Greicy y Luis se odian desde el primer día. Ella es fuego, debate y no se deja. Él es calma fría, sarcasmo y siempre tiene la última palabra. En el salón son rivales. Fuera de él, son el chiste de sus amigos. Hasta que Luis, harto de discutir, la besa para callarla. Ese beso rompe todo. Desde entonces, descubre que es la única forma de desarmarla, y ella descubre que para desarmarlo tiene que ir más allá del beso. Pero una mentira de su ex los separa justo en graduación. Años después, ella sobrevive a una pandemia que le arrebata todo, él se vuelve cantante y le escribe su mayor éxito. Se reencuentran en Sinaloa, y Luis no está dispuesto a dejarla ir de nuevo.
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la mentira
El chisme salió a las 7:12 de la mañana, en una página de Facebook que se llama "Chismes UANL - Lo que no te cuentan". Tenía 80 mil seguidores y publicaba de todo: que si un profe reprobó a todos, que si había plaga de ratas en la facu.
Ese día publicó: "EXCLUSIVA: LA BODA DEL AÑO FUE FALSA Y ELLA ESTÁ EMBARAZADA DE OTRO. Nos confirman fuentes cercanas a RM Films que la boda de Luis Salinas y Greicy Reyes fue montada para promocionar su canción y que la novia estaría esperando un bebé del productor Iker Martínez. Tenemos audios. Al rato los soltamos."
Greicy lo vio mientras se lavaba los dientes en su depa. Se le cayó el cepillo. Luis estaba haciendo café en calzones y playera, cantando bajito.
"¡Luis!"
Luis corrió. Vio el post. 2 mil compartidos en 20 minutos. Comentarios de "¡Yo sabía que era falso!", "¡Pobre Luis, le vieron la cara!", "¡Esa morra es interesada!".
"¿Qué es esto?", dijo Luis, con la mandíbula apretada.
Greicy sintió que se le revolvía el estómago. Ella, que había sobrevivido a que filtraran sus fotos íntimas cuando vendía contenido para pagar la renta en pandemia, que había sobrevivido a que le dijeran de todo, sintió que esta vez dolía más. Porque ahora no era solo ella. Era Luis. Era su matrimonio.
"Es Iker", dijo, con voz temblorosa. "Es Iker y Valeria. Quieren cobrar la multa. Si la gente cree que nuestra boda fue falsa, incumplimos el contrato de imagen de pareja real. Y si creen que estoy embarazada de él..."
Luis tiró el celular contra el sillón. "¡Voy a matarlo!"
"No. No vas a hacer nada. Vamos a hacer lo que sabemos hacer. Debatir. Defender. Con la verdad."
Llegaron a la facultad y todos los volteaban a ver. Algunos con morbo, otros con lástima. En el salón, Robles los llamó.
"Reyes, Salinas, a mi oficina. Ya."
En la oficina de Robles estaba Iker, sentado, muy tranquilo, con Valeria a su lado.
"Qué bueno que llegaron, esposos", dijo Iker con sonrisa. "Vieron el chisme, ¿verdad? Qué mala onda. La gente es bien inventada."
Greicy lo miró con un odio que no había sentido nunca. "Fuiste tú."
"¿Yo? No, yo solo vine a decirle al profe Robles que ustedes incumplieron el contrato. Dijeron en la rueda de prensa que se casaron por amor, no por promoción. Eso no era parte del guion. Y ahora sale que tu esposa está embarazada de mí. Eso también incumple la cláusula de exclusividad. Así que, según el punto 9.3, me deben 500 mil cada uno. Un millón total. O me ceden los derechos de la canción 'Tenías que ser tú'."
Luis se le fue encima, pero Robles lo detuvo. "¡Salinas, siéntate!"
Robles los miró a todos. Era un hombre grande, de 60 años, que había visto de todo. "A ver, Iker, ¿tienes pruebas de ese embarazo?"
"No, pero la página dice que tiene audios."
"¿Y tienes pruebas de que la boda fue falsa?"
"Bueno, es que..."
"¿Tienes el acta de matrimonio?", preguntó Robles, mirando a Greicy y Luis.
Greicy sacó la carpeta de plástico de 10 pesos y la puso en el escritorio de Robles. El acta real, con sellos.
Robles la leyó, se puso los lentes, la leyó otra vez. Miró a Iker.
