Siempre ha sentido que tiene mala suerte, y ahora renace con muchas posibilidades, intentando cambiar su destino.
* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
* Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Esa tarde
Cuando Cassian llegó a la habitación con Eveline en brazos, cerró la puerta con el pie y la llevó rápidamente hasta la cama.
La dejó con cuidado sobre las sábanas.
—¿Qué ocurre? Hace un momento no estabas bien.
Pero en cuanto dio un paso atrás, el calor en su cuerpo se intensificó aún más. Era como si la sangre le ardiera bajo la piel. Su respiración se volvió más pesada y se llevó una mano al cuello, aflojándose la corbata con evidente incomodidad.
Eveline lo observó unos segundos.
Luego levantó la mano y le dio un pequeño golpe en el pecho.
—¡Cassian!
Él parpadeó, confundido.
—¿Qué…?
Pero Eveline no respondió de inmediato. Se levantó de la cama con rapidez y caminó hacia la puerta.
Click.
Echó el cerrojo.
Click.
Y luego el segundo.
Cassian la miró con sorpresa.
—Eveline…
El duque se quitó la chaqueta con impaciencia, como si el aire mismo fuera demasiado caliente para soportarlo.
—No entiendo qué está pasando, pero..
Antes de que terminara, Eveline volvió hacia él, lo empujó suavemente contra el borde de la cama y lo miró con una mezcla de indignación y diversión.
—La estúpida de lady Smith te drogó.
Cassian se quedó inmóvil.
—¿Qué?
—El té.. Le puso un afrodisíaco.
Durante un segundo reinó el silencio.
Y luego los ojos de Cassian se oscurecieron con una furia peligrosa.
—Esa mujer…
Sus manos se cerraron en puños.
—Voy a..
Pero no terminó la frase.
Porque Eveline lo tomó del cuello de la camisa y lo besó.
Fue un beso firme, decidido, lleno de calor.
Cassian se quedó sorprendido un instante, pero enseguida intentó apartarse.
—Eveline… No… quiero… aprovecharme de ti.
Su voz era tensa, controlada con esfuerzo.
—No es justo… si estás haciendo esto por mí.
Eveline lo miró directamente a los ojos.
Y sonrió.
—Cassian…
Apoyó las manos en su pecho.
—Yo soy tu futura esposa.
Sus dedos subieron lentamente por su cuello.
—Y ahora mismo… soy tu mejor solución.
El duque intentó mantener la distancia, pero cada segundo el calor en su cuerpo se volvía más intenso. La cercanía de Eveline, su perfume, la suavidad de sus manos… todo lo volvía más difícil.
—Aun así…
Ella volvió a besarlo.
Esta vez con más pasión.
—Deja de resistirte.. Solo entrégate a mí.
Cassian cerró los ojos un segundo.
Y cuando los abrió de nuevo, la lucha en su expresión se había rendido ante el deseo… y ante ella.
Sus brazos rodearon la cintura de Eveline y la acercaron más.
—Eveline…
Ella rió suavemente, feliz de ver que finalmente había dejado de resistirse.
Los besos comenzaron a volverse mas fuertes, mas intensos y la ropa de repente fue un estorbo para ambos.. Cassian sintió como ella arqueaba su espalda demostrando placer, al son de sus besos y pequeños mordiscos que él le daba.. Comenzó a bajar lentamente sus manos hacia la poca ropa interior que le quedaba, era como si una corriente comenzará a llenar esa habitación.
Cassian se saco su ropa y Eveline al ver su gran, gran masculinidad se sonrojó aún más lo que hace que el duque se sonría suavemente.
[esto me lo merezco por toda la mala suerte]
Eveline sabía que ya se acercaba el momento, podía sentir el calor y un nervio nunca antes vivido, era como si alguien más se hubiese apoderado de todo su ser.. sabia que Cassian estaba influenciado por el afrodisiaco pero aun en esos momentos de delirios de lujuria se preocupó que ella también disfrutara..
Después de un rato de caricias, el duque levantó, y flexiono suavemente las piernas de Eveline, colocando sus manos a un costado, ya sus partes íntim4s estaban lado a lado. Él la tocó y ella inmediatamente dio un gemido de placer que terminó de desatar al duque..
Cassian la miró con una mirada de lujuria y comenzó a pen3trarla lentamente, pudo sentir como un liquido tibio salía de ella y algunas expresiones de dolor se escucharon. Pero, siguió más lento y suave, hasta que sintió que esos gritos de dolor se habían transformado en gemidos de placer.. Así que comenzó a dar embestidas más fuertes y rápidas... Ella gritaba su nombre y eso lo volvía aún más loco.
Estuvieron así hasta que ambos llegaron al límite del placer máximo...
La tarde que siguió estuvo llena de besos robados, caricias ansiosas y susurros entrecortados. El calor que el afrodisíaco había despertado en Cassian se mezcló con la pasión genuina que siempre había sentido por su futura esposa.
Pero lo que más sorprendió al duque fue que Eveline no parecía incómoda en lo absoluto.
