Un bailarín apasionado. Un deportista reservado. Dos mundos completamente diferentes que chocan desde el primer día. Lo que ninguno imagina es que ese choque podría cambiarlo todo
NovelToon tiene autorización de Leamsi Espinoza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Ecos Del Pasado
El ensayo había terminado hacía casi veinte minutos.
Y, aun así, Emma seguía hablando.
—No puedo creer que viniera.
—Emma.
—Lo invitaste.
—Emma.
—Y vino.
—Emma.
—Y se quedó hasta el final.
—Emma.
—Estoy haciendo observaciones objetivas.
—Estás exagerando.
—También.
Noah cerró lentamente su computadora.
—Al menos lo admite.
—Gracias por tu apoyo.
—No era apoyo.
—Lo tomaré igual.
⸻
La semana previa a la competencia estaba convirtiéndose en una locura.
Más ensayos.
Más clases.
Más estrés.
Menos horas de sueño.
Y según Noah, también menos neuronas funcionales.
—Eso no es científicamente comprobable.
—Pero es evidente.
—Noah.
—¿Qué?
—Empiezo a entender por qué Emma te desespera.
—Bienvenido.
⸻
Mientras ellos discutían.
Noah revisaba los avances de su proyecto.
Gráficas.
Registros.
Patrones.
Todavía no tenía suficientes datos.
Pero al menos Liam había cumplido su promesa y seguía ayudándolo.
Aunque eso también significaba que Noah había comenzado a notar ciertas cosas.
Pequeñas.
Extrañas.
Difíciles de explicar.
Y eso no le gustaba.
Porque Noah confiaba en los datos.
Y los datos empezaban a comportarse raro.
⸻
—Necesito más participantes.
—No.
—Ni siquiera pregunté.
—Mi respuesta sigue siendo no.
—Emma.
—Jamás.
Noah suspiró.
Luego miró a Liam.
—¿Y Kae?
Liam parpadeó.
Emma levantó la cabeza tan rápido que casi se golpeó.
—¿Y Kae qué?
—¿Crees que aceptaría participar?
Silencio.
Emma estaba sonriendo demasiado.
Noah decidió ignorarlo.
—Solo necesito más registros.
—Podría preguntarle.
—Perfecto.
—NOAH ACABA DE ENCONTRAR UNA EXCUSA PARA QUE HABLEN MÁS.
—No fue intencional.
—Claro que sí.
—No lo fue.
—Claro que sí.
⸻
Dos días después.
Kae volvió al salón de ensayo.
Esta vez ya no se sentía tan fuera de lugar.
Seguía siendo extraño.
Pero menos.
Reconocía algunas caras.
Algunas voces.
Incluso había aprendido a diferenciar cuándo Emma estaba siendo normal y cuándo estaba a punto de causar problemas.
Lo cual resultó más difícil de lo esperado.
—Hola.
Kae giró.
Liam acababa de acercarse.
—Hola.
—Viniste.
—Me invitaron.
—Eso es cierto.
—Sería raro aparecer sin invitación.
—Conociéndote, podría pasar.
—Eso fue ofensivo.
—Fue sincero.
—Empiezo a odiar esa frase.
—Sobrevivirás.
—Todos me dicen eso.
⸻
—Así que tú eres Kae.
La nueva voz hizo que ambos giraran.
Un chico alto acababa de acercarse.
Cabello oscuro.
Auriculares alrededor del cuello.
Y una sonrisa tranquila.
Demasiado tranquila.
—Aidan —dijo Liam.
La sonrisa desapareció apenas un segundo.
Tan rápido que casi pareció imaginario.
Pero Kae lo vio.
Y Aidan también.
⸻
—Hace tiempo que quería conocerte.
Kae arqueó una ceja.
—¿Por qué?
—Porque últimamente escucho tu nombre más de lo normal.
Liam casi se atragantó.
—¿Qué?
—¿Qué?
—Aidan.
—Estoy siendo amable.
—No lo pareces.
—Qué cruel.
Kae observó el intercambio.
Y algo llamó su atención inmediatamente.
Ellos se conocían.
Mucho.
No como compañeros.
No como amigos recientes.
Como personas que compartían historia.
