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¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Posesivo / Telepatía / Completas
Popularitas:1.7M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Natalia está al borde del divorcio, pero un accidente lo cambia todo.

Branko su esposo, sufre un accidente y puede leer los pensamientos de su aún esposa y descubre muchas cosas, Natalia es fría por fuera, pero caótica por dentro, se entera que ella ha estado enamorada de él durante mucho tiempo y ahora es él quien no quiere divorciarse. ¿DIVORCIO? ESO JAMÁS

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 5 La retirada estratégica (y la bomba final)

La puerta se abrió por tercera vez.

Esta vez no entró un médico ni un patriarca. Entró una mujer alta, delgada, con el cabello recogido en un moño tirante y una expresión que prometía sangre.

Olga Sitik. La hermana mayor de Branko. La hija favorita de Ana (porque Branko era el heredero, pero Olga era la compañera). Licenciada en derecho penal, especializada en hacerle la vida imposible a los demás.

—Hermano —dijo Olga, caminando hacia la cama con pasos firmes—. Ya llamé a la policía.

Silencio.

Branko parpadeó.

—¿A la policía? ¿Para qué?

—Para que investiguen —dijo Olga, lanzando una mirada cargada de significado hacia Natalia—. Esto pudo haber sido un atentado. Alguien a quien le conviene que estés muerto.

Natalia, que había estado a punto de sentarse en la única silla libre, se detuvo a medio camino.

—Disculpa —dijo, con voz de hielo—. ¿Me estás mirando a mí?

Olga sonrió. Una sonrisa de abogada que sabe que tiene las de ganar.

—Yo no he dicho nombres. Usted se ha puesto el sombrero sola.

—No me he puesto nada —respondió Natalia—. Pero si la alusión es para mí, hable claro. No me gusta el teatro barato.

—Está bien —dijo Olga, cruzando los brazos—. Hablaré claro. Tú querías el divorcio, ¿no? Mi hermano no firmó. Días después tiene un accidente. Muy sospechoso.

Natalia la miró. Un segundo. Dos. Y luego soltó una carcajada. Una carcajada genuina, de esas que nacen del absurdo puro.

—¿Yo? —dijo, secándose una lágrima falsa— ¿Yo iba a matar a tu hermano? ¿Para qué? ¿Para quedarme con su parte de la empresa? Si ya tengo la mía, y es más grande. ¿Para heredar algo? No necesito su dinero. ¿Para quedarme con su colección de corbatas feas? No, gracias.

Olga apretó la mandíbula.

—El móvil económico no es el único. También está el móvil pasional.

—Ah, ¿sí? —Natalia inclinó la cabeza, como si Olga fuera un insecto curioso—. ¿Y cuál sería? ¿El amor? Porque si yo quisiera a tu hermano muerto, ya lo habría hecho en la luna de miel. Créeme, tuve oportunidades. Muchas. No lo hice porque no me interesa ir a la cárcel. El naranja no es mi color.

"Muerto" – pensó Natalia en su mente, mientras Branko la escuchaba con los ojos como platos – "me conviene que esté muerto... pero ni siquiera lo he cogido. Ni un revolcón me ha dado el idiota este. Baj... muerto... aunque..."

Olga seguía hablando, pero Branko ya no la escuchaba. Solo escuchaba a Natalia.

"Primero lo secuestro, lo violo, disfruto su cuerpo hasta cansarme... y después lo boto por ahí para que lo rescaten. Eso es productivo. ¿Muerto? ¿Para qué? Mucho lío legal, papeleo, abogados, declaraciones, el velorio, el entierro... no, no. Que se quede vivo. Vivo es más divertido. Y más guapo. Sobre todo cuando se enoja. Ay, Dios, por qué tengo que estar enamorada de un hombre que ni siquiera me mira."

Branko se quedó en blanco.

Absolutamente en blanco.

—¿Hermano? —dijo Olga, tocándole el hombro—. ¿Me escuchaste? Voy a pedir una orden de restricción contra Natalia. Por tu seguridad.

—No —respondió Branko, con voz ronca—. No vas a hacer nada.

—Pero…

—Dije que no, Olga.

Natalia los miraba a ambos, ajena a que su mente había sido un libro abierto. "Qué bonitos se ven peleando por mí —pensó—. Es como una telenovela, pero con mejor ropa."

Ana, viendo que su hijo no cooperaba, cambió de táctica. Puso una mano en el hombro de Natalia (Natalia, que odiaba que la tocaran, no se movió por pura educación) y dijo con voz de falsa conciliación:

—Natalia, querida, yo sé que esto es difícil para todos. Pero tal vez podríamos hablar en otro momento. En familia. Sin los médicos de por medio.

—No soy su familia —respondió Natalia, apartándose el hombro con un movimiento sutil—. Y nunca lo fui. Ustedes compraron mi apellido, no mi cariño.

—Eres cruel —dijo Olga.

—Soy honesta —respondió Natalia—. Duele más, lo sé. Pero al menos no pretendo.

Y entonces, justo antes de salir, Natalia se giró hacia Branko. Lo miró a los ojos. Y dijo:

—Sigue con Valeria, pásatelo muy bien, tírate todo lo que quieras. Pero no olvides que el divorcio sigue en pie. Te espero en mi oficina el lunes. Trae un bolígrafo.

"Ah, y por cierto —pensó Natalia mientras caminaba hacia la puerta—, el apartamento que le diste a la niña buena está a mi nombre también. La mitad. Así que dile que vaya sacando sus cositas, porque en dos días le cae el desalojo. Besitos en la cola."

