Cande, ceo de una gran empresa, muere y reencarna en Fiorella. Volviéndose la niñera del hijo del villano. El frívolo Giovanni. Tiene que proteger al niño para que no muera de una traición por parte de la corona. De lo contrario, ella es quien morirá. ¿lo malo a parte de que su vida depende de un niño? Es que nunca tuvo uno o cuido tan siquiera. Por eso, el joven amo le resulta tan estresante.
NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 15: Lady Fiorella ¿podemos hablar?
Fiorella caminó por el sendero principal con paso sereno. Había llegado puntual a la cita que Lorin le había propuesto el día anterior. No llevaba escolta visible, pero sabía que algunos guardias de Giovanni la observaban desde lejos.
Lorin ya estaba allí, sentada bajo la sombra de un árbol grande, con una mesa pequeña preparada para el té.
Cuando Lorin vio acercarse a Fiorella, levantó la mirada con una sonrisa cordial.
—Lady Fiorella, me alegra que haya venido.
Fiorella hizo una leve inclinación de cabeza.
—Majestad.
—No hace falta tanta formalidad aquí —respondió Lorin—. Hoy solo quería conversar con tranquilidad.
Fiorella tomó asiento frente a ella.
Una sirvienta dejó la tetera sobre la mesa y se retiró sin hacer ruido. Durante unos segundos ninguna de las dos habló; Lorin sirvió el té con movimientos precisos, como si aquel momento fuera simplemente una visita normal entre dos mujeres de la corte.
—Debo decir que su presencia en el castillo es agradable para mí—comentó finalmente Lorin—. Giovanni al fin hizo algo bueno.
Fiorella tomó la taza con calma.
—Si. Encontrarme con su majestad fue lo mejor. Ya no soportaba hablar con la pared y un niño que apenas me entiende.— claro que Fiorella mentía.
Pero cada vez que Lorin le sonreía, sentía que la tenía el la palma de su mano para descubrir la verdad.
Hubo un pequeño silencio antes de que Lorin girara la cabeza hacia el sendero cercano.
—Alan.
Un joven apareció caminando por el jardín. Tenía trece años, el cabello oscuro peinado con cuidado, la ropa impecable como correspondía a un príncipe. Sin embargo, su postura era más encogida de lo que se esperaba en alguien de su posición. Cuando se acercó lo suficiente, Fiorella pudo notar las ojeras bajo sus ojos y el gesto tímido con el que miraba a su alrededor.
Lorin lo llamó con la mano.
—Ven aquí.
Alan obedeció de inmediato y se detuvo junto a su madre.
—Ella es Lady Fiorella —dijo Lorin—. La esposa de tu tío Giovanni.
El muchacho inclinó la cabeza con educación.
—Mucho gusto.
Fiorella lo observó con atención antes de responder.
—Mucho gusto, príncipe.
Alan levantó la mirada apenas un momento.
—Mi madre dijo que usted es nueva en la corte.
—Lo soy.
El muchacho pareció pensar qué decir después. Sus manos se movían con cierta inquietud, como si no estuviera acostumbrado a hablar con desconocidos.
Lorin intervino.
—Alan pasa mucho tiempo estudiando, por eso no siempre está presente en las reuniones de la corte.
Alan miró a su madre.
—También tengo entrenamiento con los maestros de espada.
—Eso también —respondió Lorin.
Fiorella se inclinó un poco hacia el muchacho.
—Debe ser mucho trabajo.
Alan se encogió de hombros.
—Es lo que tengo que hacer.
Su voz era tranquila, pero se notaba cansancio en su forma de hablar.
Lorin observó la escena con atención.
—Tal vez Gabriel podría venir otro día a jugar con él.
Fiorella dejó la taza sobre la mesa.
—No será posible por ahora.
Lorin frunció apenas el ceño.
—¿Por qué?
Fiorella habló con naturalidad.
—Está castigado.
Alan levantó la cabeza con curiosidad.
—¿Castigado?
Fiorella asintió.
—Ha estado comportándose como un niño bastante travieso.
El muchacho pareció sorprendido.
—¿Gabriel?
—Sí.
Lorin la observó con atención.
—No lo imaginaba.
Fiorella mantuvo la calma.
—A veces los niños necesitan aprender disciplina. Y como hasta las adultos aprenden.
Lorin esperaba algo más, pero Fiorella no añadió nada. La reina continuó mirándola unos segundos.
Finalmente volvió a tomar su taza.
—Bueno, cuando termine su castigo quizá podamos organizar algo.
—Tal vez.
La conversación continuó unos minutos más con temas ligeros; Lorin habló sobre algunos asuntos del castillo, mencionó pequeñas tensiones entre nobles, comentó que el rey estaba ocupado con el consejo. Fiorella escuchó con atención, respondiendo lo justo.
Sin embargo, Lorin no dijo nada más sobre Gabriel o insistir en traerlo.
Después de un rato, Fiorella se levantó.
—Majestad, agradezco su invitación.
Lorin asintió con elegancia.
—Siempre es agradable conversar con alguien que tenemos interese mutuo.
Fiorella hizo una leve inclinación de cabeza.
—Nos veremos pronto.
Alan también inclinó la cabeza.
—Adiós.
Fiorella se dio la vuelta y comenzó a caminar por el sendero del jardín. Había salido del jardín cuando escuchó una voz detrás de ella.
—Lady Fiorella.
Al girarse vio que Alan había corrido un poco para alcanzarla. Su expresión era diferente ahora; seguía siendo tímido, pero parecía decidido a decir algo.
—¿Sí, príncipe?
El muchacho miró hacia el lugar donde su madre seguía sentada, luego volvió a mirarla.
—Quería hablar con usted.
Fiorella apretó su vestido. Presentía algo de él.
—¿Sobre qué?
Alan dudó unos segundos antes de responder.
—Sobre Gabriel. Sobre todo lo que está ocurriendo.
...----------------...
muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.