NovelToon NovelToon
The Seven Rubies: Volumen 2

The Seven Rubies: Volumen 2

Status: En proceso
Genre:Romance / Apocalipsis / Bestia / Acción
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Ruczca

VOLÚMEN 2 LEER PRIMERO EL VOLUMEN 1

NovelToon tiene autorización de Ruczca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

VOLUMEN 2 — CAPÍTULO 13

Continué caminando sin responder.

No tenía interés en discutir.

Sin embargo, las situaciones comenzaron a repetirse.

Dondequiera que fuera encontraba grupos de mujeres observándome.

En ocasiones interrumpían sus conversaciones cuando yo aparecía.

En otras simplemente me miraban con abierta desaprobación.

Todo porque vivía allí.

Todo porque podía ver a Umiel diariamente.

Una tarde, mientras acomodaba algunas flores en un salón, una joven elegantemente vestida se acercó.

Su sonrisa era educada.

Sus ojos no.

—Así que tú eres Nerissa.

—Sí.

—He escuchado mucho sobre ti.

—Espero que nada malo.

La mujer soltó una pequeña risa.

—Eso depende de a quién le preguntes.

Nerissa comprendió inmediatamente que aquella conversación no era amistosa.

—¿Necesitabas algo?

—Solo sentía curiosidad.

La joven recorrió el lugar con la mirada antes de volver a observarla.

—Debe ser agradable vivir aquí.

—Es un lugar tranquilo.

—Y también debes ver al jefe todos los días.

Nerissa entendió finalmente el verdadero motivo de la conversación.

—A veces.

La sonrisa de la mujer se volvió más rígida.

—Qué suerte la tuya.

—No lo considero suerte.

—Claro.

El tono dejó claro que no le creía.

Después de aquello se marchó.

Y no fue la única.

Con el paso de las semanas, Nerissa descubrió que muchas clientas compartían exactamente el mismo problema.

Celos.

No porque ella hiciera algo indebido.

Ni porque buscara llamar la atención de Umiel.

Simplemente porque estaba allí.

Porque convivía con él.

Porque podía verlo cuando quisiera.

Porque, a diferencia de ellas, no necesitaba pagar para pasar tiempo en el establecimiento.

O eso pensaban.

La situación llegó a ser tan evidente que incluso los cortesanos comenzaron a notarlo.

—Otra vez te están mirando.

Comentó un día el hombre bestia conejo.

—Lo sé.

—Da un poco de miedo.

—¿Tanto así?

—Parecen querer arrancarte los ojos.

Nerissa soltó un suspiro.

—Solo están exagerando.

—No, definitivamente quieren arrancarte los ojos.

Desde una esquina, el hombre bestia cabra asintió con total seriedad.

Aquello provocó algunas risas entre los cortesanos.

Sin embargo, las clientas no parecían encontrar nada divertido en la situación.

Y cuanto más tiempo permanecía Nerissa en aquel lugar, más evidente se volvía que muchas de ellas la consideraban una rival, aunque ella jamás hubiera competido con ninguna.

Lo más irónico era que Nerissa ni siquiera prestaba atención al atractivo físico de Umiel cuando estaba en forma humana.

Para desesperación de prácticamente todas las mujeres del establecimiento, seguía prefiriendo verlo convertido en un pequeño zorro de siete colas.

......................

—OTRO DÍA —

Cocinar se había convertido en una de mis actividades favoritas desde que llegué al burdel.

No porque fuera especialmente talentosa.

Ni porque los cortesanos me lo pidieran.

Simplemente me ayudaba a pensar menos.

Cuando tenía las manos ocupadas amasando, cortando ingredientes o vigilando una olla, mi mente dejaba de dar vueltas alrededor de recuerdos dolorosos y preguntas sin respuesta.

Por un rato podía olvidarme de todo.

Podía olvidarme de Azariel.

Podía olvidarme de aquella noche.

Podía olvidarme de la mujer llamada Seiren Scarlet.

Podía olvidarme de esos esposos.

Y eso era suficiente para mí.

Aquella mañana me encontraba sola en la cocina preparando pequeños pasteles de arroz.

El vapor cálido llenaba el ambiente mientras acomodaba cuidadosamente cada uno sobre una bandeja de madera.

El aroma dulce era agradable.

Tranquilo.

Justo como me gustaba.

Estaba tan concentrada que no escuché la puerta abrirse.

—Buenos días, Nerissa.

Levanté la vista.

Y ahí estaba Umiel.