Branko se quedó sentado en la cama, con la venda en la cabeza, la mirada perdida y una única certeza en el pecho:

—No me voy a divorciar —susurró para sí mismo—. Jamás.

—¿Qué dijiste, hijo? —preguntó Ana.

—Nada, mamá.

—¿Te duele la cabeza? ¿Llamo al médico?

—No. Déjame solo.

Ana, Vladimir y Olga intercambiaron miradas. Luego, con la torpeza de quien no sabe cómo retirarse sin perder dignidad, salieron de la habitación.

La puerta se cerró.

Branko se quedó solo.

Cerró los ojos. Y sonrió.

Porque acababa de descubrir que su esposa indiferente no era indiferente en absoluto. Era una loca. Una chismosa. Una pervertida. Una estratega implacable. Y estaba terriblemente, locamente, estúpidamente enamorada de él.

—Esto va a ser divertido —murmuró.

Afuera, en el pasillo, Natalia caminaba hacia la salida. Su tacones hacían tac-tac-tac en el suelo de mármol. Y su mente, ajena a que su marido podía escucharla, seguía con el monólogo:

"Branko Sitik, eres un imbécil. Pero eres MI imbécil. Y no pienso compartirte con nadie. Aunque te odie cuando te mueres. Y te ame cuando respiras. Qué lío. Necesito un chocolate."

*_*

Branko estaba firmando el alta médica cuando Natalia entró en la habitación del hospital con un bolso de mano negro, grande, de esos que parecen pequeños baúles.

—¿Qué es eso? —preguntó él, arqueando una ceja.

—Ropa —respondió ella, dejando el bolso sobre la cama con un golpe seco—. Para que te cambies.

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Mely Cordova
Hay Branko,vas a morir feliz 😂 vas a ser un chocolate 🍫 humano donde te va a comer completito 😁🤣🤣
Irene Nievecita
Yo espero 2 cosas, que no sea un estafador que le venga a quitar su empresa, que si es real venga con arrepentimiento por irse y que no quiera nada más que conocerla.
Irene Nievecita
¿ Porqué los diálogos empezaron a estar escritos como si la autora fuera Argentina? poniendo acentos donde no se debe y hablar de vos, cuando siempre ella a usado el español neutro como realmente se habla y escribe?
Irene Nievecita
Ese desgraciado ni se sonroja para pedir 20 millones por nada, la palabra papá le queda nadando y se atreve a hablar qué le quito la empresa si la dejo en la arruina por ser un pésimo empresario.Que tipo más cara de raja, ni se arruga para pedirle dinero.
Irene Nievecita
Y a ahí esta la tontera de la virginidad, lo dice como si fuera un estigma, no haber tenido sexo, ni decir del ridiculo debe estar en las nubes por ser el quien le quite una membrana qué no sirve para nada y no demuestra nada, por que igual ella pudo haber tenido sexo, con unos cuantos y seguir con la membrana intacta.
Irene Nievecita
Al fin la vieja esta escuchando las verdades de frente, vieja estúpida que llora por todo y no se preocupa de su marido, que le puso tremendos cuernos en la cabeza y preocupada por chismes inofencivos
Irene Nievecita
Así se defiende a la mujer que se ama, cuando un pariente se convierte en un acosador de tu mujer.
Irene Nievecita
Esta protagonista está más loca que una cabras, pero es muy entretenida
Irene Nievecita
Apuesto que se le sale el cauin, sí la molestan mucho.
Irene Nievecita
Si dice que la ama ¿ porqué no se puso del lado de Natalia? al contrario fue Natalia a quien perjudico con su silencio de estúpido.
Irene Nievecita
👏👏👏👏👏👏 Así se trata a las ofrecidas, se van con uno más rico, que las bota por que ellas no aman solo se interesan en los hombres que las llenas de lujos, cuando esos mismos hombres encuentran a otra las botan como basuras a la calle con lo puesto, por eso volvió, no por amor por que esta segura que el le va a costear sus caprichos y ya empezó dándole el departamento para que viva gratis
Irene Nievecita
Un hombre de 30 años siguiendo los consejos de papá ¿ que ni el aplica al tener una amante más joven? 🤣🤣🤣🤣🤣 qué asopado parece que llegó tarde al reparto de inteligencia.
Irene Nievecita
Este tipo no es más tonto, solo por no haberse estrellado antes, solo un inbecil maneja mirando el teléfono, debió dejarla viuda, así que tendría que pagarle manutención.
Irene Nievecita
No tengo la más mínima duda, qué fue el diablo quien inventó las malditas suegras. todos los hombres que se casan no deberían tener madres aún
Norma Fortes
Felicidades , un exelente trabajo y un gran talento , realmente me encanto para nada fue el cliche que al principio pense que seria comence a leerla y no pude soltarla hasta el final👏👏👏
Monik Carvalho
Y para que va a hablar.,calladito se ve más bonito. Si la empresa es de ella y se defendió muy bien!!! 👏👏
Dalia Balam
carajo ya denle el budín a esta mujer o les va a soltar toda la sopa jajaja
Dalia Balam
jajaja esa Natalia está clara con lo que quiere y si no se lo dan va a soltar toda la sopa jajaja
Yuranzi Vasquez
no sé porque dónde dice ver anuncio tiene tiempo que solo da un anuncio más nada
Monik Carvalho
Tu cocinas,jiji...haber cuánto te esfuerzas por mi!!??☺️
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