Un incidente entre Maximiliano y Azul cambiará para siempre la amistad que los une. Luego, un accidente sumerge a Maximiliano en coma, y al despertar, su memoria alterada los enfrenta a una realidad que no reconocen.
Azul deberá sostener los recuerdos de Maximiliano… mientras se pregunta: ¿qué ocurrirá cuando él recuerde todo?
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
EN ESTADO DE COMA
NARRADOR
El médico que había atendido a Maximiliano se acercó a quienes esperaban información.
Azul se acercó de inmediato junto a las dos familiares. Ella lo quería tanto como a un hermano mayor y era comprensible después de todo lo que habían vivido juntos.
-¿Familiares de Maximiliano Montenegro?- Preguntó ajustando sus gafas
-Nosotras- Dijo su madre con impaciencia
-Llegó en estado grave. Debimos intervenirlo quirúrgicamente debido a una hemorragia interna y también a la dificultad respiratoria que presentaba- Azul y la madre de Maxi sollozaron, Tamara se acercó y empezó a llorar en silencio
-¿Él está bien? ¿Podemos verlo?- Azul preguntó angustiada mientras secaba sus lágrimas que no dejaban de salir
-Una de sus costillas perforó su pulmón izquierdo, esa fue una de las lesiones más importantes. También tiene una fractura en el brazo derecho que sanará pronto, pero lo que más nos preocupa es un fuerte golpe que sufrió en la cabeza. Tenemos que esperar su evolución- Continuó el médico explicando la situación
-Mi hijo... ¿Se va a recuperar?- Preguntó su madre
-Él está en coma. No sabemos cuándo despierte, señora. Él puede permanecer así días, meses o años- Azul se apoyó sobre la pared, sintiendo que el peso de la noticia la derrumbaría por completo
(....)
Azul entró a la habitación donde Maxi estaba y lo vió conectado a distintas máquinas. Tenía moretones en el rostro y también en sus brazos y pecho. Al primer momento no pudo reconocerlo, de no ser por sus tatuajes no hubiese creído que era él.
Una enfermera entró para revisar los signos vitales de Maxi y Azul preguntó si él podía escucharla.
-Señorita nadie lo sabe. Algunos pacientes al regresar afirman haber oído voces, pero otros no. En su lugar yo le hablaría- La miró con lástima al notarla tan angustiada
Azul se sentó y tocó su mano con cuidado.
-Maxi...- Su voz se quebró- Por favor abre los ojos. Necesito saber que estás bien...
Él no reaccionó. Lo único que se escuchó en la habitación fue el sonido de las máquinas que él tenía conectadas.
-Maxi, vine a vivir contigo, ¿Lo recuerdas? Estoy sola aquí, me haces falta- Acarició su mano con cuidado
Azul permaneció en la habitación con él más de una hora, él no reaccionó. Se mantuvo dormido, sin mover un solo músculo.
Al retirarse lo hizo llorando después de darle un beso en la frente.
(....)
Los días transcurrieron y los múltiples golpes se fueron desvaneciendo gradualmente así como también la inflamación, pero Maxi continuó sin reaccionar.
Tamara, su ex novia lo visitaba con frecuencia. Ella no sabía por qué él había decidido ponerle fin a la relación. Hacía tiempo que él había cambiado sin que entre los dos hubiese ocurrido algún problema. Ella sabía que antes de su relación, él había sido mujeriego, pero mientras estuvieron juntos nunca sospechó de una infidelidad siquiera.
En principio, Tamara se había sentido celosa e insegura porque Azul compartía apartamento con Maxi, pero rápidamente había entendido que entre ellos solamente había una bonita amistad.
Azul tampoco sabía por qué Maxi había finalizado su noviazgo con Tamara. Cuando le había preguntado por ella luego de no verla por algunos días, él le había dicho que no podía continuar, sin dar explicaciones. Ella preguntó, pero él se mantuvo en silencio. Notó que algo en él había cambiado, pero no supo que era y sabía que insistir de nada serviría.
-Maxi. No sé si me escuches, pero aunque no lo hagas necesito hablar contigo. ¿Recuerdas cuando nos conocimos?- Sonrió con nostalgia
...----------...
CINCO AÑOS ANTES...
Azul se preparaba para su fiesta de quince años. Sus padres habían ahorrado por dos años para celebrar ese día, tal como habían hecho con su hermana mayor.
-¡Violeta! ¡Tienes que ir con tu hermana, no a un desfile por amor de Dios!- Su madre había gritado desde la cocina, mirando la hora en su reloj
Las dos hermanas habían ido a recoger el vestido que ella usaría para la fiesta, a la casa de una modista. Habían llegado tarde, porque Violeta, a diferencia de Azul no salía de casa sin maquillarse.
Al día siguiente, Azul fue a la peluquería para que la peinaran y maquillaran. También la ayudaron a vestirse. Eso le dió vergüenza, su cuerpo le producía inseguridad porque era diferente a las jóvenes de su edad. Ella aún no había tenido su primera menstruación y el desarrollo de sus senos era muy poco en comparación a las demás chicas.
Cuando ella llegó a su fiesta, comenzó a saludar a los invitados. No era una celebración muy grande, pero notaba el esfuerzo de sus padres para que fuera de su agrado.
Algunos minutos más tarde, alguien entró al salón. Era alguien que no conocía, estaba segura. Era un joven apuesto que parecía buscar a alguien con la mirada. Sus pocas amigas lo miraron con atención. Eso hizo que ella se acercara.
-Hola, ¿Cómo te llamas?- Preguntó con timidez al mirar a sus amigas
-Hola, soy Maximiliano, ¿Tu eres Magalí?- Preguntó él con una sonrisa nerviosa al notar que no conocía a nadie
-No, me llamo Azul. Esta es mi fiesta- Respondió confundida
-Me encontraría con un amigo en la fiesta de su prima. Creo que me equivoqué de dirección. Discúlpame- Él se rió nervioso, un poco avergonzado por haber irrumpido en una fiesta sin invitación
-Descuida- Él iba a retirarse después de desearle feliz cumpleaños y de disculparse otra vez, pero Azul tomó su brazo- ¿Puedo pedirte un favor?
-Después de esta metida de pata sería justo que quisieras que me vaya de inmediato
-Es qué... esto es incómodo de verdad...- Dijo bajando la voz un poco más y con sus mejillas encendidas- ¿Puedes quedarte un poco más? Mis amigas me molestarán mucho si te vas
Maxi había mirado al pequeño grupo de chicas y luego a Azul tan avergonzada y no pudo negarse. Él fue a saludarlas acompañado de la cumpleañera presentándose como un amigo de ella.
-Debo irme. Espero haberte ayudado. Que disfrutes tu fiesta- Él se despidió con un beso en la mejilla y se fue
Ellos no intercambiaron números en ese momento, pero muy pronto volverían a reunirse, aunque no lo imaginaban.
ojalá en su plan este la Policía por si algo llega a pasar Azul se está arriesgando hacer eso solo a si