"Joven Martínez, esta acta es real. Es del Registro Civil de Navolato. Si es real, entonces no hay incumplimiento de pareja real. Son pareja real. Están casados. ¿Usted hizo que se casaran con acta real para un video?"
Iker se puso pálido. No había pensado que Robles revisaría el acta.
"Fue... fue parte del arte..."
"¿Parte del arte es hacer que dos alumnos de 19 años se casen con engaños para cobrarles una multa? ¿Usted sabe que eso es coacción y fraude?"
Valeria se levantó. "Yo me voy. Yo no tengo nada que ver."
"Siéntate, Valeria", dijo Robles. "Tú también estás metida."
Greicy, que había estado callada, por fin habló. Con la voz que usaba para debatir, la voz que hacía que todo el salón se callara.
"Profe, con permiso. Quiero decir algo. Y quiero que Iker lo escuche. Y quiero que lo escuche Valeria. Yo sí firmé sin leer. Fue mi error. Pero usted, Iker, usted nos engañó. Nos hizo firmar un contrato con letra chiquita, nos llevó a Sinaloa con engaños y nos hizo casarnos con un juez real diciéndonos que era actuación. Eso no es marketing. Eso es delito. Y usted, Valeria, usted se prestó para difundir un chisme sobre mi cuerpo, sobre un supuesto embarazo que no existe, solo para dañar mi matrimonio. Eso también es delito. Difamación."
Sacó su celular y puso un audio que había grabado la noche anterior, cuando Iker la llamó para amenazarla.
Audio de Iker: "Si no dices que la boda fue falsa, voy a decir que estás embarazada de mí. Tengo fotos tuyas de cuando vendías contenido, Greicy. ¿Quieres que las filtre otra vez?"
El silencio en la oficina fue total. Robles se puso rojo.
"¿Tienes fotos íntimas de mi alumna y la estás extorsionando, Martínez?"
Iker se levantó, nervioso. "Eso... eso es editado..."
"¡No es editado!", gritó Luis por fin. "¡Y tengo más audios! ¡Tengo el contrato original con la cláusula trampa! ¡Y tengo testigos de que nos dijo que el juez era actor!"
Robles se levantó, imponente. "Se acabó. Iker Martínez, estás suspendido de todo proyecto universitario y voy a reportar a RM Films con la rectoría y con la Fiscalía. Por fraude y por extorsión. Valeria, tú estás suspendida de mi materia por difamación. Y ustedes dos..."
Miró a Greicy y Luis, que estaban abrazados, con miedo.
"Ustedes dos están casados. No puedo anular eso. Pero sí puedo ayudarlos. Conozco a una abogada familiar. Si quieren anular, los ayudo. Si quieren quedarse casados, también los ayudo a que este pendejo no les cobre nada. Porque ese contrato no vale. Tiene vicios de consentimiento. Ningún juez lo haría valer."
Greicy y Luis se miraron. Con el acta en la mesa, con Iker derrotado, con todo el chisme afuera aún corriendo, tenían que decidir.
Luis tomó la mano de Greicy y dijo: "Nos queremos quedar casados, profe. No queremos anular."
Greicy apretó su mano. "Nos queremos quedar casados."
Robles suspiró, pero sonrió por primera vez en días. "Entonces se jodieron, porque ahora sí van a tener que aprender a vivir como esposos a los 19. Y eso es más difícil que cualquier debate."
Esa tarde, Greicy hizo un live en TikTok desde su depa, con Luis a su lado, con el acta en la mano.
"Hola. Soy Greicy. Y sí, me casé en Sinaloa. Y sí, fue por un contrato trampa. Pero no estoy embarazada de Iker. Estoy casada con Luis. Y no fue falso. Fue real. Y si nos quieren creer, qué bueno. Y si no, también. Porque no nos casamos para ustedes. Nos casamos porque teníamos que ser nosotros."
El live tuvo 1 millón de vistas en un día. Los comentarios cambiaron de odio a amor. "¡Que viva el amor!", "¡Iker es un acosador!", "¡Que se queden juntos!".
Iker borró su página. Valeria pidió perdón por Instagram, llorando.
Esa noche, en su depa pequeño, con una pizza de 99 pesos y con el acta pegada en el refri con un imán, Greicy y Luis celebraron que habían ganado su primer caso juntos: el de su propio matrimonio.
Se acostaron abrazados, con los anillos puestos, sabiendo que al día siguiente habría más chismes, más problemas, pero que ya nadie los podía separar con papeles, porque los papeles decían que eran uno solo.
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