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El Legado De Los Antiguos

El Legado De Los Antiguos

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Edad media / Aventura
Popularitas:374
Nilai: 5
nombre de autor: Lugo Alex

Ciento veintitrés años después de que la Inquisición del Primer Mandato silenciara un ritual prohibido, extraños acontecimientos comienzan a extenderse por todo el Imperio.

Enkyo, un joven de la ciudad de Newline, sueña con seguir los pasos de los soldados imperiales a pesar de la oposición de su padre. Sin embargo, cuando una expedición de caza termina en tragedia, presencia algo que no debería existir.

Bajo la superficie del mundo, antiguas fuerzas olvidadas desde hace mucho tiempo comienzan a despertar. Mientras verdades ocultas vuelven a emerger y las sombras de una era perdida regresan, Enkyo se verá atrapado entre el Imperio, el conocimiento prohibido y un legado más antiguo que la propia humanidad.

Algunos heredan reinos. Otros heredan pesadillas.

NovelToon tiene autorización de Lugo Alex para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9 — Voluntades convergentes

Los centinelas custodiaban la entrada principal de la capital.

Uno de ellos entrecerró los ojos.

A lo lejos…

Varias figuras comenzaban a abrirse paso entre la nieve.

Reconoció de inmediato los estandartes imperiales.

Se volvió hacia el oficial que dirigía la guardia.

—¡Comandante! Los generales han regresado.

El comandante dirigió la mirada hacia el horizonte.

No tardó en confirmar el informe.

—Abran las puertas.

Hizo una breve pausa antes de añadir:

—Y preparen todo lo necesario para atender a los heridos.

—¡Sí, señor!

Las enormes puertas comenzaron a abrirse lentamente.

El grupo atravesó la entrada sin disminuir el paso de los caballos.

Solo después de entrar en la capital desmontaron.

Varios hombres se aproximaron de inmediato para hacerse cargo de los caballos y ayudar a los soldados que habían sufrido las heridas más graves.

Julius se volvió hacia Liza.

—¿Esperarás hasta que termine el informe?

Liza negó suavemente con la cabeza.

—Primero debo ocuparme de algo.

—Me reuniré con ustedes más tarde.

Julius no insistió.

Después dirigió la mirada hacia Enkyo.

—Enkyo.

—Necesito que permanezcas aquí durante un momento.

—Hay algo de lo que debo encargarme primero.

Enkyo desmontó y asintió.

—Sí, general.

Julius avanzó hasta detenerse frente al comandante.

—Supongo que recibió el mensaje, comandante Morvath.

El hombre inclinó ligeramente la cabeza.

—Así es.

—El Consejo ordenó que fueran atendidos en cuanto llegaran.

—Todos esperan su presencia.

Julius hizo un leve gesto hacia Enkyo.

—Ven conmigo.

Enkyo obedeció sin decir una palabra.

Mientras ambos se alejaban…

Valerius permaneció inmóvil junto a su caballo.

Sus ojos siguieron cada uno de sus movimientos.

Sin pronunciar una sola palabra.

Escoltados por la guardia…

Julius y Enkyo recorrieron las calles de la capital.

A ambos lados del camino…

Los ciudadanos contemplaban el regreso de los generales.

Muchos inclinaban la cabeza en señal de respeto.

Otros sonreían al verlos regresar con vida.

Aquella reacción hizo que Enkyo apartara lentamente la mirada.

Nos reciben con esperanza… sin saber lo que realmente ocurrió allí.

Sin saber que una provincia entera desapareció en una sola noche.

Julius advirtió el cambio en su expresión.

Sin detener el paso, habló con calma.

—Puedo ver que todavía piensas en lo ocurrido.

Enkyo permaneció en silencio.

—Es natural.

—Pero no permitas que esas emociones nublen tu juicio.

—Un guerrero debe recordar sus derrotas.

—No vivir atrapado en ellas.

Enkyo guardó silencio durante unos segundos.

Finalmente…

Asintió levemente.

Su expresión recuperó parte de la determinación que había perdido entre las ruinas de aquella provincia.

Después de ser recibidos…

Finalmente llegaron al gran salón del Consejo.

Los Ocho Lords de la Corte ya esperaban en sus respectivos asientos.

El ambiente era solemne.

