NovelToon NovelToon
Renací Para Evitar Mi Final

Renací Para Evitar Mi Final

Status: Terminada
Genre:Mundo de fantasía / Reencarnación / Completas
Popularitas:3.4k
Nilai: 5
nombre de autor: CrisCastillo

Valeria Montrose fue la villana más odiada del Imperio de Elarion. Obsesionada con el príncipe heredero, manipuló, traicionó y destruyó a todos los que se interpusieron en su camino. Al final, fue ejecutada públicamente tras ser acusada de conspiración contra la corona.

Cuando la espada cae sobre su cuello, cree que todo ha terminado.

Sin embargo, despierta diez años atrás, en el día de su presentación en sociedad.

Esta vez conserva todos sus recuerdos.

Sabe que el príncipe nunca la amó. Sabe que la heroína del reino no era su enemiga. Y, sobre todo, sabe que detrás de su caída existía una conspiración mucho más grande que terminó provocando una guerra que destruyó el imperio.

Decidida a sobrevivir, Valeria toma una decisión inesperada:

No perseguirá al príncipe.

Pero cambiar el destino resulta más difícil de lo esperado cuando el propio príncipe comienza a interesarse por ella después de que deja de perseguirlo.

NovelToon tiene autorización de CrisCastillo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

03

Las palabras de Aurelius resonaron en la mente de Valeria mientras regresaba a su habitación, el corazón aún latiendo con fuerza. "Otros como tú". La frase era una revelación y una condena. No estaba sola en este viaje, pero eso significaba que no era la única con el poder de alterar el curso del tiempo.

Se sentó en el borde de la cama, abriendo de nuevo los libros de Alaric. Ahora los leía con diferente propósito. No solo buscaba información sobre conspiraciones pasadas, sino pistas sobre quién más podría haber regresado. ¿Quiénes eran estos otros renacidos? ¿Compartían su objetivo de evitar la guerra, o tenían sus propias agendas?

—Señorita Montrose—llamó Elena desde la puerta. —Su madre solicita su presencia inmediata. Hay un visitante.

Valeria frunció el ceño. A esta hora, ¿quién podría ser? ¿Aurelius había decidido revelarse? ¿O era alguien peor?

Bajó las escaleras con el estómago encogido, preparándose para lo peor. En el salón principal, junto a su madre, se encontraba un hombre que reconoció instantáneamente: Lord Cassian, el consejero privado del emperador. Un hombre cuya influencia superaba a la de muchos nobles de alto rango, y que en su vida anterior había sido uno de los principales arquitectos de su caída.

—Lord Cassian—saludó con una reverencia, su mente trabajando febrilmente. ¿Era él uno de los renacidos? ¿O simplemente estaba siguiendo el mismo guion que la había llevado a la ruina?

—Lady Montrose. Valeria—dijo él con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos. —Vengo con un mensaje del emperador. Su alteza ha oído hablar de su aguda mente y su conocimiento de la historia, y le gustaría que se uniera a un círculo de estudiosos que asesoran a la corona en asuntos históricos y políticos.

Valeria sintió cómo se le helaba la sangre. Esto no había pasado en su vida anterior. Nunca se le había ofrecido un puesto tan prestigioso, tan cerca del centro de poder. ¿Era esto una consecuencia de sus acciones? ¿O una trampa tendida por uno de los otros renacidos?

—Es un honor inmenso, lord Cassian—dijo Lady Montrose, sus ojos brillando con ambición. —Valeria aceptará, por supuesto.

—Necesito tiempo para considerarlo—intervino Valeria antes de que su madre pudiera comprometerla. —Es una oferta importante que requiere reflexión.

Lord Cassian levantó una ceja, su sonrisa ligeramente tensa. —Por supuesto. Pero le ruego no tarde demasiado. El emperador es un hombre paciente, pero sus intereses cambian rápidamente.

Mientras se retiraba, Valeria sintió su mirada fija en ella, evaluadora. ¿Qué sabría? ¿Qué quería?

—¿Estás loca?—exigió su madre tan pronto como la puerta se cerró. —¿Rechazar una oferta así? ¿Una oportunidad de estar cerca del príncipe, del emperador?