⸻
—Kae, él es Aidan.
—Ya lo imaginé.
—A veces es insoportable.
—Y tú sigues siendo dramático.
—Y tú sigues molestando.
—Y tú sigues perdiendo discusiones.
—Mentira.
—Verdad.
Kae observó cómo discutían.
Y por primera vez desde que conocía a Liam…
Sintió algo raro.
No desagradable.
Solo extraño.
Porque estaba viendo una versión de Liam que no conocía.
Más relajada.
Más antigua.
Más familiar.
⸻
Aidan pareció notarlo.
Porque sus ojos se movieron de Liam a Kae.
Y luego otra vez a Liam.
Como si estuviera resolviendo algo.
—Hace mucho que no te veía así.
Silencio.
Liam frunció el ceño.
—¿Así cómo?
—Más ligero.
Emma apareció de la nada.
—¡YO TAMBIÉN LO NOTÉ!
—¿De dónde saliste?
—Del drama.
—Eso no responde nada.
—Lo sé.
⸻
El ensayo continuó.
Pero algo había cambiado.
Porque ahora Kae conocía a Aidan.
Y mientras observaba al grupo practicar, comenzó a notar pequeños detalles.
La forma en que Aidan y Liam anticipaban movimientos.
Cómo terminaban frases del otro.
Las referencias que compartían.
Historias que claramente venían de años atrás.
Y aunque no le gustaba admitirlo…
Le molestaba un poco no entenderlas.
⸻
Más tarde.
Durante un descanso.
Kae terminó sentado junto a Noah.
Algo raro considerando que normalmente ninguno iniciaba conversaciones.
—¿Siempre son así? —preguntó.
Noah miró hacia donde Emma discutía con Liam.
—Peor.
—Eso me preocupa.
—A mí también.
Por primera vez, Kae soltó una pequeña risa.
⸻
—¿Y tú?
Kae lo miró.
—¿Yo qué?
—¿Cómo terminaste siendo amigo de Liam?
—No lo sé.
—Respuesta honesta.
—Es la única que tengo.
Noah sonrió apenas.
Y entonces recordó algo.
—Por cierto.
—¿Qué?
—Estoy trabajando en un proyecto.
Kae inmediatamente sospechó.
—Eso sonó peligroso.
—No lo es.
—Seguro.
—Necesito voluntarios.
—No.
—Ni siquiera expliqué.
—Aprendí observando a Liam.
—Eso fue inteligente.
—Gracias.
⸻
Mientras tanto.
Al otro lado del salón.
Aidan observaba a Liam.
Durante unos segundos.
Luego habló.
Más bajo.
Solo para él.
—Sigues pensando que fui yo, ¿verdad?
Toda diversión desapareció.
Toda broma.
Todo.
Liam bajó lentamente la mirada.
—No quiero hablar de eso.
—Han pasado años.
—Lo sé.
—Entonces dime.
Silencio.
Pesado.
Incómodo.
Viejo.
—No importa.
—Importa para mí.
Liam apretó los dedos.
—Aidan…
—Yo no lo hice.
Otra vez.
La misma conversación.
La misma que nunca terminaban.
La misma que seguía persiguiéndolos desde preparatoria.
⸻
La competencia regional.
El sabotaje.
La derrota.
Todo aquello seguía allí.
Como una herida mal cerrada.
Y lo peor era que una parte de Liam quería creerle.
Siempre había querido.
Pero nunca había tenido pruebas.
Ni respuestas.
Ni paz.
⸻
Aidan soltó una risa amarga.
—Sabes qué es lo peor.
—¿Qué?
—Que sigo sin poder demostrarlo.
Liam no respondió.
Porque eso era precisamente lo que hacía daño.
⸻
Desde el otro lado del salón.
Kae observó a ambos.
La distancia era demasiada para escuchar.
Pero no para notar.
Y por primera vez…
Comprendió algo.
Aidan no era simplemente alguien del club.
No era simplemente un rival.
Era parte de un pasado de Liam que seguía afectándolo.
Y de repente…
Quiso saber más.
Mucho más.
Sin darse cuenta de que ese pasado estaba mucho más conectado con los choques y las pesadillas de lo que cualquiera de ellos imaginaba.