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El Regreso De La Fiera

El Regreso De La Fiera

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Malentendidos / Venganza / Completas
Popularitas:507.8k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Fernanda G

Hace seis años, Tania era la esposa perfecta: dulce, paciente y profundamente enamorada. Sin embargo, en el nido de víboras que es la familia Durantt, su bondad fue tomada por debilidad. Manipulada por su suegra y víctima de una elaborada trampa orquestada por el primer amor de Nicolás, Tania fue acusada de una traición que jamás cometió. Nicolás, cegado por su arrogancia y posesividad, le entregó los papeles del divorcio y la expulsó de su vida sin darle el beneficio de la duda.

Hoy, la mujer que regresa no guarda rastro de aquella chica sumisa. Tania vuelve como una empresaria de éxito, con una mirada gélida y una fuerza física y mental capaz de derribar imperios. Su único objetivo es proteger el legado de su hijo, Nico, el heredero secreto que Nicolás nunca supo que existía. Cuando sus mundos vuelven a colisionar, Nicolás descubre que la "fiera" que él mismo despertó no está dispuesta a perdonar fácilmente, y que recuperar su amor será la batalla más difícil de su vida

NovelToon tiene autorización de Fernanda G para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 6

​El Gran Salón Imperial del Hotel Metropol no solo era un espacio físico; era un ecosistema donde la jerarquía se medía en quilates y la relevancia social se pesaba en influencias. Esa noche, la gala anual de beneficencia atraía a la élite como polillas a la llama. El aire estaba saturado de perfumes caros, el tintineo de las copas de cristal y el murmullo de conversaciones que ocultaban puñales bajo sonrisas de cortesía.

​Nicolás Durantt llegó con la puntualidad de un monarca. Al entrar, el salón pareció reordenarse a su alrededor. Vestía un esmoquin negro impecable, una pieza de sastrería que enfatizaba sus hombros anchos y su postura de mando. A su brazo, Elisa deslumbraba en un vestido color champán, aferrada a él con una posesividad que Nicolás toleraba con una indiferencia casi insultante. Él no necesitaba hablar para dominar el espacio; su hostilidad natural, ahora pulida por el éxito, actuaba como un campo de fuerza.

​—Todo el mundo está hablando de Atlas, Nicolás —susurró Elisa, saludando con la mano a una conocida sin dejar de mirar el perfil gélido de su prometido—. Dicen que la presidenta llegó hoy. Mira a tu alrededor, los buitres están esperando para ver si es aliada o enemiga.

​Nicolás recorrió el salón con una mirada de acero.

​—Nadie es aliado en este nivel, Elisa —respondió él, tomando una copa de champaña de la bandeja de un camarero—. Solo hay herramientas o estorbos. Y si Atlas intenta ser lo segundo, los aplastaré antes del postre.

​A pocos kilómetros, en la suite presidencial de otro hotel, Tania se encontraba frente al espejo de cuerpo entero. No había rastro de la mujer que dudaba de su valor. Su preparación había sido un ritual de guerra.

​Llevaba un vestido rojo fuego de seda pesada que parecía haber sido esculpido sobre su cuerpo. El diseño era de una elegancia letal: cuello alto y mangas largas que denotaban autoridad, pero con una espalda totalmente descubierta que terminaba en una caída dramática. El color no era una casualidad; era un desafío. En un mar de vestidos negros y pasteles, ella sería el incendio.

​Sus manos, ahora adornadas con anillos de rubíes que parecían gotas de sangre, no temblaban. Se colocó unos aretes largos de diamantes y se miró a los ojos.

​—Hoy no eres Tania, la ex esposa de Nicolás —se dijo a sí misma, con una voz que no admitía réplicas—. Hoy eres la dueña de su destino.

​Marcus entró en la habitación, deteniéndose en seco al verla. Como su mano derecha, la conocía en su faceta de líder implacable, pero esta versión de Tania era algo distinto: era una fuerza de la naturaleza.

​—El coche está abajo —dijo Marcus, recuperando la compostura—. Nicolás ya llegó. Está con su madre y Elisa. La ciudad entera está esperando tu entrada, aunque no sepan que eres tú.

​Tania tomó su clutch metálico y caminó hacia la puerta. Cada paso en sus tacones de doce centímetros era un golpe de tambor.

​—Que esperen un poco más —respondió ella, sin girarse—. El impacto es más profundo cuando la presa cree que la noche ya es suya.

​De vuelta en la gala, la tensión era un hilo invisible a punto de romperse. Nicolás estaba rodeado de banqueros y políticos cuando un cambio sutil en el ambiente llamó su atención. No fue un ruido, sino un silencio súbito que se extendió desde la entrada principal hacia el centro del salón, como una onda expansiva.

​Las puertas dobles se abrieron de par en par.

​Tania entró. No caminaba, se deslizaba con una seguridad que dejó sin aliento a los presentes. El rojo de su vestido cortaba el aire. Su cabello oscuro estaba recogido en un moño arquitectónico que dejaba ver la línea perfecta de su cuello y la nueva dureza de su mandíbula. Su mirada, oculta tras una expresión de calma absoluta, recorrió la estancia con una superioridad que nadie se atrevió a cuestionar.

​Nicolás sintió un impacto físico, un golpe seco en la base del esternón que lo dejó sin aire por un microsegundo. Su vaso de cristal se detuvo a medio camino de sus labios. Sus ojos se clavaron en la figura roja que avanzaba por la alfombra.