Por supuesto que estaba usando su forma humana.

Cabello rosado.

Ojos rosados.

Una sonrisa capaz de hacer suspirar a la mayoría de las mujeres del reino.

Y una ropa ridículamente provocativa para alguien que solo había venido a una cocina.

Lo observé unos segundos.

—Buenos días.

Umiel sonrió un poco más.

Claramente esperaba una reacción diferente.

No la obtuvo.

Se acercó lentamente a la mesa.

—¿Qué preparas?

—Pasteles de arroz.

—¿Y piensas compartir?

—Si.

Umiel apoyó un codo sobre la mesa y adoptó una pose que seguramente había practicado frente a un espejo.

—Sabes, muchas mujeres pagarían fortunas por pasar una mañana conmigo.

—Qué bien por ellas.

La sonrisa de Umiel se congeló apenas un segundo.

Yo seguí trabajando como si nada.

Después de unas semanas conviviendo con él ya había descubierto una verdad muy importante.

Umiel era extremadamente vanidoso.

Le encantaba que lo admiraran.

Le encantaba que las mujeres suspiraran por él.

Le encantaba ser el centro de atención.

O eso pensaba Nerissa.

Y por alguna razón seguía empeñado en que yo reaccionara igual.

Era un esfuerzo bastante inútil.

Porque aunque admitía que era atractivo...

Seguía prefiriendo mil veces su forma de pequeño zorro.

Era mucho más adorable.

Muchísimo más adorable.

—Estás pensando otra vez en mi forma de zorro.

—Sí.

—¿Por qué respondes tan rápido?

—Porque es verdad.

La vena de su frente pareció palpitar.

—Mi forma humana es objetivamente más atractiva.

—Tu forma de zorro es tan pequeña y linda.

—Eso no es un argumento.

—Para mí sí.

Umiel cerró los ojos.

Respiró profundamente.

Luego volvió a abrirlos.

—Voy a ayudarte a cocinar.

Lo miré con sospecha.

—¿Sabes cocinar?

—Por supuesto.

Mentira.

Lo supe inmediatamente.

Pero antes de que pudiera decir algo, Umiel ya había tomado ingredientes y comenzado a trabajar.

Durante los siguientes minutos intentó ayudarme.

Intentó.

Realmente intentó.

Los resultados fueron desastrosos.

Primero confundió dos recipientes.

Después añadió ingredientes donde no debía.

Luego utilizó demasiada energía espiritual para encender una llama.

Y finalmente...

BOOOOOM.

Una explosión sacudió toda la cocina.

Los cortesanos que se encontraban en otras habitaciones soltaron gritos de sorpresa.

Algunos incluso pensaron que estaban siendo atacados.

Una nube negra salió disparada por las ventanas.

Cuando el humo comenzó a disiparse, la cocina parecía haber sobrevivido a una guerra.

Yo permanecía inmóvil.

Cubierta de hollín de pies a cabeza.

Umiel estaba exactamente igual.

Su hermoso cabello rosado ahora estaba completamente negro.

Hubo varios segundos de silencio.

Nos miramos.

Y entonces...

—Pffff...

—Jajajajajajaja.

Los dos comenzamos a reír al mismo tiempo.

Las carcajadas resonaron por toda la cocina.

Hacía mucho tiempo que no me reía de aquella manera.

Incluso Umiel terminó apoyándose en una pared mientras intentaba recuperar el aliento.

—Definitivamente... no sabes cocinar.

—Eso fue un accidente.

—La cocina explotó.

—Pequeños detalles.

Volví a reír.

Y para mi sorpresa, él también.

Al final logramos salvar parte de los pasteles de arroz.

No eran muchos.

Pero eran suficientes.

1
Mercedes Jimenez
que lindo serán hermosos los bebés 🎊
Niurka Pineda
necesito más
Niurka Pineda
ahhhhhh
Mercedes Jimenez
😱😱ooo por fin hay pacion
Mileinis Araujo
bien
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu calificación y comentario me hace muy feliz.😊/Smile/
total 1 replies
Mercedes Jimenez
eso fue lindo
Mercedes Jimenez
😱 increíble me encantó
Ruczca🐈‍⬛🌸: No salió la imagen que puse 🫠:(
total 1 replies
Mercedes Jimenez
tienen que convivir para ver lo maravillosa que es 🤗
Mercedes Jimenez
pobre nadie la comprende
Mercedes Jimenez
😱😋 puros papacitos y no te lo comes a diario mija
Mileinis Araujo
me encanta 🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play