Alessia Mancini siempre consiguió todo lo que quiso.
Belleza, atención, admiración… todo excepto a Luciano Morelli
Mientras el resto del mundo caía rendido a sus pies, él seguía viéndola como la hermana pequeña de su mejor amigo. Y aun así, Alessia llevaba años enamorada del único hombre incapaz de verla realmente.
Pero algunas noches cambian vidas enteras.
Lo que comenzó como un error terminó convirtiéndose en una historia marcada por secretos, culpa y heridas que jamás sanaron del todo.
Cinco años después, Alessia vuelve siendo alguien completamente diferente: más elegante, más distante, y completamente fuera del alcance de Luciano por primera vez en su vida.
Ahora él está a punto de descubrir que hay personas que solo entiendes… cuando ya es demasiado tarde.
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Capitulo 2 "Cinco años de diferencia"
Alessia sabía perfectamente cuándo Luciano estaba mirándola.
No necesitaba verlo directamente, simplemente lo sentía y eso era absurdo e incluso patético.
Pero después de tantos años enamorada de él, había aprendido a reconocer cada pequeño cambio en el ambiente cuando Luciano estaba cerca.
Y en ese momento… la estaba mirando.
Intentó ignorarlo mientras aceptaba una bebida de uno de los chicos de la universidad que llevaba casi veinte minutos intentando coquetearle.
—Entonces, ¿vas a decirme tu número o tendré que enamorarte primero? —preguntó él sonriendo.
Alessia soltó una risa suave, acostumbrada a ese tipo de comentarios.
—No creo que tengas tanto tiempo libre.
El chico sonrió todavía más.
—Podría hacer espacio en mi agenda.
—Qué valiente.
—Qué difícil eres.
—Eso dicen.
Normalmente ese tipo de conversaciones le divertía siempre le gustaba sentirse admirada, deseada, observada.
Pero esa noche no podía concentrarse realmente en nada, porque Luciano Morelli seguía ahí.
Y aunque no había cruzado una sola palabra con ella todavía, Alessia podía sentir su presencia como un peso constante sobre la piel.
—Creo que alguien quiere matarme desde el otro lado de la habitación —dijo el chico mirando detrás de ella.
Alessia frunció apenas el ceño antes de girarse y ahí estaba Luciano.
Recargado contra la pared con un vaso en la mano, observándolos con expresión ilegible y de nuevo el corazón de Alessia tropezó ridículamente.
Cinco años de diferencia, cinco malditos años y seguía sintiéndose de quince frente a él.
—Permiso —murmuró dejando al chico hablando solo.
Bianca apareció inmediatamente a su lado apenas ella se acercó a la cocina.
—¿Ya te aburriste del pobre idiota?
—Era insoportable.
—Que mentirosa, solo apareció Luciano y dejaste de escuchar al resto del planeta.
Alessia tomó una aceituna del plato sobre la barra antes de lanzarle una mirada cansada.
—Necesitas urgentemente una vida.
Bianca soltó una carcajada.
—Y tú necesitas superar tu obsesión enfermiza con el mejor amigo de tu hermano.
—No estoy obsesionada.
— Alessia por favor…
— No lo estoy.
Bianca levantó ambas manos fingiendo rendición.
—Está bien, está bien tu sigue engañándote.
Alessia rodó los ojos, aunque sabía perfectamente que su mejor amiga tenía razón.
Llevaba la mitad de su vida enamorada de Luciano.
Y lo peor era que jamás había hecho absolutamente nada al respecto, porque Luciano nunca le dio razones para creer que podría verla de otra manera.
Para él ella era: la hermana pequeña de Alessandro, la niña caprichosa que discutía con todos, la consentida que siempre conseguía lo que quería pero jamás como una mujer.
—Te está mirando otra vez —murmuró Bianca después de unos segundos.
Alessia sintió el pulso acelerarse inmediatamente y eso era muy tonto.
—No voltees tan rápido, desesperada.
—No estoy desesperada.
