*Ella solo quería pagar sus cuentas. Él solo quería mantener su imperio.*
Sofía no buscaba problemas, solo un buen turno de noche. Pero cuando sus ojos se cruzan con los de Alessandro, el hombre que controla la noche y el peligro, su vida sencilla se hace añicos. Ella es testigo de algo que no debió ver, y ahora, en lugar de ser eliminada, se convierte en su posesión más preciada y peligrosa.
Alessandro es un depredador, un jefe de la mafia cuya palabra es ley y cuyo corazón se creía muerto. Pero Sofía, con su inocencia indomable y su inesperada resistencia, desentierra una vulnerabilidad que él juró enterrar bajo capas de poder.
Atrapados en una mansión dorada que es también su jaula, la tensión entre ellos se vuelve insoportable. ¿Podrá Sofía amar a un hombre cuyo mundo se construye sobre secretos y violencia? y estará Alejandro dispuesto a quemar su imperio hasta los cimientos para mantenerla a salvo?
prepárate para una historia donde la obsesión es la única regla.
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capitulo 13
Esperó, sintiendo el frío húmedo del puerto calar hasta los huesos. El sonido de las olas rompiendo contra los pilares de madera era el único acompañamiento en aquella hora tardía. De repente, escuchó pasos firmes acercándose desde la oscuridad. No eran los pasos vacilantes de alguien asustado, sino la marcha medida de alguien que conocía el terreno.
La brisa salada azotaba el rostro de Sofía mientras escudriñaba la penumbra del muelle. Las luces mortecinas del puerto apenas arañaban la oscuridad, creando sombras danzantes que jugaban con su nerviosismo. Había llegado puntual, tal como indicaba el mensaje anónimo. La incertidumbre le carcomía las entrañas. ¿Quién la había citado allí? ¿Y qué información crucial poseía sobre la filtración que había puesto su carrera, y quizás algo más, en peligro?
Un figura emergió de entre las sombras. No era quien esperaba. No era un informante anónimo, sino… ¿Isabella? La asistente personal de su padre, una mujer discreta y eficiente, siempre al margen de los conflictos. La sorpresa la dejó momentáneamente sin habla.
"Isabella… ¿Qué haces aquí?", logró articular Sofía, con la voz temblorosa.
Isabella se acercó, con la mirada gacha.
"Sofía, lo siento mucho. Necesitabas saber la verdad."
"¿La verdad sobre qué?", preguntó Sofía, sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda.
"La filtración… fue una trampa. Orquestada para ti."
Las palabras de Isabella resonaron en el silencio de la noche como un trueno. Una trampa. ¿Quién querría tenderle una trampa? ¿Y por qué?
"¿Quién está detrás de esto?", exigió saber Sofía, con la voz cargada de rabia contenida.
Isabella dudó, mordiéndose el labio inferior.
"No puedo decírtelo directamente. Pero… busca a quien más se beneficia de tu caída."
Antes de que Sofía pudiera insistir, un ruido sordo interrumpió la conversación. Un coche se detuvo bruscamente al final del muelle. De él descendió Alessandro, con el rostro sombrío y la mirada fija en ellas.
"Alessandro… ¿Qué haces aquí?", preguntó Sofía, desconcertada.
Alessandro se acercó a ellas con paso firme.
"Sabía que vendrías. Sabía que era una trampa."
"¿Lo sabías?", exclamó Sofía, sintiéndose traicionada. "¿Y no me dijiste nada?"
"Quería protegerte. Quería saber quién estaba detrás de todo esto."
La tensión en el aire era palpable. Sofía se sentía utilizada, manipulada. La verdad se revelaba a cuentagotas, dejando un regusto amargo en su boca.
De repente, una figura surgió de detrás del coche. Era Marco, el socio de su padre, un hombre ambicioso y sin escrúpulos. En su mano brillaba un arma.
"Lo siento, Sofía", dijo Marco con una sonrisa gélida. "Pero tu padre y tú se han convertido en un obstáculo para mis planes."
Alessandro reaccionó al instante, empujando a Sofía detrás de él. "No te saldrás con la tuya, Marco."
Se produjo un forcejeo. Alessandro, a pesar de su elegancia innata, demostró ser un adversario formidable. Marco, sin embargo, estaba decidido a llevar a cabo su plan. La situación se tornó cada vez más peligrosa.