No se pronunciaba una sola palabra.

Junto a una de las enormes columnas de piedra…

Thalion Greygar permanecía apoyado contra ella con tranquilidad.

Un grueso vendaje cubría parte de su hombro.

Aunque sus heridas todavía eran evidentes…

Su porte seguía siendo el mismo de siempre.

Sus ojos se dirigieron de inmediato hacia la entrada.

En cuanto reconoció a Enkyo…

Una leve expresión de sorpresa cruzó su rostro.

Enkyo también lo vio.

Durante un instante…

La tensión que cargaba desde que había abandonado la provincia pareció disminuir.

Ver a su padre nuevamente en pie bastó para devolverle algo de calma.

Thalion avanzó un paso.

Pero antes de que pudiera acercarse…

Valerius se interpuso en su camino.

Su voz fue fría.

—No deberías estar aquí.

Thalion sostuvo su mirada sin reaccionar.

—El lugar donde decida estar… no es asunto tuyo.

Hizo una breve pausa.

—He venido a ver a mi hijo.

Valerius entrecerró ligeramente los ojos.

—Considérate afortunado.

—Conseguimos traerlo con vida.

—Eso debería bastarte.

Thalion dirigió la mirada hacia Enkyo.

Estudió su expresión.

El agotamiento.

La ira contenida.

Y el peso que parecía descansar sobre sus hombros.

Dejó escapar un leve suspiro.

Entonces…

Continuó avanzando, ignorando por completo a Valerius.

Apenas había dado un paso…

Cuando una mano sujetó con firmeza su hombro.

Valerius.

Su voz se endureció.

—Ya no perteneces a tu antigua legión.

Durante varios instantes…

Ambos permanecieron inmóviles.

Ninguno apartó la mirada.

La tensión entre ellos parecía suficiente para quebrar el silencio que llenaba el salón.

Entonces…

Una voz serena interrumpió la confrontación.

—El Consejo espera escuchar lo ocurrido.

Siderius contemplaba la escena desde su asiento.

Su expresión permanecía completamente impasible.

—Agradecería que dejaran sus diferencias fuera de este salón.

Valerius no soltó el hombro de Thalion.

Siderius volvió a hablar.

Su tono no cambió.

—Creo haber sido lo suficientemente claro.

Hizo una breve pausa.

—Piensa cuidadosamente cuál será tu siguiente movimiento.

Por primera vez…

Valerius aflojó el agarre.

Dirigió una última mirada hacia Thalion.

Después se dio la vuelta y se alejó sin pronunciar otra palabra.

Enkyo observó la escena en silencio.

Aquella actitud…

Era exactamente la misma que Valerius había mostrado el día en que se conocieron.

Thalion no volvió a prestarle atención.

Caminó lentamente hasta situarse frente a su hijo.

Sin decir nada…

Lo atrajo hacia sí en un breve abrazo.

Después colocó ambas manos sobre sus hombros.

Sus ojos examinaron cada herida visible.

—Supongo que la batalla fue mucho más difícil de lo que imaginaba.

Permaneció en silencio durante unos segundos.

—¿Estás bien?

Enkyo bajó ligeramente la mirada.

—Sí…

Intentó mostrar una leve expresión tranquilizadora.

—No son heridas graves.

Thalion continuó observándolo.

No respondió de inmediato.

Había algo en los ojos de su hijo que nunca había visto.

Finalmente, habló.

Con una calma que contrastaba con todo lo ocurrido.

—No me refería a tus heridas físicas…

—Hijo.

Julius avanzó un paso.

Entonces…

Se arrodilló respetuosamente ante los Ocho Lords de la Corte.

Lord Cidwuar contempló la escena durante unos instantes.

Finalmente, habló.

—Levántate, general.

Su voz permaneció serena.

—Dejemos las formalidades para otro momento.

Hizo una breve pausa.

—Cuéntanos todo lo ocurrido.

Julius obedeció.

Sin omitir un solo detalle…

Comenzó a relatar cada acontecimiento sucedido en la provincia.

La aparición de la entidad.

La batalla.

La extraña capacidad de adaptación que había demostrado.

La transformación de los cadáveres.

Y la devastación que finalmente consumió toda la provincia.

El salón permaneció completamente en silencio.