—Si tu lo dices.
Aun así Alessia terminó girándose discretamente.... Y efectivamente Luciano seguía observándola.
Pero esta vez no apartó la mirada cuando sus ojos se encontraron.
Alessia tragó saliva porque había algo extraño en la forma en que la estaba viendo.
Algo diferente......más lento....más atento.
Como si de pronto estuviera notando cosas que antes no veía.
Entonces Luciano empezó a caminar hacia ellas.
Dios mío.
—Voy a dejarlos solos antes de vomites nerviosa encima de él —susurró Bianca divertida antes de alejarse.
Alessia respiró hondo intentando recuperar compostura justo cuando Luciano llegó frente a ella.
De cerca era todavía peor.... Siempre olía absurdamente bien, siempre parecía demasiado seguro de sí mismo y siempre lograba ponerla nerviosa sin siquiera intentarlo.
—Hola, pequeña sirena.
Y ahí estaba otra vez ese maldito apodo.
Alessia levantó una ceja intentando parecer indiferente.
—Creí que ya estabas muy viejo para seguir usando eso.
Luciano soltó una risa baja.
Y Alessia odiaba profundamente el efecto que esa risa tenía sobre ella.
—Tú sigues siendo demasiado problemática como para dejar de usarlo.
—Qué bonito tu siempre tan encantador.
—Y tu siempre tan dramática.
Había algo peligrosamente cómodo entre ellos....algo construido durante años.
Y quizá por eso dolía tanto.
Porque Luciano jamás parecía darse cuenta de cómo ella se destruía sola intentando actuar normal frente a él.
—Alessandro dijo que estabas evitándolo —comentó Luciano antes de beber un poco de su vaso.
—He estado ocupada.
—¿Tan ocupada como para desaparecer dos semanas?
—Tengo una vida, Luciano.
—Milagro.
Alessia entrecerró los ojos.
—¿Viniste a molestarme o tienes algún propósito real?
Él sonrió apenas... Y por un segundo Alessia olvidó respirar.
Qué injusto era que alguien pudiera verse así.
—Relájate yo solo quería saludarte.
Mentira.
Ella conocía demasiado bien a Luciano para creer eso y había algo raro en él esa noche.
La forma en que la miraba....la cercanía...la atención.
Y eso solo conseguía poner más nerviosa a Alessia.
—Bueno, ya me saludaste —dijo intentando sonar tranquila—. Puedes volver con tus amigos.
Luciano inclinó ligeramente la cabeza.
—¿Me estás corriendo?
—Quizá.
—Qué grosera.
Alessia sonrió apenas.
Y entonces ocurrió.
Luciano levantó la mano lentamente y acomodó un mechón de cabello detrás de su oreja.
Un gesto simple y muy insignificante, pero el corazón de Alessia prácticamente dejó de funcionar porque Luciano jamás hacía ese tipo de cosas.
Nunca! Al menos no con ella.....
Y por la expresión de él… parecía haberse dado cuenta demasiado tarde de lo natural que aquel movimiento había salido.
Entonces el silencio entre ambos se volvió extraño
Por suerte, Alessandro apareció salvándole la vida emocionalmente.
—Ah, aquí estás —dijo acercándose a ellos—. Mamá quiere saber si vas a aparecer mañana o seguirá fingiendo que no tiene hija menor.
Alessia soltó el aire discretamente.
—Dile que iré.
—Más te vale.
Alessandro observó a Luciano unos segundos antes de fruncir el ceño.
—¿Y tú por qué tienes esa cara?
—¿Qué cara? —preguntó Luciano inmediatamente.
—Esa cara de idiota confundido.
Alessia tuvo que girarse para ocultar la sonrisa porque por primera vez en toda la noche…
Luciano parecía incapaz de apartar los ojos de ella.
eso es lo que va a pasar con ella por eso se cansa que futuro tiene con un hombre que no sabe lo que quiere 🤣
ella tranquila no hace escándalos pero y el