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Mi Hermosa Angel Caida

Mi Hermosa Angel Caida

Status: Terminada
Genre:Mafia / Completas
Popularitas:2.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Paula Mariana Jurado Ramirez

SIN SPOILER

NovelToon tiene autorización de Paula Mariana Jurado Ramirez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

NO TE ASERQUES

El bosque permanecía en silencio.

Solo se escuchaba el sonido del fuego consumiendo lentamente los árboles destruidos alrededor del cráter.

Las brasas flotaban en el aire como pequeñas estrellas naranjas.

Adaline seguía en el suelo.

Herida.

Temblando.

Sus alas parcialmente quemadas rodeaban su cuerpo intentando protegerla.

Y frente a ella…

Kain Torres no apartaba la mirada.

Sus hombres observaban desde atrás, confundidos.

Nadie entendía qué estaba pasando.

Porque su jefe jamás dudaba.

Jamás mostraba interés en algo que no fuera negocios, @rm@s o estrategias.

Pero aquella noche era diferente.

Muy diferente.

Kain observó nuevamente las alas.

Eran reales.

No podía entenderlo.

Cada parte de su lógica le decía que aquello era imposible.

Y aun así…

ella estaba ahí.

Respirando.

Asustada.

—joven… —murmuró uno de los hombres—. Esto podría ser peligroso.

Kain ni siquiera lo miró.

—Ya dije que bajaran las @rm@s.

La tensión aumentó de inmediato.

Los hombres obedecieron otra vez.

Adaline observó todo en silencio.

Su respiración era inestable.

Dolía.

Todo dolía.

Sus alas ardían todavía por el castigo celestial.

Y el miedo no ayudaba.

Aquellos hombres tenían @rm@s.

Oscuridad en la mirada.

Violencia impregnada en la piel.

Ella podía sentirlo.

No eran buenas personas.

Los humanos jamás lo eran.

Kain dio un paso hacia ella lentamente.

—Necesitas ayuda.

Adaline reaccionó de inmediato.

Retrocedió bruscamente sobre el suelo.

Un pequeño gemido de dolor escapó de sus labios al mover las alas heridas.

Pero aun así levantó la mirada con desconfianza.

—No te acerques…

Su voz salió rota.

Débil.

Kain se detuvo.

No esperaba escucharla hablar.

Y mucho menos con tanto miedo.

—Si sigues perdiendo s@ngr3 vas a mør1r

Ella apretó las alas alrededor de su cuerpo.

—Prefiero eso…

Kain frunció ligeramente el ceño.

Aquellas palabras no parecían dramatismo.

Sonaban reales.

Como si verdaderamente hubiera perdido las ganas de vivir.

El viento movió lentamente el cabello oscuro de Adaline.

Ella seguía observando cada movimiento de los hombres @rm@døs.

Lista para defenderse.

O huir.

Aunque apenas pudiera mantenerse despierta.

Kain notó algo entonces.

Ella estaba aterrorizada.

No solo desconfiaba.

Tenía miedo real.

Como si esperara que la lastimaran en cualquier momento.

Eso hizo que algo dentro de él se tensara.

No estaba acostumbrado a ver miedo así.

La mayoría temía a los Torres por poder.

Por reputación.

Pero la mirada de Adaline…

era diferente.

Parecía la mirada de alguien que ya había sido destruido antes.

Kain se quitó lentamente el saco negro.

Uno de sus hombres lo miró sorprendido.

—¿joven?

Kain ignoró la pregunta.

Se acercó un poco más.

Adaline volvió a tensarse inmediatamente.

Sus alas se movieron con nerviosismo.

—No…

Kain dejó el saco en el suelo, a una distancia prudente de ella.

—No voy a tøc@rt3.

Ella observó la prenda en silencio.

Confundida.

El frío de la noche comenzaba a sentirse.

Y parte de su ropa estaba rasgada por la caída.

Kain retrocedió un paso para darle espacio.

—Puedes cubrirte si quieres.

Adaline no respondió.

Sus ojos dorados seguían llenos de desconfianza.

Porque en el cielo también le habían dicho cosas tranquilas antes de condenarla.

Las palabras ya no significaban nada para ella.

Uno de los hombres habló nuevamente.

—Esto es una pérdida de tiempo. Puede ser una trampa.

Adaline levantó la mirada de golpe.

Trampa.

Mønstruø

Peligro.

Las mismas miradas.

Las mismas acusaciones.

Su pecho comenzó a subir y bajar rápidamente.

Kain notó el cambio de inmediato.

