Cuando la corte celestial baja al mundo de los mortales para encarar a la diosa de la luna por haber roto las reglas, comienza una larga batalla en los cielos hasta que deciden eliminarla como castigo.
Sin embargo, su fiel esposa, la hará regresar como una mortal llamada: "Rinko Gumi" para que ayude a la princesa del cielo en su misión de recuperar los pergaminos antiguos.
Ahora una joven Rinko deberá proteger a la princesa para resurgir y encarar a la corte celestial en una última batalla contra los cielos.
¿Podrá Rinko resurgir y tener su revancha contra la corte celestial?
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Capitulo #24: Papeles invertidos
Desperté en el interior de un lugar totalmente rojo, el suelo era de tela y un fuerte hedor a muerte envolvía todo el sitio, me puse de pie con un salto y agarre con fuerza mi bastón.
“¿Qué es esto?” Pensé volteando a los alrededores
—¡Por favor! —gritó una chica de cabello blanco—. ¡¡Alguien ayúdeme!! ¡¡Ayúdeme!!
—¿Eh?
Curiosa me acerqué al lugar de donde provenían los gritos encontrando a una joven princesa atrapada en una red. Por su corona en su cabeza, pude darme cuenta de que era igual que Bai Long, una princesa de Terra, tal vez ella era su hermana menor.
—¡¡Ayuda!! —sollozó intentando escapar de su encierro—.
Me daba un poco de pena dejarla ahí colgada, así que me acerque para romper la cuerda, para mí sorpresa la malagradecida me pateó y se fue asustada.
—¡Oye! —me quejé viéndola desaparecer entre la oscuridad de la tela roja—.
—¡Ja! ¡Te ves tan pequeña! Y pensar que hace mil años te admiraba y te veía con devoción
—¿Huh? ¿Quien…?
Confundida volteé a los alrededores buscando al enemigo hasta que pude verlo en lo que parecía ser el cielo, ahí estaba un inmenso ojo con cejas de oro.
—¡¡Mírate!! ¡Moon! Pasaste de ser quien nos observaba a ser tan solo una hormiga
Una inmensa mano apareció de la nada para intentar aplastarme con su palma, con rapidez logré esquivarla pero no pude evitar que una segunda mano me agarrara en el aire.
—¡Agh! —dije adolorida—. ¡¡Suéltame!! ¡¡Suéltame!! —grité mordiendo uno de sus dedos apestosos y con sabor a chocolate rancio—.
—¿Soltarte? ¡Ahora yo soy el dios! Y yo soy quien ve y controla todo…
Por más que lo mordiera no pude evitar ser lanzada al fondo de ese plano donde había templos abandonados, restos de personas y muñecos de arcilla.
—¡¡Ahora intenta escapar de mi mano!! ¡¡Moon!! —se burló aquel demonio de cejas doradas—.
Gracias a la fuerza de esa gigantesca mano me estrellé contra uno de los templos con un par de huesos rotos. Sus muñecos de arcilla se levantaron al verme para atacarme con sus afiladas lanzas de piedra.
—¡¡Ya no eres una diosa que reina!! —me dijeron los muñecos de arcilla atacandome en sintonía—. ¡¡Solo eres una hormiga como nosotros!!
Por más que luchará contra esos muñecos seguían levantándose y con cada golpe sentía como mi fuerza era drenada por algo más, volviéndome más débil con cada segundo que pasaba; debía encontrar… la forma… de salir antes de morir a manos de esos muñecos de arcilla.
“¿Cómo…? ¿Cómo salgo?” Pensé buscando una salida, hasta que volví a observar su ojo en el cielo
—¡¿Qué esperas?! ¡Maestra! Muéstrame esa falsa divinidad que siempre has demostrado tener
Decidida a escapar de ese plano de tela, volví a lanzar mis mechones de pelo para convertirlos en clones perfectos de mi misma.
Con su ayuda pude retener a los muñecos de arcilla el tiempo suficiente para poner todas mis fuerzas en mis piernas y saltar ese inmenso ojo. Lo golpeé con tanta fuerza en su ojo que lo hice retroceder y pude permitirme salir de ese plano con un salto.
—¡¡Moon!! —se quejó retrocediendo, con las manos en uno de sus ojos—.
En cuanto salí me di cuenta de que todo este tiempo había estado encerrada en un sacó mágico, uno capaz de guardar incluso templos enteros.
—¿Tú… quién eres? ¿Y… por qué?
