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El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: En proceso
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado
Popularitas:11.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: A puerta cerrada

—Damos por terminada la sesión por el día de hoy, continuaremos con la redacción final de las cláusulas mañana por la mañana —anunció Demian con un tono de voz gélido e inapelable que no admitía réplicas.

Los ejecutivos y abogados locales no necesitaron que se lo repitieran dos veces. El aura que emanaba del imponente CEO internacional era tan densa, autoritaria y cargada de una hostilidad contenida que el aire de la sala se había vuelto respirable a duras penas. Presas del pánico y de la urgencia por escapar de esa sofocante tensión que no lograban comprender, los empleados de ambas delegaciones recogieron sus carpetas y computadoras a toda prisa, saliendo de la habitación en un desfile silencioso y apresurado. Ninguno se atrevió a mirar atrás.

Maya se quedó de pie junto a su silla, manteniendo la espalda recta, obligándose a guardar sus documentos con una lentitud calculada para fingir una calma que no poseía. El sonido de la puerta doble al cerrarse marcó el fin de la tregua profesional. Antes de que pudiera dar un solo paso hacia la salida, escuchó el chasquido metálico y seco del cerrojo.

Demian había pasado el seguro.

Un escalofrío recorrió la espina dorsal de Maya. Al darse la vuelta, lo encontró ya encima de ella. Con la velocidad y el sigilo de un depredador, Demian recortó la distancia y la acorraló sin miramientos, apoyando ambas manos sobre la mesa de cristal, aprisionando el cuerpo de Maya entre sus brazos robustos y el borde frío de la estructura. El aroma a su loción costosa, mezclado con ese matiz de peligro que la había subyugado tres años atrás, la invadió por completo.

—¿Qué significa esto, señor Demian? Abra la puerta de inmediato —exigió Maya, forzando un tono autoritario, aunque el violento subir y bajar de su pecho delataba la agitación de su corazón.

—No te vas a mover de aquí, Maya —sentenció él, arrastrando las palabras con una furia sorda y posesiva, ignorando por completo el título profesional que ella tanto había defendido minutos antes—. Exijo una explicación. ¿Por qué demonios desapareciste de mi radar? ¿Por qué no me buscaste?

Maya parpadeó, completamente descolocada por el descaro de su reclamo. La mente posesiva y dominante de Demian funcionaba bajo sus propias reglas absolutistas; para él, el hecho de que ella hubiera continuado con su vida lejos de su alcance era una afrenta intolerable, una huida que su necesidad de control no lograba asimilar.

—¿Que yo desaparecí? ¿Que por qué no te busqué? —La incredulidad y un dolor punzante, añejado durante tres años, tiñeron la voz de Maya de una amargura desbordante—. ¿Te estás escuchando? ¡Tú te fuiste primero! ¡Tú me abandonaste en esa suite!

—Surgió una emergencia internacional, tuve que abordar un avión de madrugada, pero te dejé una dirección indirecta a través del hotel, te dejé un mensaje —replicó Demian, acortando los escasos centímetros que los separaban, con sus ojos miel encendidos en una mezcla de rabia y un deseo destructivo—. Un hilo del cual tirar si de verdad hubieras querido encontrarme. Pero no lo hiciste. Regresaste a tu ciudad y te esfumaste como si lo que vivimos hubiera sido un simple pasatiempo de verano. Me tomó tres años dar con este maldito edificio.

—¡Me dejaste una nota fría de papel en la mesita de noche! —le echó en cara Maya, con la voz quebrada por el recuerdo del corazón roto con el que despertó aquella mañana—. Me diste las gracias por la "fantasía perfecta" y me pediste que no te olvidara, como si fuera un juguete que se usa y se desecha al amanecer. No tenías un nombre, no tenía un maldito número al cual llamar. ¿Qué pretendías? ¿Que persiguiera a un fantasma por todo el mundo mientras mi realidad se caía a pedazos?

Las lágrimas de impotencia amenazaron con asomarse a los ojos de Maya, pero se las tragó con fiereza. No iba a mostrarse débil ante el hombre que la había dejado a la deriva en el momento en que su vida se volvía un caos.

