¿Nada?

—Casi nada. Cuenta privada, pocos seguidores… y no acepta solicitudes.

Miré al frente.

Pensativo.

—Reservada.

—Mucho.

—¿El número?

—Estamos en eso.

Asentí.

—Bien. Sigue.

—Te avisaré.

Colgué.

---

El resto del día fue una cadena de reuniones.

Negocios.

Números.

Decisiones.

Pero mi mente…

seguía desviándose.

---

A las diez de la noche salí de la oficina.

El edificio estaba casi vacío.

Solo el personal de seguridad.

Sus miradas atentas.

Siempre lo notaba todo.

---

Al acercarme a mi auto… algo no encajó.

Un papel.

Pequeño.

Doblando el parabrisas desde el interior.

Mi expresión cambió.

—¿Ocurre algo, señor Kros? —preguntó uno de los guardias.

—Necesito las cámaras de seguridad —respondí sin apartar la mirada del vehículo.

Abrí la puerta con cuidado.

Tomé el papel.

Lo desplegué.

---

“Tú me quitaste mi oportunidad de crecer… ahora te voy a destruir.”

---

Directo.

Claro.

Sin rodeos.

---

Exhalé lentamente.

—Quiero todo el registro de cámaras —repetí.

—De inmediato, señor.

---

No iba a conducir ese auto.

No después de eso.

Pedí un transporte.

Mientras esperaba… una idea se instaló en mi mente.

---

Esto ya no era coincidencia.

---

Al llegar a casa, me quité el traje y fui directo al gimnasio.

Corrí.

Más de lo necesario.

Más de lo habitual.

Necesitaba liberar la tensión.

---

Mi teléfono vibró.

Videollamada.

Sofía.

—¿Estás mal de la cabeza? —dijo al verme—. ¿Qué haces entrenando a esta hora?

—Es bueno para el corazón.

—Te van a matar antes por otra cosa.

Sonreí levemente.

—Mañana te recojo.

—Sí —respondió—. Vamos a casa de mis padres. Hay que revisar inversiones.

—Está bien.

---

Al día siguiente, el fiscal apareció.

Con el mensaje.

Con el informe.

—Le asignaremos escoltas.

—Lo agradezco —respondí—, pero manejaré mi propio esquema de seguridad.

Asintió.

—Esto es serio.

—Lo sé.

---

Por la tarde, recogí a Sofía en el gimnasio.

Estaba con Teresa.

Ambas hablando.

Riendo.

---

Y entonces…

la vi.

---

Fue rápido.

Un segundo.

Tal vez menos.

---

Cabello castaño.

Postura recta.

Silenciosa.

---

Entrando al gimnasio.

---

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente.

Me incliné ligeramente hacia adelante.

La mirada fija.

—¿Qué pasa? —preguntó Sofía.

No respondí.

---

Porque en ese instante…

todo el ruido desapareció.

---

Solo quedó ella.

---

Nina Galen.

---

No estaba seguro.

No completamente.

Pero algo en mi interior…

lo sabía.

---

Esa forma de moverse.

Esa calma.

Esa distancia.

---

Era ella.

---

Después de todo ese tiempo.

Después de buscarla.

Después de no encontrar nada.

---

Ahí estaba.

---

Tan cerca.

---

Mi pulso se aceleró.

No por peligro.

No por la amenaza.

---

Por ella.

---

—Bastian… —insistió Sofía.

Parpadeé.

Volviendo al presente.

—Nada.

Pero mi voz…

no sonó igual.

---

Porque por primera vez…

desde aquella bodega…

---

la había vuelto a ver.

Sofia Kros.

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yennifer rodriguez
Felicidades segunda novela de su autoria, y me encantó su trama es completa, la mayoría de las personas o personajes deberían ser así audaces capaz de enfrentar.. No de lo mismo la protagonista frágil qué le pasa de todo a esperar el hombre que lo puede todo.. Realmente mostrar novelas así vale la pena leer.. Gracias por tu tiempo y dedicación para todos tus lectores 😍🙏
yennifer rodriguez
👏👏👏
Zonia Guzman
Nunca se supo quien lo hirió la primera vez cuando lo encontró nina
Zonia Guzman
Y la tonta de nona todavía. Lo defiende y le dice a bastian que no le haga nada como tonta la muchachita
Zonia Guzman
Que estúpida
Zonia Guzman
Esa estúpida no se que tanto hace en la calle en vez de cuidarse solo da problemas
Zonia Guzman
Ya esta como aburrida tanta seguridad y nada que. Pueden contra ese loco
Zonia Guzman
Ahora falta que la secuestren y. Pierda el bb,
Zonia Guzman
Yo creo que ya esta embarazada
Zonia Guzman
Que susto
Graciela Saiz
porque adoptar si pueden tener hijos propios, 🤷,. excelente 👏 gracias autora 👏 me encantó 👏👏
Zonia Guzman
Esa si más tonta como no déjalas pruebas en otro lado ya esta como aburrida
Zonia Guzman
El loco ese le hizo algo
Graciela Saiz
no tenían ya seguridad 🤷
Zonia Guzman
El malo debe ser Damián me imagino
Zonia Guzman
Pero esa si. Mucha tonta dejarse. Manipular así
Zonia Guzman
Vieja estúpida
Zonia Guzman
La foto de cánula nada que ver no tiene presencia
Zonia Guzman
Lindo
Zonia Guzman
Bonita la protagonista
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