​"No puede ser", pensó, y por primera vez en seis años, el pánico rozó la superficie de su mente.

​Era ella. Pero al mismo tiempo, no lo era. La mujer frente a él no tenía la mirada suplicante de la chica que echó de su casa. Esta mujer tenía ojos que habían visto imperios caer y que no parpadearon. El parecido era innegable, pero la energía era radicalmente opuesta.

​—¿Quién es ella? —preguntó Elisa, su voz subiendo un octavo de tono por la inseguridad. Su agarre en el brazo de Nicolás se volvió doloroso.

​Nicolás no respondió. No podía. Estaba hipnotizado por la forma en que Tania ignoraba la conmoción que estaba causando. Ella no buscaba aprobación; reclamaba el territorio.

​Tania se detuvo a pocos metros del círculo de los Durantt. Los murmullos estallaron a su alrededor: "¿Es ella?", "¿La presidenta de Atlas?", "Es hermosa", "Parece una reina".

​Beatriz Durantt, de pie junto a su hijo, palideció hasta quedar del color de sus perlas. Sus dedos se cerraron sobre su abanico con tanta fuerza que las varillas crujieron. Ella, mejor que nadie, sabía lo que había hecho, y ver a Tania regresar así era como ver a un muerto levantarse de la tumba con una corona en la cabeza.

​Tania sostuvo la mirada de Beatriz durante un segundo eterno, una mirada cargada de un conocimiento gélido que hizo que la anciana retrocediera un paso imperceptible. Luego, sus ojos se desplazaron hacia Nicolás.

​Él estaba rígido, sus facciones tensas, tratando de recuperar su máscara de arrogancia. Quería acercarse, quería gritar, quería exigir una explicación, pero sus pies parecían clavados al suelo de mármol. La fiera estaba frente a él, y por primera vez en su vida, Nicolás Durantt se sintió como la presa.

​Tania inclinó la cabeza levemente, un gesto de cortesía que en realidad era una burla a su posición. Una sonrisa mínima, casi invisible, curvó sus labios pintados de rojo. Era una sonrisa que decía: "He vuelto, y esta vez, el fuego es mío".

​La gala de la discordia acababa de empezar, y antes de que se intercambiara una sola palabra, todos en el salón supieron que el reinado de los Durantt acababa de recibir su primera y más letal herida. El rojo del vestido de Tania no era solo un color; era la sangre que estaba dispuesta a ver correr en el tablero de sus enemigos.

1
Alejandra Sanchez
excelente autora gracias 🙂
Alicia Quintana
en que momento le dijeron a Nico que Nicolas es su padre y sabiendo que Elena es una víbora como lo deja ver a su abuela, que en un capítulo anterior decía de Nico bastardo
Alicia Quintana
se supone que no sabían que Tania estaba embarazada
Alicia Quintana
me parece bien que el se gane un lugar en el corazón de Nico ya que el fue el que aparto a Tania de su vida y en consecuencia a Nico
Edith Meraz
Tania no te niegues ese polvorín ,mañana sigues con la guerra bien relajada 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Edith Meraz
Nicolás ve a jalarle las orejas a esa vieja que te jodio la vida😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁
Edith Meraz
Ginnelle si no le gusta la novela , Escriba una mamita😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁y dejé de joder😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁😁
MargaraMaria Correa Escobar
muy bonita gracias escritora siga escribiendo
Fina Maroño varela
gracias por una novela llena de vida y por contarla desde el respeto. Ojalá hubiese personas cómo Tania y también cómo Nicolás, que a pesar de todo perdonan y siguen adelante. gracias por compartir tu arte, y gracias por las lágrimas que derramé y también por las sonrisas que me provocaste.
Claro DE Luna Roca Fuerte
🤣🤣🤣🤣🤣esa está más perdida que el hijo de linver
Claro DE Luna Roca Fuerte
si es verdad escribir por escribir no tiene coerencia🤭
Ina Gonzalez
por qué le pusiste el mismo nombre del infeliz al niño
Cynthia Flores
se supone que en el momento él no sabía del embarazo, creo que hay contradicciones
Mery Zuloaga
cuando un corazón lo quiebran cuesta mucho restaurarlo para volver a confiar siempre va estar ese eco del pasado recordando alerta por lo que sucedió 😭
angelina saucedo
La autora cambia cada dos x tres ,cuando ella regresó nadie sabía que era ella hasta que la vieron y ahora dice que el sabía que era ella 🤭
Paula Peña Barboza
👏👏👏👏muy buena historia me gustó mucho
angelina saucedo
Primero era Beatriz luego Elena y ahora Victoria 🤭cuantas madres tiene Nicolas 😂😂😂😂 la escritora está más perdida que turco en la neblina 😂😂😂
Monica Ramirez
a ver si entiendo :
un hombre que es sagaz y un moustro en los negocios, lo engañaron de la peor firma, y nunca corroboro nada, ni siquiera por respeto a la mujer de decía amar.
investigo ??
Decía mi mamá, después de ojo afuera, no hay Santa Lucia que valga !!
Maria Victoria Ruiz Alcaide
El no tardo nada en meterla en su cama era un hombre y la mayoría no hay niguno que no tenga ganas de tener una zorra en su cama para satisfacción vamos un cerdo
Mery Zuloaga
si la guerre financiera termino con Nicolás ahora que valla contra la mamá que a esa si tiene que despojarla de su trono que la deje en la calle y a Elisa que le tienda la misma trampa que ella le puso y que la exponga ante la sociedad 👏
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