Demian se tensó, procesando el reclamo, pero la cercanía de su cuerpo, la calidez de su aliento golpeando los labios de ella y la innegable corriente eléctrica que siempre había existido entre ambos comenzaron a sabotear la discusión. La atmósfera de la oficina se volvió sofocante, cargada de una tensión sexual tan densa que el oxígeno parecía consumirse rápido. Los ojos miel de Demian bajaron de inmediato hacia la boca de Maya, fijos en el temblor de sus labios pintados de rojo. Su respiración se volvió pesada, rítmica y demandante.

—No eres un pasatiempo, Maya... nunca lo fuiste —susurró él, con una voz que descendió a un registro ronco y peligrosamente suave, una vibración que caló hondo en el vientre de ella—. Pasé cada bendita noche de estos tres años maldiciendo el momento en que te dejé en esa cama. Te busqué hasta el cansancio porque eres mía. Tu cuerpo lo sabe, tu mirada lo sabe.

Demian se inclinó un poco más, rompiendo la última barrera de espacio personal. Maya cerró los ojos por un milisegundo, traicionada por la memoria de su propio cuerpo, sintiendo el impulso casi magnético de ceder, de enredar sus manos en ese cabello oscuro y perderse de nuevo en el fuego abrasador que solo él sabía encender. Los labios de Demian rozaron la comisura de los suyos en una caricia húmeda y anhelante, un milímetro antes de consolidar un beso que amenazaba con derretir toda su resistencia.

Justo cuando el roce de sus bocas iba a sellar el reencuentro, la imagen mental de la pequeña Cielo esperando abajo en la recepción cruzó la mente de Maya como una descarga de agua fría. "No eres la misma de antes", se recordó con urgencia. No podía volver a ser la presa de su obsesión.

Con una fuerza renovada por el instinto materno, Maya apoyó ambas manos firmemente contra los hombros anchos del traje italiano de Demian y lo empujó hacia atrás con determinación, interrumpiendo el beso y obligándolo a retroceder un paso completo.

—No, Demian. Detente —sentenció Maya, respirando agitada, con la barbilla en alto y recuperando la frialdad en su mirada castaña—. El trato de las vacaciones terminó hace tres años. Si quieres que firmemos esta alianza comercial, mantendrás la distancia. Quita el seguro de esa puerta ahora mismo, o la junta de mañana queda cancelada permanentemente.

Demian la miró, con el pecho subiendo y bajando con violencia, los puños cerrados a los costados y las pupilas dilatadas por el deseo insatisfecho y la frustración. Sin embargo, ver la firmeza inquebrantable en los ojos de su niña solo sirvió para confirmar que la obsesión ahora era absoluta.

Sin decir una sola palabra, Demian caminó hacia la entrada principal, giró la llave del cerrojo con un movimiento seco y abrió la puerta de doble hoja de par en par, permitiéndole el paso libre, pero manteniendo sus ojos miel clavados en ella con la promesa silenciosa de que esto apenas estaba comenzando.

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Rita García Zagada
uum pa eso me gustaba tan buena pero no termino
Rita García Zagada
es la prima y yo que pensaba que era el novio de maya
Carola Videla 😈🇦🇷
nonpuede salirse con la suya no🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬
Carola Videla 😈🇦🇷
ojalá que hayan visto el mensaje, que se deshaga de su original, es un parásito
Rita García Zagada
no sería el novio de Eya que la aya seguido
Rita García Zagada
la sangre llama ee
Rita García Zagada
aso ese abuelo vale oro es puro amor
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Prima sinvergüenza. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Debió invitar al abuelo también. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Aja, con que esas tenemos, la prima podría ser el cerebro de la maldad. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Cómo así? Y yo echándole culpas a la amiga....pero esa tal Mariana no creo que actúe sola. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ay no, la amiga, pero por qué? 🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Y qué fue de la vida de las dos amigas? 🤔🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Cuál es el apellido? Novak o Miller? 🤔🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ay Dios. 🤔🤔🤔🤔🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Camilo?.....La amiga? .....🤔🤔🤔🤨🤨🧐🧐🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Sería la amiga que cambio la nota? ojalá no sea así....🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Así como tuvo el poder para averiguar en el hospital todo lo relacionado con el nacimiento de Cielo, por qué no averiguó en el hotel la identidad de Maya? 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ya la embarró Maya, no le puede negar a su hija, antes porque no sabía nada de él , pero ya apareció. 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
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