Ignorada por años , viví en la sombra de mi hermana mayor desde que tengo memoria, solamente porque creían que ella sería la luna de la Manada.
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12
El frío aire matutino de la ciudad rozó el rostro de Valerie en el preciso instante en que cruzó los límites de los terrenos de la Sombra Plateada y pisó la carretera principal del mundo humano. La libertad, que durante dieciséis años le había sido negada bajo la sombra de la opresión y el desprecio familiar, se sintió de inmediato como una bocanada de oxígeno puro. A lo lejos, estacionado al borde del camino pavimentado, aguardaba un taxi de carrocería desgastada cuyo conductor le regaló un breve saludo con la cabeza.
Valerie abrió la puerta trasera, cargó su maleta de lona y se deslizó en el asiento interior, cerrando la puerta con un movimiento suave pero definitivo.
—Al aeropuerto internacional, por favor —indicó con voz clara y serena.
El conductor asintió por el espejo retrovisor y pisó el acelerador. A medida que el vehículo avanzaba, dejando atrás los densos bosques y las siluetas de piedra de la mansión que la vio nacer, Valerie se permitió exhalar un suspiro largo y liberador. En su mente, su loba blanca de ojos violeta se movía con una gracia inigualable, compartiendo una profunda sensación de triunfo y ligereza.
Hemos roto las cadenas, resonó la voz de su loba en su conciencia, teñida de una satisfacción indomable. El territorio de los lobos ya no tiene poder sobre nosotras. El mundo entero nos pertenece.
—Esto es apenas el comienzo —respondió Valerie en sus pensamientos, mientras observaba a través de la ventanilla cómo los árboles daban paso a las autopistas modernas, al bullicio del tráfico y a los letreros luminosos de la gran ciudad.
El viaje hacia el aeropuerto transcurrió en un parpadeo. Tras realizar los trámites de documentación, pasar por los controles de seguridad internacionales y abordar el avión que la llevaría cruzando el océano Atlántico hasta la histórica y lluviosa Inglaterra, Valerie se acomodó en su asiento junto a la ventanilla. Cuando las turbinas rugieron y la aeronave despegó hacia el cielo nublado, sintió que el pasado quedaba oficialmente enterrado a miles de metros de altura.
Horas más tarde, tras un vuelo largo que consumió lo que restaba del día, aterrizó en suelo británico. El clima de la metrópoli la recibió con una llovizna fina y constante, un manto gris y elegante que contrastaba maravillosamente con el verde oscuro de los bosques de su antigua manada.
Tomó un tren suburbano y luego un autobús local hasta llegar al campus universitario. La institución era imponente: una combinación perfecta de arquitectura gótica histórica y modernos edificios acristalados rodeados de áreas verdes y bibliotecas monumentales. Al presentar sus credenciales en la oficina de admisiones internacionales, le entregaron las llaves de su nuevo hogar.
El complejo de habitaciones para estudiantes extranjeros era moderno, acogedor y perfectamente equipado con una pequeña cocina, un escritorio de diseño limpio frente a un ventanal alto y una cama individual. No necesitaba más. Tenía asegurada una beca completamente integral que cubría el cien por holgura la matrícula de la Facultad de Arquitectura, el alojamiento en el campus y el acceso ilimitado a las bibliotecas y recursos académicos.
Sin embargo, Valerie sabía que para subsistir de forma totalmente independiente necesitaba cubrir sus gastos personales: alimentación, transporte urbano, materiales de dibujo y alguna que otra comodidad básica. Con su mayoría de edad próxima y su férrea ética de trabajo, tenía muy claro cuál sería su siguiente movimiento estratégico.
Se sentó frente al escritorio de madera, encendió su computadora portátil y abrió los portales de empleo de la ciudad y las bolsas de trabajo estudiantiles de la universidad.
Necesitamos un empleo de medio tiempo, analizó Valerie mentalmente, mientras filtraba las opciones disponibles en la pantalla. Tiene que ser un horario flexible que me permita asistir a las clases matutinas de diseño estructural y cálculo espacial, y que ofrezca un salario competitivo para vivir con tranquilidad sin descuidar mis calificaciones.
Tras revisar docenas de ofertas —desde cafeterías ruidosas hasta librerías demasiado concurridas—, sus ojos se detuvieron en una vacante sumamente atractiva:
Estudio de Arquitectura e Interiorismo "Vane & Vanguard" – Asistente de Archivo y Dibujo CAD (Medio Tiempo)
Horario: Tardes flexibles (15:00 a 19:00 hrs, lunes a viernes).
Requisitos: Estudiante de arquitectura, manejo básico de software de diseño, atención al detalle y discreción.
Remuneración: Salario por hora superior al promedio estudiantil, ideal para cobertura de gastos personales y transporte.
Valerie esbozó una sonrisa imperceptible. Era la oportunidad perfecta. No solo le pagaría lo suficiente para vivir sin sobresaltos, sino que trabajaría directamente en el campo que le apasionaba, aprendiendo de profesionales reales antes de pisar siquiera el segundo año de la carrera.
Con rapidez y precisión, redactó su carta de presentación, adjuntó su portafolio de bocetos arquitectónicos —una muestra brillante de su talento oculto— y envió la postulación oficial con un solo clic.
Cerró la laptop, se levantó de la silla y caminó hasta el gran ventanal de su habitación, observando las luces parpadeantes de la ciudad inglesa que se extendían más allá del campus universitario. La llovizna seguía cayendo con suavidad contra el cristal, pero ella ya no sentía frío. Estaba a salvo, era dueña absoluta de su vida y, por primera vez, el futuro era un lienzo en blanco listo para ser diseñado por sus propias manos.
como que su apellido es BETUCCI , si en el capítulo 8 en email que recibió de la universidad dice textualmente:
"Estimana Valerie Petrov"
🙄🙄🙄🤔🤔🤔
"LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA...AYYYY DIOS!"