—Cállate.

La voz fría del heredero hizo que el hombre guardara silencio enseguida.

Kain volvió a mirar a Adaline.

—Nadie va a lastimarte.

Ella soltó una pequeña risa amarga.

Dolorosa.

Como si acabara de escuchar la mentira más absurda del mundo.

—Eso dijeron ellos también…

Kain escuchó claramente el temblor en su voz.

“Ellos.”

Quienquiera que fueran…

la habían destruido.

Adaline intentó levantarse.

Sus piernas temblaron.

El dølør atravesó sus alas de inmediato.

Pero aun así se obligó a ponerse de pie.

Kain dio un paso instintivo para ayudarla.

Y ella reaccionó aterrorizada.

—¡NO!

Un destello de luz apareció alrededor de Adaline.

El aire explotó violentamente.

Los hombres de Kain apuntaron enseguida.

Las hojas salieron volando por todo el bosque.

Kain se cubrió parcialmente del viento sin dejar de observarla.

Adaline respiraba agitada.

Asustada por lo que acababa de hacer.

La luz desapareció segundos después.

Y entonces ocurrió algo peor.

Sus piernas dejaron de responder.

El cuerpo de Adaline cayó hacia adelante.

Kain reaccionó rápido.

La sostuvo antes de que golpeara el suelo.

Y en el instante en que él la tocó…

ella se paralizó.

Sus ojos se abrieron ligeramente.

Kain también se quedó inmóvil.

Las alas de Adaline temblaron.

Su piel estaba helada.

Demasiado frágil.

Por un momento ninguno habló.

Ella podía sentir el calor de las manos de Kain sosteniéndola.

Y eso la confundió.

Porque esperaba violencia.

Dolor.

Crueldad.

Pero él no la estaba lastimando.

Kain bajó la mirada hacia ella.

Tan cerca pudo notar pequeños detalles.

Las lágrimas secas en sus mejillas.

Las quemaduras en la piel.

El miedo escondido detrás de sus ojos dorados.

Parecía rota.

Completamente rota.

Adaline reaccionó segundos después.

Intentó alejarse inmediatamente.

—Suéltame…

Pero no tenía fuerzas.

Kain aflojó un poco el agarre para no asustarla más.

—Te vas a lastimar otra vez.

—No confío en ti…

La sinceridad de esas palabras hizo que el silencio regresara.

Kain no se ofendió.

En realidad…

la entendía un poco.

En su mundo tampoco se podía confiar en nadie.

Miró nuevamente las alas dañadas.

Luego sus heridas.

Y tomó una decisión.

—Llévenla a la Mansión.

Los hombres quedaron sorprendidos.

—¿Qué?

—Ahora.

Adaline abrió los ojos con alarma.

Intentó moverse otra vez.

—No… no…

El miedo regresó inmediatamente.

Kain la sostuvo con cuidado para evitar que cayera.

—Nadie va a encerrarte.

Ella lo miró directamente.

Y aunque parte de ella quería creerle…

el miedo era mucho más fuerte.

Porque el cielo ya la había traicionado una vez.

Y después de eso…

confiar se volvió imposible

1
Maria Cristina Rodríguez Torres
Ese no puede ser el final
Pau jurado(Alfa P D)💜❤️: no lo es tratare de actualizarla seguido solo le piso que sea pasiente
total 2 replies
Maria Cristina Rodríguez Torres
estoy decepcionada esa novela está incompleta
Pau jurado(Alfa P D)💜❤️: la comense ase poco y con la escuela y otras cosas no puedo actualizar seguido
total 1 replies
Maria Cristina Rodríguez Torres
eso es todo? así termina la novela? por favor está inconclusa que paso con Kain y Valentino.
que va a pasar en el cielo
que pasará con ese embarazo ?
Pau jurado(Alfa P D)💜❤️: aun no a terminado solo que no la e actualisado
total 1 replies
Johana Cordova
Me da nervios, una disputa entre padre e hijo.
Johana Cordova
Muuuy interesante. Muchas gracias por el capítulo.
Maria Cristina Rodríguez Torres
con todo respeto te sugiero revisar la ortografía antes de subir los capítulos, la obra es fabulosa así que cuida mucho tu imagen para que no se presenten críticas, lo digo con respeto y a.manera de sugerencia acercarse se escribe con C.
Pau jurado(Alfa P D)💜❤️: agradezco mucho la sugerencia de su parte solo que ases escribió en la madrugada y ando cansada😅
total 1 replies
Johana Cordova
☺️ me encanto el inicio.
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