—No la rechacé, madre. Solo pedí tiempo para pensar—respondió Valeria, su mente aún processing la información. —¿Qué sabes de Lord Cassian?

Lady Montrose pareció sorprendida por la pregunta. —Es el consejero más influyente de la corte. Su lealtad al emperador es inquebrantable. ¿Por qué preguntas?

—Solo curiosidad—mintió Valeria, sabiendo que la lealtad de Cassian era todo menos inquebrantable. En su vida anterior, había sido uno de los primeros en abandonarla cuando las acusaciones de conspiración comenzaron a circular.

Esa noche, Valeria apenas pudo dormir. La oferta de Cassian era demasiado tentadora para ignorarla pero demasiado peligrosa para aceptarla a la ligera. Acercarse al centro de poder podría darle acceso a información crucial, pero también la expondría a peligros aún mayores.

A la mañana siguiente, decidió visitar a Eleanor Vance. Necesitaba una aliada, alguien que pudiera ayudarla a navegar las complejidades de la corte sin sospechar de sus verdaderos orígenes.

La mansión de los Vance era modesta comparada con la suya, pero impecablemente mantenida. Eleanor la recibió personalmente en el jardín, donde estaba cuidando rosas.

—Valeria—saludó con una sonrisa genuina. —No esperaba verte tan pronto. ¿Todo bien?

—Necesito tu consejo—dijo Valeria directamente, sin preámbulos. —Me han ofrecido un puesto en un círculo de estudiosos que asesoran al emperador.

Eleanor dejó sus herramientas de jardinería, sus ojos abiertos con sorpresa. —¿En serio? ¡Eso es increíble! ¿Por qué dudas entonces?

—Porque no sé si puedo confiar en quienes me hacen la oferta—respondió Valeria, bajando la voz. —Lord Cassian vino personalmente a la mansión ayer.

El nombre de Cassian hizo que Eleanor tensara visiblemente. —Ah. Entiendo tu preocupación. Mi padre siempre ha desconfiado de él. Dice que su ambición solo supera a su capacidad para manipular.

—¿Sabes algo más sobre él?—preguntó Valeria, esperando que Eleanor tuviera información que ella no poseía.

—No mucho, solo rumores—confesó Eleanor, sentándose en un banco de piedra. —Dicen que tiene una red de espías por toda la capital, que conoce los secretos de todos los nobles. Algunos incluso dicen que fue él quien orquestó la caída del duque de Ravenswood hace cinco años.

Valeria frunció el ceño. En su vida anterior, el duque de Ravenswood había sido uno de los primeros nobles ejecutados bajo sospecha de traición, aunque las pruebas nunca fueron claras.

—¿Crees que debo aceptar la oferta?—preguntó Valeria, aunque ya estaba formando su propia opinión.

—Depende de lo que esperes lograr—respondió Eleanor pensativamente. —Si quieres poder e influencia, es una oportunidad sin igual. Pero si buscas seguridad... quizás no sea el mejor camino. La corte es un nido de serpientes, Valeria. Y Cassian es la más venenosa de todas.

Mientras regresaba a la mansión, Valeria tomaba una decisión. Aceptaría la oferta, pero con cautela. Necesitaba estar cerca del poder para entender las conspiraciones que amenazaban al imperio, pero también necesitaba mantenerse alerta.

Al llegar, encontró a su madre esperándola con una carta en la mano.

—Esto acaba de llegar para ti—dijo Lady Montrose, entregándosela. —Del príncipe.

Valeria abrió la carta con manos temblorosas. El mensaje era breve pero preocupante: "Le ruego reconsiderar mi invitación. Hay asuntos importantes que discutir, asuntos que podrían afectar el futuro de nuestra familia. Kaelan."

La mención de "nuestra familia" la desconcertó. ¿A qué se refería? En su vida anterior, el príncipe nunca había mostrado interés en los asuntos de su familia más allá de cómo podían beneficiarlo.

—¿Qué dice?—preguntó su madre, evidentemente ansiosa.