Nadie lo interrumpió.

Cuando Julius terminó su informe…

La atención del Consejo se dirigió hacia Enkyo.

Thalion colocó una mano sobre el hombro de su hijo.

—Ve.

—No te preocupes.

—Estaré aquí.

Enkyo asintió levemente.

Después avanzó hasta situarse frente a los Lords de la Corte.

Uno tras otro…

Respondió cada una de sus preguntas.

Relató todo lo que había presenciado desde el comienzo de la misión.

Sin ocultar absolutamente nada.

Mientras escuchaba cada palabra…

Thalion no apartó la mirada de su hijo.

Poco a poco…

Su expresión comenzó a endurecerse.

No por ira.

Sino por la impotencia de comprender todo lo que Enkyo había sido obligado a soportar.

Finalmente…

El interrogatorio llegó a su fin.

Lord Flint habló.

—Este Consejo deliberará sobre lo ocurrido y emitirá una resolución cuando corresponda.

Dirigió una mirada hacia los demás presentes.

—Por ahora…

—Pueden retirarse.

Los generales comenzaron a abandonar el salón.

Thalion y Enkyo hicieron lo mismo.

Sin embargo…

Julius permaneció inmóvil.

Lord Flint volvió a mirarlo.

—Parece que todavía tienes algo que decir, general.

Julius levantó lentamente la mirada.

—Durante la sesión anterior a nuestra partida…

—¿Por qué no se me informó que el joven Greygar sería enviado a una misión de semejante peligro?

Su voz no se elevó.

Pero cada palabra resonó con firmeza por todo el salón.

—¿Consideraron aceptable poner su vida en riesgo sin siquiera informarme?

Los miembros del Consejo intercambiaron breves miradas.

Lord Flint dejó escapar un lento suspiro.

—Sabíamos que te opondrías a esa decisión.

—Por eso actuamos sin solicitar tu aprobación.

Julius no apartó la mirada.

—¿Y esas «medidas» consistieron en utilizar a un joven como carnada?

La tensión volvió a apoderarse del salón.

Ninguno de los Lords respondió de inmediato.

Lord Flint se aclaró suavemente la garganta antes de hablar.

—General…

—Lamento que hayas llegado a esa conclusión.

—Pero este Consejo tomó la decisión que consideró más conveniente para el Imperio.

Hizo una breve pausa.

Su expresión permaneció inalterable.

—Y con eso concluye este informe.

Durante varios instantes…

Julius permaneció completamente inmóvil.

Frunció apenas el ceño, lo suficiente para dejar ver su inconformidad.

Aun así…

Cuando habló, su voz conservó la misma serenidad de siempre.

—Como disponga…

—Mi Lord.

Lord Flint dirigió lentamente la mirada hacia Cidwuar.

Su expresión no cambió.

—Lord Cidwuar…

—Le aconsejo que mantenga bajo control a su estimado general.

—No permitiré que vuelva a cuestionar las decisiones de este Consejo.

Cidwuar sostuvo su mirada sin la menor vacilación.

—Y yo no permitiré que este Consejo tome decisiones tan extremas sin asumir las consecuencias.

Un breve silencio se extendió por el salón.

Entonces…

Una risa tenue rompió la tensión.

Todos dirigieron la mirada hacia el mismo lugar.

Siderius.

La leve sonrisa todavía permanecía en su rostro.

Cidwuar frunció ligeramente el ceño.

—No esperaba encontrarte de tan buen humor.

Hizo una breve pausa.

—¿O acaso te parece divertida la destrucción de una provincia entera y la muerte de sus habitantes?

Siderius negó lentamente con la cabeza.

—Discúlpame si mi reacción dio esa impresión.

Su tono permaneció tranquilo.

—Simplemente me resulta curioso que todos intenten comprender las acciones de una entidad cuya existencia desafía toda lógica.

Lord Flint entrelazó lentamente las manos.

—Basta de evasivas.

—Explícate.

Siderius asintió.

—Con gusto.

Dirigió brevemente la mirada hacia los demás miembros del Consejo.

—¿No fue precisamente por eso que decidimos enviar al joven Greygar?

El salón permaneció en silencio.

—Si aquella entidad actuó de la manera que se nos ha descrito…

—Me niego a creer que todo haya sido producto de una simple coincidencia.

