Es la 2da parte de la obra" No soy la debilidad de nadie", pero ahora la trama, es el embarazo de Valentina socia y amiga de las gemelas Laura y Lorena Lombardi. En la noche después de la fiesta de la empresa "Angora VS Asociadas", fundadas por las Lombardis y sus amigos Jon Jairon, Karla y Valentina en Moscú, recibio un premio internacional. Al finalizar la fiesta donde Alexander CEO y hermano mayor de las gemelas Lombardi encargado de la seguridad, es provocado por Valentina una mujer ardiente y sin filtros, y tiene un encuentro sexual apasionado, caliente y sin compromiso, donde ambos ponen sus límites. Solo que por el alcohol, la premura y el momento no fueron precavidos lo suficiente y la consecuencia es un Embarazo. Que pasará ahora...
NovelToon tiene autorización de Elsa Manuel Luis Seudónimo Sissy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La noticia inesperada.
"Embarazada de un CEO frío, posesivo y controlador"
La noticia inesperada.
El eco de la risa familiar aún resonaba en la mansión Lombardi cuando Alexander cruzó la puerta principal con el corazón golpeándole el pecho como un puño de hierro. Las palabras de su hermana Laura seguían taladrándole la cabeza como balas de plata: "Este torpe y sonso dejó embarazada a Valentina en nuestra fiesta. Tanta seguridad que tenía, pero no aseguró su miembro más preciado." La carcajada general, la mirada burlona de su madre Olga, el silencio cómplice de su padre, todo se había desvanecido en un segundo, reemplazado por una certeza que helaba su sangre y encendía su instinto al mismo tiempo: Valentina , la mujer de fuego que había pasado una noche de pasión salvaje en su penthouse, llevaba a su hijo en el vientre.
Alexander Lombardi no era un hombre que se dejara sorprender. Su vida era un tablero de ajedrez donde cada pieza se movía bajo su control absoluto, cada alianza se forjaba con precisión quirúrgica y cada amenaza se neutralizaba antes de nacer. Pero aquella noche, cuando Valentina lo había mirado con aquellos ojos verdes cargados de lujuria y le había dicho "solo quiero tu cuerpo y tu pasión por un rato", él había bajado la guardia. Había creído que podía tomar lo que ella ofrecía sin consecuencias, que su cuerpo era solo un territorio de conquista temporal, que su matrimonio de conveniencia con la con la hija de un miembro de ka organizacion por poder, seguiría su curso sin sobresaltos.
Había sido un error de cálculo, el primero en años y ahora la naturaleza le cobraba la factura con la moneda más implacable: la vida que crecía dentro de la mujer que, sin quererlo, se había convertido en su obsesión, aunque no lo dijera en voz alta, Alexander Lombardi deseaba con pasión casi enfermisa el cuerpo y alma libre de Valentina, una mujer fria para lis negocios y el amor.
Mientras su choferguiaba su veiculo blindado, atravesaban las calles heladas de Moscú hacia el penthouse de Valentina, Alexander repasaba los hechos con la mente fría de un estratega, pero el corazón se le aceleraba como a un adolescente. Recordaba el tacto de su piel, el ardor de sus besos, la forma en que ella se había entregado sin reservas, y supo entonces que aquello no había sido solo sexo. Había sido una declaración de guerra silenciosa, una posesión mutua que ninguno de los dos había querido nombrar. Ahora, con la noticia del embarazo, todas sus certezas se tambaleaban. Su compromiso con por poder, era un pilar financiero que sostenía acuerdos millonarios; romperlo significaba desatar un caos diplomático y empresarial. Pero la idea de que Valentina criara a su hijo lejos de él, de que otro hombre pusiera sus manos sobre lo que era suyo, le provocaba una furia visceral que no podía controlar. Él era un CEO frío, posesivo y controlador, y aquel bebé, sin importar las circunstancias, ya era suyo.
El ascensor se detuvo en el último piso y Alexander salió con la determinación de un general en vísperas de batalla. Valentina le abrió la puerta con el cabello suelto y una bata de seda que apenas cubría sus curvas, como si hubiera estado esperándolo desde el momento en que Laura soltó la bomba. Sus ojos verdes brillaban con un destello de desafío y, al verlo, esbozó una sonrisa lenta y peligrosa.
"Ya sé por qué vienes, Alexander. No necesitas decirlo. Pero déjame adelantarte algo: no pienso casarme contigo, no pienso someterme a tus reglas, y mucho menos pienso dejar que decidas por mí o por mi hijo. Si quieres ser parte de esto, tendrás que aprender que hay algo que ni tu dinero ni tu control pueden comprar: mi libertad." Alexander apretó la mandíbula, sus dedos se crisparon sobre el marco de la puerta y, por un instante, el hombre de hierro titubeó. Pero luego, con una voz grave que vibraba como un trueno lejano, respondió: "Te equivocas, Valentina. No he venido a pedirte permiso. He venido a decirte que ese bebé es mío, y que ni tú ni nadie me lo arrebatarán. Puedes odiarme, puedes huir, puedes poner el mundo de por medio, pero yo soy el padre de tu hijo, y voy a reclamar lo que me pertenece. Incluso si tengo que derribar tu libertad para hacerlo."
Valentina lo miro con desden y se acerco tanto como su cuerpo lo permitía, pero no lo toco y con voz baja y segura dijo: Alexander Lombardi, debes saber que Valentina Ivanova no se enamora, no se somete, ni brinda pleitesia a ningun hombre, por muy mafioso o magnate que sea, yo decido, uso y desecho, así que no me cabrees y caste con tu princesa de la mafiosa como estrategicamente calculaste, aumenta tu poder y si algun día decido hechar un polvo, porque eres bueno follando, eso es otra cosa, pero yo decido hasta la posiciónes y los lugares de esa follada, aqui y señalo su cuerpo usted no decide campeón. Dío tres pasos atrás y recogió su cabello rubio en una coleta alta mientras decía, necesito que te vallas ahora que todo esta claro entre nosotros, porque tengo una reunión dentro de dos horas con un socio muy importante y necesito bañarme y vestirme para la ocasión. En nuestro encuentro sexual todo quedo claro, este embarazo solo es un daño colaterar, me gusta el sexo rudo y se rompio el preservative, con tanto alcohol en el sistema, olvide la pildira del día después.Todo esto es mi problema, no el tuyo, solo eres un buen segmental, un pura sangre y nada más.
Soy una mujer ocupada, necesito que te vallas de mi casa, Lombardi...