—Que desea discutir asuntos de mutuo interés—respondió Valeria evasivamente. —Le responderé más tarde.

Esa tarde, mientras revisaba de nuevo los libros de Alaric, encontró algo que había pasado por alto. Una referencia a una sociedad secreta conocida como los "Guardianes del Tiempo", un grupo supuestamente disuelto siglos atrás que se dedicaba a preservar la línea de tiempo original.

Según el texto, los Guardianes creían que cualquier alteración del pasado podía tener consecuencias catastróficas, y tenían métodos para detectar y corregir cambios en el flujo temporal. ¿Serían ellos los verdaderos poderes detrás del trono? ¿Era Aurelius uno de ellos?

Un ruido en la puerta la hizo sobresaltar. Era Elena, con una expresión de pánico.

—Señorita, hay hombres abajo. Caballeros imperiales. Dicen que deben registrar la casa bajo órdenes del comandante Blackwood.

Valeria sintió cómo se le paraba el corazón. ¿Qué estaba haciendo Aurelius? ¿La había traicionado?

Bajó las escaleras con pasos firmes, encontrándose con una escena de caos. Varios caballeros imperiales registraban el salón, mientras su madre protestaba indignada.

—¿Qué significa esto?—exigió Valeria, dirigiéndose al caballero que parecía estar al mando. —¿Por qué violan la privacidad de una casa noble sin orden judicial?

El caballero se giró, sus ojos fríos y profesionales. —Tenemos órdenes directas del comandante Blackwood. Buscamos documentos relacionados con conspiraciones contra la corona.

—No encontrarán nada—replicó Valeria, su mente racing. ¿Qué buscaba Aurelius? ¿Sabía algo que ella no sabía?

—El tiempo lo dirá—respondió el caballero, haciendo una señal a sus hombres para que continuaran la búsqueda.

Valeria observó mientras registraban meticulosamente cada rincón del salón, sabiendo que no encontrarían nada incriminatorio. Pero su preocupación real era la habitación de su padre, donde guardaba documentos que podrían ser interpretados como comprometedores si se leían fuera de contexto.

—¿Puedo preguntar qué exactly buscan?—preguntó Valeria, acercándose al caballero. —Quizás pueda ayudarles a encontrarlo y así podemos terminar con esta... situación.

El caballero la observó con interés. —Documentos que mencionen una organización conocida como los "Renacidos". Cualquier correspondencia, símbolos, o referencias a ellos.

Valeria sintió un escalofrío. Los Renacidos. ¿Ese era el nombre de su grupo? ¿Y cómo sabía Aurelius de ellos?

—Nunca he oído hablar de tal organización—mintió. —Y si existiera, dudo que mi familia estuviera involucrada. Lealtad a la corona es nuestro lema.

—Lealtad es un concepto flexible, señorita Montrose—respondió el caballero con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos. —Especialmente en tiempos de incertidumbre.

La búsqueda continuó durante casi una hora, hasta que finalmente se retiraron sin encontrar nada comprometedor. Pero mientras se iban, el caballero al mando se acercó a Valeria.

—El comandante Blackwood solicita tu presencia mañana al amanecer en la sede de los Caballeros Imperiales. No llegues tarde.

Con esas palabras, se marcharon, dejando a Valeria con más preguntas que respuestas y la terrible certeza de que estaba involucrada en algo mucho más grande y complejo de lo que había imaginado.

Esa noche, mientras contemplaba la luna desde su ventana, Valeria se preguntaba si había cometido un error al aceptar esta segunda oportunidad. Quizás el destino no se podía cambiar. Quizás estaba destinada a cometer los mismos errores una y otra vez, sin importar cuánto supiera.

Pero entonces recordó las palabras de Aurelius: "Creo que mereces una segunda oportunidad". Y por primera vez desde su regreso, sintió una chispa de esperanza. Quizás esta vez fuera diferente. Quizás esta vez pudiera cambiar no solo su destino, sino el de todo el imperio.

1
Dora Guzman Pacherres
Cada capítulo más interesante sabes tejer las intrigas y nos dejas con un suspenso de querer más y más.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play