Mía Smith, es hija de dos agentes del FBI quedó huérfana tras la terrible muerte de sus padres y es entregada a su tío para que sea su albacea, pero este es un hombre sumamente ocupado y opta por mandarla a las mejores academias y allí ella pasa de todo, a los 19 años es regresada a su tío y este la hace parte de un equipo especial de la CIA, dónde tendrá que trabajar rodeada de hombres que piensan que ese no es ambiente para una mujer...
Mía ha pasado por tanto que unos niños creyéndose hombres no la van a hacer sentir mal.
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Adiós bambino
Mía.
— mmm Jack vamos.— Dije tratando de apagar el deseo que los besos de Jack provocaban en mí.
— todos te vieron amor y molesta eso, que se imaginen cosas contigo me hace hervir la sangre.— dijo dejando otro beso en mis labios.—
Me vestí y salí al cuarto de Vittorio, todos los chicos estaban allí, lo habían golpeado por mí.
— Malditos bastardos quienes son ustedes y tu porquería no que estabas muerto.— le gritó vittorio a Jacob.
— Hola mi cielo como te tratan mis amigos...— dije entrando a la habitación toda vestida de negro.
— ¡Qué tú también... no, no mi amor, tú no!, yo te amo...— dijo vittorio y me reí en su cara
— Amarme... Los bastardos como tú no saben amar...— camine hasta la cama donde estaba amarrado a cada esquina de la cama y me senté sobre mis piernas en medio de las de él.
— Sabes vittorio te cuento... Decidí dejar la ley e irme contigo ser tu reina como dijiste, hasta fui toda sensual a tu cuarto, pero no te encontré.— decía y él me veía con confusión.
— Fui a tu despacho y allí estabas hablando con un hombre y le contaste como mataste a Smith y a Miller, y no solo la mataste, la violaste primero.— dije molesto apretando sus pelotas y este grito y como pudo dijo.
— Amor, eso no importa, fue hace mucho, era joven y ella me sedujo, era una perra.— al escucharlo decir ese saque mi navaja y la enterré en su pierna.
—Ahhh, no, que haces amor.— Gritó el infeliz, todos en la habitación me veía sorprendidos, nunca me habían visto tan fría y despiadada.
—querido vittorio, permíteme presentarme, Mi nombre real es Mía Miller Smith y esa perra a la que violaste, era mi madre maldito, violador de mierda, me dejaste sin padres y me condenaste a vivir un maldito infierno.— Grité enfurecida mientras clavaba la navaja varias veces en su otra pierna.
Todos me veían sorprendidos, no sabían que yo era Smith ni tampoco sabían que él violó a mi madre.
— Qué, no, no puede ser... Amor te amo... De verdad me enamoré de ti, a mí me engañaron y no sé quién fue, debes creerme mi amor.— suplicaba y toda guardaban silencio.
Me subí encima de él, podía sentir la mirada de Jack en mi espalda, pase el bolsito que estaba en mi espalda hacia el frente y saque una enorme tenaza muy filosa y son reí maliciosamente, la mirada de victoria era de terror y yo estaba feliz con eso.
— Dime algo querido, vittorio, grito mucho mi madre, la lastimaste mucho maldito, sabes, no había una pareja que se amara más que mis padres, se amaban con locura, tanto que siempre quise un amor así, y tu maldito los mataste ahora sufre basura.— Mis palabras traían rabia contenida, indignación, dolor y mucho odio.
Con la tenaza piqué dos de sus dedos primero.
— ¡con esa mano la tocaste asqueroso, contesta maldita sea! — ya no era yo, era todo lo que sabía, ya no sentía piedad, solo quería sangre.
Piqué tres dedos más y sus gritos eran tan horrendos que causaban escalofríos.
— Vitto, vitto, mi querido bambino hoy morirás, dime quién te engaño.— dije y este solo gritaba por el dolor. Vittorio no me respondió entonces de un movimiento rápido, comerte su oreja y este grito.
_ Si no escuchas con ella para qué la conservas, habla o te cortaré cada extremidad y te dejaré como escoria_
— No lo sé... No lo sé... El detective Mario huerto me entregó la información que le dieron.— decía gritando.
— niño bueno, pero igual deberé cortar tu asqueroso pito, eso lo usan los hombres, no los cobardes violadores como tú.— Dije bajando su bóxer para cortar y Jack me levanto de encima de vittorio y me saco de allí pero antes.
— Chicos ya saben que hacer que parezca algo entre mafiosos.— dijo Jack y me llevo a la otra habitación.
Yo gritaba y pataleaba sin parar.
— suéltame Jack, capitán suéltenme por favor.— me llevo a la ducha y me hundió en la tina minutos después me había calmado.
— mi amor cálmate si, ahora vístete, vamos allí, te trajeron tu uniforme, los chicos harán el resto.— decía Jack tomando mis mejillas.
— Capitán, él mató y violo a mi madre y asesino a mi papá quiero matarlo.— Dije llorando.
— Los chicos acabarán con el de manera grotesca, así que cálmate y respira no vale la pena, se hizo justicia, y deja de decirme capitán, dime mi rey._ reí ante su comentario y lo besé ferozmente.
Horas después estábamos lejos de allí y la información del desgraciado estaba ante los ojos de los superiores, había que capturar a todos los de la lista, uno más desgraciado que otro.
Había vengado a mi madre, salí justo cuando el cuerpo de vitto se derretía, por un ácido que le echaron los chicos, era muy del estilo mafioso y era la mejor forma de borrar huellas.
Todo el que tuvo que ver con la muerte de mis padres morirá y ese hurtado será mi próxima cita...