Una serie de eventos desagradables llevan a los protagonistas de esta historia a tomar decisiones morales complejas... y en algunos casos radicales.
NovelToon tiene autorización de Gabriel Jiménez Carrera para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 1
Mi día a día es simple. En las mañanas me dirijo al trabajo con mi mochila. Allí llevo todo lo que necesito, pero paso desayunando en mi lugar favorito antes de ir a trabajar, pues el local me queda de camino.
He podido conocer a quien atiende allí, una amiga llamada Patricia quién es la dueña del local y suele actualizarme con las últimas novedades del sector, pues hablar con ella es como ver las noticias más importantes.
Estos momentos son importantes para mí. No soy muy sociable, pero mantenerme informado es algo que valoro mucho.
Además, el trato es bueno, pues en las conversaciones que tenemos Patricia es muy amable, ya que al tener contratada una ayudante puede dedicar tiempo a conversar con los clientes.
Ocasionalmente converso también con mi compañero de trabajo Miguel, aunque rara vez es en el lugar donde desayuno, pues él no lo frecuenta tanto como yo. Generalmente, hablamos de un tema en particular… los migrantes indocumentados.
Ambos estamos de acuerdo en que, si no ha cometido ningún crimen fuera de su entrada ilegal al país y quiere legalizarse, le podemos ayudar.
Después del desayuno me dirijo al trabajo y paso el día entero allí, donde almuerzo y al final regreso por la misma ruta de vuelta a mi casa, pues es el camino más corto.
A esa hora, los locales del sector están cerrados y comprar comida allí no es una opción, pero si no me preparo algo en mi casa de comer, pido comida a domicilio de locales más lejanos.
Todo se repetía día a día, hasta que de repente ocurrió algo que lo cambió todo.
Mientras regresaba a mi casa después de un día normal de trabajo, una moto con 2 delincuentes me sorprendió.
Uno se bajó de la moto y estaba armado así que solo levanté las manos.
Después de confirmar que no tenía nada en mis bolsillos, pidió la mochila. Se la di y se fueron en su moto.
Hace años que no me asaltaban, pero la última vez que pasó, dejaron mi mochila botada a cierta distancia.
En esa ocasión solo tomaron celular y dinero, dejando atrás todo lo que les estorbaría para escapar.
Esperando que ese sea el caso en esta ocasión, después de unos segundos fui hacia la calle por donde los vi huir.
Al mirar la calle, noté que no era muy larga, así que avancé mirando en ambas direcciones en todas las avenidas que la interceptaban, esperando encontrar mi mochila.
Al acercarme al final de la calle, donde estaba la última intersección pude notar que era un sector de casas abandonadas, terrenos baldíos y en general, el área perfecta para que unos delincuentes pasen deshaciéndose de lo que no necesiten, pues aunque no sé si por el sector hay cámaras, seguro que en esa área no las había.
Esa era mi última oportunidad de recuperar mi mochila con al menos, mis documentos. Si no estaban allí, simplemente me iría, daría todo por perdido y tendría que iniciar el largo y lento proceso de obtener mis documentos nuevamente, sumado a la obtención del nuevo celular y todo lo que eso implica.
Pero me llevaría una gran sorpresa en ese lugar…
Pero déjame decirte que es excelente tú trabajo