En esta historia Sakura nos narra su vida como nueva estudiante en la escuela Secundaria Konoha High
¿Que aventuras le depara el destino? 🌸
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Capítulo 12 : Emboscada en la niebla y un escudo inesperado
Querido diario:
Hoy aprendí que el peligro real no avisa con trompetas; llega en silencio, envuelto en la niebla de la mañana. El mensaje de Sasuke me mantuvo alerta toda la noche, pero ninguna advertencia te prepara para el momento en que el suelo que pisas se convierte en una trampa. Hinata no esperó a que terminaran sus tres semanas de suspensión. Ella quería mi cabeza hoy mismo... pero calcular mal a las personas es el peor error de un estratega.
El martes por la mañana, Konoha estaba cubierta por una capa de neblina tan espesa que apenas permitía ver a unos metros de distancia. Sakura caminaba a paso rápido por la calle lateral que conducía a la entrada trasera de Konoha High, el camino más corto pero también el más solitario.
Recordando el mensaje de la noche anterior, apretaba los puños dentro de los bolsillos de su chaqueta. A lo lejos, el eco de la campana escolar anunció que faltaban diez minutos para la primera clase con Kakashi-sensei.
De repente, tres figuras salieron de entre la niebla, bloqueándole el paso.
No eran estudiantes comunes. Eran dos chicos de último año vinculados al club de boxeo, conocidos por ser los "recaderos" del consejo estudiantil, y en medio de ellos, resguardada bajo un paraguas oscuro a pesar de que no llovía, estaba Hinata Hyuga. No llevaba el uniforme de la escuela, sino un abrigo negro de alta costura. Su rostro ya no mostraba lágrimas ni falsa timidez; sus ojos claros brillaban con una fijeza desquiciada.
—Vaya, la peli-rosa prefiere los caminos oscuros —dijo Hinata, con una voz que cortaba el aire frío—. Es una lástima que tu guardián hiperactivo no esté aquí para gritar por ti esta vez.
—Hinata —Sakura se detuvo en seco, manteniendo la voz firme a pesar de que el corazón le latía con fuerza—. Estás suspendida. Si Tsunade-sama se entera de que estás acosando a los alumnos fuera del plantel, tu expulsión será definitiva.
Hinata soltó una carcajada seca, carente de cualquier pizca de su antigua dulzura.
—¿Tsunade? Mi familia prácticamente financia la mitad de los laboratorios de esta escuela, Haruno. Una suspensión es solo un rasguño. Pero lo que tú hiciste... humillarme frente a toda la escuela, arruinar mi registro... eso requiere una lección. Mis amigos solo van a asegurarse de que pases unos días en el hospital. Un pequeño "accidente" en la niebla.
Los dos chicos dieron un paso al frente, tronándose los nudillos. Sakura retrocedió un paso, buscando con la mirada alguna ruta de escape o algo para defenderse, maldiciendo internamente no haber aceptado los entrenamientos extremos de Rock Lee.
—¡Déjenla en paz! —un grito desgarrador rompió el silencio de la calle.
Desde la esquina superior, Naruto Uzumaki apareció corriendo a toda velocidad, con la mochila rebotando en su espalda. Tenía el rostro desencajado por la preocupación. Había pasado por la casa de Sakura para irse juntos a la escuela y, al no encontrarla, corrió por el atajo presintiendo lo peor.
—¡Naruto-kun! —la voz de Hinata flaqueó por un segundo, la sorpresa cruzando sus ojos claros al verlo ahí.
—¡Aléjate de ella, Hinata! —Naruto se interpuso inmediatamente entre Sakura y los dos matones, jadeando por el esfuerzo de la carrera. Sus ojos azules destilaban una furia protectora—. Sé lo que hiciste en la Gala, ¡pero esto ya es pasarse de la raya! ¡No voy a permitir que le toques un solo pelo a Sakura-chan!
Hinata apretó el mango de su paraguas con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. La visión de Naruto protegiendo a Sakura con su propio cuerpo terminó de romper su cordura.
—¿De verdad vas a destruirte por ella, Naruto-kun? —siseó Hinata, con la voz temblando de rabia—. Ella te está mintiendo. Todos te están mintiendo. ¿Crees que eres un Uzumaki? ¿Crees que tu preciosa Ino es tu hermana? ¡ Eres un huérfano rechazado del clan Uchiha! ¡Tu propia sangre te abandonó y te dejó vivir en la basura mientras ellos se quedaban con todo! ¡Y tu querida Sakura lo sabe! ¡Ella tiene las pruebas en su mochila ahora mismo!
El tiempo pareció detenerse. Los ojos de Naruto se abrieron de par en par, la confusión y el impacto apagando la chispa de su mirada. Se giró lentamente hacia Sakura, con el rostro pálido.
—¿Sakura-chan?... ¿De qué... de qué está hablando? —preguntó con la voz rota—. Eso no es cierto... ¿verdad?
Sakura sintió que el aire le faltaba. Las lágrimas amenazaron con salir de sus ojos. La bomba de tiempo había explotado de la peor manera posible.
—Naruto... yo... —la voz de Sakura se quebró, incapaz de articular una mentira o la verdad en ese momento de pánico.
Hinata sonrió con una malicia pura al ver el daño causado. —¡Golpéenlos a los dos! —ordenó a los chicos de último año.
Los matones avanzaron, pero antes de que pudieran dar un golpe, una silueta oscura descendió desde la barda lateral de la escuela. Con una agilidad impresionante, Sasuke Uchiha interceptó al primer chico con un golpe certero en el estómago que lo dejó de rodillas, mientras que con una patada apartó al segundo contra la pared.
Sasuke se enderezó, acomodándose el cuello de su uniforme. Sus ojos negros miraban a Hinata con un desdén absoluto, pero su presencia física al lado de Naruto hizo que el parecido físico entre ambos —la estructura de la mandíbula, la postura, la intensidad de la mirada— fuera innegable bajo la cruda luz de la mañana.
—Se acabó el juego, Hinata —sentenció Sasuke con una voz que heló la sangre de todos—. Los oficiales de seguridad de la directora Tsunade vienen detrás de mí. Si no te largas ahora, Neji no podrá salvar a tu familia de una demanda penal.
Los dos matones, adoloridos y asustados, tomaron a Hinata del brazo y la arrastraron hacia la niebla. La Hyuga se dejó llevar, pero su mirada de triunfo psicológico se quedó fija en el grupo. Ya había hecho el daño que quería.
La calle quedó en un silencio sepulcral, interrumpido solo por la respiración agitada de los cuatro.
Naruto no miró a Sasuke. Tampoco miró a los chicos que huían. Sus ojos azules, llenos de una profunda y dolorosa traición, se clavaron fijamente en Sakura.
—Me mentiste... —susurró Naruto, dando un paso atrás, alejándose de ella—. En la biblioteca... tú y él... ustedes dos lo sabían.
Querido diario:
El peor escenario posible ocurrió. Hinata usó la verdad como un cuchillo y nos cortó a todos. Naruto ahora sabe que es un Uchiha, sabe que Sasuke es su hermano, y lo peor de todo... sabe que yo se lo oculté. La mirada de dolor que me dio antes de salir corriendo hacia la niebla me va a perseguir toda la vida. Lo salvé de la suspensión, pero acabo de perderlo a él.
PERO.... ME ENCANTA!!!!
la villana Hinata regreso con todo 🤭