Lord Flint respondió de inmediato.

—¿Insinúas que el muchacho es responsable?

—No.

Siderius respondió con calma.

—Insinúo que existe una conexión que todavía no comprendemos.

Volvió a dirigir la mirada hacia Cidwuar.

—Y hasta que consigamos entenderla…

—Propongo que tanto el joven Greygar como su padre permanezcan bajo vigilancia.

Cidwuar reaccionó de inmediato.

Su voz adquirió mayor firmeza.

—No puedes respaldar una propuesta semejante basándote únicamente en sospechas.

—Los Greygar han servido al Imperio durante generaciones.

—Jamás han dado motivos para cuestionar su lealtad.

Siderius sostuvo su mirada.

—¿Y qué ganamos confiando ciegamente?

Hizo una breve pausa.

—Tú fuiste quien nos aseguró que asumirías toda la responsabilidad por ellos.

Sus ojos permanecieron fijos en Cidwuar.

—Ahora te corresponde hacerlo.

Por primera vez…

La expresión de Cidwuar vaciló ligeramente.

No respondió.

Lord Derek rompió el silencio.

—Basta.

Su voz resonó con autoridad por todo el salón.

—Procedamos con la votación.

Su mirada recorrió uno por uno a todos los presentes.

—¿Quiénes apoyan la propuesta de Lord Siderius?

Una tras otra…

Las manos comenzaron a levantarse.

Flint.

Derek.

Y el resto de los Lords.

Solo uno permaneció inmóvil.

Cidwuar.

Era el único que se oponía a aquella decisión.

La resolución había sido tomada.

Los Greygar quedarían bajo vigilancia.

Julius esperó en silencio fuera de la sala del Consejo.

Cuando la sesión terminó…

Esperó a que Lord Cidwuar abandonara el salón.

Ambos caminaron por los corredores de la fortaleza hasta llegar a una pequeña habitación privada.

Julius cerró lentamente la puerta.

Se aseguró de que nadie pudiera escucharlos.

Solo entonces habló.

—¿Realmente estabas de acuerdo con todo lo ocurrido?

Cidwuar dejó escapar un largo suspiro.

Su expresión reflejaba un cansancio que rara vez permitía que otros vieran.

—No tenía alternativa.

Permaneció en silencio durante unos momentos.

—Los demás miembros sospechan del joven Greygar… y también de su padre.

Julius frunció ligeramente el ceño.

Cidwuar continuó.

—La pérdida de una provincia entera los ha inquietado.

—Y lo peor…

—Es que todavía debemos decidir cuándo informar al resto del Imperio.

Julius bajó lentamente la mirada.

—Si continúan ocultando la verdad…

—El pueblo terminará dudando de nuestra capacidad para protegerlo.

Hizo una breve pausa.

—Pero si revelamos de inmediato lo ocurrido…

—El miedo se propagará mucho más rápido que cualquier explicación.

El silencio volvió a llenar la habitación.

Julius llevó lentamente una mano hacia la parte posterior del cuello.

El dolor de la batalla todavía recorría todo su cuerpo.

Lord Cidwuar lo observó durante unos segundos.

—Sea cual sea la decisión que tomemos…

—No habrá un desenlace perfecto.

Caminó hacia la puerta.

Antes de salir…

Giró ligeramente la cabeza.

—Te aconsejo que descanses.

—Que la luz del Creador guíe nuestros pasos.

Julius inclinó levemente la cabeza.

Su voz sonó mucho más baja.

—Que la luz del Creador ilumine nuestros pasos.

Cidwuar abandonó la habitación.

Julius permaneció inmóvil durante unos instantes más.

Entonces…

Salió lentamente al corredor.

No había avanzado demasiado cuando una voz lo detuvo.

—No esperaba encontrarlo aquí, general.

Julius levantó la mirada.

Frente a él…

Se encontraba Lord Siderius.

—Yo tampoco esperaba verlo.

—Si me disculpa…

—Debo retirarme.

Siderius sonrió levemente.

—¿Podría concederme solo un momento de su tiempo?

Julius permaneció en silencio durante unos segundos.

Finalmente, asintió.

—Lo escucho.

Siderius entrelazó las manos detrás de la espalda.