—Jaja, eso duele, maestra —se rió en el suelo con su ojo aún sangrando por el golpe—
Intrigada por el lugar volteé a los alrededores viendo cada uno de los muñecos de arcilla que ese demonio tenía en su templo, si los mirabas bien, esos muñecos contaban una historia, una antigua, una… que hizo arder mi cabeza, mi visión se volvió borrosa y caí de rodillas mientras los recuerdos de una vida antigua regresaban a mi mente.
—¡¡Basta!! ¡¡Haz que se detenga!!
—¿Hacer que se detenga? Jaja, no puedo detener tu pasado, Moon
—¡¡Basta!! —grité adolorida mientras me salía sangre de la nariz—.
Ese demonio se puso de pie y se acercó a su saco para sacar una espada, con una sonrisa confiada camino a mi alrededor.
—Fuiste desterrada por salvar a tu hija Luna, su destino era morir y tuviste la arrogancia de salvar su alma, tú… la trajiste a tu mundo, a pesar de que eso significaba…
—No… ¡¡No!! ¡Yo…! ¡¡Yo solo quería ayudar a mi hija!! —grité con mi mano en la cabeza, pues el pasado estaba volviendo—.
—¡¡Sacrificaste nuestro futuro en el proceso!! Y para qué… desafiaste al cielo entero por una niña que tiene a otra mamá y mírate, sola… sin esposa… sin hermana… sin hijas, ya no tienes a nadie
Ese demonio sujetó con fuerza su espada para después lanzarse hacia mí e intentar matarme con ella, solo que que alcance a detener su espada con mi bastón.
—No… yo… —mi bastón comenzó a volverse más y más grande—. ¡¡Aún tengo a mis hermanos!!
Mi bastón creció tanto que fue lo suficientemente pesado para romper su diminuta espada de metal oxidado, con un brutal golpe en su panza de gelatinosa lo lancé fuera del templo, su cuerpo destrozó la pared del templo y como una pelota rebotó y rodó por el lago de hielo.
—¡Maestra! ¡Por favor! ¡Perdone mi arrogancia! —se disculpó asustado por mi poder—.
Molesta salí del templo con un salto y cuando estaba por darle el golpe final, que finalizaría con él, un inmenso dragón salió del saco y sin quererlo ese dragón asustado impactó contra mi y me llevó lejos de ese panzón malvado.
—¡¡Ja!! ¡¡Xian Lyra!! ¡¡Qué reencuentro más conmovedor!! —se mofo poniéndose de pie de nuevo—.
Ambas impactamos contra una montaña de nieve, cientos de escombros salieron disparados hacia todas direcciones mientras que nosotras rodamos por la montaña hasta impactar contra un pino. Esa tonta estuvo a nada de caer en otra trampa, solo que ella alcanzó a sujetarse de Ruyi —mi bastón—.
—¡Por favor! Te lo imploró… ¡Ayúdame a regresar con mis padres! —sollozó volviendo a su forma de espíritu de zorro—.
—¿Y por qué iba a ayudarte? ¡¡Estaba a nada de darle fin a ese panzón y me detuviste!!
—Fue sin querer, estaba asustada y… y… y quería escapar ¡¡Por favor!! Te prometo que mi mamá, te dará una buena recompensa por ayudarme —insistió subiendo por mi bastón hasta subir a mi hombro con su pequeña forma de zorro—.
—¡No! No quiero nada de ti ahora ni de tu familia, lo único que necesito ahora es volver con mi hermana mayor
—¡Yo también necesito volver con mi hermano! Él es inestable y muy problemático
—Mm… —intenté quitarme a la zorro de mi hombro pero ella me esquivó con rapidez cada que lo intentaba—. Tsh, ¡Bien! Pero… a la próxima no te entrometas en mi pelea
—¡Sí! Con mi ayuda, estoy segura de que podrás derrotar al panzón de las cejas doradas, aunque… ¿Cuál es tu nombre? El mío Xian Lyra ¡En honor a la diosa que tiempo atrás selló las calamidades!
—Xian Lyra… —susurré recordando a mi vieja amiga de la infancia, siendo sincera, aún la extrañaba—. El mío es Rinko Gumi
—¿Gumi? Jaja, eso es un nombre un poco ridículo
—Mm… —gruñí molesta—.
—Pero… ¡¡Pero a ti te queda súper bien!! Jaja, a ti te queda bien —respondió nerviosa y asustada—