Sofía observaba la escena con el corazón en un puño. No podía permitir que Alessandro saliera herido por su culpa. Tomó una decisión arriesgada. Se abalanzó sobre Marco, intentando arrebatarle el arma.
En el forcejeo, el arma se disparó. El proyectil silbó en el aire, rozando el brazo de Alessandro. La sangre brotó, tiñendo su camisa blanca.
Sofía gritó, presa del pánico. Alessandro se tambaleó, pero se mantuvo en pie. La miró a los ojos, con una expresión que Sofía no supo descifrar.
"Vete, Sofía", le dijo con voz ronca. "Ponte a salvo."
Pero Sofía no podía abandonarlo. No después de todo lo que había pasado. No después de la conexión que sentía entre ellos, una conexión que trascendía el peligro y la traición.
Se acercó a él, ignorando el peligro. Lo tomó del rostro entre sus manos y lo besó. Un beso desesperado, un beso que lo decía todo. Un beso que sellaba su destino.
El beso fue interrumpido por la llegada de la policía, alertada por los disparos. Marco fue arrestado, y Alessandro fue trasladado a un hospital. Sofía lo acompañó en la ambulancia, aferrándose a su mano con todas sus fuerzas.
En la sala de espera del hospital, Sofía reflexionó sobre todo lo que había sucedido. La traición, el peligro, la revelación de la verdad… y el beso. Un beso que había cambiado todo. Un beso que había despertado en ella una pasión irrefrenable, una necesidad imperiosa de estar con Alessandro. A pesar de todo.
Cuando Alessandro salió del quirófano, con el brazo vendado, Sofía corrió a abrazarlo. Lo abrazó con fuerza, sintiendo su calor, su cercanía. Lo necesitaba más que nunca.
"Estoy bien, Sofía", le dijo Alessandro, acariciándole el cabello. "Estoy bien gracias a ti."
La miró a los ojos, con una intensidad que la dejó sin aliento.
"Sofía… necesito decirte algo."
Se acercó a ella, rozando sus labios con los suyos.
"Te quiero, Sofía. Te quiero más de lo que puedo expresar."
Sofía sintió que el corazón le daba un vuelco. Sus labios se unieron en un beso apasionado, un beso que prometía un futuro juntos, un futuro lleno de amor y de pasión. Un futuro que, a pesar de todo, valía la pena vivir.
El aire en la habitación privada del hospital era aséptico, contrastando fuertemente con la tormenta que había estallado en el muelle. Sofía se sentó junto a la cama, observando a Alessandro. Su brazo, ahora inmovilizado por un yeso grueso, era un recordatorio tangible del peligro que habían enfrentado juntos. La herida física sanaría, pero la herida emocional, la que había expuesto sus vulnerabilidades, apenas comenzaba a cicatrizar.
Alessandro abrió los ojos lentamente. La luz tenue de la habitación suavizaba las líneas duras de su rostro, revelando una fatiga profunda que ningún traje caro podía ocultar. Al verla, una sonrisa genuina, algo que Sofía apenas había vislumbrado antes, curvó sus labios.
"Supongo que el riesgo valió la pena," bromeó, su voz apenas un susurro ronco.
Sofía se inclinó, sintiendo una oleada de alivio tan intensa que le provocó un ligero temblor. "No te atrevas a bromear sobre eso. Casi te pierdo."
Ella tomó su mano buena, presionándola contra su mejilla. Su tacto era firme, posesivo, incluso en su estado vulnerable. Era la primera vez que se permitían un momento de calma absoluta desde que la verdad había salido a la luz.
"Marco está bajo custodia," informó Alessandro, su tono volviendo a ser profesional, aunque mitigado por la cercanía. "La policía encontró pruebas suficientes para vincularlo con el intento de sabotaje y el ataque. Tu padre estará destrozado al saber que su socio de confianza era el topo."
"Mi padre siempre fue demasiado confiado," suspiró Sofía, sintiendo la pesadez de la revelación. La traición venía de donde menos lo esperaban.
Alessandro la miró fijamente, sus ojos oscuros perforando su alma. "Y yo fui demasiado lento para protegerte de él. Me arriesgué a perderte por mi propia paranoia. Eso no volverá a pasar, Sofía."
Se acercó más, ignorando las molestias de su brazo. El espacio entre ellos se redujo hasta que el aliento de Alessandro acarició su rostro. La promesa en su voz era más fuerte que cualquier juramento que hubiera hecho antes.
escrituras , al parecer 2 versiones de una misma historia
🤔
qué se cree ????/Smug/