Su tono era sereno.

—A pesar de nuestras diferencias…

—Quiero que comprenda que cada decisión que tomo persigue el mismo objetivo.

—El bienestar del Imperio.

Hizo una breve pausa.

—Me gustaría que trabajáramos juntos de ahora en adelante.

—Estoy convencido de que podríamos conseguir mucho más cooperando que enfrentándonos.

Julius sostuvo su mirada.

—Aprecio sus palabras.

—Las tendré en cuenta.

—Sin embargo…

—Hay algo que quisiera pedirle.

La expresión de Siderius no cambió.

—¿De qué se trata?

—Quiero autorización para organizar una misión de búsqueda.

Siderius inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Puedo saber qué pretende encontrar?

Julius respondió sin vacilar.

—Si espera que confíe en usted…

—Entonces tendrá que confiar primero en mí.

Durante unos breves instantes…

Ninguno apartó la mirada.

Entonces…

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Siderius.

Fue tan sutil que apenas pudo percibirse.

—Comprendo.

—Hablaré de su solicitud con el resto del Consejo.

—Le comunicaré la decisión cuando llegue el momento.

Julius inclinó ligeramente la cabeza.

—Esperaré su respuesta.

—Con su permiso.

Sin añadir una sola palabra…

Se dio la vuelta y continuó su camino.

Siderius permaneció inmóvil, observándolo alejarse.

Solo cuando Julius desapareció al final del corredor…

Su expresión cambió durante un instante.

No será sencillo obtener una respuesta…

Pero eso ya no importa.

Tarde o temprano…

Todo regresará al lugar al que pertenece.

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Brayan
ame el capítulo, estuve esperándolo mucho, porsupuesto no puedo negar que los nombres de los personajes son muy excepcionales, ¿cuando volveré a saber de mi querido julius🤭🤭?
Eilin Verme: quisiera decirlo, pero no te preocupes, es cuestión de esperar, la obra ahora es que tiene contenido abismal
total 1 replies
Rouse
Excellent way of writing the battles, I love your writing style and attention to detail, the chapter works well and is easy to understand.
laura
It's interesting how the chapter is progressing; I wonder what other characters from the divisions we'll get to know.
Eilin Verme: There's still much to see, but soon I'll be revealing new adventures, characters, and much more than you can imagine.
total 1 replies
Félix
Each chapter is insane, the mystery and the political intrigue are amazing! If the world he lives in is explained well and there are no mistakes, it would be a wonderful story.
Rouse
Oh my God, I truly love the relationship this family has, Now I really want to know more about the rider. Will we know more soon?
angel
🫣🫣🫣
Brayan
wow impresionante el capítulo 1 de cierta forma a pesar de que es largo te sumerge y te atrapa en un mundo muy lleno de fantasía suspenso y misterio, me encanta como poco a poco se va presentando los generales Por así decirlo principales

también me gusta que cada uno tenga una persona la diferente a pesar de que todavía no hay un desarrollo completo de personajes, también puedo notar que en este tipo de trabajo mejor dicho obra, veo una forma expresiva y un léxico muy notable, la manera en Cómo surge una batalla y cómo se logra entender es algo que pocos autores logran describir

estoy muy ansioso de seguir con este tipo de obra la verdad, no muchas veces se ve algo con bastante potencial y de verdad me enamoro de las relaciones que tiene los personajes y el conflicto que hay🩷🩷
Rouse
Fantastic! This chapter really couldn't have been better, I'm so excited to see tomorrow's chapter.
Eilin Verme: Thank you so much, the next chapters will be spectacular!
total 1 replies
angel
Wait a minute, I was really shocked, this chapter really left me intrigued. I need answers🫣👀
Michikatsu Suki cune
me gustó sigue asi
darkaiden
Excelente capítulo, uma ótima maneira de se expressar e capturar minha atenção.
Eilin Verme: Thank you very much, I appreciate that enthusiasm, and I hope to meet those expectations.
total 2 replies
Rouse
Wow, those two chapters were really interesting! I find the plot very original, and the way they're progressing makes me wonder what will happen next.

I'm truly surprised; the story is increasingly drawing me in and captivating me. And I really don't know how to explain the feeling of how all of this is unfolding at a spectacular pace../Drool//Drool/
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