Al contrario.
Ella reía entre besos.
Lo provocaba.
Lo abrazaba con la misma intensidad con la que él la buscaba.
Para Eveline, aquella tarde no era una obligación ni un sacrificio.
Era simplemente una excusa perfecta para dejarse llevar por la pasión con el hombre que amaba.
Horas después, cuando el sol comenzaba a bajar y la habitación estaba en silencio, Eveline descansaba apoyada contra el pecho de Cassian.
Su respiración finalmente se había calmado.
Cassian acariciaba distraídamente su cabello.
—Cuando vuelva a ver a lady Smith.. No será una conversación agradable.
Eveline levantó la mirada, divertida.
—Oh, no te preocupes.
Sus ojos brillaron con picardía.
—Creo que su plan salió… muy diferente de lo que esperaba.
Cassian soltó una pequeña risa.
Y la abrazó un poco más fuerte.
Minutos después, Eveline dormía recostada contra el pecho de Cassian, con el cabello ligeramente desordenado y una expresión tranquila que él no podía dejar de contemplar.
El duque había apoyado la espalda contra el cabecero de la cama, un brazo rodeando a Eveline con naturalidad. Sus dedos jugaban distraídamente con un mechón de su cabello mientras pensaba en lo que acababa de ocurrir.
Una sonrisa lenta apareció en su rostro.
Aún no estaban casados.
Solo prometidos.
Y sin embargo… ella ya llenaba cada rincón de su vida.
Eveline se movió ligeramente, despertando poco a poco. Sus pestañas temblaron antes de abrirse, y cuando levantó la mirada se encontró con los ojos del duque observándola con una mezcla de ternura y diversión.
—¿Por qué sonríes así?
Cassian inclinó un poco la cabeza.
—Porque estaba pensando en algo.
—Eso suena peligroso.
Ella intentó incorporarse, pero el brazo de Cassian se tensó suavemente alrededor de su cintura.
No era un gesto brusco.
Era posesivo.
Protector.
—¿A dónde crees que vas?
Eveline levantó una ceja, divertida.
—¿Tal vez… a respirar?
Cassian soltó una pequeña risa.
—Aún no.
La atrajo de nuevo hacia él con facilidad, acomodándola otra vez contra su pecho. Eveline suspiró exageradamente, pero no hizo ningún esfuerzo real por escapar.
—Duque Rathborne.. Empiezo a sospechar que ha olvidado que soy una dama respetable.
—Lo recuerdo perfectamente.
Sus dedos recorrieron suavemente su espalda.
—Pero también recuerdo que eres mi prometida.
Ella levantó la mirada hacia él, con esa chispa desafiante que tanto lo fascinaba.
—Prometida.. No esposa.
Cassian sonrió.
—Por ahora.
La observó unos segundos más, como si estuviera grabando cada detalle de ella en su memoria.. su cabello suelto sobre la almohada, el rubor suave en sus mejillas, la forma en que sus ojos brillaban incluso cuando fingía molestarse.
Pensó en el futuro.
En unos meses ella sería oficialmente la duquesa de Rathborne.
Y de pronto una idea lo hizo sonreír aún más.
—Si así son nuestras tardes ahora..
Eveline lo miró con curiosidad.
—¿Ahora?
Cassian inclinó el rostro hacia ella.
—Me pregunto cómo será cuando vivamos juntos.
Ella entrecerró los ojos.
—¿Eso es una amenaza o una promesa?
—Una promesa.
Antes de que Eveline pudiera responder, Cassian volvió a besarla.
Esta vez sin la urgencia descontrolada de antes, pero con una intensidad que hizo que ella se aferrara a su pecho..
Los minutos pasaron lentamente.
Las risas suaves volvieron.
Las caricias perezosas también.
El descanso que Eveline había tomado apenas fue suficiente antes de que la cercanía entre ambos volviera a encender esa misma energía entre ellos.
Eveline apoyó la frente contra la de Cassian, riendo suavemente.. mientras sentía la dureza de su entrepierna presionar contra su pierna..
—Creo que ese té todavía te afecta.
Cassian negó con una sonrisa tranquila.
—No.
Sus dedos levantaron suavemente el mentón de ella.
—Eso ya pasó.
La miró con una mezcla de deseo y afecto profundo.
—Esto… eres tú.. asi me tienes tú.. toca.. como me pones futura esposa..
Eveline sintió que su corazón se aceleraba.
Porque sabía que decía la verdad.
Cassian la coloco sobre él con naturalidad, como si fuera lo más lógico del mundo que ella estuviera entre sus brazos.
Y mientras la tarde continuaba deslizándose lentamente hacia el atardecer, el duque no pudo evitar pensar una vez más lo mismo.
Si así era su vida antes de casarse…
Entonces su futuro prometía ser peligrosamente feliz.
Y completamente lleno de Eveline.
me encanta súper bien narrada
nunca perdió el hilo narrativo
ella con su suerte y el siempre ahí al lado